El Clima Ideal para el Cultivo de Cebolla

La cebolla (Allium cepa), perteneciente a la familia Alliaceae, es originaria de las zonas montañosas de Turquía, Irán, Afganistán y Pakistán. Su diseminación ocurrió hace muchos siglos, existiendo evidencias de su cultivo en zonas aledañas 3.200 años a.C. Actualmente se producen 65 millones de toneladas a nivel mundial, siendo China el país con mayor superficie con un millón de hectáreas aproximadamente. El cultivo comercial de cebolla es muy atractivo para los agricultores por sus numerosas aplicaciones en la industria alimentaria y su mantenimiento más sencillo respecto a otros cultivos.

No obstante, el éxito del cultivo de cebollas y la satisfacción de la demanda del mercado dependen de la obtención constante de un rendimiento de alta calidad. Para ello, es necesario seleccionar la variedad adecuada para su zona y encontrar un terreno que ofrezca unas condiciones de crecimiento óptimas.

Factores Climáticos Clave para el Cultivo de Cebolla

Aunque este cultivo se adapta de forma más sencilla y puede prosperar en una gran variedad de climas, incluidos los tropicales y subtropicales, el crecimiento de la cebolla es mejor en zonas de clima templado. Para obtener resultados óptimos, hay que cultivarla en zonas que no sean ni demasiado cálidas ni demasiado frías y que no reciban demasiadas precipitaciones.

Esquema de las condiciones climáticas óptimas para el crecimiento de la cebolla

Tipos y Variedades de Cebolla Según la Duración del Día

Los cambios en la duración del día son la clave para la formación del bulbo. Por eso, las variedades de cebolla se clasifican según la relación entre la cantidad de luz diurna recibida y la iniciación del bulbo. Dado que la duración del día varía con la latitud, es fundamental elegir aquellas variedades compatibles con su región de cultivo. Puede encontrar una gran selección de tipos de cebolla para su cultivo dentro de cada categoría:

  • Día corto: Los bulbos se forman cuando los días tienen 10-12 horas de luz. Estas variedades crecen bien en climas meridionales (latitudes de 25-35 grados), lo que permite cosechar antes de que llegue el calor del verano. Las regiones septentrionales no son ideales para el cultivo de cebollas de día corto, ya que sus bulbos se forman demasiado pronto para producir un bulbo de tamaño decente. Algunos ejemplos de variedades de día corto son Stuttgarter, White Bermuda, Georgia Sweet, Sweet Red, Red Burgundy, White Granex, Hybrid Yellow Granex y Southern Belle. La variedad Stuttgarten, por ejemplo, es conocida por su sabor especialmente dulce y su gran tamaño.
  • Día medio (día neutro): Las plantas de esta categoría comienzan la formación de bulbos cuando los días tienen entre 12-14 horas de luz. Las condiciones ideales para el cultivo de cebollas de día neutro coinciden con las de las variedades de día corto y largo (latitudes de 32-42 grados). Crecen bien en la mayor parte de EE.UU., excepto en los estados más meridionales. Las variedades de día neutro son Candy, Sweet Red, Cimarron, Red Stockton y Super Star.
  • Día largo: Estas variedades de cebolla inician los bulbos cuando los días tienen entre 14 y 16 horas de luz. Por eso son las que más rinden en las regiones septentrionales (latitudes de 37 a 47 grados). Algunas de las variedades populares de día largo son White Sweet Spanish, Yellow Sweet Spanish, Walla Walla Sweet, Aisa Craig, Southport Red Globe, Rossa Di Milano y Norstar.

Temperaturas y Luz Solar Requeridas

La cebolla es una hortaliza bastante resistente y tolera las temperaturas frías, incluidas las heladas suaves. Sin embargo, si se prevé que la temperatura descienda por debajo de los -6°C durante una ola de frío, asegúrese de cubrir el lecho con mantillo o tela. Aunque el cultivo puede soportar temperaturas bajo cero, las plántulas crecerán mucho más despacio con una temperatura del aire inferior a +4°C y una temperatura del suelo inferior a +13°C.

Para la inducción del bulbo, la cebolla requiere de temperaturas bajo 10ºC, pero para su formación y crecimiento necesita que esta vaya subiendo hasta alcanzar los 25ºC. Si las plantas están poco desarrolladas cuando esto ocurre, se van a producir bulbos pequeños, lo que sucede cuando se retrasa la fecha de plantación.

Este cultivo no necesita mucho calor para crecer, pero sufrirá si no recibe suficiente sol. La cebolla necesita seis horas diarias de luz solar directa para crecer bien. El tiempo nublado durante la temporada de crecimiento ralentiza el desarrollo de los bulbos.

