Congelar Queso Crema (Tipo Philadelphia): Guía Completa para su Conservación

La congelación de los alimentos es una práctica muy común en nuestros hogares, y el queso no es una excepción. Si bien la idea de congelar lácteos no siempre arroja resultados óptimos debido a las diferencias en los puntos de congelación entre la grasa y el agua, existen métodos y consideraciones específicas para el queso, especialmente para el queso crema (como el tipo Philadelphia), que permiten conservarlo adecuadamente.

Una duda común es si se puede congelar el queso. La respuesta corta es sí, aunque necesitamos una preparación previa y entender que la congelación puede afectar su textura y calidad. Este proceso no destruye los nutrientes del queso, pero sí modifica su estructura al formarse pequeños cristales de hielo en su interior, que al descongelarse, liberan agua y pueden hacer que el queso se seque o tenga una textura más harinosa.

Tipos de Queso y su Aptitud para la Congelación

No todos los quesos se deben congelar, ya que su reacción al frío extremo varía significativamente según su contenido de agua, grasa y textura. Algunas variedades responden mejor a la congelación que otras:

  • Quesos Duros y Semiduros: Son los que mejor aguantan la congelación. El parmesano, suizo, cheddar, gruyere, mozzarella o gauda tienen una estructura firme y baja humedad, lo que los hace ideales. Estos tipos de quesos mantienen mejor su estructura y sabor, aunque pueden mostrar algunas variaciones en la textura una vez descongelados. Para evitar que se desmenuce al descongelar, lo más adecuado es cortarlo en lonchas o en dados o rallarlo antes de congelar.
  • Quesos Semicurados y Magros: Estos quesos aguantan dignamente el proceso de congelación al tener menor cantidad de agua. Se aconseja cortarlos o rallarlos y conservarlos en papel film dentro de un recipiente adecuado para el congelador.
  • Quesos Blandos y Frescos: Los quesos con alto contenido de humedad, como el de cabra, el brie o el queso fresco tipo Burgos, no son recomendables para congelar. La formación de cristales de hielo altera su textura y los vuelve menos cremosos y más quebradizos. El Queso Fresco Burgos, por ejemplo, es el tipo de queso menos adecuado, ya que su textura y sabor se ven muy afectados. Si congelas quesos con gran humedad, es mejor utilizarlos para platos cocinados en lugar de tomarlos frescos.
  • Quesos Curados: El problema de congelar los quesos curados es que se deshacen fácilmente una vez descongelados. Por eso, lo más aconsejable es guardarlos previamente cortados en lonchas o rallados.
  • Quesos Rallados: Los quesos rallados soportan bien la congelación, aunque pueden perder parte de sus propiedades de fundición.
  • Quesos Azules o con Hongos: No se recomienda congelar quesos como el queso azul, queso con hongos o el roquefort, ya que luego de este proceso se desmigajarán con facilidad.
Esquema de diferentes tipos de quesos y su aptitud para la congelación: duros, semiduros, blandos, frescos, rallados.

Congelar Queso Crema: Consideraciones Específicas

El queso crema es un ingrediente versátil en la cocina, ideal para untar, en salsas o postres. Aunque es un queso con alto contenido de agua, se puede congelar. Sin embargo, es importante entender que su textura puede cambiar. El queso fresco congelado conserva bien su sabor y la mayor parte de su consistencia, prolongando considerablemente su vida útil.

Impacto del Contenido de Grasa

La conservación del sabor y la consistencia del queso fresco tras la descongelación depende, entre otros factores, de su contenido en grasa. El queso cremoso tiene distintos contenidos de grasa, desde versiones ligeras hasta las de toda la grasa. Estas diferencias pueden afectar la textura del queso fresco tras la congelación.

  • Queso Crema con Toda la Grasa: Un mayor contenido de grasa significa que el queso crema pierde menos humedad al congelarse, lo que reduce la posibilidad de quemaduras por congelación. El queso fresco con un 40 % de materia grasa suele tener una textura más cremosa y un sabor más intenso. La grasa actúa como aislante cuando se congela, reduciendo la pérdida de humedad y minimizando las quemaduras del congelador.
  • Queso Crema Bajo en Grasa: Puede perder parte de su textura al congelarse. Tras la descongelación, puede tener una textura ligeramente granulada o separada, a diferencia del queso cremoso con toda la grasa.

Lo mejor es congelarlo dentro de su tarrina, si es adecuada para el congelador, o en porciones previamente divididas.

Beneficios de Congelar Queso Crema

Cuando el queso fresco se congela, se estropea más lentamente y mantiene la calidad del queso suave. Las bajas temperaturas evitan la propagación de moho y bacterias, que pueden ser la causa de que el queso cremoso se estropee. Congelar queso crema es un truco útil para evitar el desperdicio de alimentos y ahorrar dinero.

Cómo Congelar El Queso

Cómo Congelar el Queso Crema y Otros Quesos

Una preparación previa es clave para lograr buenos resultados al congelar queso. Anticipar cómo se va a utilizar el queso facilita su uso posterior y minimiza el impacto en la textura. Si se planea rallarlo o cortarlo, lo más conveniente es hacerlo antes de congelarlo. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) recomienda congelar el queso poco después de la compra y no hacerlo una vez vencida la fecha de caducidad.

Preparación y Porcionado

Para congelar con éxito el queso crema, divídalo en porciones más pequeñas. Esto significa que no tendrá que volver a descongelar todo el queso crema, pudiendo utilizar pequeñas porciones según sus necesidades. Puede utilizar una bandeja para cubitos de hielo para repartir el queso crema en porciones iguales.

