Alma Patagónica se ha consolidado como una referencia gastronómica fundamental en Camarones, Chubut. Este establecimiento, regentado por Mara Capdevila, funciona como mucho más que un simple lugar para comer; encapsula la esencia de la región al fusionar la historia local con los sabores auténticos del mar y la estepa.

Historia y Tradición
Ubicado en un edificio histórico que antiguamente fue el Hotel España, el lugar conserva un ambiente familiar con toques de época. Su construcción guarda una historia pintoresca: nació tras una partida de cartas donde se apostaron el hotel y un antiguo bar local. En 2010, Mara revitalizó este emblemático edificio con la visión de crear un punto de encuentro que celebrara la herencia cultural de la zona.
El nombre "Alma Patagónica" fue elegido por la esencia que Mara encontró en Camarones: el alma tehuelche de sus primeros habitantes, el alma rural de los pioneros y el alma marina de su puerto natural.
Propuesta Culinaria
La propuesta es un reflejo directo de su entorno, centrada en productos frescos y recetas tradicionales. Los platos destacados incluyen:
- Especialidades marinas: Vieiras gratinadas, empanadas de salmón blanco (receta familiar) y rabas.
- Cocina de campo: El tradicional cordero patagónico, servido a menudo en estofado.
El espíritu del lugar recuerda a un clásico bodegón argentino, donde priman la calidad del producto y la calidez en el servicio. La atención, calificada como amable y cercana, es un valor añadido que complementa la experiencia gastronómica.

Versatilidad y Servicios
Una de las fortalezas de Alma Patagónica es su multifuncionalidad. El establecimiento se adapta a diferentes necesidades a lo largo del día:
| Servicio | Descripción |
|---|---|
| Restaurante | Almuerzos y cenas basados en productos locales. |
| Cafetería | Opción para desayunos o brunch. |
| Bar | Horarios extendidos los fines de semana. |
| Rotisería | Servicio para llevar (take away). |
Información para el Visitante
Alma Patagónica no solo es un lugar para comer, sino una parada que enriquece el viaje por la costa patagónica, especialmente para quienes se dirigen a la pingüinera de Cabo Dos Bahías. Si bien los precios se consideran razonables para la región, los visitantes deben ajustar sus expectativas respecto a los costos de logística local. Es, sin duda, una opción confiable y, a menudo, el único refugio gastronómico abierto durante la semana en la localidad.