Este artículo trata sobre el sándwich, que es una comida a modo de aperitivo o la comida que se suele hacer a diario, y es típica de la gastronomía inglesa. El sándwich (del inglés sandwich, cuya grafía entró a formar parte de la Real Academia Española en 1927), sánduche, sánguche, sángüiche o emparedado, generalmente se refiere a un alimento que se presenta entre dos rebanadas de pan de molde.

Definiciones y Variantes Regionales
En España, se diferencia un sándwich de un bocadillo en que el primero está hecho con pan de molde (pan blando) y el segundo con pan de barra o un panecillo entero. No obstante, bajo la denominación de sándwich son populares el sándwich mixto servido en las cafeterías y el sándwich mixto con huevo, siempre en pan de molde. En Andalucía existen las variedades principales montadito y mollete.
En México se hace la misma diferencia, pero en este país el término «torta» designa al sándwich hecho con un pan entero. En Puebla existe una variante llamada cemita, el cual es redondo y de miga amarilla y sabor dulzón. Otra variante se conoce como lonche en Jalisco, que es un pan de corteza dura y miga densa, consumido seco o remojado en caldo de jitomate y relleno de carnitas de puerco, conocido como torta ahogada.
En Argentina pasa algo similar, denominándose sándwich al hecho con pan de miga y «refuerzo» al hecho con pan de barra. Es común el consumo diario de sándwiches (castellanizado «sángüiches»). Están los sándwiches de miga realizados con el interior del pan de molde fabricado especialmente para este fin y untados con una pequeña capa de mayonesa, margarina o mantequilla con una o dos capas de fiambre o queso en barra. Puede ser frío o caliente. Al sándwich de jamón y queso en pan de miga caliente, se lo denomina tostado y en Rosario existe una variante llamada Carlito que se unta con ketchup en lugar de manteca. Los sándwiches surtidos pueden llevar diversos tipos de rellenos como pescado, pasta de granos de maíz, huevo, diversos tipos de fiambres, verduras e incluso frutas. En Uruguay, se entiende por sánguche o sándwich al denominado sándwich de miga, mientras que el resto de los de esta categoría se conocen como refuerzos. Una clase de estos sándwiches es el olímpico, que son de miga triple y rellenos de lechuga, tomate, jamón y huevo. Cuando este tipo de sándwich o similar se tuesta en una plancha, se lo conoce como sándwich caliente, siendo los de jamón y queso los idóneos.
En Bolivia el término sándwich se utiliza para denominar a una pieza de pan cortada que lleva en su interior ya sea huevo frito, carne de pollo o de res y, a veces, ensalada. En caso de que la pieza de pan lleve cerdo asado con escabeche de verduras, es conocido como «sándwich de chola».
En Chile es muy común el consumo de sándwiches y se les considera representativos de su identidad culinaria. Hay sánguches chilenos con nombres estandarizados que pueden pedirse en restaurantes y fuentes de soda. Las recetas canónicas combinan proteínas animales, vegetales y salsas dentro de una variedad de panes como el pan de molde, la marraqueta, el pan amasado, el pan frica y la hallulla. Existen opciones tradicionales como el Barros Jarpa (jamón y queso caliente derretido), cuya versión fría se llama aliado; o el Barros Luco (carne de vacuno y queso caliente derretido), que lleva este nombre en honor a Ramón Barros Luco. También se cuentan como sándwiches los que se basan en el formato del hot-dog, como el completo, el dinámico e incluso sus variantes como el as (carne picada en lugar de salchicha) y el papapleto (papas fritas en lugar de salchicha), siempre que sean elaborados en pan de hot-dog, llamado ocasionalmente pan lengua. Otro sándwich muy famoso y peculiar es el llamado Sánguche de potito, que se consume en puestos callejeros.
En Colombia se le llama sándwich al pan que es tajado y en su interior se le pone mortadela, lechuga, queso, también se le puede poner jamón en vez de mortadela, todo esto acompañado de mayonesa o salsas. Por lo general los «sándwiches» se preparan para comer fuera de casa.
