Me declaro fanática de los postres SIN FORMA. Ya van dos crumbles, el menjunje y este. Está bien, puede ser que en presentación sean flojitos y quizás para un evento elegante no son los indicados, eso está claro. Pero no hay que negar lo prácticos que son. Romper galletitas, ponerle por ejemplo una crema o alguna salsa dulce, frutas, pedacitos de brownies, frutos secos y presentarlo en vasos: no necesito más.
De los postres "sin forma" como los llamo, hay infinidad que se hacen enseguida y te sacan de apuro. Esta es una opción que no se presenta en vasos pero también es MUY sencillo de hacer. Se puede tener preparado en una fuente grande para después cortar y servir. Eso sí, al cortar es difícil que no se desarme un poco, por eso entra en la categoría del menjunje.
La salsa de frutas y chocolate blanco que va por arriba la pueden servir calentita. En cuanto a la granola pueden elegir la que más les guste. Yo opté por una que se llama "Crujiente" y la conseguí en una dietética. Si prefieren pueden elegir una con más frutos secos. Vale aclarar que no se fijen mucho en el tamaño del que aparece en mis fotos ya que lo hice con el doble de ingredientes.

¿Qué son las Compotas?
Las compotas o papillas, como también se les conoce, se elaboran con frutas frescas en trozos, enteras o en puré, las cuales se cocinan con una poca cantidad o nada de azúcar, teniendo un producto final de consistencia viscosa casi semi sólida, que se puede encontrar de diferentes sabores y colores, características que dependerán de la fruta que se esté utilizando.
Descubre 8 diferentes ideas para incorporar las compotas de frutas al cocinar. Las compotas de frutas son una deliciosa elaboración que a simple vista son muy similares a un puré o una mermelada, pero que tanto su preparación como uso final son distintos. Gracias a su textura suave y fácil consumo, en la región se emplean en los menús infantiles o entre las personas que tienen problemas al masticar o tragar. Lo cierto es que los usos de las compotas van más allá y en Recetas Nestlé® te ampliaremos más el panorama, dejando atrás la idea de que es un alimento solo para bebés.
Origen de las Compotas de Frutas
Tal vez muchos hasta hoy desconocían que la palabra compota proviene del francés “compote” que traduce mezcla, la cual nació siendo un postre económico y sencillo de preparar, convirtiéndose en todo un clásico de la gastronomía de países como Francia y Alemania, donde eran abundantes las cosechas de manzanas, convirtiéndose así en una forma de conservar y aprovechar el exceso de esta fruta.
Por esta razón es tan popular la compota de manzanas, pero con el tiempo se han venido incluyendo otras frutas como peras, duraznos, frutillas, mango e incluso mezclados con algunas verduras como la zanahoria o la calabaza.
Las referencias escritas más antiguas acerca de la compota se encuentran en un poema hindú del primer siglo a.C. En la Edad Media, el maestro Chiquart, cocinero del duque Amadeo VIII de Saboya, escribió en 1420 la receta de una papilla de manzanas dulces.
La compota (del fr: compote = mezcla) es un postre casero que tradicionalmente se ha hecho de manzana, pero que se hace igualmente de distintas frutas (manzana, melocotón, albaricoque, pera, membrillo, ruibarbo, frutas rojas). Es un alimento de consumo habitual en países como Francia y Alemania. En Argentina es un postre tradicional, consumido también como bebida refrescante. Se suele elaborar con Orejones de damasco (albaricoque), ciruelas pasas, duraznos (melocotones) y otras frutas y especias.
Según la Reglamentación Técnico-Sanitaria española para la elaboración y venta de conservas vegetales (R.D.), y el Código Alimentario Español, compota es "la confección preparada con fruta entera o partida en trozos regulares y con solución azucarada. No contendrá una riqueza superior al 15 por 100 de azúcares, expresada en sacarosa". La compota es una preparación originaria de Francia.
Frutas Ideales para Compotas
Actualmente se tiene la facilidad de comprar en el supermercado todo listo y preparado, pero si te gusta explorar con nuevas preparaciones, la compota es una de ellas, ya que además de ser demasiado fácil de hacer, la puedes preparar con tu fruta favorita e incorporarla en diferentes recetas.
La manzana es la fruta insignia de las compotas, pero en realidad cualquier otra fruta carnosa se puede utilizar para su elaboración, las cuales se preparan de la misma manera y son empleadas en múltiples recetas del mundo dulce o salado.