Herramientas como EOSDA Crop Monitoring ofrecen acceso a datos de temperatura específicos para los campos, incluyendo registros históricos que se remontan hasta 1979, lo que resulta útil en el análisis previo a la plantación para saber si la zona es apta para el cultivo de cebolla. También proveen la previsión meteorológica para los próximos 14 días, ayudando a ajustar las actividades en el campo a las condiciones que se avecinan y a proteger los cultivos de los efectos adversos de la temperatura y las precipitaciones.

Gráfico de temperaturas históricas y pronóstico para una región agrícola

Análisis de la temperatura específica de un campo en EOSDA Crop Monitoring.

Requerimientos de Agua y Suelo

La cebolla no necesita mucho calor para crecer, pero sufrirá si no recibe suficiente sol. Es necesario regar este cultivo con frecuencia y constancia porque sus raíces poco profundas no pueden absorber bien el agua. Debido a sus raíces poco profundas, la cebolla en crecimiento necesita una hidratación constante para crecer sana, aproximadamente 25 mm de agua por semana.

Para obtener un rendimiento elevado, es especialmente importante suministrar suficiente agua durante la etapa vegetativa, antes de que comience la producción de los bulbos. El cultivo de cebolla que acaba de empezar a crecer y el que crece en suelos arenosos debe regarse con más frecuencia que una vez por semana. Cuando las puntas se doblan y caen, indicador de que los bulbos están maduros, es el momento de dejar de regar (7-14 días antes de la cosecha).

La cebolla requiere un suelo cuyo rango de pH está entre 6,0 y 7,0 y un buen drenaje. Se adapta a una gran gama de suelos, desde aquellos con un considerable contenido de arena, hasta suelos muy pesados. Sin embargo, el mejor rendimiento se logra con un suelo de tipo franco arcilloso, con buen contenido de materia orgánica y pH cercano a la neutralidad (6,5-7,5). Este cultivo prefiere suelos francos ricos en materia orgánica, pero también pueden crecer en campos arenosos o arcillosos. Para mantener el suelo arenoso uniformemente húmedo, tendrá que regarlo y abonarlo más intensamente. Para mejorar la estructura de los suelos arcillosos y arenosos, enmiéndelos con materia orgánica envejecida.

Debido a su enraizamiento tan superficial, requiere de suelos con una buena retención de humedad, pero buen drenaje y de una profundidad mínima de 50 cm.

Prácticas de Siembra y Cultivo Según el Clima

Elección del Material de Plantación y Momento de Siembra

La cebolla es una planta bianual, cuya fase vegetativa o de producción de bulbos transcurre el primer año, mientras que la fase reproductiva o de producción de semillas lo hace en el segundo año. Se cultiva de forma anual por sus bulbos. Al ser tolerantes al frío, se siembran antes que la mayoría de los demás cultivos. Para el cultivo de cebolla, se puede utilizar uno de los siguientes tres materiales de plantación:

  • Semillas: Esta opción ofrece una gama más amplia de variedades de cultivo con el menor coste. Sin embargo, el cultivo de cebolla a partir de semillas también es especialmente difícil, ya que muchos agricultores tienen problemas con su germinación irregular. Para obtener cosechas uniformes, siembre las semillas en interior 10-12 semanas antes de trasplantarlas. El mejor momento para sembrar directamente las semillas de cebolla es a principios de primavera, justo después de que la tierra esté trabajable en las regiones de cultivo más frías, y a finales de invierno o incluso en otoño en las regiones más cálidas. Cuando se cultiva a partir de semillas, las temperaturas que oscilan entre +8°C y +30°C promueven mayores tasas de germinación y una mayor proporción de plántulas normales. La semilla es capaz de germinar en un amplio rango de temperatura (5 a 25ºC).
  • Microbulbos: Los microbulbos (pequeños bulbos cultivados a partir de semillas en la temporada anterior) son otra buena opción para la siembra de cebolla. Aunque son fáciles de cultivar, son propensos a la brotación, sobre todo si su diámetro es superior a 2,5 cm. La selección de variedades es mucho menor y cuestan más que las semillas.
  • Trasplantes: Los agricultores suelen comprar trasplantes (plántulas latentes del grosor de un lápiz) a los proveedores de semillas. En comparación con los microbulbos, los trasplantes ofrecen una selección de variedades más amplia, sufren menos espigado y tienen un rendimiento más constante. Para plantar los trasplantes, hay que esperar a que la temperatura del suelo alcance los +10˚C, es decir, entre 4 y 6 semanas antes de la última helada primaveral.

