La crema pastelera, también conocida como crème pâtissière, es una de las elaboraciones clásicas más utilizadas en pastelería, casi tanto como la nata montada. Es una crema espesa hecha con leche, huevos, azúcar y harina, fundamental para una infinidad de recetas dulces.
Cuando pensamos en un buen postre, hay una gran posibilidad de que a nuestra mente venga una preparación que tenga crema pastelera. Después de todo, es un elemento delicioso que encontramos con mucha frecuencia en tortas, cupcakes y otras preparaciones dulces. Se suele utilizar como relleno de tartas y pasteles, pero también se puede emplear para hacer bollos de crema, éclairs y otros postres. Mayormente se usa como relleno de tortas, pies, pasteles; es muy común para rellenar roscas de pan (roscón de Reyes), no hay milhojas sin crema pastelera, las tartaletas de frutas y muchísimo más. Otras preparaciones como, por ejemplo, el ponche crema venezolano, tiene una base que se prepara de forma similar a la crema pastelera.

Crema Pastelera Firme para Hornear: El Secreto de tu Repostería
La crema pastelera es la reina de la pastelería o repostería casera o artesanal. Es una receta útil e indispensable en cocina hecha 100% con ingredientes genuinos "sin conservantes", ideal cuando se trata de elaborar bollería fina, irresistible para los que les encanta hacer postres fáciles o dulces sin complicaciones.
Sabemos que cuando necesitamos una crema pastelera para rellenar masas como las de hojaldre (por ejemplo, cañoncitos de dulce de leche, milhojas o incluso en masas de tartas dulces, conos, obleas, etc.), usamos siempre la crema pastelera tradicional. Sin embargo, si lo que quieres es hornear recetas y masas de bizcochos como Rosca de Pascua o Roscón de Reyes, debes utilizar una crema pastelera especial (más firme) como esta, que resista la temperatura del horno y no se deshaga o derrita con el calor.
Aprenderás una receta fácil y rápida de crema pastelera "más firme" con la que obtendremos una crema de mejor consistencia para horno, auténtica, fácil y que no se derrita en el horno. ¡Sí, es posible! Esta será tu crema favorita después de seguir los pasos de esta útil receta dulce para tu "pastelería hogareña".
Paso a Paso: Cómo Hacer Crema Pastelera en Casa
Lo que buscamos al preparar esta deliciosa crema es un color con un ligero toque de amarillo, gracias a las yemas de huevo que se usan. Por su parte, la textura que queremos no es muy difícil de reconocer si ya la hemos probado antes. Necesitamos, al final, una crema espesa, suave, pero que también sea manipulable. Es decir, que podamos usar con una manga pastelera para decorar o rellenar, y que nos permita untarla en las capas de algún postre.
1. Aromatizar la Leche
La crema pastelera perfecta está cargada de sabor. Incluso, no es nada extraño hallar ciertas esencias en el retrogusto que complementan de maravilla las sensaciones que están en un primer plano, como el elemento dulce. En parte, esto se debe a una buena aromatización de la leche.
Algunos ingredientes que se suelen usar para aromatizar la leche son:
- Vainilla: La rama de vainilla es un componente que no puede faltar cuando le damos sabor y aroma a la leche. Vale la pena tener en cuenta que al momento de usarla es mejor abrirla y sacar las semillas; de esta forma, va a soltar todas sus propiedades con mayor facilidad. También se puede usar esencia, extracto o pasta de vainilla. Lo importante es asegurarnos de que se disuelva completamente para que la leche se apropie de las características que nos interesan.
- Canela: Una de las especias más usadas en repostería. Se puede usar tanto una rama partida por la mitad para que libere sus propiedades, como la versión en polvo. Ambas cumplen su propósito.
- Ralladura de cítricos: Se puede aprovechar la cáscara de frutas como el limón o la naranja para darle un toque fresco y aromático. Una opción es rallarla con un rallador de agujeros delgados; la otra es cortarla con cuidado usando un cuchillo. Es importante evitar la parte blanca porque es amarga y muy fuerte.
Una vez añadimos los ingredientes que queremos usar, simplemente dejamos por unos minutos la leche en una olla a fuego medio-bajo y la mantenemos en reposo.
Para la aromatización, colocar en un cazo la leche y la rama de canela. Pelar el medio limón con mucho cuidado y muy finamente, solo la parte amarilla de la piel, y añadirla. Remover bien y calentar para que se infusione. La leche no debe hervir; lo mejor es usar temperaturas más bajas, pero suficientes para que los ingredientes suelten su sabor y aroma.
