Usos Versátiles del Queso Crema en la Cocina

El queso crema es un tipo de queso untable de textura cremosa que se obtiene al cuajar mediante fermentos lácticos una mezcla de leche y nata. Su nombre mismo revela gran parte de su naturaleza: un queso de textura suave y untable, sin corteza. Entra dentro del grupo de los quesos frescos, exhibe un color prácticamente blanco y un sabor suave con un ligero toque ácido.

Este ingrediente se caracteriza por ser un acompañamiento untuoso, suelto y fresco, que, a pesar de su cremosidad, mantiene una textura firme. Se distribuye habitualmente en envases similares a los de margarina o mantequilla, y su conservación requiere bajas temperaturas en la nevera.

Infografía: Características y composición del queso crema

En los últimos años, el queso crema se ha popularizado por ser un derivado lácteo con aportes nutricionales destacados por su alto contenido en proteínas, ácido fólico, fósforo, y vitaminas (A, D, B2, B3, B12). Su versatilidad, gracias a su sabor neutro, permite combinarlo con casi cualquier receta, funcionando igualmente bien para preparaciones dulces y saladas, e incluso mezclando ambas.

Aunque contiene grasas y un valor calórico, es posible encontrarlo en versiones light, ideales para quienes buscan opciones más saludables. Sin embargo, es importante no confundirlo con otros quesos cremosos del mercado, como el mascarpone (más dulce y graso), la ricota o requesón (elaborado con suero y leche, sin el punto ácido del queso crema), o el queso fresco batido (menos consistente y con un sabor más lácteo).

Origen e Historia del Queso Crema

El queso crema, conocido como cream cheese en inglés, tiene sus raíces en la gastronomía estadounidense, si bien sus conceptos básicos pueden rastrearse en tradiciones más antiguas de elaboración de quesos frescos. Su invención se atribuye a la década de 1870 en el estado de Nueva York, cuando un quesero llamado William Lawrence experimentó con la producción de un nuevo tipo de queso que combinaba la suavidad de un queso fresco con una textura cremosa.

Este nuevo producto se lanzó al mercado en 1880 bajo el nombre de "Philadelphia Cream Cheese", marca que rápidamente se convirtió en sinónimo de este tipo de queso en todo Estados Unidos. La producción industrial del queso crema se expandió en el siglo XX, coincidiendo con el crecimiento de la industria alimentaria en América. Las técnicas de conservación y el uso de leche pasteurizada facilitaron la producción masiva de este queso, haciéndolo más accesible al público.

Foto histórica: William Lawrence, el inventor del queso crema

Durante este tiempo, el queso crema se estableció como un alimento básico en los hogares estadounidenses, convirtiéndose en un acompañamiento común para el desayuno, especialmente en el clásico bagel neoyorquino, donde se sirve como untable. A medida que se integró en la cultura culinaria, su uso se extendió a otras regiones del mundo, incluyendo Europa y América Latina.

En países hispanohablantes, aunque inicialmente no tenía el mismo reconocimiento que en Estados Unidos, el queso crema comenzó a utilizarse en diversas recetas, especialmente en repostería y en la preparación de salsas. Un fenómeno interesante es la vulgarización de marca, donde "queso Philadelphia" se ha hecho tan famoso que a menudo se usa para referirse a cualquier tipo de queso crema, a pesar de ser una marca registrada de Kraft Foods.

Proceso de Elaboración del Queso Crema

La elaboración de un auténtico queso crema es un proceso que, aunque sencillo en sus etapas, requiere control y calidad. Generalmente, consta de cinco fases principales:

  1. Recepción de la materia prima: Las materias primas como la leche, la nata y la mazada pasan por un exhaustivo control de calidad antes de ser almacenadas.
  2. Mezcla: Los ingredientes principales se mezclan en proporciones específicas para obtener la composición deseada.
  3. Pasteurización: Se aplica un tratamiento térmico para garantizar la seguridad alimentaria, manteniendo las propiedades organolépticas y nutricionales del producto.
  4. Fermentación: Una vez pasteurizada, se añaden los fermentos lácticos. El objetivo es transformar la lactosa presente en la leche en ácido láctico, lo que confiere el toque ácido y fresco característico del queso crema, y reduce el pH para mayor estabilidad.
  5. Concentración: Tras la fermentación, se concentra nuevamente la mezcla para reducir la humedad y aumentar la consistencia, logrando la concentración de nutrientes deseada.

Aproximadamente 24 horas después del inicio del proceso, el queso crema está envasado y listo para su distribución, cumpliendo con todos los requisitos de calidad y seguridad alimentaria.

QUESO artesano en una cabaña del Pirineo. Elaboración en 1996 con leche recién ordeñada | Documental

Usos Culinarios del Queso Crema: Dulces y Salados

El queso crema es un ingrediente culinario extraordinariamente versátil, que puede ser mucho más que un simple snack untado en tostadas. Su sabor neutro y textura cremosa le permiten adaptarse a innumerables recetas, tanto dulces como saladas, aportando suavidad, consistencia y un toque particular.

