La levadura de cerveza es un elemento fundamental en la repostería y panadería. Cuando hablamos de levadura fresca, nos referimos a una variedad de microorganismos, específicamente Saccharomyces cerevisiae, que es posiblemente la levadura más utilizada por el hombre para su beneficio. La frescura de este producto es indicativa de su calidad, ya que cuando está activa produce más gas y se logra una buena esponjosidad en los productos finales.
No obstante, su conservación no es sencilla, ya que su vida útil se reduce a unos pocos días. Por esta razón, se buscan nuevos métodos de conservación y la congelación es uno de los más efectivos para extender su utilidad por meses o incluso años.

¿Qué es la levadura y por qué es importante su conservación?
Según refiere la revista ICIDCA, la levadura es un nombre genérico que agrupa a una serie de microorganismos con gran diversidad en tamaño, forma y color. Cuando fermenta el azúcar, se produce etanol y gases como el CO2, que aumentan el volumen de ciertos productos de panadería, dándoles su característica esponjosidad. Por ser un microorganismo, necesita estar viva para ejercer su acción.
En condiciones normales, la levadura fresca debe mantenerse en un envase hermético y refrigerada entre 4 y 8 grados centígrados, con una duración aproximada de un mes mientras no se utilice. Una vez abierto el envase, su vida útil se reduce a solo 15 días.
Pasos para congelar la levadura correctamente
La congelación es un método de conservación seguro para mantener viables los microorganismos. Para realizarlo correctamente, sigue estas recomendaciones:
- Porcionado: Antes de colocarla en el congelador, córtala en porciones pequeñas, de un par de gramos cada una. Esto evitará que tengas que descongelar todo el bloque para usar solo una parte y luego volver a congelar.
- Aislamiento: Hay que evitar a toda costa la exposición al frío directo y a la humedad para prevenir quemaduras por frío.
- Envasado: Utiliza un recipiente para congelación con tapa y asegúrate de identificar el envase con la fecha.

Cómo descongelar y verificar la actividad
Cuando necesites utilizar tu levadura, el proceso debe realizarse con cuidado para no afectar la vitalidad celular:
- Descongelación gradual: Requiere esperar lentamente a que los cristales de hielo vuelvan a la fase acuosa. Déjala en reposo sin cambios drásticos de temperatura.
- Hidratación: Sácala unos minutos antes de usarla y colócala en un vaso de agua tibia, alrededor de los 25 grados. Es fundamental que el agua no supere los 30 grados, ya que una temperatura superior mataría irreparablemente la levadura.
- Prueba de efectividad: Calienta agua a unos 40 grados centígrados y añade una pequeña muestra de levadura. Si después de unos minutos la mezcla se torna espumosa, es indicativo de que la levadura está activa y puedes usarla para leudar.
Consideraciones sobre la levadura vencida
El vencimiento de un producto se refiere a la pérdida de sus propiedades funcionales. Sin embargo, en el caso de las levaduras, el tiempo de caducidad no debe exceder los 3 días después de la fecha indicada. Si al aplicar la prueba de espuma se observa una producción mínima, significa que funcionará, pero de manera muy lenta. Si la levadura ya no es apta para panadería, recuerda que no tiene que ser desechada, ya que existe la levadura nutricional, que es la Saccharomyces cerevisiae inactivada, utilizada como complemento alimenticio.