2. La Mezcla de Huevos, Azúcar y Harina/Fécula
Mientras la vainilla y las otras esencias aromáticas le están dando todo su sabor y olor a la leche, podemos adelantar la segunda mitad de nuestra crema pastelera. En este paso, vamos a batir bastante, así que tenemos que usar un batidor de globo o una batidora eléctrica.
En un bowl, añadir las yemas de huevo (que también ayudan a obtener una textura más espesa) y el azúcar. La gran pregunta es: ¿cuánto tenemos que batir para lograr el punto perfecto?
- El color: Al empezar a batir, vamos a tener una mezcla principalmente amarilla, pero lo que buscamos es un tono más cercano al blanco crema.
- La textura: La podemos notar cuando levantamos nuestro batidor y vemos cómo cae la mezcla hacia el bowl. Necesitamos que sea ligeramente espesa, que alcance a pegarse a las varas de la batidora, pero que caiga de vuelta al recipiente.
Una vez nuestra mezcla tiene el color y la composición correctas, añadimos la harina o fécula.
Harina o Fécula: Evitando los Grumos
En este punto se pueden usar ambas opciones, la harina o la fécula (también conocida como maicena o almidón de maíz). Incluso, hay quienes la disuelven primero en un poco de leche tibia para evitar completamente los riesgos de grumos. Tamizar la harina o fécula es una buena idea; aunque al final vamos a disolver el polvo en nuestra mezcla, es mucho más fácil hacerlo si antes de añadir este elemento lo pasamos por un tamiz o un colador, así destruimos las pequeñas bolitas que a veces se forman.
Más allá del método que se use, lo que es realmente importante es que una vez mezclemos con las yemas y el azúcar, lo hagamos sin dejar de batir constantemente. De esta forma, vamos a asegurarnos de tener un resultado homogéneo y completamente suave, sin ningún tipo de grumos. Además, añade los ingredientes secos gradualmente y revuelve constantemente con una batidora de varillas.

3. Integrar y Cocinar
Por un lado, tenemos la leche aromatizada con vainilla y otros ingredientes. Por el otro, está la mezcla de yemas de huevo, azúcar y harina o fécula.
Añadir la leche aromatizada al bowl de las yemas con azúcar, siguiendo estas recomendaciones:
- Agregar la leche poco a poco: De esta forma es mucho más fácil de integrar correctamente con el resto de la mezcla.
- No dejar de batir: Hay dos elementos fundamentales para preparar una crema pastelera de ensueño: el primero es la paciencia, porque hay varias cosas por hacer; el segundo es batir todo el tiempo, es así como acabamos con los grumos y nos esforzamos por lograr una mezcla completamente uniforme.
Al tener la mezcla, llevar todo a una olla y ponerla a fuego medio-bajo. Es momento de reducirla hasta lograr la textura ideal. Reducir en la cocina es cuando evaporamos el líquido de algunas salsas o cremas para que queden más espesas. En este paso, también debemos continuar batiendo, sin parar y suavemente (no queremos incorporar aire).
Un tip antes de continuar: en este punto hay que fijarse si empiezan a formarse grumos mientras la crema se reduce. Apenas veamos que están saliendo, apagamos el fuego y volvemos a batir con bastante fuerza hasta deshacerlos. Después continuamos nuestra cocción.
Cuando la leche esté caliente, retirar la rama de canela y la piel de limón. Verter la mitad sobre la mezcla de yemas, azúcar y harina, y remover con unas varillas hasta incorporar. Luego, agregar la mezcla del bol a la olla y volver a remover. Llevar de nuevo el cazo al fuego y cocinar, a fuego medio-bajo, mientras batimos constantemente hasta que la crema empiece a espesar. Según vaya adquiriendo temperatura, la mezcla espesará. Esto tardará unos cinco minutos dependiendo del tipo de cocina que usemos. Cuando arranque el hervor, añadir la mantequilla (si se usa), remover hasta integrar y retirar del fuego.
4. Reposo y Textura Final
Cuando tengamos un color más cercano al amarillo opaco y una textura totalmente cremosa, podemos apagar el fuego y llevarlo a un bowl completamente limpio, donde la vamos a dejar reposando.
