Cómo Confeccionar una Pizza Casera

¿Quieres disfrutar de las mejores pizzas sin salir de casa? Transforma tu cocina en lo más parecido a una pizzería con esta guía paso a paso y los consejos más valiosos. Disfruta en familia o con amigos de una pizza al estilo clásico, la de toda la vida, con todo el encanto y el sabor de la tradición napolitana. La sola idea de hacer en casa un plato tan internacional como la pizza puede dar un poco de respeto, sobre todo si tienes en cuenta que ya hace años el “arte del pizzero napolitano” fue declarado Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Pero no hay que echarse atrás, con nuestros consejos y algo de práctica, puedes hacer tu propia versión en tu cocina con óptimos resultados.

Ingredientes Clave para una Pizza Casera Deliciosa

Masa para Pizza

La masa para pizza, preferiblemente casera, se elabora con harina de fuerza, agua tibia, levadura fresca y sal. Es fundamental amasar con esmero y dejar que repose lo suficiente para que fermente y desarrolle sabor y volumen. Estírala a mano, con paciencia, sobre una superficie enharinada. Si deseas una base delgada y crujiente, extiéndela fina. Si, por el contrario, prefieres una textura más parecida al pan, hazla más gruesa. Un buen amasado será importante para conseguir lo mejor de esta mezcla de ingredientes. Le das la vuelta y vuelves a repetir por el borde opuesto. El gran tip es no apurarse en este paso. Si sientes que se te pega la masa a tus dedos o a la mesada, échale un poco más de harina. Hay que agregar el aceite de a poco, como hiciste con el agua, una vez que ya hayas obtenido una masa elástica y homogénea, sin grumos.

La harina es el ingrediente básico; debes utilizar “harina de fuerza”, que es especial para largas fermentaciones y cocciones cortas a temperaturas altas, y conseguirás una masa esponjosa por dentro y crujiente por fuera. El agua debe ser tibia (unos 37 grados); no debe estar ni muy fría ni muy caliente, ya que corremos el riesgo de matar la levadura, pudiendo empezar a cocinarse prematuramente, con lo que la masa no subiría. La levadura fresca o prensada es la que utilizamos a la hora de elaborar pizzas. Es el ingrediente clave ya que proporciona volumen, esponjosidad y un delicioso sabor a nuestra masa. La función principal de la levadura es transformar el azúcar en aire o alcohol; esa fermentación es la que vemos en el pan, por ejemplo, cuando aumenta de tamaño y en su interior vemos esa forma alveolada con burbujas. De esta manera, le aporta textura, aroma y sabor a las masas. Para este tipo de recetas de pizzas se emplea principalmente levadura de panadero. Es la que se usa para hacer panes, empanadas y demás dulces. Para hacer masas no se debe usar la levadura Royal o polvos de hornear, ya que este es un gasificante y no serviría; este actúa solo cuando se hornea y lo que queremos es una fermentación previa. Debes usar una levadura de panadero fresca y de buena calidad. Nada de utilizar una que estaba guardada hace meses. Tampoco polvo para hornear, que no es lo mismo. No todas las harinas de trigo son iguales. Sigue las medidas que te doy. Y solo altéralas si ves que la masa está muy aguada o muy compacta cuando la estás mezclando.

El Autolisis una técnica de amasado manual profesional paso a paso

Receta de Masa de Pizza Casera

  1. En un bol, agrega el aceite, el agua y la levadura. Mezcla y seguidamente añade la harina y la pizca de sal.
  2. Amasa por unos 3 o 4 minutos sin parar.
  3. Una vez lista, déjala reposar durante 1 hora más o menos.
  4. Una vez reposada, pártela en dos para hacer dos pizzas. Amasa y estira.

Otra Receta de Masa de Pizza Fácil

En un envase plástico grande, mezcla la levadura y el agua. Agrega las 2 cucharadas de aceite vegetal, revuelve un poco con los dedos y comienza a incorporar la harina de trigo poco a poco. Utiliza primero una sola mano para mezclar. Para este momento la mezcla comenzará a estar menos pegajosa. Debes seguir amasándola, con las dos manos ahora, hasta que no se te pegue en los dedos. Esto toma varios minutos. Cuando ya casi no se te pegue, sácala del envase y ponla en una superficie plana, limpia y con un poquito de harina. Amasa con fuerza por unos 10 minutos. Estírala y vuélvela a juntar repetidas veces, la idea es que la masa se ponga elástica. Si aún se te sigue pegando un poco en los dedos, agrégale más harina, pero siempre en pequeñas porciones. Luego de esto, coloca la masa para pizza nuevamente en el recipiente plástico y tápalo con un paño limpio y oscuro. Deja reposar por 1 hora. Transcurrido este tiempo, destapa el envase; seguramente te encontrarás con que la masa ha crecido. Si le falta cubrir superficie, intenta estirar la masa de pizza con los dedos, con precaución. Una vez puesta y bien distribuida la masa en el molde, déjala reposar unos 5 minutos más.