Antes de la congelación, si se trata de un bloque de queso, es necesario limpiarlo bien y secarlo con papel de cocina. Si la corteza tiene moho, deberá quitárselo con cuidado.

Envasado Adecuado

El embalaje es fundamental. Eliminar la mayor cantidad de aire posible resulta esencial para evitar quemaduras por congelación y pérdidas de sabor. Lo ideal es el sellado al vacío. Si no se dispone de este equipo, se recomienda:

  • Envolver el queso en film transparente o papel de aluminio.
  • Introducirlo en bolsas herméticas para congelador o recipientes herméticos aptos para congelador.

En general, debe congelar el queso fresco en recipientes herméticos para que no se acumule humedad durante la congelación. De lo contrario, pueden formarse cristales de hielo, lo que puede provocar una pérdida de calidad. Al mismo tiempo, un buen sellado evita que el queso absorba olores de otros alimentos en el congelador.

Si utiliza el método de los cubitos de hielo para el queso crema, deje que se congele lo suficiente y, a continuación, coloque los cubitos en el envase del congelador.

Etiquetado

Es una buena idea anotar el tipo de queso y la fecha de congelación en el envase, para saber en todo momento cuánto tiempo lleva el queso en el congelador.

Imagen de queso crema congelado en porciones individuales en una bandeja de cubitos de hielo y luego transferido a una bolsa de congelación.

Tiempo de Conservación del Queso Congelado

Una vez congelado, el queso crema puede conservarse durante mucho tiempo. La siguiente información muestra cómo cambia la vida útil del queso fresco según el lugar de almacenamiento:

  • En el compartimento frigorífico de su electrodoméstico o en el cajón EasyFresh de Liebherr, el queso fresco se mantendrá fresco durante siete días.
  • En el BioFresh Meat & Dairy safe de Liebherr (a poco más de 0 °C y baja humedad) puede almacenar queso fresco durante 20 días y se mantendrá fresco.
  • Si congelas el queso fresco, puedes conservarlo hasta 10 meses.

En general, para otros quesos, se recomienda consumir el queso entre 6 a 9 meses como máximo para mantener las mayores garantías de calidad. Los quesos más frescos no deben pasar más de un mes en el congelador, mientras que los quesos curados pueden aguantar hasta seis meses.

Es importante recordar que si ya ha abierto el envase del queso crema, debe guardarlo herméticamente en el refrigerador, ya que el queso fresco absorbe los olores de otros alimentos.

Cómo Descongelar y Utilizar el Queso Congelado

Cuando desee consumir el queso que ha congelado previamente, es crucial descongelarlo correctamente para minimizar el impacto en su textura y sabor. Nunca se debe volver a congelar un queso que ya ha sido descongelado.

Proceso de Descongelación

  • Descongelación Lenta en Refrigerador: Lo ideal es ponerlo en el refrigerador unas horas antes de usarlo. Se recomienda descongelar el queso en el frigorífico durante 8 horas por cada 500 gramos. Un truco para que tenga mayor sabor y no se note tanto el congelado, es mantener el queso en la nevera unos días para que las bacterias se activen y madure un poco.
  • Descongelación Rápida para Queso Crema: Si quieres una forma más rápida para el queso crema, puedes poner el recipiente congelado en un baño de agua tibia.

Usos Recomendados para Queso Congelado

Al congelar, la textura del queso cambia, por lo que se recomienda su uso en platos calientes y cocinados, donde se derrite y se integra fácilmente con otros ingredientes. En estos casos, las diferencias texturales pasan inadvertidas. Algunas recetas en las que el queso congelado es ideal son el pastel de enchilada, la pizza de pepperoni o la cazuela de pollo con queso y brócoli. La mozzarella rallada, por ejemplo, es ideal para gratinados y pizzas, ya que se funde perfectamente.

Puedes añadir queso fresco congelado directamente a cualquier alimento caliente que estés cocinando, como una salsa, y aprovechar el calor para descongelarlo lentamente.

En cambio, el queso destinado a servirse solo, en bandejas o como aperitivo, no es recomendable para congelar, ya que los cambios en la textura se notan mucho más. Si quieres utilizar el queso crema para untar, es mejor descongelarlo completamente en el refrigerador durante la noche para intentar recuperar su cremosidad.

Una forma de congelar queso y que sus propiedades organolépticas no se resientan es hacerlo integrado en una receta.

Alternativa de Conservación para Queso Crema Abierto

Para animar cualquier aperitivo nocturno o selección de antipastos, puedes conservar el queso crema abierto en aceite. Para ello, forma pequeñas bolas de queso crema y mételas en un tarro con cierre hermético lleno de aceite. Si deseas facilitar las porciones, toma una cuchara de postre y corta el queso crema, luego forma bolitas y pásalas por semillas de sésamo blanco o negro, o por semillas y frutos secos triturados. También puedes añadir escamas de chile o ajo para darle un toque extra. Coloca las bolitas de queso crema en un tarro esterilizado con agua caliente y rellénalo con aceite de oliva. Cierra bien la tapa y guarda la crema de queso en el compartimento Meat & Dairy safe de tu frigorífico. Conservado de esta forma, el queso crema se mantiene hasta dos meses. Siempre debes utilizar cubiertos limpios cuando consumas estas delicias.

El aceite forma una capa protectora extremadamente eficaz alrededor del queso fresco y actúa como barrera física contra el aire y el agua. Esto reduce significativamente la entrada de bacterias no deseadas que podrían estropear el queso fresco. Si se añade al aceite, también se pueden añadir sabores adicionales, que aportan una nueva profundidad de sabor al queso crema.

Foto de queso crema preparado para untar o en bolitas.

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