Es necesario cubrirla con papel film, pero no de cualquier forma. Esto es clave: debe alcanzar a tocar la parte superior de la crema pastelera. De otro modo, mientras está en reposo se va a formar una capa seca, una especie de costra que no queremos cerca de nuestros postres. Justo cuando tengamos la crema pastelera hecha, verter la crema en un bol y cubrir con papel film, procurando que la crema entre en contacto con el film, así no se creará corteza.
Primero la dejamos reposar hasta que llegue a temperatura ambiente y luego la llevamos al refrigerador. Después de 4 horas, la podemos usar en nuestras preparaciones preferidas de pastelería. Una vez fría, para volver a tener una textura cremosa, batir un poco con batidor manual.
Consejos y Trucos para una Crema Pastelera Perfecta
Queremos compartir algunas recomendaciones para obtener el mejor resultado:
- La temperatura de los ingredientes: Lo ideal es empezar a trabajar con todos los elementos a temperatura ambiente; esto ayuda muchísimo a que se integren mejor cuando batimos. Vale la pena organizar nuestro mesón un par de horas antes, asegurándonos de sacar los ingredientes que estén refrigerados.
- Saber que tenemos todos los elementos: Hemos repasado varios ingredientes que se usan para hacer la crema pastelera y cada uno tiene su razón de ser. Es muy triste empezar a cocinar y darnos cuenta a la mitad del camino que nos falta alguno, por eso nuestro consejo es, antes de encender cualquier fuego, organizarnos.
- La mejor crema pastelera es la que reposa: Nadie puede evitar que usemos nuestra crema apenas terminamos de prepararla en la olla; después de todo, sabe muy bien y su textura también es buena. Sin embargo, las mejores son aquellas que pasan por un proceso de reposo y refrigeración.
- Un toque de sal: Agrega una pizca de sal y un toque de extracto de vainilla de alta calidad.
Usos Versátiles de la Crema Pastelera
Su popularidad en el mundo de la repostería no es en vano, pues es una crema que puede aprovecharse de distintas formas. La crema pastelera es ideal para rellenar facturas, cupcakes, incluso alguna torta. Con una crema pastelera, podemos subir de nivel casi todos los postres que preparemos en casa.
- Crear capas: Pensemos en un postre como las milhojas, cuyas capas se pueden dividir usando crema pastelera, que además crea un juego de texturas muy bueno con esa sensación crujiente que muchas veces encontramos en las masas hojaldradas.
- Con frutas: Si hablamos de postres deliciosos no podemos olvidarnos de las frutas que muchas veces hallamos. Unos frutos rojos saben de maravilla con la crema pastelera, así que puede ser una mezcla fabulosa para usar.
- Como decoración: La mejor forma de decorar con este tipo de crema es si tenemos una manga pastelera con boquillas de diferentes figuras. Sin embargo, también es posible hacer algunas formas similares con una bolsa plástica. Nada más cortamos una esquina y la usamos como boquilla.
- Como relleno: Uno de los usos más comunes de la crema pastelera. Simplemente hay que imaginar unos cupcakes con ese relleno delicioso que siempre nos saca una sonrisa.
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Historia y Origen de la Crema Pastelera
Si alguna vez ha disfrutado de un trozo de tarta de crema o de una tarta de fruta fresca, tiene que agradecer a la crema pastelera. Pero, ¿quién fue el genio de este delicioso invento?
La primera receta conocida de la crema pastelera se remonta al siglo XVIII, y es probable que el plato se creara incluso antes. Hay muchas versiones diferentes de la crema pastelera, pero la más popular se atribuye a Marie-Antoine Carême, un chef francés del siglo XIX. La versión de Carême consistía en leche, azúcar, huevos, harina y extracto de vainilla. Aunque esta receta se sigue utilizando hoy en día, muchos cocineros modernos le han dado sus propios giros, como sustituir la vainilla por extracto de almendras o de naranja.
Otras corrientes creen también que la receta de la crema pastelera se originó en Italia, aunque los orígenes exactos no estarían claros. Sin embargo, la popularidad del plato se extendió rápidamente por toda Europa, y ahora es un elemento básico e indiscutible de la cocina francesa. Tanto si prefiere la versión clásica como un giro moderno de la receta, no se puede negar que la crema pastelera es un plato delicioso y versátil.
¿Se Puede Congelar la Crema Pastelera?
La respuesta contundente es no. Congelar la crema pastelera no es recomendable. Después de descongelar, y aunque en un primer momento parezca estable, comienza a cortarse y luego se vuelve líquida.