En Repostería y Postres

  • Frosting y rellenos: Es una de sus aplicaciones estrella en repostería. Se utiliza para hacer coberturas, rellenos y decoraciones de pasteles y cupcakes, logrando un acabado suave, brillante y muy estable. Es fácil de preparar y aporta un delicioso punto ácido.
  • Cheesecake o tarta de queso: La base de queso crema batido con azúcar y huevo ha dado lugar a una de las tartas más famosas del mundo. Existen infinitas variedades: horneadas, sin horno, tipo bizcocho, tipo mousse, como la New York Cheesecake o el pastel japonés. Su ventaja es que permite elaborar una tarta deliciosa con éxito, incluso sin mucha experiencia. En Hispanoamérica, se ha adaptado con ingredientes como dulce de leche en países como Argentina. En España, se combina con ingredientes locales como la mantequilla de almendra o se incorpora en postres como la tarta de queso con arándanos.
  • Helados: Puede ser el ingrediente principal para helados caseros cremosos y suaves. Basta con mezclarlo con frutas, chocolate o frutos secos en una licuadora y llevar al congelador. Es un sustituto eficaz de los huevos en la preparación de helados de crema, contribuyendo a reducir las proteínas y hacerlos más cremosos. Se puede disfrutar de un helado de cheesecake casero añadiendo queso crema a helados de frutos rojos y cubriendo con migas de bizcocho o trocitos de fruta.
  • Mousses y espumas: Su incorporación en estas elaboraciones permite obtener fórmulas muy estables, reduciendo la necesidad de excesiva gelatina u otros espesantes.
  • Flan: En repostería, el queso crema funciona como un excelente sustituto del huevo, aportando una textura muy similar. El flan de queso crema casero es un postre fácil de preparar, a menudo sin necesidad de horno y con pocos ingredientes.
  • Tartas más esponjosas: Al hacer una tarta, añadir un poco de queso crema, sustituyendo parte de la leche o el agua, puede hacer que la receta quede mucho más esponjosa.
  • Tartaletas de fruta: El sabor neutro del queso crema permite disfrutar del sabor de la fruta, aportando principalmente textura a este postre.
  • Crema de mantequilla: Sustituir parte de la mantequilla por queso crema en coberturas de pastelería ayuda a rebajar el contenido calórico y aporta brillo con un acabado más liso.
  • Queso crema con Chocolate y Avellanas: Una opción de crema de cacao saludable hecha con ingredientes naturales, sin aceite de palma y baja en azúcares y grasas, ideal para la gama infantil.
Foto de una tarta de queso con frutos rojos

En Platos Salados y Entradas

  • Untable y Dips: Se consume comúnmente acompañado de pan o tostadas. Es el queso predilecto para dips cremosos, ya que su sabor neutro permite infinitas combinaciones y su textura suave pero firme lo hace ideal para untar en canapés con ingredientes como albahaca, tomates secos y aceitunas negras, o como base para dips de aguacate.
  • Patés: Utilizar queso crema en pastas untables o patés abre un abanico de posibilidades de sabores y texturas. Sirve como aglutinante y aporta sabor, permitiendo crear patés caseros originales. Además, sustituir la mantequilla por queso crema en un paté contribuye a rebajar su contenido calórico.
  • Salsas: Al fundirse, el queso crema se vuelve sedoso y maleable, perfecto para mezclarse con verduras, cítricos, especias. Es un sustituto ideal de la nata o la mantequilla en salsas para pasta, acompañamientos de verduras, pescados o carnes, resultando en platos más ligeros. Permite suavizar salsas y, por ejemplo, reinventar la tradicional pasta a la carbonara para hacerla mucho más cremosa. En México, en platillos como los chiles en nogada o las rajas poblanas con queso y crema, el queso crema contrarresta el picante y proporciona espesor y textura.
  • Arepas, Empanadas y Quesadillas: En Colombia, el queso crema se utiliza en arepas, mezclado para crear un relleno cremoso. También es popular en empanadas y en quesadillas en México, como un untable para añadir un toque suave y cremoso.
  • Tartas saladas: Las tartas de verduras, como la de hojaldre crujiente rellena de brócoli y queso crema light, son nutritivas y ligeras, una excelente forma de introducir más vegetales en la dieta.
  • Platos con pollo: Puede ser el protagonista en recetas de pollo con queso crema, como unas pechugas rellenas ligeras, o en la conocida ensalada ángel en México (pollo con apio y queso crema), que combina texturas crocantes con la untuosidad del queso crema. También se utiliza en versiones del Cordon Bleu, donde reemplaza al queso Gruyère, aportando densidad y espesor que combina excelentemente con la textura crujiente del pollo empanado.
  • Wraps y Profiteroles salados: El queso crema es ideal para rellenos de wraps, sándwiches enrollados, donde aporta un toque untuoso y funciona a la perfección con pescados y mariscos. En profiteroles salados, su sabor neutro lo hace un aperitivo versátil que combina con atún, marisco, otros quesos, jamón, vegetales o pepinillos.
  • Albóndigas rellenas: Rellenar albóndigas con un núcleo de queso crema crea una experiencia gratificante, ya que el queso fundido fluye al servirlas calientes.
Foto de tostadas con queso crema y salmón ahumado

