En las últimas décadas, se ha observado un incremento en el interés por el seguimiento de las dietas vegetarianas en la población, por lo que es interesante analizar sus beneficios y sus riesgos. Las dietas vegetarianas se han asociado a diferentes beneficios para la salud.
Definición de Dietas Basadas en Plantas
Las dietas vegetarianas se refieren a aquellas "que se basan en alimentos de origen vegetal en donde se pueden incluir algunos alimentos de origen animal". Por su parte, las dietas veganas son aquellas "que prescinden de todos los alimentos de origen animal".
Las dietas veganas y vegetarianas favorecen el consumo de alimentos de origen vegetal. De forma general, tienen una menor densidad energética, menor contenido de grasas saturadas y de azúcares, y mayor de fibra, potasio, vitamina C y fitonutrientes (carotenoides, compuestos fenólicos y azufrados), que han demostrado diferentes beneficios para la salud.
Beneficios Generales para la Salud Asociados a Dietas Vegetarianas y Veganas
El seguimiento de las dietas vegetarianas o veganas se ha asociado con la disminución de algunos factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares (ECV). En una revisión sistemática y metaanálisis de Yokoyama et al., se observó que los vegetarianos tuvieron concentraciones menores de colesterol sérico total y de LDL en comparación con los no vegetarianos. Asimismo, en un metaanálisis realizado por Yokoyama se constató que los veganos y los vegetarianos tenían unas cifras inferiores de presión arterial sistólica y diastólica, así como una menor prevalencia de hipertensión en comparación con sujetos no vegetarianos.
Por otra parte, un estudio realizado en la cohorte del estudio prospectivo EPIC-Oxford encontró que el riesgo de incidencia de enfermedad isquémica fue inferior en vegetarianos que en personas que consumían carne. No obstante, el riesgo de desarrollar ictus en general y de ictus hemorrágico fue mayor en vegetarianos que en consumidores de carnes.
Se ha señalado que las personas vegetarianas tienen menor índice de masa corporal (IMC) respecto a las personas que consumen carne. A este respecto, dos metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados realizados por Barnard et al. y Huang et al. mostraron que la adopción de dietas vegetarianas (incluida la vegana) se asoció con una pérdida significativa de peso comparada con dietas no vegetarianas.

Relación entre Dietas Basadas en Plantas y Riesgo de Cáncer
Las dietas vegetarianas se han asociado con un menor riesgo de padecer cáncer en general y con un menor riesgo para algunos tipos de cáncer (colorrectal, de mama y de próstata). A pesar de ello, la evidencia al respecto sigue siendo insuficiente.
El mayor metaanálisis jamás realizado sobre dietas sin carne y riesgo oncológico concluye que las personas que siguen una alimentación vegetariana presentan una probabilidad significativamente menor de desarrollar cinco tipos de cáncer en comparación con quienes consumen carne. Los resultados, publicados en el British Journal of Cancer, indican reducciones del 9% en cáncer de mama, 12% en cáncer de próstata y 21% en cáncer de páncreas. Sin embargo, el estudio también reveló que las personas que excluyen completamente la carne mostraron un riesgo casi dos veces mayor de desarrollar carcinoma de células escamosas de esófago, mientras que los veganos presentaron un riesgo 40% superior de cáncer de colon.
En 2012, un metaanálisis de siete estudios descubrió que los vegetarianos tenían un 18% menos de riesgo de cáncer que los no vegetarianos. Más recientemente, un estudio publicado el 6 de enero en Nature Microbiology comparó los microbiomas de veganos, vegetarianos y omnívoros en cinco cohortes con un total de 21,561 individuos. Los omnívoros tenían más bacterias vinculadas a un mayor riesgo de cáncer de colon. Los investigadores descubrieron que los microbios con marcadores cardiometabólicos favorables eran particularmente abundantes en los microbiomas de los veganos. En el nuevo estudio, los vegetarianos tenían un riesgo 12% menor de padecer cualquier tipo de cáncer que los no vegetarianos (cociente de riesgo [HR], 0.88; P < .001) y un riesgo 18% menor de cánceres que ocurren con frecuencia media (HR, 0.82; P < .001).
