El Municipio de Guisa: Historia, Geografía y Desarrollo Socioeconómico

El municipio de Guisa, enclavado en la Sierra Maestra, se distingue por sus genuinas elevaciones, apreciándose en ellas pintorescos paisajes donde se destaca la palma real, el árbol nacional de Cuba. Este territorio fue escenario de combates decisivos, tanto los liderados por Calixto García Iñiguez durante la Guerra de Independencia, como los del comandante en jefe Fidel Castro Ruz en el año 1958, cuando se abrió el camino para extender la guerra al resto del país y lograr la victoria el 1 de enero de 1959.

La región que comprende el territorio municipal de Guisa y su cabecera, del mismo nombre, abarca un área de 3.1 Km², con 20112 habitantes urbanos. Este municipio tiene una extensión superficial de 596.9 Km² y una población total de 50 022 habitantes.

Entorno Natural y Clima

Mapa topográfico de la región de Guisa mostrando la Sierra Maestra y sus elevaciones

El territorio de Guisa está asentado sobre terrenos fuertemente ondulados, rodeado de lomas y colinas. En sus altas montañas tienen origen las cabezas de los ríos Bayamo y Guamá. Los suelos corresponden por sus características al grupo pardotropicales, de origen ígneo, en la zona de lomas y colinas. En las montañas, se agrupan entre los tipos montañoso, rojo montañoso y pardo amarillento montañoso. En las áreas menos abruptas y onduladas, los suelos son fértiles, propios para cultivos menores y pastos.

El clima en el municipio está sujeto a las variaciones inducidas por los cambios de altitud. En algunas áreas, la altitud sobre el nivel del mar es de 100 metros, mientras que otras se elevan a los 1527 metros. Las zonas de menor altitud, con terrenos fuertemente ondulados y colinas, experimentan menos precipitaciones y temperaturas más altas. Aquí están incluidas las zonas de bosques tropicales, temporalmente húmedas. En esta zona, los procesos evolutivos de la flora, la historia geológica, las litologías y su antigüedad, entre otros factores, favorecieron la especiación. La fauna de la región se caracteriza por ser abundante y diversa. Parte de la zona montañosa del territorio pertenece al plan de manejo del Parque Nacional “La Bayamesa”, donde se puede encontrar una gran diversidad de formaciones vegetales, las cuales dependen fundamentalmente de las diferencias ecológicas, condicionadas principalmente por la altitud y, a veces, por el edátopo.

Hidrografía

En las faldas de las elevaciones del territorio nacen 18 ríos y arroyos con 370 Km. de curso, que se dirigen a la costa noroeste. Dentro de las principales manifestaciones hidrográficas se encuentran:

  • El río Guamá, con 20 Km, nace en la base de Punta de Lanza y atraviesa El Cuartón, Los Horneros, desembocando en el río Bayamo en la zona de El Corojo.
  • El río Bayamo, con 70 Km, nace en Bayamito, atraviesa la ciudad de Bayamo y desemboca en el Cauto.
  • El río Los diablos, con 15 Km, nace en la falda este de Brazo Palmar y desemboca en el río Bayamo.
  • El río Arroyón, con 12 Km, nace en Lote Cuatro y desemboca en el río Guamá.

El territorio cuenta además con dos presas: la Batalla de Guisa y El Corojo. En esta última se encuentra instalada una pequeña central hidroeléctrica que produce energía para suministrar a la red nacional.

Orígenes y Fundación de San José de Guisa

Ilustración histórica de la fundación de un pueblo colonial cubano o retrato de Juan de Cagigal

San José de Guisa fue fundado oficialmente el 16 de agosto de 1765, con la presencia del gobernador de Cuba Juan de Cagigal. En 1774, Carlos III, Rey de España, otorgó a Silva y Ramírez de Arellano el título de Marqués de Guisa, en atención a sus esfuerzos para fomentar el pueblo con recursos propios. Tal rango de nobleza dio origen a uno de los cinco señoríos de vasallos de la Isla. Con la creación del Ayuntamiento en 1775, la factoría de tabaco y el montaje de un ingenio azucarero, se produjo un auge en las primeras décadas. Este desarrollo fue evidentemente considerado por Joaquín Infante Silva para situar a Guisa al lado de Bayamo y Puerto Príncipe con derecho a uno de los cinco diputados del poder legislativo en su proyecto de Constitución Republicana, el primer documento de este género en la historia de Cuba.

