Los fritos de atún caseros son uno de los entrantes más populares y fáciles de hacer, además de ser una opción deliciosa y versátil para cualquier ocasión. En países como Chile, este sencillo entrante es conocido como fritos de atún, y en muchos otros como tortitas de atún o tortas de atún. También son ampliamente conocidos como croquetas de atún. Se llamen de una manera o de otra, la cuestión es que siempre están deliciosas y son perfectas como aperitivo, acompañamiento o plato principal, siendo una excelente manera de incorporar pescado a la dieta de una manera deliciosa y divertida.
En general, las croquetas caseras acostumbran a estar compuestas por una base de bechamel e ingredientes escogidos. Sin embargo, también existe la posibilidad de elaborarlas sin esta salsa y hacerlas con atún en lata como en este caso, resultando en una receta muy rápida y sencilla de preparar.
Claves para la Crocancia y una Preparación Eficiente
Esta es de esas recetas que son mucho mejor recién preparadas, ya que con el tiempo pierden su principal característica: la crocancia. Por eso, lo más recomendable es hacerlas y comer de inmediato. De todos modos, se pueden guardar en el refrigerador en un recipiente cerrado (para que no se sequen excesivamente) por 3 días, pero es importante recordar que pierden su textura crujiente.
Lo más "lento" en esta receta es picar la cebolla y sofreírla, pero la cebolla sofrita se conserva perfectamente en el refrigerador. Así, se puede dejar la cebolla sofrita lista con antelación y armar las croquetas justo cuando se vayan a comer, ahorrando tiempo y garantizando frescura.
Un paso crucial para lograr croquetas compactas es escurrir muy bien el atún o el pescado que se utilice. Cuanto más seco quede, mejor será la consistencia de la mezcla y más compactas resultarán las croquetas caseras.
Receta Detallada: Fritos de Atún o Croquetas Caseras
Esta receta te enseñará a preparar estos deliciosos bocados con un toque casero que encantará a toda la familia.
Ingredientes (Para 4 porciones, tiempo de preparación: 30 minutos)
- 2 latas de atún en agua, escurrido
- 2 huevos
- 1 taza de pan rallado
- ½ cebolla picada finamente
- 2 cucharadas de perejil fresco picado
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite para freír (preferiblemente de girasol)
Preparación Paso a Paso
1. Preparación del Atún y la Cebolla
En un recipiente grande, desmenuza el atún con los dedos o con un tenedor, asegurándote de que quede lo más seco posible. Pica finamente la cebolla. En una sartén, pon una cucharada de aceite a calentar y, cuando esté caliente, sofríe la cebolla hasta que esté transparente. Retírala y deja enfriar ligeramente.

2. Formación de la Mezcla
En el recipiente con el atún desmenuzado, agrega los huevos, la cebolla sofrita, el perejil fresco picado, la sal y la pimienta al gusto. Integra todos los ingredientes en la mezcla. Si lo prefieres, puedes incorporar el huevo sin batir y romperlo con el resto de los ingredientes, o batirlo previamente, como te sea más cómodo. La mezcla debe ser manejable para poder formar las croquetas. Si se desarma, puedes agregar una cucharadita de harina a la vez hasta lograr la consistencia deseada.

3. Dar Forma y Rebozar
Una vez terminada la mezcla, ve cogiendo porciones. Haz bolitas y aplástalas ligeramente para dar a las croquetas de atún una forma alargada o redonda, según tu preferencia. Para un rebozado más consistente, puedes pasarlas primero por pan rallado, luego por huevo batido y, finalmente, de nuevo por pan rallado. Esto ayuda a que queden más crujientes y protegidas al freír.
CROQUETAS DE ATÚN | RECETAS NESTLÉ® CAM
4. Freído Perfecto
Para freír los fritos de atún caseros, lo más aconsejable es usar aceite de girasol, aunque se puede utilizar otro tipo si no dispones de él. Vierte suficiente aceite en una sartén grande o una olla mediana para cubrir por completo las croquetas (unos 5 cm de profundidad). Calienta el aceite a fuego fuerte hasta que alcance una temperatura de 190°C (380°F). Si cuentas con una sartén antiadherente, necesitarás menos grasa para cocinar.
Agrega 3-4 croquetas a la vez para no bajar demasiado la temperatura del aceite. Con una espumadera, rótalas ocasionalmente para que se frían de manera uniforme. Se demoran unos 2-3 minutos cada una, aunque este tiempo puede variar según la intensidad de la llama y la temperatura inicial de las croquetas. Estarán listas cuando estén doradas uniformemente.

5. Drenaje y Servicio
Con la ayuda de una espátula o espumadera, saca las croquetas con cuidado del sartén y colócalas sobre papel absorbente unos minutos para retirar el exceso de aceite. Sirve los fritos de atún calientes o a temperatura ambiente para disfrutar de su mejor sabor y textura.
Sugerencias para Servir
Los fritos de atún son muy clásicos en países como Chile, donde se recuerdan haberlos comido con diversas preparaciones. Son deliciosos por sí solos, pero también pueden acompañarse con arroz blanco, puré de papas o una buena variedad de ensaladas, como una ensalada de tomates frescos. Son una forma práctica y deliciosa de complementar cualquier almuerzo o cena.
