Los tamales son un plato tradicional mexicano que consiste en masas de maíz envueltas en hojas de maíz o plátano, rellenas de sabrosos ingredientes como carnes, quesos, verduras o chiles. Aunque son populares como comida callejera de mano, su consumo también puede ser un acto que requiere elegancia, dependiendo del contexto.

Cómo disfrutar de los tamales en la vida cotidiana
Si consumes tamales en un entorno informal o como comida rápida:
- Para los tamales callejeros, simplemente quita un extremo de la envoltura y empieza a masticar. Una vez termines, tira la envoltura a la basura.
- Para una comida sentada, desenvuelve el tamal y desecha la envoltura. Colócalo en un plato y córtalo en trozos del tamaño de un bocado. Asegúrate de quitar completamente el envoltorio de los tamales cocidos al vapor en hojas de maíz.
Puedes acompañarlos con salsa de tomatillo, salsa verde, salsa de tomate picante o incluso mole. Algunos tamales dulces contienen chocolate, pasas o plátanos. Para beber, el atole -una bebida caliente de maíz molido con vainilla, canela o fruta- es el complemento ideal, al igual que el arroz con leche mexicano.

Etiqueta y servicio en ocasiones formales
Más allá de lo informal, existen normas de etiqueta para servir y comer un tamal de manera adecuada en una mesa bien puesta:
- Presentación: Lo ideal es usar un plato hondo colocado sobre un plato base plano. El tamal no se sirve abierto ni “desarmado”; la presentación requiere ver el envoltorio completo.
- Gestión de los amarres: Antes de empezar, retira las pitas o el cordón. Nunca los dejes sobre el plato; colócalos en un pequeño plato auxiliar o retíralos de la mesa.
- Uso de la hoja: La regla de etiqueta dicta no quitar la hoja por completo. Corta el nudo y dóblala hacia afuera, formando una especie de flor que actúe como "contenedor" para evitar que el relleno se riegue.
- Consumo: Se deben utilizar cubiertos. Con el tenedor se toman porciones del interior, apoyándose con el cuchillo si es necesario, sin rasgar la hoja ni arrastrar la masa bruscamente.
- Finalización: Al terminar, dobla la hoja hacia adentro cubriendo los restos y déjala dentro del plato hondo para que el servicio se vea limpio y discreto.
Variantes regionales: El tamal tolimense
La historia del tamal se remonta a las crónicas de Bernardino de Sahagún en la Nueva España. Sin embargo, en Colombia destaca el tamal tolimense. Su éxito radica en la preparación de la masa y sus ingredientes, los cuales deben ir dentro de hojas de plátano bien amarradas para evitar que el agua de cocción penetre en la preparación.

Conservación y recalentamiento
Si tienes tamales extra, puedes guardarlos en un contenedor hermético o bolsa plástica con cierre en el refrigerador. Para recalentarlos sin perder su textura:
- Al vapor: Utiliza una olla con agua hirviendo y una vaporera.
- Al horno o sartén: Caliéntalos con un poco de aceite para lograr un acabado ligeramente crujiente.
- Microondas: Considerado solo como último recurso.
Recuerda que no es estrictamente necesario recalentar los tamales antes de comerlos, dependiendo de la preferencia personal.