Los vecinos que iniciaron este pueblo fueron:

  • Manuel Felipe Acosta
  • Ambrosio Saburido
  • Toribio Arias
  • Miguel Téllez
  • Andrés Gallardo
  • José Ventura Gallardo
  • Francisco de Sierra
  • Blas Ramírez
  • Fernando Moreno
  • José Rosales
  • Juan Rodríguez
  • Florentino Bárzaga
  • Cándido Rosales
  • Ubaldo del Castillo Matamoros
  • Gabriel Rosales
  • Francisco Garrobo
  • Adriano de Fonseca
  • Félix Oliva
  • Juan de Fonseca
  • Eugenio de Fonseca
  • Crisótomo Cutido
  • Cándido Zaldívar
  • Bernardo Capote
  • Antonio de Vega
  • Francisco Cabrales
  • Fernando Ramírez
  • Vicente Ferral
  • José Eligio Cervantes
  • Esteban Rivero
  • José Vázquez
  • Cristóbal de Oliva
  • Vicente Cedeño

En el cultivo de las haciendas de José Antonio de Silva, trabajaban 358 personas blancas, 76 pardos y negros libres, y 31 esclavos. En las casas de los labradores asentados en Guisa se destacaba el mobiliario compuesto por taburetes y otros muebles de construcción rústica, a partir de la utilización de maderas existentes en la zona. Además, el componente religioso se configuraba con la veneración del santo patrón San José y otros santos del panteón católico. En 1779 falleció el fundador de Guisa, José Antonio de Silva. En esta etapa, la economía de Guisa se fue quedando a la zaga en la región y, aunque a mediados de siglo se fundaron tres nuevos ingenios, era el partido más pobre de la jurisdicción bayamesa.

Contexto Socioeconómico Pre-Revolucionario y la Educación

Fotografía de una escuela rural cubana de principios del siglo XX

Desde los propios inicios de la Guerra de Independencia de 1868, en que el campesinado se esforzó por contribuir a incrementar el desarrollo del territorio, este se vio pobremente reflejado en la educación y la cultura, donde lo más representativo fue la creación de algunas escuelas públicas para la enseñanza elemental y otros planteles de carácter privado. En las escuelas públicas solo se podía alcanzar hasta el quinto grado, y en una de las privadas (que funcionó de 1953 a 1956) se impartía hasta el octavo grado.

La reanimación económica ni siquiera lograba atenuar las necesidades más urgentes; la atención a la salud dependía de tres médicos con consultas privadas. La mayor parte de la población era analfabeta, sobre todo en el sector rural. La enseñanza media, técnica y profesional en planteles de otros pueblos o ciudades era posible únicamente para la clase burguesa o familias acomodadas. La colonia dejó como heredera una situación desastrosa en el panorama educacional del territorio, la cual no sería erradicada hasta el Triunfo de la Revolución.

Guisa en las Guerras de Independencia

La batalla de Guisa

Durante las Guerras por la Independencia, Guisa figuró como un vértice del triángulo estratégico conformado por Bayamo-Guisa-Jiguaní, y en su escenario acontecieron decenas de enfrentamientos armados. Se destacó la toma de Guisa por Francisco Maceo Osorio, el 20 de octubre de 1868, siguiendo indicaciones del General en Jefe del Ejército Libertador Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo.

