Cómo hacer dulce de membrillo con pulpa cruda

El dulce de membrillo es un postre tradicional muy aromático, con una textura similar a la gelatina, que combina a la perfección con cualquier tipo de queso, especialmente con los quesos fuertes, como el manchego curado. Los membrillos frescos son difíciles de tragar, aunque los naturales tienen un aroma increíble, pero una vez cocidos con toneladas de azúcar cambian de color y textura, y se convierten en un dulce delicioso. La palabra mermelada proviene de marmelo, membrillo en portugués. Este fruto, gracias a la gran cantidad de pectina que contiene, espesa estupendamente. La cocción prolongada del membrillo en azúcar rompe las paredes celulares, ablandando su carne, y produce una mezcla especialmente espesa por la gran cantidad de pectina que se libera.

Propiedades del membrillo para el dulce

Los membrillos tienen una propiedad mágica que no tienen otras frutas: el cambio de su color original, amarillo blanquecino, a ese bonito tono rojizo que todos conocemos. El membrillo es una fruta de otoño de carne dura y áspera que no se come en crudo. Un punto importante es que el membrillo naturalmente tiene mucha pectina. El membrillo tiene MUCHÍSIMA PECTINA, algo importante para conseguir sin dificultad un membrillo firme. Si a mayores le añades azúcar en cantidad suficiente y tienes la suerte de conseguir unos membrillos maduritos, tendrás el DULCE DE MEMBRILLO PERFECTO.

Receta tradicional de dulce de membrillo

Si preparas esta receta de carne de membrillo notarás enormemente la diferencia con el dulce de membrillo comprado: tanto la textura como el sabor de ésta son inigualables. Aunque es un poco laboriosa, merece la pena preparar una buena cantidad, porque tiene una larga duración. Es fácil, no es rápido pero es la única forma de graduar la cantidad de azúcar que se le pone, algo que no ocurre si se compra hecho. También te asegurarás de utilizar membrillos frescos, en su punto justo de madurez, y eso se nota a la hora del resultado final.

Ingredientes principales

  • Membrillos (amarillos y maduros)
  • Azúcar (75-80% del peso de la pulpa de membrillo)
  • Zumo de limón (para evitar la oxidación y mejorar el color)

Preparación paso a paso

1. Limpieza y preparación de los membrillos

  1. Lava y seca los membrillos para retirar el pelillo que los recubre. No es obligatorio, pero evitarás que la pulpa se llene de pelillos al pelarlos.
  2. Pela los membrillos con un pelador. Puedes meter las peladuras en una gasa, que atarás bien, para cocerlas junto con la fruta; en cualquier caso, no es imprescindible. Algunas personas prefieren pelarlos para una pulpa más "limpia". También se puede cocinar con piel.
  3. Corta la pulpa de membrillo en trozos y retira las semillas y el corazón. Iremos rociando los trozos con el zumo de limón a medida que los ponemos en un bol para que no se oxiden y para que el membrillo tenga un color más clarito.

2. Maceración

DULCE DE MEMBRILLO. Receta tradicional y casera de nuestras abuelas y abuelos | Documental

  1. Agrega el azúcar y remueve para que se mezcle bien. La cantidad de azúcar recomendada es entre el 75% y el 80% del peso de la pulpa limpia de membrillo. Si tienes 1 kilo de pulpa, usa 750 gramos de azúcar.
  2. Deja el membrillo macerando toda la noche o un mínimo de tres horas. Si tienes prisa, puedes saltar este paso y poner la olla directamente al fuego con el azúcar incluso sin revolver, funciona.

3. Cocción inicial

  1. Al día siguiente, pon todo el conjunto del membrillo con el azúcar a cocer en una cazuela grande de fondo grueso, para que difunda bien el calor.
  2. Pon a hervir los membrillos a fuego fuerte hasta que tome temperatura, después baja a fuego medio y deja cocer. El tiempo puede variar entre 50 y 60 minutos, o incluso más, dependiendo de la intensidad del fuego y del grado de madurez del membrillo.
  3. Mueve de vez en cuando con una cuchara de madera para que no se agarre al fondo y para que se vaya cocinando de una manera más homogénea.

4. Aromatización (opcional)

El dulce de membrillo se prepara con todo tipo de variaciones, hay quien le añade un poco de vino blanco, algo de manzana, o canela. Si te apetece aromatizarlo, puedes añadir:

  • 1 vaina de vainilla abierta (opcional)
  • 2 ramas de canela (opcional)
  • 200 ml de agua (opcional)
  • 50 ml de coñac (opcional)
  • 1 limón partido en cuartos CON PIEL (además del zumo)
Cuando los membrillos comiencen a estar rojos, retira la vaina de vainilla, los trozos de limón y las ramas de canela antes de triturar.

