El vómito como tal no es una enfermedad, sino un síntoma que acompaña a una variedad de afecciones, que van desde infecciones hasta enfermedades crónicas. A menudo, su color cambiará a medida que tu cuerpo atraviesa cada etapa de la afección subyacente. Por ejemplo, el vómito provocado por la gripe estomacal puede comenzar de color verde o amarillo y volverse naranja.
Los vómitos que solo duran uno o dos días generalmente no se consideran graves. Es posible que simplemente sea una reacción del cuerpo a la irritación en el intestino o una forma de deshacerse de las cosas dañinas en el estómago. Los episodios cortos de vómitos suelen relacionarse con enfermedades agudas como la intoxicación alimentaria. Sin embargo, si experimentas un patrón cíclico de vómitos durante semanas o meses, podría ser causado por una afección crónica. Sigue leyendo para saber qué puede significar cada color del vómito y cuándo debes consultar con tu médico.
Vómito Claro
El vómito claro suele ocurrir después de haber vomitado varias veces y de vaciar efectivamente el estómago de su contenido alimenticio. Esto podría resultar de afecciones como:
- Malestares matutinos
- Virus intestinal
- Migraña
- Intoxicación alimentaria
- Trastorno de vómitos cíclicos
En estos casos, podrías continuar vomitando bilis, la cual suele ser amarilla o verde. El vómito claro también puede ser causado por condiciones más serias.

Obstrucción de la Salida Gástrica
Esto ocurre cuando el estómago está completamente bloqueado por algo como un tumor o una úlcera. Cuando se tiene este tipo de obstrucción, nada de lo que se coma o beba puede pasar, incluida la saliva o el agua.
Traumatismo Craneal
Algunas personas experimentan vómitos frecuentes y severos después de un traumatismo craneal. En casos severos, el vómito claro puede ser una señal de daño cerebral.
Vómito Blanco o Espumoso
El vómito puede ser blanco si has comido algo de color blanco, como helado o leche. Por otro lado, el vómito espumoso se produce si tienes exceso de gases en el estómago. Debes consultar a tu médico si dura más de uno o dos días.
Afecciones que Causan Exceso de Gases
- Reflujo gástrico o enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE): El reflujo ocurre cuando los ácidos del estómago fluyen al esófago desde el estómago. Otros síntomas incluyen una sensación de ardor en la garganta, dolor en el pecho y dificultad para tragar.
- Gastritis: Se refiere a la inflamación en el revestimiento del estómago. Puede desarrollarse al tomar ciertos analgésicos por mucho tiempo o tomar cantidades excesivas de alcohol. Otros síntomas incluyen indigestión, llenura en la parte superior del abdomen después de comer y náusea.
Vómito Verde o Amarillo
El vómito verde o amarillo puede indicar que estás expulsando un líquido llamado bilis. Este es un líquido que el hígado crea y se encuentra contenido en la vesícula biliar. La bilis no siempre es motivo de preocupación. Puedes verla si tienes una afección menos grave que causa vómitos estando el estómago vacío, lo que incluye un virus intestinal y los malestares matutinos.
Una obstrucción en el intestino también puede causar vómito verde o amarillo. Esto generalmente se debe a cálculos biliares o una hernia. Otros síntomas incluyen pérdida del apetito, constipación y calambres abdominales.
Vómito Anaranjado
Podrías ver vómito anaranjado en las primeras horas de una enfermedad que causa vómitos. El color puede persistir si continúas comiendo entre episodios de vómitos, ya que el naranja es el color de los alimentos parcialmente digeridos. A menos que persista por más de un día o dos, el vómito naranja generalmente no es motivo de preocupación.
Causas Comunes del Vómito Anaranjado
- Intoxicación alimentaria: Ocurre después de comer alimentos contaminados. Otros síntomas incluyen diarrea, cólicos abdominales y fiebre.
- Gastroenteritis o gripe estomacal: Este virus podría deberse al contacto con una persona infectada o al consumo de alimentos y agua contaminados. Otros síntomas incluyen fiebre baja, dolores musculares y dolor abdominal.
- Influenza o gripe: Esta enfermedad puede comenzar de manera bastante abrupta. Los síntomas son similares a los de un resfriado común con secreción nasal y dolor de garganta.
- Migraña: Cuando tienes migraña, experimentas dolores de cabeza intensos que pueden durar unas pocas horas o incluso días consecutivos. Es posible que sientas la necesidad de vomitar cuando la migraña alcanza su punto máximo, o experimentar vómitos recurrentes si el dolor persiste.
- Vómitos relacionados con el embarazo (malestares matutinos): A medida que las hormonas se acumulan en el cuerpo durante el embarazo, puedes sentir náuseas y tener vómitos. Hasta el 55% de las mujeres embarazadas experimentan vómitos. Aunque esta afección se llama malestares matutinos, el vómito puede ocurrir en cualquier momento.