El 18 de febrero de 1869, el general mambí Modesto Díaz, al mando de unos mil hombres, en su mayor parte armados con machete, atacó a los colonialistas, quienes buscaron amparo dentro del caserío. Allí, el jefe dominicano los mantuvo sitiados durante tres días, al tiempo que rechazaba los refuerzos enviados por el general Blas de Villate, Conde Valmaseda, desde Bayamo. En momentos en que el enemigo enarbolaba bandera blanca de rendición, llegó un refuerzo hispano compuesto de quinientos hombres, los cuales, a costa de grandes pérdidas, pudieron avanzar hasta el caserío.

La otra acción memorable de esta década gloriosa fue el ataque a Guisa por Calixto García el 17 de octubre de 1872, que comenzó a las diez de la noche contra la guarnición española. El resultado fue la quema de parte del poblado, la captura de 16 reses, 20 cochinos, 12 caballos y alrededor de 300 pesos en ropa. En lugar de tener la tropa o guarnición indicada, el ejército se encontró con una fuerza además de cuatrocientos soldados de línea, incluso cuarenta artilleros que habían entrado la misma tarde. A pesar de que las tropas cubanas no contaban con todas las fuerzas que llevaron, pues se mandaron doscientos hombres sobre El Horno a cubrir el camino de Bayamo por si venían refuerzos, a pesar de ser numeroso el ejército enemigo y de tener tantos voluntarios, más dos piezas de artillería con las cuales hicieron 15 descargas al ejército mambí, este los atacó, saqueó y quemó el pueblo, teniendo solo tres muertos y cuatro heridos.

La acción de guerra de mayor envergadura fue la última gran batalla de la Guerra del 95, dirigida por el mayor general Calixto García Iñiguez, peleando los días 28 y 29 de noviembre de 1897 contra la guarnición española, a la que rindió, y luego combatiendo hasta el 6 de diciembre de 1897 contra los refuerzos enviados por los españoles desde Bayamo. En total, fueron diez días de acciones combativas, durante los cuales los patriotas destruyeron todos los fuertes hispanos dentro de la población, incluyendo la Iglesia San José, el último punto de defensa de los colonialistas.

El Período Neocolonial y las Luchas Agrarias

Al finalizar la Guerra del 95, los propios mambises se entregaron a la reconstrucción del pueblo. Con el advenimiento de la República Neocolonial, el territorio de Guisa quedó comprendido como barrio del municipio de Bayamo, cuya vida económica y social siguió dependiendo únicamente de la tierra.

Acorde con la Resolución 62, en 1916 se produjo el deslinde de las últimas 673 caballerías del Marquesado, una parte en poder de Antonio Casas González en 1928 mediante hipoteca. Con el objetivo de realizar un negocio fabuloso, el nuevo propietario, con la guardia rural como instrumento, desalojó a los campesinos del sector rural y estableció el pago obligatorio de los solares en el área urbana, donados por José Antonio de Silva para la fundación del pueblo. Contra estas injusticias, los vecinos de Guisa se lanzaron a las calles y en 1934 crearon el Comité Pro-expropiación, el cual, en lucha tenaz y con el apoyo de varios delegados, logró la aprobación del Artículo No. 97 de la Constitución de 1940, referido en esencia a la expropiación de estas tierras. Esta conquista fue desatendida hasta la promulgación de la Ley. La aparcería se impuso, afluyeron nuevos campesinos desalojados hacia las montañas, y la producción del café ocupó el primer plano, seguida por el tabaco.

La Revolución Cubana y el Legado de Guisa

Fotografía de Fidel Castro con miembros del ejército rebelde en la Sierra Maestra

En 1952 desapareció toda esperanza de cambio político y social con el golpe de Estado de Fulgencio Batista, repudiado en acto público por los guiseros el propio 10 de marzo. Al producirse el desembarco del yate Granma, Guisa se convirtió en base de suministro para los rebeldes. Con la fundación del III Frente en febrero de 1958, el movimiento guerrillero tomó impulso, el que, después de la derrota de la Ofensiva de Verano, contaba con unos 10 grupos.

