La alimentación juega un papel crucial en el rendimiento deportivo y la recuperación. Comprender qué comer antes y después del ejercicio es fundamental para optimizar los resultados y evitar molestias. En este artículo, exploraremos los beneficios y riesgos de consumir helado antes de entrenar, así como otras pautas nutricionales importantes para deportistas.
Ayuno y entrenamiento: ¿qué debes saber?
Para que un entrenamiento se considere en ayunas, es necesario un mínimo de 12 horas sin ingerir ningún alimento. Es importante destacar que la cafeína, si se consume sin azúcar, no rompe el ayuno, y el agua es indispensable para la actividad física.
Efectos del entrenamiento en ayuno
Durante el entrenamiento, el cuerpo utiliza el glucógeno como fuente de energía. Las reservas de glucógeno pueden durar hasta 16 horas sin ingesta y no se agotan durante la noche. Si realizamos actividad física con un ayuno de 12-14 horas, aún tendremos reservas de glucógeno disponibles. En ayuno, el cuerpo tiende a utilizar la grasa como fuente de energía. Esto no implica una mayor pérdida de grasa, pero puede ser beneficioso para deportes aeróbicos.
El entrenamiento en ayuno no necesariamente acelera la pérdida de peso, sino que provoca una adaptación en el cuerpo que puede ser interesante para el rendimiento de algunos deportistas, permitiéndoles trabajar tanto con reservas de glucógeno como de grasa. Tras un entrenamiento en ayuno, la recuperación es vital, debiendo ingerir proteínas a través de batidos o alimentos ricos en este nutriente.
Para perder peso, es fundamental reducir el consumo calórico total diario y aumentar el entrenamiento, más que centrarse en el ayuno en sí.

Nutrición pre y post entrenamiento: pautas generales
La hidratación es una norma básica: beber agua antes, durante y después de cualquier actividad física ayuda a aumentar el rendimiento.
Nutrientes importantes antes del entrenamiento
Principalmente, se deben ingerir hidratos de carbono. Existen de absorción rápida y lenta, por lo que es importante considerar el momento de la ingesta. Un carbohidrato de absorción lenta no será útil media hora antes del entrenamiento, ya que el cuerpo no lo habrá asimilado. Se recomienda comer unas 2-3 horas antes. Si la ingesta debe ser 30 minutos a 1 hora antes, se deben utilizar carbohidratos de rápida absorción.
Opciones de ingesta pre-entrenamiento:
- Tostada de pan blanco con membrillo, mermelada o miel, y un poco de queso fresco.
- Dátiles u orejones.
- Frutas como el plátano, por su sencillez y practicidad.
- Bolsas de fruta deshidratada, como el mango.
- Yogur con cereales y fruta.
- Pastel de avena y plátano.
La ingesta de grasas puede ser saludable si se dispone de tiempo suficiente y el entrenamiento es predominantemente aeróbico.
Nitratos para mejorar el rendimiento:
Los nitratos pueden ser beneficiosos los días previos a la competición, ya que mejoran la oxigenación muscular y retrasan la fatiga. Algunas fuentes incluyen:
- Gazpacho de remolacha.
- Hummus de remolacha.
- Batido o zumo de remolacha con naranja, zanahoria y manzana.
- Hojas verdes como espinacas, rúcula u otros brotes.

Nutrientes importantes después del entrenamiento
Tras finalizar el entrenamiento, es crucial la recuperación, recomendándose la ingesta de proteínas y carbohidratos.
Opciones de ingesta post-entrenamiento:
- Snacks como queso fresco o batidos con fruta.
- Tortilla o huevo con una tostada y fruta para un desayuno post-entreno completo.
- Si se acerca la hora de comer o cenar: pescado azul, verduras y boniato al horno.
- Ensalada con arroz, salmón, aguacate, tomate, lechuga, maíz, zanahoria, etc.
También se pueden añadir alimentos con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.
Desayuno saludable para el ejercicio matutino
Si se entrena por la mañana, es recomendable levantarse con tiempo suficiente para desayunar al menos una hora antes. Los carbohidratos antes del ejercicio pueden mejorar el rendimiento, permitiendo entrenar más tiempo o con mayor intensidad. Si se entrena dentro de la primera hora tras desayunar, es preferible optar por algo ligero o una bebida deportiva, centrándose en los carbohidratos.
Componentes de un buen desayuno pre-entreno:
- Cereales o panes integrales.
- Leche baja en grasa.
- Zumo.
- Un plátano.
- Yogur.
El consumo de café por la mañana antes de hacer ejercicio generalmente no presenta problemas. Sin embargo, probar alimentos o bebidas nuevas antes de entrenar puede conllevar riesgo de malestar estomacal.