5. Triturado y cocción final

Dulce de membrillo triturado en la olla
  1. Cuando estés llegando al final de la cocción, que observes que el almíbar está ya bastante espeso, pasa una batidora para triturar el membrillo, que ya estará blandito. Ten mucho cuidado con las salpicaduras, que queman mucho.
  2. Si los membrillos han generado gran cantidad de líquido, retira la mayor parte para otro recipiente; esto se convertirá en jalea de membrillo.
  3. Vuelve a poner la pulpa triturada al fuego durante 20 minutos a fuego medio-bajo. No te alejes, revuelve con una cuchara de madera de vez en cuando. Ten cuidado con la potencia del fuego, debe estar bajita ya que chisporrotea y la mezcla está muy caliente.
  4. La consistencia final es de una crema muy espesa, está perfecto cuando la cuchara se sujete de pie o se despegue de los bordes de la olla.

6. Enfriado y conservación

Dulce de membrillo en moldes, listo para enfriar
  1. Cuando esté el dulce suficientemente espeso, viértelo en el recipiente elegido. Puedes untar el molde con una finísima capa de aceite de girasol para facilitar un poco el desmoldado, o usar recipientes de plástico o silicona.
  2. Deja enfriar a temperatura ambiente primero y después refrigera toda la noche.
  3. Una vez bien frío, pasa un cuchillo entre el dulce y el molde, con mucho cuidado, y desmóldalo o déjalo en el mismo recipiente.
  4. El dulce de membrillo se conserva estupendamente en el frigorífico durante meses por la enorme concentración de azúcar que lleva, que actúa como conservante. Si lo envasas al vacío, puede durar un año entero en perfectas condiciones.

Variaciones y consejos adicionales

Dulce de membrillo con nueces

Puedes rellenar una primera capa fina de membrillo, colocar nueces por toda la superficie, y cubrir con más crema de membrillo.

Jalea de membrillo

Si has retirado líquido de la olla cuando los membrillos estaban cocinados, sin darte cuenta has hecho jalea de membrillo. Cuando enfríe, gelificará y se pondrá más espesa. Puedes rellenar frascos y envasarlos al vacío. Tendrás una maravillosa jalea con la que acompañar yogures, cubrir tartas o pasteles.

Consejos para un membrillo firme

Es fundamental el AZÚCAR, el TIEMPO DE COCCIÓN y el PUNTO DE MADUREZ DE LOS MEMBRILLOS. Si quieres que quede aún más duro, añade más azúcar hasta llegar al mismo peso de azúcar que de membrillo crudo. El tiempo de cocción es orientativo y depende de la intensidad del fuego y del grado de madurez del membrillo. Lo único que tienes que tener cuidado es que no se queme; por lo demás, deja que se evapore el agua para conseguir un membrillo compacto y que cuando enfríe quede firme.

Preparación con Thermomix

Para 1 kg de membrillos y 1 kg de azúcar:

  1. Trocea el membrillo bien limpio de semillas y en trozos pequeños.
  2. Coloca los ingredientes en el vaso: primero 500 g de membrillos limpios y 500 g de azúcar, después los restantes 500 g de membrillo y 500 g de azúcar, el coñac si lo usas.
  3. Tritura con 5 golpes de turbo o 30 segundos en velocidad 5-10.
  4. Después cuece 20-25 minutos, 100º en velocidad 5-10 con el cubilete. El membrillo tiene que moverse en la superficie todo el tiempo; si ves que no lo hace, aumenta un poco la velocidad.
  5. Cuando comience a espesar y deje de salpicar, programa 15 minutos más, 100ºC en velocidad 6-10 con el cestillo sobre la tapadera. Si ves que no queda a tu gusto porque está demasiado blando, cocina 15 minutos más.
  6. El membrillo estará listo cuando a velocidad máxima la mezcla ya no se mueva.
  7. Vierte en una fuente y aguarda a que enfríe y guarda.

Maridaje y presentación

El dulce de membrillo es un dulce tradicional que nunca pasa de moda. Mi pack perfecto es el que acompaña membrillo-queso. En Galicia se suele acompañar de un queso cremoso Arzúa-Ulloa en el momento del postre, y es la combinación perfecta. También se puede servir acompañado de galletas de agua y/o crema de leche. Una idea estupenda es cortarlo en trozos y envasarlo al vacío, o conservarlo en pequeños tuppers cerrados herméticamente. Puedes rellenar recipientes que tengas en casa; mójalos previamente para que se despeguen con facilidad a la hora de desmoldar.

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