Los garbanzos con chorizo y morcilla son un plato de cuchara robusto y reconfortante, ideal para los días de frío. Esta receta, que evoca la cocina casera y los sabores de antaño, combina la riqueza de las legumbres con la intensidad de los embutidos, resultando en una elaboración realmente deliciosa.
Esta legumbre cuenta con gran cantidad de nutrientes, proteínas, almidón, el ya famoso ácido oleico y gran cantidad de fibra. Son una fuente excelente de energía y beneficios para la salud digestiva y cardíaca. Una ración de 100gr de garbanzos cocidos y sin sal contiene 27,42 gr de carbohidratos ideales para crear energía; 7,6gr de fibra, 2,59gr de grasas y 8,86 gr de proteínas. A parte contienen vitamina A, tiamina, riboflavina, niacina, ácido pantoténico, vitamina B6, folato, vitamina C, E y K.
Aunque existen muchas variantes de este potaje, la esencia de este plato se mantiene. Esta receta es una versión completa y auténtica, que, por simple que resulte su elaboración, promete un resultado exquisito.

Ingredientes (Para 4 comensales)
- 300 gr de garbanzos secos
- Chorizo, cortado en rodajas (calcular 4 o 5 por persona)
- Morcilla (preferiblemente de Burgos, de arroz), cortada en rodajas
- 1 hoja de laurel
- 1 hueso de jamón (opcional, para cocer los garbanzos)
- 1 cebolla grande
- 2-3 dientes de ajo
- 1 ñora
- Un trozo de pan frito (o 1 rebanada de pan)
- Un puñado de almendras (sin piel)
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimentón dulce (una cucharadita)
- Pimienta negra molida (una cucharadita)
- Cayena (opcional, a gusto)
- Sal al gusto
- Un chorreón de vino blanco
- Romero fresco (opcional)
- Caldo de cocción de los garbanzos o caldo de carne/pollo
Preparación
1. Remojo de los Garbanzos
El día anterior, ponemos los garbanzos en un recipiente con agua templada y un puñado de sal. Los dejamos en remojo durante la noche, normalmente 12 horas. Es importante lavarlos después para quitar posibles impurezas.

2. Cocción de los Garbanzos
En una olla a cocer los garbanzos previamente echados en remojo la noche anterior, junto con una hoja de laurel y, si se usa, el hueso de jamón. Cocemos los garbanzos en agua abundante con una cucharada de sal. Si lo haces en la olla rápida o exprés, estarán listos en 45 minutos una vez que haya alcanzado la segunda anilla, bajando el fuego al mínimo. Si los preparas en olla convencional, puedes tardar unas dos horas o incluso un poco más en tener los garbanzos tiernos. Retiramos el hueso de jamón. Reservamos los garbanzos y también el caldo de la cocción, que será fundamental para el guiso.
3. Preparación del Sofrito y el Majado
Comenzamos dejando la ñora a remojo en agua templada hasta que se haya rehidratado y nos resulte fácil retirar su carne interior, unos 30 minutos. Una vez rehidratada, retiramos la carne interior de la ñora con la ayuda de un cuchillo, raspando su interior.
En una sartén con aceite de oliva, freímos el trozo de pan y los dientes de ajo. Sacamos y reservamos. En el mismo aceite, freímos las almendras hasta que estén doradas. Sacamos y reservamos.
Picamos la cebolla bien picadita y la pochamos en la base de una cacerola baja, con dos cucharadas de aceite, hasta que esté blandita.
En el vaso de la batidora ponemos el sofrito de cebolla, el pan frito troceado, los ajos fritos, las almendras y la carne de la ñora. Añadimos 2 o 3 cucharones del caldo de los garbanzos que ya estará listo y trituramos todo hasta obtener un majado homogéneo. Si no tienes batidora, puedes majar todo en un mortero.

4. Cocción de los Embutidos
Cortamos el chorizo en rodajas no demasiado finas. En la olla o cazuela donde vayamos a cocinar este estofado, ponemos un hilo de aceite y pasamos el chorizo unos minutos, hasta que veamos que se empieza a dorar la piel y suelta su grasa. Agregamos un chorreón de vino blanco y mezclamos bien, subiendo el fuego para que el alcohol se evapore.
En una sartén aparte, freímos la morcilla cortada en rodajas hasta que esté hecha. Reservamos.
5. Unión de Ingredientes y Cocción Final
En la cazuela con el chorizo, añadimos el majado de almendras y ñora. Agregamos los garbanzos colados y mezclamos bien. Incorporamos medio litro del caldo de cocción de los garbanzos (o caldo de carne/pollo) y la morcilla frita. Rectificamos de sal y añadimos el pimentón dulce, la pimienta negra y la cayena a gusto. Si lo deseas, puedes añadir una ramita de romero fresco.
Damos un hervor al conjunto hasta que nuestro plato de legumbres tenga la textura deseada, al irse espesando el caldo con la cocción. Con diez a quince minutos de ebullición suave será suficiente para que los sabores se integren. Apartar del fuego y dejar reposar unos minutos antes de servir.
Receta de garbanzos con chorizo y morcilla
Consejos Adicionales
- Calidad de los Ingredientes: La receta de hoy combina los garbanzos con una morcilla, esta vez de Burgos, morcilla de arroz. Los sabores y aromas de la morcilla pasarán directamente al caldo que prepararemos, por eso es fundamental que consigamos una de calidad, bien sabrosa y aromática. Para los garbanzos, yo os recomiendo emplear garbanzos secos, ya que permiten controlar el punto de sal del guiso al evitar los tratamientos que traen los enlatados. No obstante, si prefieres una versión más sencilla, puedes utilizar un frasco de garbanzos cocidos en conserva.
- El Caldo: Podéis hacer este plato con el caldo de la cocción de los garbanzos, o utilizar un buen caldo de carne que siempre conviene tener congelado, con un caldo de pollo o incluso con caldo rápido hecho con agua y una pastilla de caldo concentrado.
- Mejor de un día para otro: Como la mayor parte de los guisos, suelen estar casi mejor en los días siguientes de su preparación, ya que los sabores se asientan y se intensifican.
- Acompañamiento: Para acompañar la receta de garbanzos con chorizo, se recomienda una receta ligera que compense las calorías de este plato de cuchara. Una ensalada verde o de gulas con tomates cherry puede ser una excelente opción.