Vamos a utilizar frutas carnosas y con consistencia como manzanas, peras, ananá, duraznos, damascos, ciruelas, higos, mangos; pero también frutas rojas como frutillas o arándanos o frutas pasas como ciruelas, dátiles o higos. Siempre buscando aquellas que tengan su carne firme y en buen estado.
Variedades Comunes de Compotas
- Compota de Frutillas: Las frutillas son una fruta que a todos enamora, su dulce sabor la hace ideal para combinar con todo tipo de postre o para calmar un antojo en cualquier momento del día.
- Compota de Mango: El mango se destaca por tener un sabor balanceado entre dulce y ácido, que con su vibrante color resalta en cualquier plato, siendo muy usado en preparaciones saladas como en carnes y pescados.
- Compota de Pera: Muy similar a la manzana en cuanto a textura y jugosidad, pero la pera es de un sabor más suave y menos dulce, consumido principalmente como postre o combinando perfectamente en carnes y pollo.
- Compota de Durazno: Hay frutas que nos recuerdan los días de verano y el durazno es una de ellas, con su dulce sabor y con un ligero toque ácido de textura fibrosa hace que esta fruta le guste a todo el mundo. Hay quienes añaden otras frutas o ingredientes para crear deliciosas combinaciones, por ejemplo, se suele añadir vainilla, canela, almendras, clavos, pasas, etc.

Usos Versátiles de la Compota de Frutas
Como mencionamos anteriormente, las compotas tienen más usos en el mundo culinario, por eso te compartimos 8 ideas donde las compotas pueden brillar en diferentes recetas y no solo en el plato de un bebé.
- Las compotas de frutas suelen ser el elemento estrella en un postre donde además de dar vida al aportar color, su textura suave y sabor dulce combina con cremas pasteleras, gelatinas o helados.
- Los platos de queso a menudo van acompañados con compotas de frutas, ya sea en entrantes, snack o postres, donde el dulce y la frescura de la fruta combina con quesos cremosos y suaves como el brie, queso crema, entre otros.
- A la hora del desayuno también podemos disfrutar el delicioso sabor de las compotas de frutas al mezclarse con el yogurt como edulcorante natural. Pruébalo con la granola o haciendo un parfait casero.
- La compota es diferente a la mermelada, pero esto no significa que no se pueda emplear como un esparcible bajo en azúcar en panes, galletas, tostadas francesas, crepes o pancakes.
- También suele usarse en rellenos de masas dulces como, por ejemplo, en panes o productos de hojaldre.
- Las compotas también viven en el mundo de lo salado acompañando platos de carne. En su país de origen, Francia, se emplea como guarnición en un plato de morcilla (prietas) y puré; en Alemania, la compota de manzana acompaña una tortilla de papa conocida como kartoffelpuffer.
- Decorar pasteles añadiendo un poco de compota en la parte superior para dar color. Por lo general, se suele acompañar en preparaciones simples para dar sabor, como en tartas de queso o natillas.
- Se puede consumir solo como snack cuchareable para disfrutar en cualquier momento del día. Al instante de prepararlo se pueden dejar trozos de fruta para darle un poco de textura o añadir otros ingredientes como almendras o virutas de coco.
COMO HACER COMPOTAS CASERA 🍯
Diferencias entre Compota de Frutas y Mermelada
No cabe duda de que una compota y una mermelada son muy semejantes y solo un paladar experimentado puede distinguirlas, pero hay 3 aspectos claves que marcan la diferencia.
Cantidad de Azúcar
Este quizás sea el principal diferencial, pues en la elaboración de la compota al cocer la fruta a fuego lento y con la cantidad justa de agua, el azúcar natural se carameliza, donde no es necesario añadir edulcorantes como sí sucede en las mermeladas.
Textura (Untable)
Acabamos de mencionar dentro de los usos que se le pueden dar a la compota es como esparcible en panes y galletas. Lo cierto es que la mermelada tiene una consistencia más uniforme que facilita esta tarea, pero esto no quiere decir que la compota sea imposible de utilizar, solo que depende de la cantidad de fruta entera o trozos que se deje en la preparación.