Los helados: ¿un aliado o un enemigo antes de entrenar?
Los helados son preparaciones alimenticias consumidas frecuentemente, especialmente en verano. Dependiendo de su composición, se consideran productos ricos en lácteos que aportan hidratos de carbono (azúcares), proteínas, grasas y calorías. También pueden suministrar minerales como calcio, magnesio y fósforo, e incluso vitaminas.
La composición de los helados varía entre los elaborados a partir de leche o derivados y los de agua, además de depender de los aditivos (dulces, frutos secos, frutas). Aunque se consumen a cualquier hora, a menudo se recurre a ellos como postre o para aliviar el calor. En ocasiones, se recomiendan en pacientes oncológicos con problemas de apetito o sequedad bucal.
Debido a su baja temperatura, pueden causar irritación de garganta si se consumen rápidamente o con bebidas frías. Sin embargo, el consumo ocasional de helados puede ser una forma saludable de complementar la dieta en verano, siempre que se consuman con moderación. Existen alternativas saludables a los helados tradicionales.
Por su alto contenido calórico, los helados pueden dificultar el control del peso si se consumen en exceso. La comida que un deportista consume antes, durante y después del entrenamiento es importante para el rendimiento y la comodidad.
Helados y entrenamiento en ayunas
La expresión de genes en el tejido adiposo difiere en función de si se ayuna y se ejercita, o si se come antes de hacer ejercicio. El aumento de ciertos genes como PDK4 y HSL cuando se ayuna y se ejercita podría indicar que la grasa almacenada se utiliza como combustible metabólico durante el ejercicio, en lugar de los carbohidratos de la comida reciente. Esto sugiere que el tejido adiposo se enfrenta a desafíos competitivos y que el ejercicio después de comer no estimulará los mismos cambios beneficiosos.

Cafeína y su efecto en el rendimiento
La cafeína actúa como estimulante del sistema nervioso central. Anteriormente, se creía que aumentaba la resistencia y la quema de grasa para obtener energía, pero las investigaciones actuales no respaldan completamente esta teoría. La cafeína puede tener efectos secundarios graves en personas sensibles, como náuseas, temblores musculares y dolores de cabeza.
Consideraciones sobre el consumo de helado antes de entrenar
Si salir a correr en ayunas no sienta bien, lo ideal es consumir algo ligero, fácil y rápido de digerir. Un plátano o una taza de café una hora antes de entrenar pueden ser suficientes, siempre que se digieran rápidamente para no generar pesadez estomacal. Para entrenamientos largos, pueden ser necesarias hasta dos horas para digerir una cantidad razonable de alimento que proporcione energía.
Se recomienda ingerir 400-500 calorías y beber 400-600 ml de líquidos. Es preferible consumir alimentos ricos en carbohidratos de fácil digestión que proporcionen energía rápida. Los alimentos con mucha grasa o fibra pueden ser difíciles y lentos de digerir, permaneciendo en el estómago por mucho tiempo.