En Costa Rica los sándwiches o «sánguches» son muy importantes en la culinaria local, especialmente a base de pan francés (baguette) con todas sus variedades y conocido como melcochón, utilizando también trenzas, bonetes, hogazas, pan cuadrado, ciabattas o pan integral.
En Panamá se usa el término sándwich o emparedado indistintamente. Muy famoso es el derretido de queso americano. El Club Sándwich designa al emparedado de pan molde que viene acompañado de papas fritas. El sándwich o emparedado se puede comer a toda hora.
En Perú, existen muchos tipos de sánguches, destacándose las tradicionales butifarras, el pan con aceitunas negras, el pan con chicharrón, acompañado de camote frito y salsa criolla. Además, está el «sándwich triple», elaborado con capas de palta, tomate y huevo duro o pollo, jamonada y queso; separadas por cuatro piezas de pan de molde. Han surgido sánguches basados en comidas típicas, como el «pan con pollo a la brasa» y el «pan con lomo saltado».
En Venezuela se usa el sándwich, o sánduche para denominar a una pieza de pan cortada longitudinalmente del tipo canilla (baguette), campesino (hogaza) o francés (panecillos tipo baguettina) o a dos rebanadas de pan cuadrado que llevan en su interior prácticamente cualquier cosa. El «sándwich» en Venezuela comúnmente se compone de jamón, queso, lechuga, tomate y salsas (tradicionalmente kétchup, mayonesa y mostaza). Una variante típica del sándwich es pepito, que consta de un pan francés abierto por un solo lado y relleno de carne de ternera cortada en pequeños trozos o tiras, junto con otros ingredientes.
La Relevancia del Pan en el Sándwich
El sándwich es capaz de contener todo tipo de alimentos, pero nada de esto sería posible sin el pan que, en sus diversas formas y tamaños, es el vehículo indispensable en la ecuación. Las dos características más importantes de un pan que será utilizado para preparar un emparedado son la miga y la corteza. Si estas son suaves, no resistirán el peso y la humedad de los ingredientes. Por ello es común que cuando se usa pan industrial, incluso de rebanadas gruesas, los sándwiches se remojen y se rompan. El uso de masa madre en la panadería aporta un mejor sabor y textura, siendo también más nutritivo, pues aporta probióticos, más fibra e hidratos de carbono complejos.
Orígenes Históricos del Sándwich
El sándwich posee una historia que remonta sus orígenes al siglo XVIII, a partir del aristócrata inglés John Montagu, IV conde de Sándwich (1718-1792), aunque no fue él su inventor. La primera referencia al sándwich como un alimento aparece documentada en el diario del historiador Edward Gibbon en 1762, en el que cuenta que se asombró al observar a dos nobles acaudalados en una cafetería comiendo carne fría en sándwiches.

La Anécdota del Conde de Sándwich
En 1762, Montagu estuvo veinticuatro horas seguidas ante una mesa de juego. Para calmar el hambre, pidió un poco de carne entre dos rebanadas de pan. A este nuevo tentempié se le puso el nombre de sándwich, en honor al conde. Se dice que fue su ludopatía a las cartas, durante las negociaciones de la Paz de Aquisgrán, lo que hizo que, al tirarse 24 horas seguidas jugando, no quisiera ni despegar la vista de los naipes. Tan metido estaba en el juego que los criados se las ingeniaron para inventarse una comida que no le interrumpiera y con la que no se pudiera manchar las manos. Montagu pidió un poco de carne o fiambre metida en un par de rebanadas de pan. La solución fue sencilla y brillante: carne fría colocada entre dos rebanadas de pan. Así podía alimentarse mientras seguía jugando.
Entre Naipes y Rebanadas: El Legado Involuntario del Conde de Sandwich
¿Realmente un Invento Británico?
Aunque el conde de Sandwich bautizó el concepto, difícilmente lo inventó desde cero. Poner alimentos entre panes es una idea casi tan antigua como el pan mismo. En la Edad Media, en Europa se utilizaban «trenchers»: rebanadas gruesas de pan que servían de plato y que, a menudo, se comían al final de la comida junto con los jugos de la carne. En otras regiones, existían ya preparaciones que respondían a la misma lógica: algo comestible que envuelve o sostiene un relleno. Desde las pitas del Mediterráneo oriental hasta los panes planos de Oriente Medio, pasando por preparaciones asiáticas que combinaban tortas de cereal con rellenos de carne o verduras. La novedad británica no fue tanto el gesto culinario como su formalización y, sobre todo, la creación de una palabra concreta -«sandwich»- asociada a un personaje y a una práctica social visible en los clubes londinenses. Ese bautismo lingüístico es lo que permitió que el concepto se expandiera con rapidez por el mundo anglosajón y, después, por el resto del planeta.

