El bridado de un pollo es una técnica culinaria fundamental que permite que el ave se cocine de manera más uniforme, obteniendo una presentación impecable. Al mantener las alas y los muslos pegados al cuerpo, se evita que estas partes se sequen o se quemen antes de tiempo, asegurando una cocción pareja y jugosa, ideal para asados al horno, a la parrilla o al espiedo.

Importancia del Bridado en la Cocina
Bridar un pollo ayuda a mantener su forma durante la cocción, distribuyendo el calor de manera más equitativa. Esto es crucial para lograr una piel dorada y crujiente, mientras la carne permanece tierna y jugosa. Además, un pollo bien bridado ocupa menos espacio en el horno o en el asador, lo que puede ser ventajoso.
Aunque tradicionalmente se utiliza hilo de cocina, existen métodos alternativos que no requieren este material, siendo muy útiles cuando no se dispone de él o se prefiere una técnica diferente. El propio pollo tiene todo lo necesario para poder prepararlo y sujetar sus muslos, evitando que se abran mientras se asa, ofreciendo así una presentación correcta.
Métodos para Bridar un Pollo
1. Bridado Tradicional con Hilo Choricero
Esta es la técnica clásica para atar el pollo antes de llevarlo al horno o al espiedo, asegurando una cocción uniforme.
- Primero, cogemos hilo choricero.
- Tomamos la medida del brazo y lo hacemos doble para tener la medida perfecta y no desperdiciar hilo.
- Cruzamos las patas del pollo y, asegurándonos de que el hilo esté parejo, ponemos el primer nudo.
- Pasamos el hilo entre las piernas hacia atrás, apretamos hacia abajo y le damos la vuelta.
- Ahora, atamos las alitas: se llevan de forma triangular y se les pone el siguiente nudo.
De esta forma, nos queda el pollo perfectamente atado para llevarlo al horno o asador.

2. Bridado Sin Hilo: Técnica del Palillo y Corte en la Piel
Esta opción es ideal si no disponemos de hilo de cocina. Utiliza elementos básicos y la estructura natural del pollo para mantenerlo compacto.
- Llevamos las alitas hacia abajo.
- Con un pinchito de madera, clavamos la alita al cuerpo. Rompemos el palito y dejamos un trozo para poder sacarlo una vez terminada la cocción.
- Ahora que ya tenemos las alitas juntas, vamos a hacer un corte en la pierna, en ambos lados, de modo que la apertura tenga el tamaño de un dedo.

3. Bridado Sin Hilo: Aprovechando la Propia Piel del Pollo
Este truco de cocina permite bridar un pollo sin hilo o cuerda, aprovechando la flexibilidad de su propia piel para mantener los muslos sujetos.
- Lo primero que hay que hacer para preparar el pollo es colocar las alas; se aguantan solas simplemente volviéndolas hacia atrás, como si quisiéramos rascarnos la espalda por la parte inferior.
- Lo siguiente que hay que sujetar son los muslos para que no se abran. A falta de hilo, hay que recurrir a la piel del pollo, específicamente al exceso que tiene en la parte baja, por donde se ha vaciado de sus interiores.
- Hay que cortar la piel, realizando una pequeña incisión con la punta del cuchillo en la piel que queda despegada del cuerpo del ave, junto al muslo.
- El hueso del extremo superior de un muslo (por donde cogemos el muslo para comerlo con las manos) se introduce con cuidado en la incisión realizada en la piel del muslo contrario.
Con este sencillo truco, el pollo mantendrá su forma durante el asado, proporcionando una presentación tan elegante como haciendo un excelente bridado con hilo de cocina, o incluso mejor, pues no quedarán marcas por haberlo atado.
Cómo bridar un pollo I ESCUELA CANAL COCINA

Ventajas del Bridado Sin Hilo
Los métodos de bridado sin hilo son excelentes soluciones cuando el hilo de cocina no está disponible o cuando se busca una alternativa. Evitan la necesidad de manipular cuerdas, y en el caso de la técnica de la piel, no dejan marcas en el producto final, resultando en una presentación muy limpia.