Hacer sushi casero es una decisión emocionante, y el primer paso, y uno de los más importantes, es elegir y preparar un buen salmón. La calidad del pescado es fundamental para disfrutar de un sushi de primera, ya sea que lo prepares en casa o lo pidas en tu restaurante favorito.
La compra del salmón: frescura y calidad
Para conseguir el mejor salmón para sushi, la frescura es clave. Puedes encontrarlo en pescaderías o en el mercado de tu ciudad. Al seleccionar el salmón, busca una pieza que tenga un olor limpio, similar al del océano, y que nunca huela fuertemente a pescado. La carne debe sentirse firme, húmeda y tener un color vibrante; evita aquel que se vea opaco.
Un buen salmón para sushi debe tener un tamaño considerable, ya que se trata de pescados grandes. Su color debe ser de un intenso tono anaranjado, y la piel debe lucir húmeda, brillante y tersa. Es importante evitar piezas que muestren sangre gangrenada.
Si no encuentras salmón fresco en el mercado o buscas una opción más rápida, puedes considerar el salmón para sushi curado, como el que ofrece Royal. Este tipo de lomo de salmón curado es ideal para preparar sushi de alta calidad sin necesidad de un tratamiento adicional en casa.
Al comprar pescado para consumir crudo, es recomendable preguntar al vendedor por un poco de hielo para mantenerlo frío hasta llegar a casa, especialmente durante los meses de verano. Confía en pescaderías o mercados con buena reputación por su marisco fresco y de calidad. Un vendedor honesto te guiará para hacer la mejor elección.

Preparación del salmón: seguridad y sabor
Una vez que has comprado el salmón, la preparación es crucial, especialmente cuando se va a consumir crudo. La premisa más importante es la seguridad alimentaria.
Congelación: esencial para el consumo crudo
¡Importantísimo! Lava bien el salmón y congélalo durante un mínimo de 48 horas. Este paso es esencial para eliminar posibles parásitos y evitar riesgos para la salud al consumir pescado crudo.
Para descongelar el salmón, evita el microondas. La forma correcta es mover el salmón del congelador a la nevera para que se descongele poco a poco. Si necesitas una opción más rápida, déjalo en su empaque a temperatura ambiente por un par de horas, pero nunca bajo el sol directo.
El curado del salmón para sushi
Existen diferentes técnicas para preparar el salmón, y el curado es una de ellas para resaltar su sabor y textura. Un método compartido por expertos implica:
- Comprar un salmón fresco y secarlo muy bien con servilletas si contiene líquido.
- Retirar las espinas con un cuchillo afilado.
- Realizar cortes en el salmón de aproximadamente cuatro dedos de ancho.
- Preparar una mezcla de una cucharada de azúcar y tres cucharadas de sal de mesa.
- Cubrir los filetes de salmón con esta mezcla por ambos lados.
- Refrigerar los filetes por 30 minutos.
- Preparar un recipiente con cubos de hielo, agua y 3 cucharadas de vinagre de arroz no sazonado.
- Lavar el salmón en esta mezcla de agua con hielo y luego secarlo con papel absorbente.
- Envolver cada pedazo de salmón con plástico y una servilleta resistente, asegurándose de que no quede exceso de aire.
- Congelar los filetes de salmón por al menos 24 horas, o idealmente alrededor de una semana.
Antes de congelar, algunos recomiendan colocar una mezcla de sal y azúcar en la superficie del salmón, seguido de un lavado en agua con hielo y secado.

Corte y preparación para el sushi
Una vez que el salmón está listo y descongelado, llega el momento de cortarlo. Utiliza un buen cuchillo afilado para cortar el salmón en láminas finas. Colócalas en un plato limpio.
El tamaño de los cortes dependerá del tipo de sushi que vayas a preparar:
- Los trozos suelen ser más grandes para hacer sashimis y nigiris.
- Los trozos son más pequeños para los maquis.
Mantén el espacio de trabajo muy limpio y los ingredientes crudos bien enfriados cuando no los estés manipulando para evitar la contaminación cruzada.
Otros ingredientes y consejos para hacer sushi
Además del salmón, necesitarás otros ingredientes esenciales como alga nori, arroz para sushi, sésamo, salsa de soja, vinagre de arroz y wasabi. Estos se pueden encontrar en tiendas especializadas o en grandes supermercados.
Preparación del arroz
El arroz es la base del sushi. Debes lavarlo hasta que el agua salga transparente. Luego, ponlo a cocer en una olla con agua a fuego alto hasta que se evapore toda el agua. Mientras tanto, puedes mezclar vinagre de arroz, azúcar y sal marina para el aderezo.
Es importante no trabajar demasiado el arroz, ni al condimentarlo ni al formar la base para el nigiri o maki. Al manipular el arroz, mantén las manos húmedas para evitar que se pegue. Ten un tazón con agua cerca y humedece tus manos según sea necesario.
Técnicas de enrollado y corte
Al preparar makis, la capa de arroz sobre la hoja de nori debe ser fina, de aproximadamente medio centímetro o menos, y bien aireada. Asegúrate de dejar al menos un centímetro libre de arroz en el extremo de la hoja nori para que el rollo cierre correctamente.
Mantén la hoja del cuchillo apenas húmeda al cortar el maki para facilitar un corte limpio y no aplastar el rollo. Puedes humedecer la punta del cuchillo en un tazón de agua.
Si los primeros intentos no tienen el resultado deseado, no te desanimes. Hacer sushi, especialmente maki, requiere práctica. Si tu maki no se mantiene cerrado o se desmorona, es posible que hayas puesto demasiado arroz o relleno.
Cómo hacer SUSHI. Receta fácil
Experiencia y disfrute
Preparar sushi en casa puede ser una experiencia gratificante y divertida para hacer en pareja, en familia o con amigos. Experimenta con múltiples combinaciones de ingredientes para crear tu sushi favorito. Si es tu primera vez, comienza con pocos ingredientes para facilitar el enrollado.
El sushi de salmón es un manjar popular y nutritivo. Si te resulta complicado, puedes empezar con temakis, que son mucho más fáciles de hacer y suelen tener resultados satisfactorios.
Recuerda que la paciencia y la práctica son tus mejores aliadas. Con el tiempo, dominarás la técnica y podrás disfrutar de un sushi casero perfecto.