Descubre cómo preparar yogur griego casero sin grasa de manera sencilla, sin necesidad de máquinas especiales como la yogurtera. Esta receta te permitirá obtener una textura increíblemente cremosa y espesa, ideal para disfrutar de un producto lácteo saludable y económico en casa.

Beneficios del Yogur Griego Casero Sin Grasa
Hacer yogur en casa es una experiencia gratificante y más económica que comprarlo en el supermercado. Además, esta versión sin grasa ofrece una alternativa saludable y baja en calorías, perfecta para quienes buscan cuidar su alimentación sin renunciar al sabor y la textura. Es, sin duda, una excelente base para diversas preparaciones.
YOGURT GRIEGO CASERO | SIN MAQUINA | 2 INGREDIENTES
Ingredientes para Yogur Griego Casero Sin Grasa
Para elaborar esta deliciosa receta, necesitarás:
- 1 litro de leche descremada
- 1 yogur neutro (sin sabor y sin azúcar), que actuará como fermento
- 2 cucharadas soperas de leche en polvo descremada (opcional, para mayor firmeza)
Paso a Paso: Preparación del Yogur Griego Sin Grasa
1. Calentar la Leche
Lo primero que vamos a hacer es volcar toda la leche en una olla. La pondremos al fuego hasta que alcance una temperatura de 70ºC. Es importante tratar de ser lo más exactos posible con la temperatura.
Si no tienes termómetro, lo que puedes hacer es la "prueba del dedo": introduce tu dedo meñique en la leche y cuenta hasta 5 o 6. Si pasado ese tiempo debes sacar el dedo porque te quema, esa es la temperatura ideal. Una vez alcanzada esa temperatura, retírala del fuego.
2. Preparar el Fermento de Yogur
En un bol aparte, vamos a volcar unas cucharadas del yogur natural. La bacteria que hace el yogur está presente en todos los yogures que consumimos, lo que facilita obtenerla de ahí. Recomiendo que sea un yogur sin gusto para que no se contamine de sabor el yogur griego casero que estamos preparando.
Luego, vierte un buen chorro de la leche caliente sobre el yogur y revuelve procurando que el yogur se disuelva por completo.
3. Añadir la Leche en Polvo (Opcional)
Para que nuestro yogur griego quede más firme, en este paso vamos a agregar dos cucharadas de leche en polvo. Mézclalas bien hasta que se disuelvan e integren con el resto.
4. Integrar y Fermentar
Finalmente, mezcla el contenido de este bol con el resto de la leche caliente. Una vez que tenemos nuestros ingredientes bien unidos, vamos a volcar la mezcla en el recipiente en el que va a quedar reposando y en el que se va a armar nuestro yogur.
Es necesario aislar el yogur lo más posible, sobre todo en cuestión de temperatura, para que el calor de la leche no se pierda. Por esto, necesitarás un recipiente con tapa y deberás taparlo rápido apenas introduzcas la mezcla. Luego, y continuando con el aislamiento, envuelve el recipiente en una frazada o toalla y, a su vez, mételo dentro de una bolsa de plástico. Deja reposar el recipiente aislado por 12 horas en un lugar cerrado, como el horno o el microondas apagados, que funcionan perfecto.
5. Colar para Obtener la Textura Griega
Pasadas las 12 horas, abre el recipiente y comprueba la magia de la bacteria que hace el yogur. Este yogur, así como está, ya se puede consumir tranquilamente, pero como lo que queremos es que sea tipo griego, cremoso y espeso, haremos lo siguiente:
Cubre la superficie de un colador con un repasador (paño de cocina) limpio, y coloca ese colador sobre un bol. Esto es para que el líquido que se escurra quede contenido y no haga un desastre. Sobre ese repasador, coloca el yogur y déjalo toda la noche en la nevera. Esto es para que se filtre el suero líquido, se drene el yogur y quede una consistencia mucho más espesa y cremosa. Por último, sácalo de la heladera y ¡listo!

Conservación y Consejos Adicionales
El yogur griego casero se conserva en la nevera en perfectas condiciones entre 3 o 4 días. Si tienes tarritos individuales con tapa, puedes guardar el yogur directamente en ellos.
El suero que obtienes al colar el yogur no debe tirarse, ya que te servirá para otras recetas, como sustituto de la leche en preparaciones de repostería.
Usos y Beneficios del Yogur Griego Casero Sin Grasa
Este yogur griego sin grasa es una opción versátil, ligera y deliciosa que no puede faltar en tu nevera. Es perfecto para aderezar ensaladas, acompañar pescados y carnes -especialmente las blancas-, o para untar en panes, sándwiches o hamburguesas. Su cremosidad sutil realza cada plato, aportando textura y sabor sin resultar pesado.
Es la alternativa saludable y baja en calorías que mejor sustituye a la mayonesa sin renunciar al sabor, ideal para ensaladas frescas de verano o como complemento para verduras asadas, a la plancha o a la barbacoa. También puedes combinarlo con frutas y granola para un desayuno o merienda nutritiva.