En esta entrada vamos a ver una receta muy sencilla para elaborar mantequilla casera fermentada. Realmente no se necesita nada especial para prepararla y el proceso es bastante directo. La mantequilla fermentada se hace a partir de nata fermentada, lo que le confiere un sabor único y beneficios adicionales.
Si sigues batiendo nata más allá de obtener una nata montada bien dura, te encuentras con mantequilla y un líquido algo turbio que es el suero.

¿Por qué elegir mantequilla fermentada? El poder de los probióticos
La mantequilla fermentada es mucho mejor para nuestra salud debido a la presencia de probióticos. Actualmente, aún se están haciendo muchos estudios, pero ya poco a poco empieza a estar claro que los probióticos son importantes para el funcionamiento de nuestro cuerpo. Estas investigaciones son recientes, y aunque todavía están en pañales en muchos aspectos, los primeros estudios publicados en experimentos con ratones muestran que la carencia de flora bacteriana tiene una repercusión importante en el organismo, incluido el cerebro.
Ingredientes clave y recomendaciones
Para obtener una mantequilla de calidad superior, es fundamental seleccionar bien los ingredientes:
- Nata de alta calidad: Usa una nata con alto contenido de grasa. Es un error común pensar que la comida con grasa es mala para nuestra salud; en realidad, los alimentos "light" donde se reemplaza la grasa por almidones pueden ser peores, ya que esos almidones nos dan picos de glucosa en la sangre.
- Yogur natural auténtico: Otro ingrediente necesario es yogur natural. Debería ser un yogur de verdad, con eso quiero decir un yogur que tiene bacterias lácticas presentes y vivas.
Consejos para una fermentación exitosa
Si tienes miedo al sabor "fermentado", puedes empezar con un tiempo menor de fermentación. Intenta primero con 12 horas; ahí el cambio del sabor es muy suave. Poco a poco puedes ir probando con distintos tiempos para encontrar tu preferencia.
La temperatura ambiente juega un papel importante en el proceso. Si la temperatura en tu casa es mayor (por ejemplo, yo hice esta receta con aproximadamente 21ºC), puedes acortar un poco los tiempos de fermentación. Y al revés, si la temperatura es menor, tendrás que prolongarlos.
Consideraciones durante el batido
Cuando bates la nata y ya está espesa, ten cuidado porque el cambio a mantequilla y suero es bastante brusco. Si sigues batiendo a alta velocidad, acabarás salpicando tu cocina con el suero.

Elaboración paso a paso
A continuación, se detalla el proceso para hacer tu propia mantequilla fermentada, rica en probióticos:
Paso 1: Mezcla y fermentación
Mezclamos la nata con el yogur en un bol. Luego, cubrimos el bol con un trapo y dejamos fermentar la mezcla a temperatura ambiente entre 12 y 24 horas. Cuanto más tiempo la dejes, más fermentada estará la mezcla y, con ello, más pronunciado será el cambio en el sabor.
Paso 2: Batido para separar la mantequilla
Después del reposo, metemos la mezcla en una batidora y batimos a alta velocidad hasta que se forma la nata espesa. Una vez obtenida la nata espesa, rebajamos la velocidad y esperamos hasta que se separe la grasa (la mantequilla) del suero. El tiempo depende de la velocidad a la que batimos, pero generalmente se tarda unos cuantos minutos.
Paso 3: Separación de la mantequilla y el suero
Pasamos la mezcla por una muselina a otro bol. De esta forma, separamos la mantequilla, que se quedará en la muselina, del suero. Puedes hacerlo también con un colador, pero la muselina es una opción preferente para una mejor separación.
Paso 4: Limpieza de la mantequilla
Para limpiar la mantequilla del suero, necesitas agua helada. Puedes usar agua que ya estaba previamente en la nevera y añadir hielo. Esto ayudará a que la mantequilla se mantenga en su forma sólida y se limpie mejor del suero. Volcamos la mantequilla en un bol donde tenemos preparada agua helada (con trozos de hielo).
Paso 5: Amasado y purificación
Ahí la vamos limpiando con las manos de los restos del suero. La removemos y apretamos bien varias veces para que quede bien limpia. Este paso es crucial, ya que una buena limpieza prolongará su duración.
Paso 6: Formado y almacenamiento
Al final, pasamos la mantequilla a una tabla donde le podemos dar la forma que queramos con la ayuda de unos palos de madera, dándole golpecitos a la mantequilla. Ojo, porque esta mantequilla no lleva conservantes de ninguna clase y dura muy poco, apenas unos días. La guardamos en una mantequillera o envuelta en papel de hornear y en la nevera.

Aprovechamiento del suero
El suero que te sobra no lo tires. Lo puedes usar para hacer un riquísimo pan en lugar de agua. Aquí, todo se reutiliza y no se tira nada.