Un estudio con 1,8 millones de personas asoció las dietas vegetarianas con menor riesgo de varios tipos de cáncer. Un reciente estudio publicado en el British Journal of Cancer analizó los hábitos alimentarios de 1,8 millones de personas en tres continentes, concluyendo que las dietas vegetarianas se asocian a una reducción significativa del riesgo de diversos tipos de cáncer, entre ellos mama, páncreas, próstata, riñón y mieloma múltiple. Para la académica Janet Cossio, uno de los principales aportes del estudio es su tamaño y heterogeneidad. "Incluir poblaciones de distintos continentes aumenta la validez externa de los resultados y permite identificar asociaciones que en muestras pequeñas pasarían desapercibidas", explica.
Las dietas vegetarianas suelen ser más ricas en fibra, antioxidantes y fitoquímicos presentes en frutas, verduras, legumbres y granos integrales, componentes reconocidos por su efecto protector. "Estos nutrientes ayudan a disminuir procesos clave en el desarrollo del cáncer, como el estrés oxidativo, la inflamación crónica y la resistencia a la insulina", afirma Cossio. El estudio también detectó un mayor riesgo en algunos cánceres específicos, como el carcinoma epidermoide de esófago.
VEGETALES CONTRA EL CANCER /FIBRA VEGETAL
Limitaciones de la Evidencia Científica
En cuanto al cáncer y la alimentación, la evidencia es más limitada, ya que solamente existen estudios epidemiológicos, principalmente los realizados en los Adventistas del Séptimo Día norteamericanos, así como en los vegetarianos y veganos británicos. Una de las principales limitaciones de estos estudios es la pequeña cantidad de veganos, lo cual hace que no se puedan obtener resultados concluyentes debido a la necesidad de un mayor número de participantes. Además, son estudios epidemiológicos, y aunque se ajusten diversos confounders (factores de confusión), siempre quedan algunos que serían imposibles de ajustar. Por ejemplo, se suele ajustar el índice de masa corporal, el tabaquismo o el ejercicio, entre otros factores. Son algunos ajustes, pero en enfermedades multifactoriales como el cáncer, muchas variables pueden intervenir y no todas son ajustables, ya que cada persona es diferente y tiene una situación particular. En los estudios epidemiológicos es imposible individualizar de esa manera. No obstante, gracias a estos estudios se puede obtener una orientación, y tanto en los realizados en los adventistas como en los británicos, se está viendo que la alimentación vegetariana y vegana están asociadas a un menor riesgo de diversos tipos de cáncer.
Hallazgos Específicos por Tipo de Dieta y Cáncer
Incidencia General de Cáncer
En uno de los análisis combinados más recientes publicados al respecto, con resultados obtenidos del EPIC Oxford Study y el Oxford Vegetarian Study, se evaluaron 2 estudios prospectivos de cohorte en el que se comparaba la incidencia de cáncer en vegetarianos, veganos, omnívoros y pescovegetarianos. Se vio que, en general, la incidencia de cáncer en vegetarianos, pescovegetarianos y veganos era menor que en los consumidores de carne. Concretamente, los pescovegetarianos presentaron un 12% menos de riesgo, los veganos un 19% y los vegetarianos un 11%.
En otro de los estudios realizados por la Universidad de Loma Linda, se vio que la incidencia de cáncer, en general, en veganos, vegetarianos y pescovegetarianos era menor que los que consumían carne:
- Los vegetarianos fueron los que presentaron menor incidencia de cánceres gastrointestinales, seguidos de los pescovegetarianos y los veganos.
- Los pescovegetarianos fueron los que presentaron un menor riesgo de cáncer del sistema respiratorio (pulmón, tráquea, laringe, etc.), seguido de los veganos y los vegetarianos.
- Los veganos fueron los que presentaron menor incidencia de cánceres específicos de la mujer, seguidos de los pescovegetarianos y los vegetarianos.
Estudio Adventista del Séptimo Día (Adventist Health Study)
Los Adventistas del Séptimo Día son un grupo de cristianos protestantes muy concienciados con la salud. Practican ejercicio, no fuman, no beben y su religión promueve el vegetarianismo, entre otras prácticas de estilo de vida saludable. Hay adventistas que son omnívoros, otros pescovegetarianos, ovolactovegetarianos y algunos son veganos. Los omnívoros adventistas, siguiendo las pautas de su religión, consumen poca carne, evitan el cerdo y embutidos, prefieren el pescado y la carne de ave, y dan especial énfasis a los granos integrales, frutas, verduras, leguminosas y frutos secos. Los adventistas que son veganos evitan todos los alimentos de origen animal, tabaco y alcohol, y prefieren alimentos integrales y mínimamente procesados. Los ovolactovegetarianos no consumen carne ni pescado, pero sí lácteos y huevos. Los pescovegetarianos consumen pescado, huevos, lácteos, pero no carne.