En la Cocina Diaria y Preparaciones Especiales

  • Masas y rellenos de masas: El queso crema no solo sirve para decorar, sino que es un excelente ingrediente para añadir a masas, aportando jugosidad y sabor. Es especialmente útil en elaboraciones saladas como la focaccia o la Quiche Lorraine, o en masas con huevo como las frittatas, tortillas o rebozados, evitando que queden secas. También añade jugosidad y cremosidad a los rellenos de croissants y napolitanas.
  • Fondue: Este plato suizo tiene muchas versiones, y una muy rápida y sencilla de elaborar incluye queso crema.
  • Smoothies: Añadir un poco de queso crema a batidos de frutas y verduras no solo aumenta su cremosidad, sino que los enriquece nutricionalmente, siendo una forma fácil de incorporar hábitos saludables.
  • Rebozados: Una cucharada de queso crema en las masas de rebozado mejora el resultado, ya sea para verduras, San Jacobos o croquetas.
  • Tortillas más jugosas: Es un "ingrediente secreto" en muchas cocinas para conseguir tortillas francesas o españolas más jugosas, sin que su presencia sea evidente.
  • Hornear y gratinar: Mezclado con otros quesos o salsas como la bechamel, el queso crema puede dar un toque más cremoso a platos horneados y gratinados.

Variedades de Queso Crema en el Mercado

La oferta actual de queso crema es vasta y se adapta a diversas necesidades, tanto de consumidores como de profesionales de la restauración y la industria alimentaria. La industria requiere quesos crema con características y sabores específicos que aporten valor a sus productos finales.

Actualmente, el mercado ofrece una extensa variedad de quesos crema funcionales y de alta calidad. Entre ellos se encuentran:

  • Queso crema Natural: La fórmula original y básica.
  • Queso crema Light: Con un menor porcentaje de materia grasa y hasta un 40% menos de calorías que la versión normal.
  • Queso crema 0 Lactosa: Especialmente diseñado para personas con intolerancia a la lactosa.
  • Queso crema Bio Natural: Elaborado con leche fresca ecológica, libre de OMG y aditivos artificiales, pensando en la procedencia de los ingredientes.

Para los profesionales de la hostelería y pastelería, existen quesos crema con alto rendimiento, diseñados para soportar diversas formas de cocinado, incluyendo fritura directa o congelación, reduciendo mermas en la cocina. Ejemplos incluyen:

  • Queso crema Receta Original estilo Americano: Con una textura y consistencia elevadas.
  • Quescrem Plus: Pensado para cocinar, con alta resistencia a temperaturas extremas y fácil dosificación.
  • Yogur Culinario: Un yogur con textura consistente y estable, similar al queso crema, que aporta el sabor del yogur a las elaboraciones.
  • Queso crema con Queso Manchego (DOP) o con Rulo de Cabra: Integran el sabor de quesos tradicionales con la facilidad de uso del queso crema, reduciendo el tiempo de preparación.

La gama para el consumidor final también se ha ampliado con variedades de sabores, como el queso crema con Queso Azul, con Ajo y Finas Hierbas, o con Pimienta Rosa. También se ofrece queso crema elaborado íntegramente con Leche de Cabra, manteniendo todas sus ventajas nutricionales.

Innovaciones recientes incluyen productos de la gama Smart Food, como el +PRO Light (con mayor porcentaje de proteínas y menos grasa para una vida activa) y el Queso crema Kéfir, el primer kéfir untable del mercado, elaborado con fermentos de kéfir, 100% natural, sin estabilizantes ni conservantes y alto valor proteico.

Finalmente, la gama Infantil ofrece opciones como el Queso crema Infantil Natural, enriquecido con hierro y calcio, y el Queso crema con Chocolate y Avellanas, una crema de cacao saludable hecha con ingredientes naturales, sin aceite de palma y baja en azúcares y grasas.

Cómo Aprovechar el Queso Crema Sobrante

El queso crema es un producto versátil y relativamente resistente a los microorganismos si se conserva adecuadamente en frío. Una vez abierto, debe utilizarse tan pronto como sea posible, con una duración aproximada de semana y media a dos semanas. Hay muchas formas creativas de aprovechar los restos de queso crema y evitar que se echen a perder:

  • Reducir calorías en patés: Utilizar queso crema como elemento de unión en patés en lugar de mantequilla contribuye a rebajar su contenido calórico.
  • Mejorar cremas de mantequilla: Sustituir parte de la mantequilla por queso crema en coberturas de pastelería no solo reduce calorías, sino que aporta brillo y un acabado más liso.
  • Helados caseros: Se puede disfrutar de un sabroso helado de cheesecake añadiendo queso crema a cualquier helado de frutos rojos, mezclando bien y cubriendo con migas de bizcocho o trocitos de fruta.
  • Snacks rápidos: Aunque untar queso crema sobre una rebanada de pan tostado es común, se puede innovar combinándolo con verduras en crudités o en rellenos de sándwiches.
Foto de un refrigerador con un envase de queso crema abierto

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