En el valle regado de la zona centro sur de Chile, por ejemplo, es habitual que las variedades de cebolla de guarda que se comercializan, inicien el proceso de maduración preferentemente en marzo, lo que conlleva a que una gran proporción de bulbos no logre madurar adecuadamente, afectando su capacidad de guarda y comercialización.

En las zonas con condiciones agroclimáticas específicas, como la zona centro sur de Chile, es aconsejable establecer el cultivo por medio de almácigo y trasplante. Las tempranas se siembran (almácigo) entre el 15 de enero y el 15 de febrero, para cosecharse en octubre, siempre que sea en la zona norte. En la zona centro-sur, emitirán tallo floral anticipadamente si se siembran en esa fecha, no lográndose el objetivo de cosecha temprana. Lo mismo ocurre con las intermedias, que en la zona centro-norte se siembran entre fines de marzo y comienzos de mayo.

La plantación de cebollas en invierno es una práctica agrícola muy apreciada por su rentabilidad y facilidad de cultivo. Esta época del año, aunque puede parecer inhóspita para algunos cultivos, presenta condiciones ideales para la siembra de cebollas, especialmente en regiones de climas templados.

Preparación del Suelo, Profundidad y Densidad de Siembra

Puede preparar la tierra para sembrar cebolla siempre que no esté ni demasiado húmeda ni helada. Antes de plantar, incorpore fertilizante con una proporción NPK de 10-10-10 en el suelo a lo largo de los lechos creados. Además, añada materia orgánica bien descompuesta y afloje la tierra para que el agua y los nutrientes puedan llegar fácilmente a los cultivos jóvenes.

La distancia recomendada cuando la siembra de la cebolla es bajo tierra es de 15-25 cm entre plantas, mientras que la distancia entre hileras es de 0,6 a 0,9 m. En cambio, cuando la siembra se realiza en lechos elevados los límites de espaciado son más bajos, 15 cm entre plantas y 0,6 m entre hileras. Una menor distancia en el cultivo produce más bulbos y un mayor rendimiento total, pero los bulbos individuales serán más pequeños. Respecto a la profundidad de siembra de la cebolla, procure que sea de unos 2,5 cm. Si se plantan a demasiada profundidad, la cebolla no puede formar bulbos correctamente, lo que da lugar a bulbos más pequeños y deformes.

Cuidados Esenciales para un Cultivo de Cebolla Exitoso

Riego Constante

El riego de la cebolla debe realizarse en el momento del trasplante, tres días después de éste y, a continuación, cada 7-10 días (dependiendo de los niveles de humedad del suelo). Un riego excesivo puede provocar la pudrición de los bulbos, mientras que un riego irregular o un periodo de sequía seguido de un riego intenso puede provocar la rotura y el estiramiento de los bulbos. El riego por goteo y la microaspersión en el cultivo de cebolla reducen considerablemente el consumo de agua y mejoran, al mismo tiempo, la calidad de la cosecha. Cuando planifique su programa de riego, tenga en cuenta las precipitaciones reales y previstas. El sistema de riego más usado es por surcos, y se debe aplicar de forma que el agua no llegue al cuello de las plantas. Es recomendable el riego por goteo o por cintas, sobre todo en condiciones de escasez de agua.

El cultivo de cebolla necesita riegos frecuentes y ligeros. Se debe regar cuando el cultivo ha agotado alrededor del 25% del agua disponible en los primeros 30 cm de suelo. Ante cualquier déficit de humedad, la tasa de crecimiento baja notoriamente. El mantener una humedad uniforme en el suelo reduce la incidencia de bulbos dobles.

Mantener un registro de todas sus actividades de riego y otras operaciones de campo es muy sencillo con la función Registro de actividad de EOSDA Crop Monitoring. Desde una única pantalla, puede gestionar sin esfuerzo las actividades de unas cuantas áreas de cultivo de cebolla: añada sus tareas programadas y finalizadas al calendario interactivo y edítelas siempre que sea necesario. La función Registro de actividad va más allá de un mero seguimiento de sus actividades; también le permite planificar y analizar eficazmente los gastos relacionados con su explotación.

Riego de Cebollas: ¿Cuánta Agua Necesitan para Desarrollarse Plenamente?

Planifique su programa de riego con la ayuda de la función Registro de actividad.