En el Adventist Health Study 2, todos los participantes, incluidos los omnívoros, tenían un estilo de vida y alimentación saludable. Esto hace que los resultados sean interesantes, ya que compara a omnívoros con una dieta sana con veganos, ovolactovegetarianos y pescovegetarianos. La población adventista, por estas prácticas saludables, tiene menor riesgo de cáncer que la población americana con un estilo de vida y alimentación normal. Por estas razones, el potencial preventivo de la alimentación vegana y vegetariana saludables en este estudio podría verse subestimado, ya que se compara con omnívoros que comen poca carne y muchos alimentos de origen vegetal sin procesar. Si la comparación fuera con personas que siguen una alimentación y estilo de vida convencional, las diferencias en riesgo de cáncer, diabetes, enfermedad cardiovascular y mortalidad probablemente serían mayores.
Resultados Específicos por Tipo de Cáncer
Cáncer Colorrectal
Resultados del Adventist Health Study-2, publicados en 2014 en el JAMA, mostraron que los pescovegetarianos fueron los que menos riesgo de cáncer colorrectal presentaron. En general, el patrón alimentario vegetariano (vegetariano, vegano y pescovegetariano) estuvo asociado a un 20% menos de riesgo de cáncer colorrectal. Sin embargo, el Oxford Vegetarian Study observó que las dietas vegetarianas no estaban asociadas a un menor riesgo de cáncer colorrectal. Los investigadores no saben con exactitud por qué se obtuvieron resultados contradictorios, pero parece que los adventistas vegetarianos están más interesados en la alimentación saludable que los británicos, consumiendo más fruta y verdura. Además, los veganos adventistas consumen más fibra y vitamina C que los vegetarianos del Oxford Vegetarian Study. La fibra es uno de los componentes de la dieta que más ayuda en la prevención del cáncer colorrectal. Es importante destacar que ser vegetariano no implica una dieta sana; una alimentación saludable no es solo cuestión de eliminar la carne, sino de basarse en verduras, frutas, granos enteros, leguminosas, frutos secos y semillas.
Cáncer de Mama y Próstata
En el Oxford Vegetarian Study, los veganos tuvieron un riesgo ligeramente menor de cáncer de mama, aunque no fue estadísticamente significativo. Los vegetarianos (consumen lácteos y huevos) no presentaron menor riesgo. Se debe tener en cuenta el pequeño número de veganos en este estudio. Uno de los trabajos más recientes de los adventistas ha mostrado que la alimentación vegana está asociada a un menor riesgo de cáncer específicos de la mujer (como el de mama y ovario), en comparación con omnívoros. En 2016, otro estudio del Adventist Health Study-2 reveló que los vegetarianos no presentaron menor riesgo de cáncer de mama, pero los veganos sí mostraron cierta protección. Estos resultados son interesantes y requieren más estudios con mayor seguimiento y número de participantes veganos.
En cuanto al cáncer de próstata, en Adventist Health Study 2, los veganos parecen tener menor riesgo en comparación con los omnívoros. La alimentación vegana parece ser más beneficiosa que la vegetariana, posiblemente debido a la exclusión de lácteos y huevos, alimentos que en diversos estudios se han asociado a un mayor riesgo de cáncer de próstata, aunque se necesitan más estudios para datos más consistentes. En el EPIC-Oxford y el Oxford Vegetarian Study, también se observó un menor riesgo de cáncer de próstata en veganos.
Estudio de Dean Ornish sobre Cáncer de Próstata
En 2008, se publicó un ensayo clínico llevado a cabo por el Dr. Dean Ornish y su equipo sobre el potencial de una alimentación basada en plantas y un estilo de vida saludables en la progresión del cáncer de próstata. Los participantes eran pacientes con cáncer de próstata temprano y de bajo riesgo sin tratamiento. El grupo de intervención siguió una dieta vegana saludable (basada en alimentos vegetales integrales: frutas, verduras, frutos secos, granos integrales, leguminosas) suplementada con soja, ácidos grasos omega 3, vitamina E, selenio y vitamina C. También incluyeron ejercicio físico moderado y prácticas de relajación (yoga). Los resultados fueron prometedores: los pacientes con cambios en su alimentación y estilo de vida vieron reducidos sus niveles de PSA en un 4%, mientras que en el grupo control aumentaron en un 6%. El crecimiento de las células LNCaP de cáncer de próstata fue inhibido 8 veces más en el grupo experimental (70%) que en el grupo control (9%). Tras dos años de seguimiento, el 27% del grupo control tuvo que someterse a tratamiento convencional, frente a solo el 5% del grupo experimental.
