Saber preparar salsa blanca es una habilidad culinaria extremadamente útil, ya que esta salsa versátil es la base de numerosas preparaciones, como lasañas, soufflés o salsas para pasta. La salsa blanca, también conocida como bechamel, tiene múltiples aplicaciones y se puede adaptar para acompañar diversos ingredientes, siendo una excelente opción para combinar con el choclo (maíz).
Introducción a la Salsa Blanca (Bechamel)
La salsa blanca clásica se elabora con tres ingredientes básicos: harina, mantequilla y leche. La mantequilla puede sustituirse por aceite, y para la leche, se puede utilizar el tipo que se prefiera; la leche entera o fresca aportará mayor cremosidad que la descremada, aunque ambas funcionarán. También es posible usar leche vegetal si se desea.
Claves para una Salsa Blanca sin Grumos y con Sabor
Uno de los mayores temores al hacer salsa blanca son los grumos. Para evitarlos, es crucial añadir la leche al "roux" (mezcla de harina y mantequilla) fuera del fuego. Se debe incorporar la leche poco a poco, mezclando constantemente hasta integrar toda la cantidad. Es importante hacer la salsa blanca en el momento en que se va a utilizar, ya que con el tiempo su textura puede cambiar y tiende a formar una capa dura en la superficie. Para conservarla por un corto periodo, cúbrela tocando la superficie para evitar esta capa.
La receta clásica de salsa blanca sugiere dar sabor a la leche previamente con algunos ingredientes, como si fuera un "tecito". Esto enriquece el sabor final de la salsa, haciéndola más compleja que simplemente a leche. Aunque no es estrictamente necesario, especialmente si la salsa es parte de una preparación con otros sabores predominantes, como en un soufflé de coliflor, mejora significativamente el resultado.
Es importante considerar que cada receta puede requerir un espesor diferente en la salsa blanca. Algunos usos clásicos de la salsa bechamel incluyen el coliflor con salsa blanca, como base para salsas de champiñones para tallarines y carnes, y en los tradicionales fideos bontú. A diferencia de otras gastronomías, donde las lasañas son más tradicionales con ricotta y salsa tuco de carne, la bechamel es fundamental en muchas versiones.
Preparación de la Salsa Blanca Clásica (Método Roux)
Esta es la receta base para una bechamel versátil que puedes adaptar a diversas preparaciones.
Paso a Paso para una Bechamel Perfecta
Preparación de la leche (opcional para saborizar):
Si deseas saborizar la leche, pon todos los ingredientes elegidos (ej. cebolla, laurel, granos de pimienta) en una ollita a fuego bajo. Una vez que rompa un hervor ligero, déjala por 10 minutos. Mueve de rato en rato para evitar que la leche se pegue o queme. Pasa el contenido por un colador para quedarte solo con la leche saborizada.
Elaboración del Roux:
En una olla mediana, derrite la mantequilla a fuego medio. Agrega la harina y cocina la mezcla por 1 minuto, batiendo constantemente con un batidor de mano. Esta mezcla se conoce como "roux" (pronunciado "rú" en francés).
Incorporación de la Leche:
Retira la ollita del fuego y añade un chorrito de leche. Mezcla enérgicamente con el batidor de mano; al principio se formará una masa espesa. Agrega el resto de la leche poco a poco, mezclando bien entre cada adición hasta que la mezcla esté suelta y homogénea.
Cocción Final y Condimentación:
Vuelve a poner la mezcla a fuego medio y deja que rompa hervor. Mientras esto sucede, mezcla constantemente con el batidor de mano. Una vez que rompa hervor, deja que hierva por un minuto. Finalmente, agrega un poco de nuez moscada al gusto.

La Tarta de Choclo y Salsa Blanca: Una Receta Completa
Las tartas son platos muy versátiles y las combinaciones son infinitas. Aquí te presentamos una deliciosa receta de tarta de choclo y salsa blanca, donde la salsa se prepara de una manera particular para esta preparación.
Beneficios Nutricionales del Choclo
El choclo es uno de los vegetales con un alto aporte de fibra, especialmente gracias a la piel que cubre cada grano. Solo 100 gramos pueden aportar aproximadamente 3,6 gramos de fibra, lo que representa el 15% del valor diario recomendado. La fibra es esencial para la salud de nuestro sistema digestivo y, por extensión, para nuestro sistema inmune, además de proporcionar una gran sensación de saciedad. El choclo se considera un vegetal almidonado, similar a la papa, la batata o el arroz por su contenido de hidratos de carbono.
Preparación de la Salsa Blanca para la Tarta (con almidón de maíz)
Para esta tarta, la salsa blanca se prepara de una forma más sencilla y ligera. Disuelve el almidón de maíz en la leche descremada. Esta mezcla será la base de tu salsa dentro del relleno.
Preparación del Choclo y la Cebolla
El Choclo:
Si utilizas choclo fresco, cocínalo en agua hirviendo durante unos 5 minutos, o hasta que los granos estén bien amarillos y puedas pincharlos sin esfuerzo.
La Cebolla:
Pica finamente la cebolla y dórala en una sartén con 1 cucharadita de aceite. Una vez que esté dorada, añade 2 cucharadas de agua y baja el fuego a medio para que se termine de cocinar.
Armado y Cocción de la Tarta
Mezcla del Relleno:
Agrega la cebolla salteada a la mezcla de choclo y salsa blanca (la que preparaste con almidón de maíz). Condimenta el relleno con nuez moscada, pimentón y ajo al gusto.
Cocción en el Horno:
Cocina tu tarta de choclo y salsa blanca en el horno fuerte (200 °C) por 20 minutos. Retírala del horno y cúbrela con los quesos de tu preferencia. Vuelve a cocinarla por 10 minutos más en la parrilla del horno para que se gratine y los quesos se doren.

Consejos Adicionales para el Éxito
En general, se recomienda hacer la salsa blanca en una olla mediana o en una sartén mediana, y usar un tenedor o un batidor de globo para mezclar. A veces existe la idea de que hacer salsa blanca es complicado; la verdad es que la única parte que debe ser hecha con cuidado es al incorporar la leche, de modo que no queden grumos. Si haces la bechamel en una sartén, es probable que te quede más espesa que si la haces en una olla pequeña, ya que una mayor evaporación resulta en una salsa más densa, incluso usando las mismas proporciones. Ten esto en cuenta para ajustar la consistencia deseada.