Abono Suficiente

La cebolla en crecimiento, al ser un alimento pesado, requiere abundante fertilizante nitrogenado. La planta de cebolla aprovecha sólo entre un 30 y 40% de lo aplicado. Idealmente, la fertilización de la cebolla debe realizarse 2-3 semanas después de la plantación, esparciendo fertilizante nitrogenado a 15 cm del cultivo y regándolas después. Si el suelo es ácido, aplique nitrato cálcico 15,5-0-0; si es alcalino, aplique sulfato amónico 21-0-0. Repita el proceso de abonar el cultivo de cebolla cada 2-3 semanas hasta que los bulbos empiecen a desarrollarse.

Tanto la población de plantas como el tamaño de éstas disminuye si se aplica una alta dosis de N al comienzo del cultivo, por lo que es necesario parcializar el nitrógeno. Si busca una forma basada en datos de gestionar las dosis de fertilizante nitrogenado para sus cultivos en crecimiento, los mapas de vegetación de EOSDA Crop Monitoring muestran las zonas del campo con distintos grados de vegetación. En los lugares con poca vegetación (indicados en color naranja o rojo), es posible que los cultivos no crezcan tan bien debido a una deficiencia de nutrientes, lo que sugiere una aplicación adicional de fertilizante.

Gestión Integrada de Malezas, Plagas y Enfermedades

Este cultivo requiere un riego regular y abundante fertilización nitrogenada para prosperar. Además, para el cultivo de cebollas sanas y productivas, es crucial vigilar de cerca la presencia de maleza, enfermedades y plagas, así como su control mediante una combinación de técnicas de gestión integrada.

Las infecciones fúngicas y bacterianas son responsables de la gran mayoría de las enfermedades de la cebolla, sobre todo durante los periodos lluviosos. Las enfermedades, que suelen empezar en las hojas, pueden dificultar el crecimiento del bulbo y reducir la producción si no se controlan. Las infecciones que aparecen más adelante en la temporada de cultivo de la cebolla pueden dañar los bulbos, con las consiguientes pérdidas de almacenamiento. Para minimizar los daños y reducir el uso de fungicidas químicos, es crucial identificar las enfermedades en una fase temprana.

La cebolla es un cultivo mal competidor, por lo que las malezas la afectan en cualquier estado de desarrollo, ocasionándole daño económico. Es fundamental identificar las malezas presentes para definir la estrategia de control a seguir. Existe una serie de herbicidas que pueden ser utilizados en un cultivo de cebollas, pero no todos controlan con la misma eficiencia todas las especies de malezas. Además, también es importante considerar las características del suelo y disponibilidad de agua, para definir no sólo el producto a usar, sino también las dosis que se emplearán. En general, se utilizan herbicidas residuales o suelo-activos, que se aplican aproximadamente 20 días después de plantación, una vez que la planta ha retomado su crecimiento. Las malezas no sólo privan al cultivo en el campo de agua y otros nutrientes vitales, sino que también proporcionan un hogar para diversas plagas y enfermedades, por lo que el control de la maleza es una parte esencial en el manejo del cultivo de cebolla. Los agricultores pueden eliminar eficazmente la maleza en las primeras etapas de crecimiento del cultivo sin herbicidas.

Cosecha y Almacenamiento

Generalmente, las cebollas están listas para ser cosechadas cuando las hojas comienzan a amarillarse y caerse. La planta que alcanza la madurez de cosecha se distingue porque se dobla el follaje a nivel del cuello en forma natural. Cuando se visualizan las primeras plantas dobladas se debe suspender el riego. La cosecha se inicia cuando el 70-80% de las plantas se han doblado.

La condición esencial para un buen curado es que el lugar esté seco y que tampoco exista riesgo de lluvias en ese período. Hay que evitar los golpes de sol, por lo que se recomienda cubrir los bulbos con el follaje durante este proceso, que dura 7 a 10 días, dependiendo del clima. Se pueden hacer pilas con el follaje hacia fuera, o hilerar los bulbos en el surco cubriéndose con el follaje del bulbo vecino.

Posteriormente al curado, y antes de almacenar los bulbos o de comercializarlos si se hace de inmediato, se les prepara con una labor que se denomina faenado. Ésta consiste en cortar el falso tallo, dejándolo de 2 cm, eliminar las raíces, retirar catáfilas sucias y dañadas, y clasificar por tamaño. Los períodos de guarda descritos para cada variedad, se cumplen siempre y cuando las condiciones de almacenaje sean óptimas y el curado se haya realizado correctamente. Las condiciones óptimas de almacenaje son 0ºC de temperatura y una humedad relativa de 60%. Esto se logra bajo condiciones controladas.

tags: #en #que #clima #se #siembra #la