La lactonesa, también conocida como mayonesa sin huevo, es una alternativa versátil y deliciosa a la mayonesa tradicional. Es ideal para aderezar ensaladas, acompañar pescados a la plancha, huevos cocidos, o como base para otras salsas. Su principal ventaja es la ausencia de huevo crudo, lo que la hace una opción más segura, especialmente durante los meses de verano, y apta para personas con alergia al huevo.
Aunque el ingrediente principal que sustituye al huevo es la leche, se pueden utilizar diferentes tipos de leche, como leche de vaca (entera o semidesnatada) o leche de soja. El aceite es otro componente esencial, y se puede elegir entre aceite de oliva suave, aceite de girasol, o incluso un aceite de oliva virgen extra (AOVE) para un sabor más intenso. La sal es fundamental para realzar el sabor, y opcionalmente, se pueden añadir otros condimentos como vinagre, zumo de limón, mostaza o hierbas aromáticas para darle un toque personal.

Ingredientes para la Lactonesa
Para preparar esta receta de lactonesa, necesitarás los siguientes ingredientes:
- 100 ml de leche entera (a temperatura ambiente, también puede ser sin lactosa)
- 200 ml de aceite (de girasol o de oliva suave, a temperatura ambiente)
- 1 cucharada de zumo de limón o vinagre
- 1 pizca de sal (al gusto)
- Opcional: 1 diente de ajo (para un toque de alioli) o 1 cucharadita de mostaza
Preparación paso a paso
La elaboración de la lactonesa es un proceso sencillo y rápido, muy similar al de la mayonesa tradicional, que se realiza con una batidora de brazo (minipimer) en un vaso alto.
Paso 1: Preparar los ingredientes en el vaso de la batidora
En el vaso de la batidora, vierte los 100 ml de leche. Asegúrate de que tanto la leche como el aceite estén a temperatura ambiente. Si uno de los dos ingredientes está más frío que el otro, la mezcla podría no emulsionar correctamente y cortarse.
Si decides añadir ajo para hacer una ajolactonesa, este es el momento de incorporarlo. Añade también la pizca de sal y la cucharada de zumo de limón o vinagre.
Paso 2: Emulsionar la mezcla
Introduce el brazo de la batidora hasta que toque el fondo del vaso. Enciende la batidora a velocidad baja y, muy importante, no la muevas del fondo al principio. Verás cómo la mezcla comienza a espesar y a tomar una consistencia similar a la de la mayonesa.

Paso 3: Incorporar el aceite gradualmente
Mientras la batidora está en funcionamiento en el fondo, vierte el aceite poco a poco, en un hilo fino, sin dejar de batir. Este proceso es crucial para lograr una emulsión estable.
Paso 4: Conseguir la textura deseada
Una vez que la base de la mezcla empiece a espesar y veas que se forma la emulsión, puedes empezar a mover el brazo de la batidora lentamente de arriba abajo. Esto ayudará a integrar todo el aceite restante y a conseguir una textura homogénea y cremosa. Si la lactonesa te queda muy espesa, puedes añadir un poco más de leche y batir de nuevo. Si por el contrario está muy líquida, puedes seguir añadiendo aceite poco a poco hasta alcanzar la consistencia deseada.

Paso 5: Ajustar el sabor y conservar
Prueba la lactonesa y ajusta la sal si es necesario. Si deseas añadir otros condimentos como mostaza, este es el momento. Una vez lista, vierte la lactonesa en un recipiente hermético y guárdala en la nevera. Se conservará en buen estado durante varios días.
Consejos y Variaciones
La lactonesa, al no contener huevo, tiene un color blanco natural. Si prefieres un tono más similar al de la mayonesa tradicional, puedes añadir unas gotas de colorante alimentario amarillo.
Si la mezcla se te corta (lo cual no es habitual si sigues los pasos), puedes intentar recuperarla añadiendo dos dedos de leche nueva en otro vaso de batidora, batiendo hasta que esté espumosa, y luego incorporando poco a poco la lactonesa cortada mientras bates.
La proporción mágica para la lactonesa es aproximadamente la mitad de leche que de aceite. Esta relación te permite ajustar las cantidades según tus necesidades.
Lactonesa de ajo ¡¡TRUCO para que no se corte!! Alioli
Usos de la Lactonesa
La lactonesa es tan versátil como la mayonesa tradicional. Puedes utilizarla para:
- Aliñar ensaladillas rusas y otras ensaladas.
- Acompañar pescados, mariscos o carnes a la plancha.
- Untar en bocadillos y sándwiches.
- Servir con patatas fritas, verduras asadas o a la parrilla.
- Como base para preparar otras salsas, como alioli (añadiendo ajo) o tártara.
Además, su textura cremosa y su sabor neutro la hacen perfecta para mojar crudités de verduras como zanahorias, pepinos o pimientos.
