Cómo Preparar Pizza con Masa Comprada Paso a Paso

Comer una buena pizza es fácil si vives cerca de una pizzería decente o si cuentas con el tiempo y el conocimiento suficientes como para currarte la masa en casa. Sin embargo, hay veces que no tienes ninguna de esas cosas, y el antojo te empuja a comprar una pizza envasada que, casi siempre, suele ser horrenda. ¿Existe una tercera vía? Sí, y se llama “pizza con base comprada”, en la que usas una masa ya preparada pero los ingredientes que van encima los pones tú.

El resultado suele ser bastante más gratificante que en las precocinadas, y mejora exponencialmente si sigues unas sencillas normas. Para quienes consideren que usar estas bases es un atentado a la gastronomía italiana, diremos que los trucos para sacarles partido nos los han dado una gastrónoma (Anna Mayer) y dos pizzaiolos -Massimo Morbi, de La Balmesina, y Lolo Lorenzo, de Can Pizza- nacidísimos en aquel país. Te damos algunos consejos sobre la elección de la masa, el horneado y los ingredientes, además de dos recetas sencillas, para preparar pizzas de manera fácil y rápida.

Pizza 🍕 en casa con masa de supermercado

Preparación y Consejos Clave para Tu Pizza

Estirado y Montaje de la Base

Una lección que aprendí es que es necesario estirar delgada la masa.

Espolvorea sémola sobre papel mantequilla. El papel no es 100% necesario pero ayuda si no tienes una espátula para levantar la pizza. Pon una de las masas de pizza sobre ella y con tus manos enharinadas, estira la masa. Que quede delgada porque en el horno crece harto.

Estira la masa en círculo de unos 35 cm de diámetro. A mí me gusta estirar la masa a mano, pero tú hazlo a tu manera.

Persona estirando masa de pizza con las manos en una superficie enharinada

Selección y Aplicación de Ingredientes

Saca de la nevera para que se atemperen los ingredientes que vas a poner a la pizza.

Además, si quieres ver mi receta de salsa para pizza, te la recomiendo muchísimo. Es un lujo de salsa, sabe increíble y la puedes congelar para sacarle provecho a tu tiempo. En el caso del tomate no es necesaria una salsa de tomate concentrada, ni pasar horas y horas reduciéndola. El resultado es una salsa ligera, más líquida que espesa, que se debe extender con una cuchara por la base.

Esparce salsa de tomate sobre la masa, dejando un borde de un centímetro sin cubrir.

De hecho, no necesitas necesariamente usar salsa de tomate, puedes hacer una pizza blanca como la que hice algún tiempo con queso y ajo… ¡una delicia!

Después, el queso, pero no uno cualquiera, sino preferiblemente un fior di latte, en vez de la imagen que tenemos de la mozzarella. El motivo es simple: suelta menos agua, pero eso no quita que cometamos un error habitual: añadirlo directamente. Así la masa no se cocerá, humedecerá o se reblandecerá demasiado.

Sobre la salsa pon el queso cortado o roto con tus manos. Échale sal y pimienta.

Cubrimos la masa con la salsa de tomate casera. No pongo cantidad de salsa de tomate porque dependerá del tamaño de vuestra masa, pero ten en cuenta que la masa debe quedar ligeramente cubierta sin llegar hasta los bordes. Dejaremos aproximadamente 1cm. Ahora vamos a cubrir toda la superficie de la masa con el queso mozzarella. Aquí ocurre lo mismo que con el tomate, la cantidad de queso a añadir dependerá del tamaño de la masa y de cuánto os guste el queso. En mi casa y en mi caso, nos encanta a todos mucho por lo que he añadido en total 250 gr. Comenzamos a distribuir los ingredientes elegidos, en mi caso los champiñones previamente lavados y cortados en láminas, las aceitunas negras y los tomatitos confitados.

Pizza con salsa de tomate y queso mozzarella, lista para hornear

El Horno: Clave para una Pizza Perfecta

Enciende el horno a 250ºC con calor de arriba y abajo y deja que se caliente 20 minutos. En el fondo del horno pon una bandeja. Lleva la pizza a un horno precalentado a 210°C/410°F por 10-15 minutos o hasta que esté bien dorada y el queso derretido.

Calor en la parte superior e inferior del horno, precalentado durante una media hora a máxima temperatura, y la piedra alcanzará unos 350 grados, explica Paolo. Si tienes una piedra para pizza o una sartén de hierro donde entre, precaliéntalos con el horno también.

Hornear a la máxima temperatura posible, usando piedra refractaria precalentada si se dispone de ella. Cocer unos 3-4 minutos. Si se va a hacer una pizza blanca, pincelar con aceite de oliva y hornear por 3-4 minutos hasta que esté ligeramente dorada. Poner los rellenos y regresar al horno hasta que el queso se derrita.