Recuperación post-entrenamiento y reposición de energía
Durante el ejercicio, los músculos utilizan las reservas de glucógeno como combustible, quedando parcialmente agotados. Algunas proteínas musculares también se descomponen y dañan. Por ello, es importante comer después del entrenamiento, ingiriendo los nutrientes correctos para una recuperación rápida y eficaz.
La ingesta de carbohidratos y proteínas después del entrenamiento ayuda a reducir la degradación de proteínas musculares y a aumentar la síntesis de proteínas musculares (crecimiento muscular). También permite restaurar las reservas de glucógeno para futuras actividades.
Es fundamental beber abundante agua antes y después del ejercicio para mantener un ambiente interno óptimo. Durante el ejercicio se pierden agua y electrolitos a través del sudor; por lo tanto, la primera prioridad nutricional post-ejercicio es reponer los líquidos perdidos, bebiendo un volumen de líquido igual a 1.2 a 1.5 veces el peso perdido. Sin embargo, un exceso de ingesta hídrica puede llevar a hiponatremia.
El consumo de hidratos de carbono después del esfuerzo físico es crucial. Esperar más de dos horas para reponerlos puede resultar en un 50% menos de almacenamiento de glucógeno en el músculo, ya que el consumo de carbohidratos estimula la producción de insulina, que ayuda a la formación de glucógeno muscular. La combinación de proteína con carbohidratos dentro de los treinta minutos siguientes al ejercicio puede casi duplicar la respuesta de la insulina, aumentando el almacenamiento de glucógeno y mejorando la absorción de agua en los intestinos.
Nutrición Deportiva: Absorción de Proteína, Entrenamiento en Ayunas, Dietas Veganas, Pre-entreno...
Alimentos a evitar antes de entrenar
En el proceso de pérdida de peso, una nutrición balanceada es tan importante como el ejercicio. Ciertos alimentos no deben consumirse antes del ejercicio, ya que pueden afectar negativamente el entrenamiento y causar problemas gastrointestinales.
Ocho alimentos a evitar antes de entrenar:
- Comida frita: Las grasas saturadas tardan más en digerirse, pudiendo causar inflamación, dolor, calambres estomacales e incluso diarrea si se consumen 60 minutos antes de entrenar.
- Lácteos enteros: Queso, leche y yogur enteros suelen ser difíciles de digerir, provocando dolores estomacales. Se recomienda optar por versiones deslactosadas.
- Crucíferas (kale, col, coliflor, brócoli, coles de Bruselas): Contienen rafinosa, un químico difícil de digerir que puede causar inflamación abdominal y lentitud corporal si se ejercita poco después de consumirlas.
- Frijoles: Contienen rafinosa y fibra, lo que puede provocar gases e inflamación estomacal, además de la posibilidad de necesitar ir al baño de forma inesperada durante la rutina.
- Bebidas carbonatadas: El gas puede inflamar el abdomen y causar dolor estomacal durante el ejercicio. Se recomienda beber solo agua.
- Alcohol: Suprime las propiedades antioxidantes de la grasa, deshidrata y puede afectar el control físico, aumentando el riesgo de lesiones.
- Jugo de naranja o cítricos: Su alto contenido de sacarosa puede causar acidez y reflujo durante la rutina.
- Picante o comida condimentada: Pueden sobreestimular el sistema gástrico, provocando reflujo durante el ejercicio.

Helados en invierno y recuperación
Aunque el invierno nos obliga a cuidar el cuerpo para evitar resfriados y mantener la temperatura, los helados pueden ser de gran ayuda no solo para combatir el frío, sino también para la recuperación del ejercicio físico. Al ser un alimento elaborado principalmente con leche y a menudo con fruta o frutos secos, el helado es una fuente importante de proteínas y azúcares.
Después del entrenamiento, el músculo necesita recuperar el glucógeno perdido. La ingesta de helados puede ser una forma de recuperación rápida. Además, el frío del helado tiene una cualidad cicatrizante y antiinflamatoria, pudiendo disminuir la hinchazón de garganta producida por infecciones. Muchos médicos recomiendan helado en casos de anginas o infecciones de garganta.
Si bien la mayoría de los helados contienen altas dosis de azúcares, su consumo ocasional puede ser beneficioso. El helado es bueno en cualquier época del año, no solo como refresco en verano, sino también como un aliado contra el frío y sus efectos.