Durante once días de violentos combates, los grupos guerrilleros mantuvieron cercado el cuartel de Guisa, al tiempo que lucharon contra una docena de refuerzos enviados desde Bayamo. El héroe de esta batalla fue el capitán Braulio Eustacio Curuneaux Betancourt, caído en la lid el 27 de noviembre. En las acciones tomó parte una escuadra del pelotón femenino Mariana Grajales, al mando de la teniente Ana Bella Acosta Pompa.

Desarrollo Post-Revolucionario y Compromiso Social

La batalla de Guisa

Por su rica tradición de luchas revolucionarias, por sus potencialidades económicas e inquietudes sociales y culturales, Guisa tuvo inmensas perspectivas con la Revolución victoriosa de 1959. Desde este glorioso momento, los guiseros trabajaron con tesón por el engrandecimiento de la patria y la felicidad de sus hijos. La obra transformativa de la Revolución se ha agigantado, entre otras razones, por la presencia directa del Comandante en Jefe Fidel Castro, como parte de los latidos de su corazón.

Los guiseros han escrito dignas páginas de internacionalismo proletario en diversos países. Miles de guiseros han llevado su mensaje de cooperación y bienestar en las esferas de la Salud Pública, la Educación, la Construcción y el Deporte. También superaron hacerlo en misiones militares en Angola y Etiopía. En las tierras africanas entregaron sus vidas los guiseros:

  • Golkis Naranjo Machado
  • Rafael Carrazana Cordero
  • Luís Pelegrín Cabrera
  • Diosmedes Arias Pérez
  • Vicente Carrazana Chávez
  • Máximo Espinosa Sosa
  • Misael Sánchez Elías
  • Oscar Rodríguez Mayner
  • José Luís Pérez Calzada
  • Dilmar Ávila Véliz
  • Ramón Leiva Hechavarría

En la “Operación Tributo” del 7 de diciembre de 1989, sus restos volvieron a su amado suelo guisero.

Después del triunfo de la Revolución en 1959, la agricultura sufrió grandes cambios con la aplicación de la Ley de Reforma Agraria, la cual convirtió en propietarios a los arrendatarios, subarrendatarios, aparceros y precaristas que sufrían permanentemente la amenaza de los desalojos de los latifundistas. Los pequeños agricultores tuvieron la oportunidad de vender sus productos de forma estable al Estado, asegurando la estabilidad familiar.

En diciembre del 2002, los pobladores de Guisa lograron ser vanguardias en la emulación por el 26 de Julio correspondiente a la primera etapa, y la sede por el acto provincial en ocasión del aniversario 44 del triunfo de la Revolución, el cual se celebró el 30 de ese mes en la Plaza Batalla de Guisa. Las autoridades del Partido y el Gobierno en Granma destacaron el sostenido trabajo de los guiseros en el desarrollo económico-social, colocando a diez de sus organismos en los primeros diez lugares evaluados. El primer secretario del PCC de Granma felicitó a los guiseros y los convocó a festejar con alegría el advenimiento de otro Enero victorioso.

Hoy la luz de la educación ha llegado hasta lo más intrincado de la Sierra Maestra, contando el municipio con más de 100 centros educacionales.

Demografía

Los datos poblacionales de 1959 reportan que en el territorio vivían 44 120 personas; en el poblado de Guisa solamente residían 9 254 habitantes. En 1986, la cifra se había elevado a unos 20 000 residentes, avanzando hacia los aires de una ciudad. Estas cifras son muy importantes porque no solamente recogen la evolución de la sociedad guisera, tanto en la zona urbana como en la zona rural, sino de la revolución demográfica que ha sufrido la comarca en las últimas seis décadas.

El censo de 1912 reflejó una población de 48 335 habitantes, distribuidos en 21 849 urbanos y 26 846 rurales. De la población total, 24 991 eran hombres y 23 344 mujeres. En cuanto al nivel de urbanización, se comportaba a un 45,2 %. Esto quiere decir que es uno de los más bajos de la provincia Granma, conjuntamente con Pilón y Bartolomé Masó.

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