Interior de horno con pizza horneándose sobre una piedra refractaria

Toques Finales

Al salir del horno, ponle las hojas de albahaca, rocíala con aceite de oliva y está lista para comer. Cocer unos 3-4 minutos y añadir la albahaca fresca y un chorrito de aceite de oliva.

Recetas con Masa Comprada

De regalo, dos recetas de este tipo de pizza con combinaciones que funcionan fenomenal:

Pizza de Sobrasada y Cebolla

Ingredientes para 1 pizza:

  • 1 base de pizza
  • 2-3 cucharadas de passata de tomate
  • 1 mozzarella
  • Unos 100 g de sobrasada
  • ¼ de cebolla morada
  • Albahaca fresca
  • Aceite de oliva virgen extra

Instrucciones:

  1. Precalentar el horno a la máxima temperatura (210-250°C) con antelación, preferiblemente con una bandeja o piedra para pizza dentro.
  2. Estirar la base de pizza comprada si fuera necesario, dejándola delgada.
  3. Cubrir la masa con la passata de tomate, dejando un borde de 1 cm.
  4. Distribuir la mozzarella, la sobrasada y la cebolla morada picada sobre la salsa.
  5. Llevar al horno precalentado por 10-15 minutos o hasta que los bordes estén dorados y el queso burbujeante.
  6. Al salir del horno, añadir albahaca fresca y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Pizza de sobrasada y cebolla con albahaca fresca

Pizza Blanca de Calabacín y Cuatro Quesos

Ingredientes para 1 pizza:

  • 1 base de pizza
  • ½ calabacín
  • 1 mozzarella
  • 100 g de queso gorgonzola
  • 50 g de parmesano
  • ½ burrata
  • Albahaca fresca
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra
  • Sal

Instrucciones:

  1. Precalentar el horno a la máxima temperatura (210-250°C) con antelación, preferiblemente con una bandeja o piedra para pizza dentro.
  2. Estirar la base de pizza comprada si fuera necesario.
  3. Pincelar la masa con aceite de oliva.
  4. Repartir la mozzarella y el gorgonzola troceado por encima de la base de pizza.
  5. Distribuir las láminas finas de calabacín.
  6. Añadir el parmesano rallado.
  7. Llevar al horno precalentado por 10-15 minutos o hasta que los bordes estén dorados y el queso burbujeante.
  8. Al salir del horno, colocar la media burrata, sazonar con sal y pimienta, añadir albahaca fresca y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Pizza blanca con calabacín, quesos variados y albahaca

La Alternativa Sorprendente: Pizza con Masa de Hojaldre

En casa somos muy fans de las pizzas en cualquier versión y sabor. Así que el otro día se me ocurrió hacer la pizza de una manera ligeramente diferente a la habitual pero cuyo resultado, creedme que es realmente sorprendente.

Y es que la pizza casera con masa de hojaldre no puede ser más fácil y rápida de preparar, ya que basta con cambiar la masa tradicional de la pizza por una masa de hojaldre y después dar rienda suelta a tu imaginación con el resto de ingredientes.

Esta pizza casera con masa de hojaldre es perfecta para una cena o para invitar a amigos o familiares porque, como os digo, la preparación no puede ser más sencilla y rápida. Si bien puedes preparar tú mismo la masa de hojaldre, también puedes comprarla en el supermercado ya preparada. Si la compras ya preparada, te recomiendo que compres una masa de hojaldre elaborada con mantequilla, ya que bajo mi punto de vista está mucho más rica que la que no lleva mantequilla.

Y en cuestión de gustos, os diré que en casa los hay muy variados y dependiendo del tamaño de la pizza, muchas veces preparamos una pizza para cada uno y de este modo cada uno puede disfrutar de su pizza favorita.

Cubrimos la masa con la salsa de tomate casera. No pongo cantidad de salsa de tomate porque dependerá del tamaño de vuestra masa, pero ten en cuenta que la masa debe quedar ligeramente cubierta sin llegar hasta los bordes. Dejaremos aproximadamente 1cm. Ahora vamos a cubrir toda la superficie de la masa con el queso mozzarella. Aquí ocurre lo mismo que con el tomate, la cantidad de queso a añadir dependerá del tamaño de la masa y de cuánto os guste el queso. En mi casa y en mi caso, nos encanta a todos mucho por lo que he añadido en total 250 gr. Comenzamos a distribuir los ingredientes elegidos, en mi caso los champiñones previamente lavados y cortados en láminas, las aceitunas negras y los tomatitos confitados.

Pizza de hojaldre con champiñones, aceitunas y tomates confitados

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