Tomate Casero

Este es un elemento importantísimo, la base de cualquier pizza. Utiliza tomates frescos y maduros. Siempre se recomiendan los San Marzano italianos, pero no son fáciles de encontrar, por lo que será más práctico recurrir a otros tipos, por ejemplo, de pera. Olvídate de otros tipos de tomate preparado y, en ningún caso, puedes poner tomate frito a una pizza casera. Sazona tu salsa de tomate con tus condimentos favoritos: por ejemplo, ajo, albahaca, orégano, aceite de oliva y sal. Hay que cocinarla a conciencia, procura que quede densa. Así, conseguirás que la masa quede crujiente y no ablandarla. Muele los tomates en un procesador de alimentos o en una licuadora. También puedes aplastarlos con un tenedor para que queden trozos sueltos.

Preparación de Salsa de Tomate

  1. Cortar la cebolla en cubos grandes y las paredes de los tomates sin las pepas.
  2. En una olla, calentar una cucharada de aceite y dejar sudar la cebolla, agregar dos cucharadas de MAGGI® La Rojita, 1/2 taza de agua y los trozos de tomate. Cocinar por 5 minutos más.
  3. Retirar del fuego y licuar la preparación. Dejar enfriar.

Queso

Necesitas un queso de calidad para tu pizza casera. El queso mozzarella es el que más se utiliza para pizzas, pero también puedes experimentar con otros como el parmesano, provolone, grana padano o cheddar. Ralla o corta el queso en trozos pequeños para que se derrita de forma uniforme. Por lo demás, no sobrecargues de ingredientes. ¡Menos es más! Existe la regla de los cuatro ingredientes para pizzas. Así ocurre con las pizzas más famosas, que ceden protagonismo a la masa, el tomate y el queso.

7 Pasos para Hacer una Pizza Casera como un Chef Profesional

  1. Preparación de ingredientes: Prepara y corta todos los ingredientes con antelación: tomates, champiñones, cebolla, jamón, etc.
  2. Precalienta el horno: Calienta tu horno a la temperatura más alta, generalmente alrededor de 250º. Si tienes una piedra para pizza, colócala en el horno para que se precaliente también. Si vas a incorporar ingredientes como ahumados, marisco o jamón, añádelos al final del proceso de horneado para evitar que se pasen de cocción. Un truco para simular un horno de leña es poner la pizza en la base del horno con un papel de horno en la base (así tal cual, sin bandeja ni nada) y cocinarla ahí hasta que la base empiece a tostarse. Luego ya se coloca sobre una rejilla o pizzera, se baja un poco la temperatura del horno y se termina de cocinar en la parte alta.
  3. Estira la masa: Sobre una superficie enharinada, estira la masa con un rodillo o con las manos. Gírala varias veces mientras la estiras para conseguir un círculo uniforme. Asegúrate de que la masa no quede demasiado fina en el centro, ya que podría romperse durante la cocción. Al estirar la masa, ten cuidado de no romperla; si quedan partes rotas o muy finas, se te puede pegar en el molde al momento de retirarla.
  4. Monta la pizza: Pasa la masa estirada a una bandeja de horno o a una pala para pizza si estás usando una piedra. Pon una fina capa de salsa de tomate y esparce el queso uniformemente. Después, añade tus ingredientes favoritos.
  5. Cocción: Coloca la pizza en el horno precalentado y hornea hasta que la masa esté dorada y el queso se dore. Es un proceso que puede durar entre 10 y 15 minutos, dependiendo de la temperatura y el grosor de la masa. Coloca la pizza directamente sobre la rejilla en el centro del horno y cocina solo una pizza a la vez. El punto exacto de la pizza es: el queso derretido y ligeramente dorado por arriba, y la masa de pizza ligeramente marrón por debajo. Algunas personas prefieren su pizza más o menos gruesa y más o menos crujiente por debajo.
  6. Acabado: Una vez que la pizza esté lista, sácala del horno y añádele ingredientes frescos, como albahaca, aceite de oliva, un poco de sal, con el fin de resaltar los sabores.
  7. Cortar y servir: Usa una cortadora de pizza para dividir la pizza en porciones. Sírvela caliente y disfruta.
Foto de una pizza casera recién horneada y cortada

Consejos Adicionales para una Pizza Perfecta

  • Para preparar una masa de pizza perfecta debemos tener en cuenta tres reglas de oro: amasar muy bien la masa, dejarla fermentar el tiempo necesario y hornearla a elevada temperatura.
  • Cuando la masa ya esté lista, la metemos en un recipiente y añadimos la cucharada de aceite de oliva impregnándola bien. Lo ideal para que suba la masa es tener una temperatura ambiente de unos 25 grados.
  • Pre-hornear la masa para pizza: el truco es meter la masa ya extendida pero sin ningún ingrediente de 5 a 6 minutos en el horno, lo justo para que pierda un poco de elasticidad y listo.
  • Innova agregando los vegetales de tu preferencia como toppings.
  • Pre Cocción: se puede también dar una pre cocción a las pizzas antes de colocarle la salsa y los toppings. De esta manera, tomará menos tiempo la segunda cocción con toppings.
  • Si vas a incorporar ingredientes como ahumados, marisco o jamón, añádelos al final del proceso de horneado para evitar que se pasen de cocción.
  • Al despegarla del molde, hazlo con cuidado con una paleta flexible. Si se pegó en algún lado, usa la misma paleta para ir “talando” por debajo hasta que ceda.

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