Conservación
Las mermeladas suelen tener sustancias que ayudan a extender su vida útil, mientras que las compotas no. Estas suelen ser más balanceadas y naturales y, al mismo tiempo, su bajo contenido de azúcar hace también que pierda propiedades conservantes, durando uno o, como mucho, dos semanas en el refrigerador, mientras que una mermelada puede durar un par de meses.
Consejos para Compotas Perfectas
La compota quedó un poco demodé. Esa cocción lenta de fruta en agua y azúcar tiene un aire de antigüedad que resulta injusto. O en el otro extremo se la encasilla como un postre de bebés… Esto es un prejuicio y por nada se la hizo durante siglos. Si uno rescata la sabiduría de las abuelas, se va a encontrar con una exquisita preparación sencilla, saludable, rica y fácil de elaborar.
Dicho esto, te damos algunos tips para que tus compotas te salgan 10 puntos:
- Hacer la compota con fruta de estación, fresca, que se sienta “pesada” en la mano, sin machucones ni máculas.
- No trocear la fruta demasiado pequeña porque corre el riesgo de desintegrarse y transformarse en un puré (a no ser que se vaya a servir a un bebé). La clave de la compota es que queden piezas de fruta que sean reconocibles.
- Hacerla a fuego muy bajo.
- No excederse con el azúcar (a razón de 1/3 de azúcar por cantidad de agua).
- Se pueden especiar con vainilla natural, canela, anís estrellado o cardamomo.
- Agregar a la cocción unas gotas de limón, además de la cáscara, que brinda un excelente perfume.
La célebre cocinera Patricia Courtois disfruta de hacer compota a partir de frutas secas.

Receta de Compota Cuadrada Sencilla
Acá les dejo esta nueva receta.
Ingredientes:
- 125 gr. de manzanas
- 250 gr. de peras
- 1 cdta. de canela
- 150 gr. de azúcar negra (van a usar 50 gr. por un lado y 100 por el otro)
- Jugo de naranja
- Nuez moscada
- Dos clavos de olor
- Granola
- Manteca derretida
- Chocolate blanco
Preparación:
- Preparar las frutas: Pelar y cortar las manzanas en dados. Lo mismo con la pera, solo que a esta no la pelo. Y la banana en rodajas.
- Cocinar las frutas: Poner las frutas en una olla. Agregarle el jugo de naranja, 50 gramos del azúcar negra, la canela, la nuez moscada y los dos clavitos de olor. Mezclar. Llevar a fuego bajo por 10/15 minutos teniendo cuidado de que no se pegue ni se queme.
- Preparar la base de granola: Mientras, mezclar la granola con la manteca derretida y el azúcar negra que queda (los 100 gramos restantes). Mezclar bien con las manos hasta lograr que el azúcar se integre a toda la granola y la manteca humedezca por completo.
- Escurrir las frutas: No se olviden de la fruta. La sacan y escurren el jugo, que lo van a reservar para después. Yo usé un colador. Más fácil, ¿no?
- Armar el postre: Ahora enmantecar un molde. No sé por qué estuve desconfiada, así que por las dudas le metí también papel manteca que supuse me iba a ayudar a desmoldar mejor. Pero como ustedes prefieran. Llegó el momento de hacer las capas. Muy fácil. Primero una capa de granola. Después la fruta. Por último el resto de la granola.
- Hornear: Y nos vamos al horno durante media hora a 200º. Acá no hay secreto de pinchar ni nada por el estilo. Pero se van a dar cuenta por el color y el olorcito riquísimo.
- Enfriar y desmoldar: Dejan enfriar y desmoldan.
- Preparar la salsa: Derretir el chocolate blanco en la salsa de frutas que habían reservado.
- Servir: ¡Solo queda cortar y servir con la salsita caliente. MUY FÁCIL! ¡Que disfruten!
Receta de Compota Simple de Peras
Para una compota simple de peras: pelar 3 peras, sacarles el carozo y cortarla en cuartos. Combinarlas en una olla con 2 tazas de agua, ¾ taza de azúcar, 1 cucharada de miel, jugo de media lima, 1 trozo de Canela en rama Monte Cudine y un pedacito de jengibre. Llevarla a fuego medio, tapada y cocinarla unos 15 a 20 minutos, dependiendo de lo madura que esté la fruta. Lo ideal es no cocinarla mucho, que esté cocida pero aún mantenga su firmeza. Pruébenla con yogur para el desayuno, con crema batida o chocolate de postre y sobre un pedazo de queso y Pimienta Monte Cudine para una picada.