Cultivo de Maíz en la Región de O'Higgins

Historia y Relevancia del Maíz en Chile

El maíz (Zea mays) es un recurso anual de rápido crecimiento, cuyo origen se ubica en el centro-sur de México, desde donde se extendió por toda América hasta Chile. Los restos arqueológicos de plantas de maíz en Centroamérica evidencian una antigüedad de aproximadamente 7.000 años. Las corrientes migratorias precolombinas permitieron el desarrollo de una gran variabilidad de razas de maíz existentes en distintos territorios (McClung de Tapia et al, 2001; Serratos, 2009).

El nombre del maíz, “mahís”, pertenece a la lengua de Haití (Lenz, 1910, 799). “Al momento de la llegada de los europeos a América, el maíz era una planta emblemática en casi todas las regiones con las condiciones ambientales y sociales aptas para su cultivo” (Falabella et al, 2008, 25). Fue un cultivo y cosecha “sinnúmero”, como escribe Pedro de Valdivia en su carta al Emperador, al ponderar su abundancia (Pereira Salas, 1977, 15). Con esto, pasó a ser parte fundamental de la dieta de los conquistadores y criollos, siendo el “pan cazave” la base económica de la conquista.

La trilogía más importante es, sin duda, la de: maíz, papa y frejol, los aportes más trascendentales de la agricultura americana a la cocina europea. El maíz fue el pan nuestro de cada día de los indígenas, y los españoles lo aprovecharon desde el primer momento, pasando rápidamente a España (Pereira Salas, 1977, 18). Hay registros de las preparaciones principales con maíz que datan del siglo XVII, como las humitas, el pilco y la chuchoca. Esta última, “según la forma tradicional, se preparaba del maíz maduro, el que ‘después de un ligero cocimiento al horno lo rompen gruesamente, moliéndolos después entre piedras’” (Pereira Salas, 1977, 23-24). Posteriormente, la cocción se hizo en agua utilizando ollas, para luego secar al sol las corontas y moler, guardando chuchoca para el invierno y preparando diferentes platos, como el pastel de chuchoca o para espesar sopas y caldos.

El maíz era un alimento valorado, que incluso se utilizaba como parte de pago: “Por las Tasas sabemos que en el siglo XVI y XVII los indígenas recibían como alimento ‘cada día una ración de trigo y maíz y una libra de carne los domingos, y cada semana medio celemín de maíz para que hagan chicha’” (Pereira Salas, 1977, 59). Ya iniciada la época portaliana, el maíz seguía ocupando un lugar importante en la configuración alimentaria de la población, tanto en los estratos sociales altos como en los bajos, haciendo también su aparición y uso popular del mote de maíz (Pereira Salas, 1977, 88).

Campo de cultivo de maíz en Chile

El Maíz en la Región de O'Higgins: Características y Producción

La Región del Libertador General Bernardo O’Higgins es un área clave para la producción de cereales, destacándose el maíz. Dada su condición geográfica, pueden estar presentes “variedades que requieren regadío y otras de secano, que no tiene riego, sino por lluvias, y que aprovechan la humedad aportada por los terrenos” (Falabella et al., 2008, 26). Para la Región del Libertador Gral. B. O´Higgins se describen datos y parámetros climáticos de importancia agronómica especialmente para los valles de Colchagua y parte del Cachapoal, destacando principalmente el maíz para grano y semilleros, junto con frutales de hoja caduca, vides, cítricos y tomates, entre otros cultivos.

En el año agrícola 2019/2020, para la región se estimó una producción de 198.478,7 toneladas (ODEPA, 2021, 4). El maíz es uno de los cultivos tradicionales con mayor superficie a nivel nacional, y la mayor proporción de quienes lo cultivan son pequeños productores, principalmente con régimen de tenencia de tierra como arrendatarios, lo que les hace más difícil ser competitivos en las condiciones que hoy enfrenta el rubro.

Infografía: Producción de maíz en la Región de O'Higgins

Programas de Apoyo y Fomento para Agricultores Maiceros

Con el objetivo de mejorar la competitividad del sector y mitigar los efectos de una temporada compleja, se han implementado diversas iniciativas de apoyo. Un programa abarca las regiones Metropolitana, O’Higgins y Maule, y contempla la entrega de un incentivo de hasta $250.000 (valor neto) por hectárea para quienes siembren maíz de grano, beneficiando de 2 hasta 5 hectáreas de superficie cultivada. Pueden participar de la iniciativa los productores de las citadas regiones que cuenten con una superficie cultivada igual o mayor a las 2 hectáreas -acreditado con una declaración jurada simple- y que hayan producido este grano en al menos dos de las últimas tres temporadas.

El director nacional de INDAP, Santiago Rojas, informó que ante los problemas de mercado que enfrenta el rubro, INDAP y Odepa han elaborado un Plan Estratégico que considera líneas de trabajo relacionadas con mejores condiciones de acceso y transparencia, y adaptación y resiliencia ante el cambio climático. A esto se suma un seguro especial de cobertura de precios elaborado con Agroseguros, que permite contar con acceso a un incentivo económico no reembolsable que busca disminuir las incertidumbres y riesgos del mercado.

El Gobierno Regional, a través de un convenio de transferencia, traspasó a INDAP 320 millones de pesos para apoyar a los maiceros de la región, quienes recibieron estos incentivos destinados a mitigar los efectos del alto costo de producción del cultivo la temporada 2022-2023, derivada del alza de insumos tales como fertilizantes, combustible y otras labores agrícolas. Con este apoyo se benefició a 1.091 pequeños productores maiceros que cultivan más de 5.750 hectáreas en la región de O’Higgins. Estos recursos complementaron los ya entregados por INDAP, que permitieron dar inicio al cultivo con ayuda en recursos para la siembra y establecimiento. El director regional de INDAP, Braulio Moreno Sánchez, indicó que se entregó en promedio $320.000 por productor, resultando beneficiadas 4.500 hectáreas de un total de 5.750 hectáreas que tienen estos productores.

El gobernador regional, Pablo Silva Amaya, señaló el compromiso social con la pequeña agricultura familiar campesina de O'Higgins, y el seremi de Agricultura, Cristian Silva Rosales, destacó la importancia del apoyo considerando los elevados costos de producción.

Inia apoya a los pequeños productores de la Región de O'Higgins

Innovaciones y Eficiencia en el Riego del Maíz

En la búsqueda de mejorar la eficiencia hídrica y la productividad, se han implementado y promovido sistemas innovadores de riego. En una parcela demostrativa ubicada en Graneros, se explicó el funcionamiento del riego con mangas, implementado en octubre pasado para la siembra de maíz. Este sistema, tras un trabajo conjunto con la Comisión Nacional de Riego (CNR), ha logrado ser considerado como una alternativa de riego para financiar.

Esta es una buena noticia para los usuarios de INDAP y para todos los productores de cultivos y huertos que actualmente se riegan con surcos y que no tienen mayor regulación de agua. Con este sistema, se necesita menos agua, ya que permite entregar un caudal controlado gracias a un sistema de boquillas que se insertan en las mangas, frente a cada hilera. Así se controla la cantidad de agua que se entrega en cada surco y con eso se mejora el uso del agua por parte de las plantas. Esto finalmente se traduce no solo en un mejor uso del agua y riego eficiente, sino que también en un rendimiento mejor de las plantas.

Esquema del sistema de riego con mangas para cultivos

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