Otros Tipos de Cáncer
Resultados del EPIC-Oxford y el Oxford Vegetarian Study sugieren que la alimentación vegetariana (incluyendo veganos) estaba asociada a un menor riesgo de cáncer de ovario, siendo la dieta pescovegetariana la más protectora. En estos mismos estudios, tanto la dieta vegetariana (incluyendo veganos) como la pescovegetariana estaban asociadas a un significativo menor riesgo de cáncer de estómago (63% menos de riesgo para dietas vegetarianas y veganas). En cuanto al cáncer de páncreas, datos del EPIC-Oxford también mostraron menor riesgo en vegetarianos (grupo que incluía ovolactovegetarianos y veganos). Respecto al cáncer de vejiga, el EPIC-Oxford indicó menor riesgo en el grupo vegetariano (incluyendo veganos), aunque la asociación no fue estadísticamente significativa tras ajustar el índice de masa corporal.
Los cánceres hematológicos (linfoma, mieloma, leucemia) también mostraron una asociación protectora. Los veganos y vegetarianos tuvieron un 77% menos de riesgo de mieloma múltiple. Específicamente, la alimentación pescovegetariana y, sobre todo, la vegana y vegetariana, estaban asociadas con un significativo menor riesgo de cánceres hematológicos, concretamente un 36% menos (media entre mieloma múltiple, leucemia y linfoma).
Consideraciones Nutricionales Clave en Dietas Basadas en Plantas
"Hay dietas vegetarianas muy altas en ultraprocesados o pobres en micronutrientes esenciales. Entre los nutrientes que requieren especial atención se encuentran vitamina B12, hierro, zinc, calcio, yodo y omega-3. La vitamina B12 no está presente en alimentos vegetales, por lo que es frecuente la necesidad de suplementación o consumo de productos fortificados", explica Janet Cossio. En el caso del hierro, su absorción puede mejorar al combinarlo con vitamina C.
Se ha observado que las personas vegetarianas toman menor cantidad de proteínas de alta calidad y tienen una menor ingesta y menores concentraciones plasmáticas de ácidos grasos ω-3; en concreto, de ácido eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA) en comparación con las personas no vegetarianas. Se ha observado que los niveles plasmáticos de DHA disminuyen conforme aumenta el tiempo de seguimiento de una dieta vegetariana, lo que sugiere una baja conversión del ácido α-linolénico (ALA) a DHA.
En cuanto a los minerales, el elevado consumo de alimentos de origen vegetal contribuye a tener una ingesta elevada de fitatos y oxalatos, lo que dificulta la absorción del calcio, del zinc y del hierro. Respecto al calcio, se ha descrito en varios estudios que la ingesta es menor en personas que siguen dietas veganas y vegetarianas. Aunque se encuentra en alimentos de origen vegetal, la fracción absorbible es menor respecto a otros alimentos de origen animal debido a la presencia de oxalatos y a que alimentos como los lácteos contienen nutrientes como la lactosa y la vitamina D que facilitan su absorción.
En relación con el zinc, se ha observado una menor ingesta y menores concentraciones séricas en vegetarianos con respecto a no vegetarianos en adultos. Con respecto al hierro, se ha mostrado que los vegetarianos tienen mayor riesgo de tener menores reservas hepáticas en comparación con los no vegetarianos. Además, los veganos son particularmente propensos a la deficiencia, porque el tipo de hierro que el cuerpo absorbe más fácilmente es el "hierro hemo", que solo se encuentra en las proteínas animales. Un estudio alemán encontró que el 40% de los veganos que participaron del trabajo consumían menos de la cantidad diaria recomendada.
Los veganos y los vegetarianos que no consumen sal yodada pueden presentar mayor riesgo de deficiencia de yodo. De hecho, se ha observado una peor situación nutricional de yodo en vegetarianos. En cuanto a la vitamina B12, Pawlak et al. y Gallego-Narbón et al. han puesto de manifiesto que tanto veganos como vegetarianos presentan deficiencia de la vitamina y que el riesgo es mayor en aquellos que no toman suplementos, lo que justifica la necesidad de utilizar suplementos tanto en veganos como en ovolactovegetarianos.
