Aprende a preparar la salsa Alfredo con esta receta, perfecta para acompañar una amplia variedad de pastas, como el famoso fettuccine Alfredo, aunque también combina muy bien con recetas de carne, pollo e incluso mariscos. Esta salsa, famosa en todo el mundo, fue creada en el restaurante Carlos alla Scrofa de Roma, propiedad de Alfredo di Lelio, en 1907.

Origen e Historia de la Salsa Alfredo
Al hablar del origen de la salsa Alfredo, nos trasladamos a Italia, específicamente a Roma en el año de 1914 cuando el cocinero Alfredo Di Lelio le preparó a su esposa un plato de fetuccini de sémola y los condimentó con mantequilla y queso Parmigiano Reggiano rallado. Esta deliciosa creación no solo deleitó a su mujer, sino que también le sugirió que los añadiera a la carta de su restaurante. Al poco tiempo de estrenarse en el restaurante, aumentó su popularidad con tal suerte que atrajo la atención de dos actores norteamericanos quienes quedaron fascinados por este plato. Rápidamente se corrió la voz y este plato traspasó fronteras y hoy en día es una receta popular y muy consumida en todo el mundo.
La receta original de la salsa Alfredo, que es una de las versiones más puras, se compone de mantequilla y queso parmesano. Este plato de pasta es de los más famosos que tiene Italia, como otras recetas de pasta como la pasta carbonara, la pasta cacio e pepe tan famosa de Roma o la clásica pasta a la boloñesa.
Ingredientes Clave y Variaciones
Las salsas son el secreto mejor guardado de todo cocinero, ya que tienen el poder de elevar cualquier receta al siguiente nivel. Es por esto que hoy te contamos cómo preparar la deliciosa salsa Alfredo para que puedas incluirla en todas tus recetas y sorprendas a todos en casa con tus habilidades culinarias. ¡Toma nota y aprende a prepararla esta exquisita salsa!
Ingredientes de la Receta Clásica
- 1/4 taza de mantequilla (preferiblemente sin sal y a temperatura ambiente)
- 2 dientes de ajo picados
- 6 oz. de queso parmesano rallado
Ingredientes Adicionales y Alternativas
La receta clásica para pasta lleva nata, pero puedes hacerla con leche entera si quieres hacerla más saludable. Para hacer la salsa más ligera, puedes agregar mitad crema y mitad leche. También puedes hacerla más light reduciendo la cantidad de nata y reemplazándola con leche entera.
- Nata (crema de leche): nata de montar o crema (depende dónde vivas), idealmente con 30-34% de grasa.
- Leche entera (como alternativa o complemento a la nata).
- Mayonesa Hellmann’s (en una de las variaciones).
- Perejil fresco (para decorar).
- Tomillo fresco (para decorar).
Especias y Condimentos
- Sal al gusto.
- Pimienta negra recién molida.
- Pimienta rosada (opcional, para un toque dulce y frutado).
- Nuez moscada: una pizca, parte de la receta clásica.
- Ajo en polvo (alternativa al ajo fresco).
- Laurel, clavos de olor (para infusionar la leche).
Preparación Paso a Paso de la Salsa Alfredo
Método 1: Receta Básica (Estilo Karlos Arguiñano)
1. Derretir la mantequilla: Corta la mantequilla (preferiblemente sin sal y a temperatura ambiente) y ponla a derretir a fuego lento en una cazuela.
2. Añadir el ajo: Mientras tanto, pela los dientes de ajo frescos y añádelos a la cazuela. Cocina por unos segundos hasta que quede doradito.
3. Incorporar el queso parmesano: Agrega poco a poco el queso parmesano rallado y mezcla con movimientos suaves y constantes hasta obtener una textura cremosa y sin grumos.
4. Ajustar la consistencia: Si al mezclar la pasta con la salsa notas que esta ha quedado muy espesa, puedes aligerarla agregando un poco del agua de cocción de los espaguetis, macarrones o la pasta que hayas preparado.

Método 2: Versión con Crema de Leche y Queso Crema
1. Calentar la mantequilla y el ajo: En una cacerola, echa la mantequilla, calienta, añade el ajo y cocina por unos segundos hasta que quede dorado.
2. Mezclar el queso crema: Añade el queso crema suavizado y mezcla con un batidor de alambre hasta que quede cremoso.
3. Incorporar la leche: Añade la leche poco a poco y cocina moviendo constantemente hasta que el queso crema quede suave y se funda en la leche.
4. Añadir el queso parmesano y especias: Añade el queso parmesano, una pizca de nuez moscada, sal al gusto y cocina a temperatura mediana por 3-5 minutos, moviendo ocasionalmente.
5. Servir: Sirve con tus pastas favoritas.
Método 3: Preparación Detallada con Infusión de Leche
1. Preparar la infusión: En una olla pon la leche y crema de leche junto con el ajo, laurel, nuez moscada y clavos de olor. Ponla a que hierva muy bajito por 10 minutos. Si tu hornilla no permite que hierva muy bajo, haz que rompa hervor y luego apaga el fuego. Deja reposar por 20 minutos. Cuela la mezcla.