El vómito anaranjado también puede ser a causa de apendicitis, cinetosis, quimioterapia, infección del oído interno o ciertos medicamentos. En estos casos, el vómito anaranjado suele ser temporal y es posible que el vómito tome otro color.
Vómito Rosado o Rojo (con sangre)
Vomitar grandes cantidades de sangre también se llama hematemesis. Si bien suele ser de color rosa o rojo brillante, también puede aparecer negro o marrón oscuro. Debes consultar a tu médico siempre si tu vómito es rosado, rojo o con sangre.
Vómito con Sangre en Niños
En los niños, el vómito con sangre podría ser una señal de:
- Intolerancia alimentaria a la leche
- Sangre tragada de una lesión en la boca
- Ciertos trastornos de coagulación
- Defectos de nacimiento
Vómito con Sangre en Adultos
En adultos, el vómito rosado o rojo es causado con frecuencia por:
- Daño en la garganta, boca o encías: Por toser o vomitar. La expulsión de sangre en pequeñas cantidades podría no ser motivo de alarma. Pero si ves una cantidad significativa o tiene la apariencia de café molido, llama a tu médico para descartar afecciones más graves.
- Úlceras pépticas o vasos sanguíneos desgarrados: Estas afecciones podrían causar sangrado en las vías gastrointestinales superiores, lo que incluye la boca, el esófago, el estómago y la parte superior del intestino delgado.
- Amiloidosis: Esto sucede cuando hay acumulación de proteína en los órganos vitales. Es posible que experimentes desde diarrea hasta hinchazón y vómitos con sangre.
- Insuficiencia hepática: Una enfermedad que afecta principalmente a personas que han padecido una enfermedad hepática previa. Suele causar coloración amarillenta de la piel o en el blanco de los ojos. Otros síntomas incluyen hinchazón del abdomen, dolor en la parte superior derecha del abdomen y sensación de sueño o confusión.
- Desgarro de Mallory-Weiss: Se refiere a un desgarro en el esófago como resultado de episodios de vómitos frecuentes y excepcionalmente fuertes.
HEMOPTISIS Causas y SÍNTOMAS
Vómito Marrón
Hay dos posibles causas del vómito marrón. En muchos casos, este color es en realidad un tono de sangre. Si se parece a café molido claro, debes consultar a tu médico lo antes posible, ya que podría ser el resultado de úlceras pépticas, amiloidosis u otra afección subyacente grave.
La constipación severa también puede causar vómitos marrones. Esta afección inhibe la digestión y, como resultado, el vómito puede oler a materia fecal. Otros síntomas podrían incluir hinchazón y dolor abdominal intenso. Consulta a tu médico para recibir un diagnóstico.
Vómito Negro
El color negro también puede ser un tono de vómito con sangre. Incluso podría parecerse a café molido oscuro. El vómito podría verse negro si la sangre se ha oxidado debido a los ácidos en el estómago; el hierro en la sangre cambia de marrón a negro con el tiempo. Dado que la sangre ha dejado de ser de color rojo brillante, el sangrado se ha detenido o solo ocurre en una pequeña cantidad.
El vómito negro es causado por las afecciones que provocan el vómito con sangre (detallado en la sección anterior). Debes consultar a tu médico lo antes posible para recibir un diagnóstico.
En unos pocos casos, el vómito negro puede ser el resultado de una infección por hongos como la feohifomicosis. Esta infección puede desarrollarse después del contacto con cultivos de moho negro. Es más probable que desarrolles esta afección si te sometiste a un trasplante de médula ósea o de órganos, o si estuviste expuesto a la tierra haciendo trabajo en el campo u otra actividad al aire libre.
Cambios en la Textura del Vómito
En algunos casos, el vómito puede cambiar de textura simplemente a causa del contenido de tu estómago o la cantidad de tiempo que ha pasado desde que comiste ciertas cosas. La textura también podría cambiar si has tenido episodios de vómitos repetidos, primero vomitando alimentos, luego bilis y ácidos estomacales.
Estos cambios generalmente no son motivo de preocupación, pero si observas algo inusual o experimentas otros síntomas, es una buena idea informar a tu médico.
Cuándo Consultar al Médico
Comunícate con tu médico o busca atención médica inmediata si ves cantidades significativas de sangre en el vómito. Recuerda que el color de la sangre puede variar de rojo a marrón a negro. No viajes y llama a tu número local de emergencias si el vómito con sangre se acompaña de mareos, respiración rápida o poco profunda u otros signos de convulsión.
El vómito verde o amarillo también puede ser una señal de una afección más grave, como el reflujo biliar. Si tienes factores de riesgo o experimentas otros síntomas preocupantes, es una buena idea consultar a tu médico.

También debes ver a tu médico si:
- El vómito ha durado 48 horas y no está mejorando.
- No puedes retener líquidos.
- Tienes señales de deshidratación, incluidos mareos o dolor de cabeza.
- Has perdido peso por vomitar.
- Tienes diabetes. El vómito repetido puede afectar los niveles de azúcar en la sangre.
- Tienes dolor de pecho severo. Esto puede indicar un ataque al corazón.
También debes informar a tu médico si tienes episodios frecuentes de vómitos. Esto podría ser una indicación de trastorno de vómitos cíclicos, que es causado por ciertas afecciones neurológicas. Con el vómito cíclico, es posible que vomites a la misma hora todos los días durante un período de tiempo.
El vómito suele ser una parte molesta, pero no mortal, de la enfermedad.