Respecto a la vitamina D, en una revisión sistemática realizada por Neufingerl et al. se ha señalado que las dietas vegetarianas y las veganas bien planificadas son apropiadas para todas las etapas del ciclo vital. Sin embargo, se ha descrito que las mujeres embarazadas vegetarianas tienen mayor riesgo de presentar ingestas insuficientes de EPA/DHA, hierro, zinc, vitamina B12 y vitamina D. Además, se ha señalado que los hijos de madres vegetarianas tienen concentraciones menores de DHA debido a que la leche materna de mujeres vegetarianas tiene una concentración menor. Por último, se ha indicado que la ingesta de proteínas es menor en ancianos vegetarianos que en no vegetarianos, sin embargo, no se han observado diferencias en las cifras séricas de proteínas.

Impacto en la Salud Ósea
Se ha indicado que los vegetarianos presentan una densidad mineral ósea similar o ligeramente inferior a la de los no vegetarianos, un poco más baja en el caso de los veganos, sin que se observen diferencias en la incidencia de fracturas en función del tipo de dieta, sino en función de la ingesta de calcio. Sin embargo, un estudio reciente realizado en la cohorte del EPIC-Oxford ha constatado que los veganos tienen mayor riesgo de presentar fracturas, y en concreto, fracturas de cadera y de pierna en comparación con aquellas personas que consumen carne. Por otra parte, en un estudio realizado en mujeres de China se constató que la densidad mineral ósea de la cadera fue menor en mujeres vegetarianas que en no vegetarianas.
Conclusiones y Recomendaciones
Los especialistas coinciden en que una dieta vegetariana puede ser saludable y protectora frente a diversas enfermedades, incluido el cáncer, pero solo cuando está correctamente planificada. Es esencial consultar a un nutricionista para recibir orientación y evitar deficiencias. Las dietas vegetarianas podrían tener algunos beneficios relacionados con la salud, pero debido a que los estudios son escasos, y en la mayoría de los casos muestran resultados inconsistentes, es necesario desarrollar más investigación al respecto.
Para que una alimentación vegana o vegetariana sea saludable, deberá estar basada en verduras, frutas, granos enteros, leguminosas, frutos secos y semillas. "No hay que ser vegetariano para experimentar los beneficios de salud de una dieta basada en las plantas. Solo asegúrese de comer bastantes frutas, vegetales y granos enteros cada día", sugiere Lucette Talamas, dietista registrada. "Si usted es vegetariano, planee comidas que le proporcionen la cantidad adecuada de nutrientes, incluyendo Vitamina B-12, hierro y proteína. Con tantas variaciones a una dieta vegetariana, asegúrese de informarse o busque la experiencia de un dietista registrado para asegurarse de que usted esté consumiendo los nutrientes claves”.
Un estudio financiado por el NIH / National Cancer Institute encontró que las personas que siguen dietas veganas tienen menos probabilidades de desarrollar enfermedades crónicas, incluido el cáncer, en comparación con otros grupos dietéticos. Los investigadores analizaron las dietas de quienes seguían patrones de alimentación veganos, lacto-ovo-vegetarianos, semi-vegetarianos, pesco-vegetarianos y no vegetarianos y rastrearon varios biomarcadores de la salud. Sobre la base de esos biomarcadores, el grupo vegano tuvo el riesgo más bajo de cáncer, enfermedad cardíaca e hipertensión, en comparación con los otros grupos. El grupo vegano también tuvo niveles más altos de ácidos grasos omega-3 y niveles séricos más altos de carotenoides e isoflavonas asociados con una menor inflamación. Los veganos consumían la mayor cantidad de frutas, verduras, cereales integrales y legumbres, y tenían la mayor ingesta de betacaroteno y fibra y la menor ingesta de ácidos grasos saturados. Además, el grupo vegano fue el único que estaba en un rango de peso saludable, mientras que todos los demás grupos tenían sobrepeso, en promedio. Estos hallazgos ofrecen más información sobre la relación entre los biomarcadores relacionados con la dieta y las enfermedades, y apoyan las dietas veganas como un enfoque saludable para la prevención de enfermedades.