2. Derretir la mantequilla: Derrite la mantequilla en una sartén. (En este punto, deberías echar tu pasta al agua con abundante sal para cocinarla).
3. Calentar la base líquida: Agrega la leche infusionada y crema, y deja que empiece a hervir ligeramente a fuego medio.
4. Incorporar el queso: Deja que hierva ligeramente por 2 minutos y luego agrega el queso parmesano rallado finamente. Deja que se derrita el queso mezclando todo el tiempo.
5. Ajustar y servir: Prueba la salsa y ajusta el nivel de sal y agrega pimienta. Agrega la pasta cocida para que la cubra de manera pareja. Para terminar el plato, puedes añadir hojitas de tomillo fresco, pimienta negra recién molida y pimienta rosada.
FETTUCCINI ALFREDO | ALE DE NAVA
Consejos y Trucos para una Salsa Alfredo Perfecta
La importancia del queso: Como les decía al inicio, la diferencia entre que esté rico y DELICIOSO es el queso que usen para hacer la salsa Alfredo. Es lo que le va a dar más profundidad de sabor en lugar de que sepa solo a leche. Escojan un parmesano italiano Grana Padano o Parmigiano Reggiano (no es lo mismo que reggianito), les prometo que van a notar la diferencia.
Consistencia ideal: Cuando la salsa esté terminada, tendrá una consistencia cremosa pero no gruesa. No añadas más quesos porque se tornará muy espesa. Si la salsa ha quedado demasiado espesa, se puede aligerar con un poco de agua de cocer la pasta.
Temperatura de los ingredientes: Saque el queso crema del refrigerador con anticipación para que obtenga una consistencia más suave para el momento de cocinar la salsa. Es importante usar una crema de leche con 30-34% de grasa. Si tiene más que eso, se te puede cortar.
Evitar que se corte: Al calentar la crema, es importante no dejarla hervir para evitar que se corte. Si tu hornilla no permite que hierva muy bajo, haz que rompa hervor y luego apaga el fuego.
Preparación anticipada: Esta salsa la puedes preparar con anticipación y dejar en el refrigerador hasta el momento de utilizar y servir con tu pasta favorita. Cuando la salsa se lleva al refrigerador se torna más espesa, sin embargo, una vez la calientas, tendrá el punto perfecto para cocinar tus pastas favoritas.
Aromas adicionales: Un toque de ajo fresco finamente picado y una pizca de nuez moscada rallada añaden un delicioso aroma y sabor a nuestro complemento, dándole un perfil de sabores más complejo. Estos ingredientes aromáticos realzan los toques naturales de los lácteos y el queso, creando una salsa Alfredo verdaderamente irresistible.
Usos Culinarios de la Salsa Alfredo
Aunque la salsa Alfredo nació para acompañar el fetuccini, su facilidad de elaboración, pocos ingredientes y delicioso sabor y textura nos ha cautivado al punto tal de quererla utilizar en otros tipos de pastas e incluso para bañar verduras y proteínas como pollo, carnes y pescados. Si no la has probado, no tienes excusa para no intentarlo, te aseguramos que la salsa Alfredo combina perfectamente con todo.
Platos Clásicos y Creativos
- Fetuccini con salsa Alfredo: Esta famosa pasta larga y plana fue la privilegiada en ser la elegida para acompañar esta salsa por primera vez, siendo la unión perfecta que se convirtió en un plato italiano clásico. Aunque la versión tradicional constaba únicamente de pasta y salsa, hoy en día puedes sacar a flote tu creatividad y darle tu toque personal añadiendo pollo, camarones o verduras.
- Pasta con salsa Alfredo: Si bien la versión clásica se elabora con fetuccini, no podemos evitar la tentación de bañar cualquier tipo de pasta, ya sea corta o larga, con una deliciosa y cremosa salsa Alfredo.
- Lasaña con salsa Alfredo: Para aquellos que desean romper con la clásica versión y buscan reinventarla, existe la deliciosa lasaña con salsa Alfredo, donde las finas láminas de pasta se fusionan con la suavidad de esta exquisita salsa. Esta receta tradicionalmente se elabora con pollo, ya que es un ingrediente que combina a la perfección con la cremosidad y sabor de la Salsa Alfredo.
- Pizza con salsa Alfredo: Saliéndonos del mundo de las pastas, encontramos otras preparaciones donde la salsa Alfredo brillará por sí sola. Este es el caso de las pizzas blanca o biancas, que son las que no llevan tomate en su base, sino que se incorporan los ingredientes directamente o para darle un toque extra de sabor o cremosidad se agrega una salsa blanca.
- Proteínas con salsa Alfredo: No podemos negar que también nos encanta bañar todo tipo de proteínas en una rica salsa, siendo el pollo, la carne y los camarones los que combinan perfectamente con una salsa Alfredo. Puedes consumirlos solos o para complementar tus platos con pasta o en unas ricas albóndigas.
- Vegetales con salsa Alfredo: Por último, encontramos a los vegetales que también permiten que sean bañados con una rica salsa para darle un toque extra de sabor y cremosidad.
