Un propietario de un Nissan Terrano experimenta ruidos y un calentamiento excesivo del diferencial trasero, lo que le lleva a sospechar de un problema en el eje. El ruido no se manifiesta en curvas, sino en rectas, y se percibe tanto al avanzar como al retroceder. Además, el propietario nota que el motor se calienta más de lo normal, como si el vehículo estuviera frenado desde la parte trasera.
Al revisar el historial del vehículo, se observa que el diferencial ya había sido reparado previamente, evidenciado por marcas manuales en la tapa trasera del diferencial. Ante la incertidumbre sobre la causa exacta, se plantean varias hipótesis, incluyendo un posible bloqueo de los frenos o un fallo en el propio diferencial.
Diagnóstico y Pruebas Realizadas
Para intentar diagnosticar el problema, se llevaron a cabo diversas pruebas:
Prueba de Levantamiento del Eje Trasero
Se levantó la parte trasera del vehículo con una carretilla y se puso en marcha el motor para observar si se detectaba algún frenado. En esta situación, con las ruedas en el aire y sin carga, no se producían ruidos. Sin embargo, al accionar el freno de mano sin pisar el embrague, el ruido reaparecía, sugiriendo que el problema se manifestaba bajo carga o cuando algo retenía el movimiento.
Prueba de Movilidad de las Ruedas
Se levantó el coche y se intentó mover una rueda hacia delante, observando que la otra también giraba sin problemas. Posteriormente, se bloqueó una rueda y se intentó mover la otra, comprobando que esta última también seguía el movimiento, lo que podría indicar que el **Limited Slip Differential (LSD)** estaba funcionando e intentaba mover la rueda apoyada.
Comprobación del Nivel de Aceite del Diferencial
Se sugirió revisar el nivel de aceite del diferencial, especialmente si se había instalado uno específico para LSD. Al comprobar el nivel, el aceite debería estar justo al borde inferior del agujero de llenado.
Inspección de los Frenos
Una hipótesis recurrente fue la de un problema en los frenos, similar a dejar el freno de mano puesto. Se sugirió probar a dejar el freno de mano puesto intencionadamente y avanzar unos metros para ver si se notaba alguna diferencia. Si el problema fuera el diferencial, se argumentó que sería muy difícil circular.
Ante la sospecha de frenos pegados, se recomendó desmontar los tambores traseros y comprobar la movilidad de las pinzas y los bombines, asegurándose de que retrocedieran correctamente.
Análisis de Posibles Causas
Una vez descartado el funcionamiento normal del diferencial en vacío, se centró la atención en los frenos. Se especuló que los tambores traseros podrían haberse quedado pegados, lo que explicaría el ruido en movimiento y el calentamiento del diferencial. También se mencionó la posibilidad de que los tambores del modelo de 1995 fueran más pequeños que los del modelo de 2004.
Otro punto de interés fue el ruido que aparecía justo después de cambiar el aceite del diferencial, lo que llevó a pensar que el problema podría estar relacionado con el propio cambio de aceite o con los componentes que se manipularon durante el mismo.
Diferencias entre Ejes y Grupos
Se discutió la compatibilidad del eje trasero de un Terrano TD del 96 con el modelo de 2004. Se señaló que el diferencial del 96 podría ser un **H233B** (macizo), mientras que el del 2004 podría ser un **C200** (con tapa atornillada). Aunque los grupos pudieran ser iguales, el modelo del diferencial y el tamaño de los tambores podían diferir.

Resolución del Problema y Hallazgos
Tras varios días y pruebas, el propietario reportó una mejora significativa. El coche dejó de presentar los ruidos y el calentamiento excesivo del diferencial. Se especula que la causa principal pudo haber sido un problema relacionado con los frenos, que ahora parecen funcionar correctamente. Se nota una ligera reducción en la frenada trasera y el vehículo se "amorra" un poco más, pero no de forma alarmante.
Sin embargo, durante la inspección posterior, se descubrió que el **casquillo del cardán**, el más cercano al diferencial, estaba completamente deshecho y presentaba una holgura considerable. Esto sugiere que el problema inicial, aunque quizás manifestado como un ruido o calentamiento, podría haber estado agravado o incluso causado por el desgaste de este componente. La barra del cardán antigua, con grasa roja, se muestra como ejemplo de un componente en mejor estado.

La rápida detección de este daño en el cardán evitó males mayores, como la rotura completa de la transmisión.