Popularización y Expansión Global
En pocas décadas, el sándwich se consolidó en Inglaterra como una comida informal, práctica y relativamente barata. A mediados del siglo XIX, ya era habitual en tabernas, tascas y reuniones sociales. La Revolución Industrial y la irrupción de las jornadas laborales largas reforzaron su papel: los trabajadores necesitaban comidas fáciles de transportar y consumir en poco tiempo. En 1996 los británicos gastaban diariamente 7,9 millones de dólares en sándwiches, lo que supuso un aumento del 75 % en los cinco años anteriores. «Los sándwiches representan más de una tercera parte de todo el mercado de comida rápida», informa el periódico londinense The Times, y se sirven en 8000 establecimientos especializados. El sándwich se vuelve clave para la alimentación en el siglo XX, con la industrialización. La élite comía entre dos panes a la noche un refrigerio antes de dormir. También se comía en los pubs, pero el sándwich se populariza cuando los obreros empezaron a llevar la comida al trabajo, donde cumplían jornadas muy largas.
El salto global llegó con la expansión británica y, más tarde, con la cultura estadounidense del siglo XX. El sándwich se adaptó a todo: desde recuerdos de guerra -los sándwiches de los soldados- hasta iconos de la cultura popular como el sándwich de manteca de maní y mermelada o la hamburguesa, que no deja de ser un sándwich especializado. En paralelo, la industria alimentaria vio en él un vehículo perfecto: estandarizable, apilable, envasable. De los mostradores de las estaciones de tren a los frigoríficos de los supermercados, el sándwich se convirtió en sinónimo de rapidez, portabilidad y modernidad.
El Sándwich en España: El Caso Rodilla
En el caso de Rodilla, una empresa española, fue Antonio Rodilla, hace más de 80 años, el que descubrió el producto en Reino Unido y apostó por exportar la idea a la famosa plaza de Callao (Madrid). El establecimiento abrió sus puertas al público el 24 de diciembre de 1939. “A mitad de la década de los 40, tras sus viajes a Inglaterra, donde había conocido el pan inglés, se inventó un producto nuevo para combinarlo con las sobras del fiambre: nacía el concepto sándwich en España de la mano de Rodilla. Fueron sus pasteleros los que en el propio obrador de Callao producían ese pan de molde (cuya receta es la misma que la de hoy en día), y comienza la comercialización de sus dos primeros sabores, jamón serrano y jamón de York”. En 1950 Antonio Rodilla decide desarrollar la gama y lanza el de ensaladilla, el cual fue un gran éxito. Casi un siglo después de su llegada a Madrid, los sándwiches de Rodilla son un referente para los españoles, siendo el clásico de ensaladilla el que más éxito cosecha, con 5 millones de unidades vendidas el año pasado. El de pollo al curry ocupa el segundo puesto con 3 millones, y el vegetal el tercero con casi 2 millones y medio. Rodilla ha ampliado su oferta de producto adaptándose a los tiempos actuales y ha lanzado otros productos como focaccias, ensaladas, wraps, bocadillos y sándwiches calientes.

Impacto en la Vida Moderna
Pese al propósito original del conde de Sándwich de comer con una sola mano, hoy en día ciertos tipos de sándwich se deben comer con cubiertos o con ambas manos. En algunos países es normal usar siempre cubiertos para comerlos. El sándwich es el rey de la comida portátil, pues basta con poner entre dos panes cualquier alimento para llevarlo sin mayor complicación a cualquier parte. No importa si el relleno será dulce o salado, si lo comerás frío o caliente, o si tendrá carne o vegetales, el sándwich puede ser lo que tú quieras y podrá acompañarte en cualquier momento con tan solo dos panes y un poco de imaginación.