Cierre de Plantas de Carne en Estados Unidos: Impacto y Causas

La industria cárnica estadounidense enfrenta una crisis cada vez más profunda, marcada por el cierre de importantes plantas y la consecuente incertidumbre económica y social. La empresa Tyson Foods ha decidido cerrar una de sus principales plantas cárnicas en Lexington, Nebraska, lo que representa un golpe significativo para la economía local y los rancheros a nivel nacional. Esta decisión forma parte de un panorama más amplio de reestructuración que afecta al sector.

Cierres y Reducciones de Operaciones

La planta de Tyson Foods en Lexington, que emplea a 3.200 personas, tiene capacidad para procesar 5.000 cabezas de ganado al día, lo que equivale a aproximadamente el 5% del sacrificio total de Estados Unidos. El cierre de esta instalación se producirá en enero de 2026, según informaciones de Associated Press. Además, Tyson recortará su plantilla en Amarillo, Texas, reduciendo a un solo turno las operaciones y eliminando 1.700 empleos. Con estos recortes, se prevé que la capacidad de procesamiento de carne a nivel nacional baje entre el 7% y 9%.

Mapa de ubicación de las plantas de carne de Tyson Foods en Estados Unidos

La crisis no se limita a Tyson Foods. JBS, líder global del sector, también confirmó el cierre permanente de su planta de Swift Beef Company en Riverside, California. Aunque esta planta no realizaba el sacrificio de ganado, era estratégica para el procesamiento de carne destinada a supermercados, constituyendo un eslabón clave en la cadena de suministro.

Causas de la Crisis y la Escasez de Ganado

La principal razón detrás de estos cierres es la escasez histórica de ganado en Estados Unidos. Los ganaderos estadounidenses han reducido el tamaño de su rodeo a niveles mínimos de las últimas décadas, principalmente debido a varios años de sequía que afectaron la disponibilidad de pasturas. Esta menor disponibilidad de hacienda ha obligado a los empacadores a pagar precios más altos por el ganado, lo que presiona los costos y erosiona la rentabilidad de las empresas.

Tyson Foods explicó que la decisión de cerrar la planta de Lexington responde a la necesidad de “redimensionar” su negocio de carne vacuna, en un contexto de escasez y ante una pérdida proyectada de 600 millones de dólares en ese segmento para el próximo año fiscal. En los últimos 12 meses, la unidad de carne vacuna de Tyson registró pérdidas ajustadas por 426 millones de dólares, una caída de 291 millones respecto al ejercicio anterior.

Factores Adicionales que Contribuyen a la Escasez

  • Ganado en corrales de engorde: El número de ganado en corrales de engorde estadounidenses disminuyó un 11% respecto al año anterior, alcanzando un mínimo histórico en noviembre. Los inventarios generales al 1 de diciembre bajaron aproximadamente un 2,1% respecto al año pasado.
  • Problemas de importación de ganado mexicano: Los envíos de ganado procedentes de México, fuente importante de suministro, han estado bloqueados desde julio (con interrupciones intermitentes desde noviembre de 2024) debido a la detección del gusano barrenador. Esta plaga puede matar al ganado en cuestión de días.
  • Altos costos operativos: Los procesadores de carne operan con pérdidas, subiendo los precios para asegurar suministros mínimos.

Según Hyrum Egbert, experto con casi dos décadas de experiencia en la industria de la carne, al menos otra planta grande y varias regionales más podrían cerrar en los próximos 18 meses debido a la continua presión sobre el suministro.

Impacto en los Precios al Consumidor y la Rentabilidad del Ganado

Aunque en los próximos seis meses el impacto en los precios de carne al consumidor pudiera no ser significativo, a la larga, los precios muy probablemente seguirán aumentando. Esto se debe a que los precios ya se encuentran en niveles récord por factores como las sequías y los aranceles previos impulsados por el presidente Donald Trump. La posibilidad de que desaparezca una fábrica compradora fuerte de productos de ganado, junto con más importaciones desde Brasil y Argentina, genera incertidumbre sobre la rentabilidad futura del negocio de ganado en Estados Unidos.

Bill Bullard, presidente de Ranchers-Cattlemen Action Legal Fund United Stockgrowers of America, señala que “no hay mucha confianza en la industria actualmente, y los productores no quieren asumir la inversión necesaria para reconstruir” el ganado local, dado que la producción de lugares como Brasil ha ganado terreno. La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, declaró que el principal factor del aumento en los precios de la carne de res es el problema de los envíos de ganado vivo mexicano y el tamaño del hato ganadero estadounidense. Se espera que la reapertura de los puertos y la contención de la plaga ayuden a bajar los precios.

Subirá precio de la res en diciembre por escasez de ganado

Las importaciones de carne de res, aunque proyectadas para aumentar un 15% este año, solo representan alrededor del 17% del suministro del país. La mayoría de estas importaciones consisten en recortes magros que se mezclan con carne estadounidense para obtener carne molida, lo que limita su impacto en el precio de otros cortes. Darin Parker, presidente de PMI Foods, enfatizó que para reducir los precios de cortes distintos a la carne molida, “eso requerirá la apertura de la frontera sur” para el ganado vivo.

Impacto Socioeconómico en las Comunidades Afectadas

El cierre de la planta de Tyson Foods en Lexington, Nebraska, sacudió a una comunidad que durante más de dos décadas encontró en esa fábrica una vía concreta hacia el "sueño americano". La ciudad de 11.000 habitantes perderá 3.200 empleos, lo que abre un escenario de incertidumbre económica y social con efectos que se extenderán a toda la región. Clay Patton, vicepresidente de la Cámara de Comercio de Lexington, describe el anuncio como un golpe duro para quienes viven en el valle del río Platte.

Efectos en la Población y los Servicios

  • La planta, abierta en 1990 y adquirida por Tyson once años después, ayudó a revivir la zona y duplicó su población en una década al atraer a miles de inmigrantes.
  • Muchos trabajadores, sin dominio del inglés ni estudios secundarios completos, lograron comprar casas, criar a sus hijos en un entorno seguro y enviarlos a la universidad. Hoy, hipotecas, impuestos y cuotas educativas se transforman en obligaciones difíciles de afrontar.
  • Un informe de la Universidad de Nebraska en Lincoln estima que las pérdidas laborales totales podrían alcanzar los 7.000 puestos si se suman los empleos indirectos.
  • Solo los trabajadores de Tyson dejarán de percibir unos 241 millones de dólares anuales en salarios y beneficios.

Elmer Armijo, quien recientemente se mudó a Lexington, expresó su preocupación: “La gente está muy preocupada; la economía de Lexington está cimentada en Tyson”. Iglesias como la suya han empezado a ofrecer servicios de consejería y acceso a despensas y bancos de alimentos. La comunicación oficial del cierre llegó poco antes de Acción de Gracias, un momento que marcó a muchas familias, como la de Alejandra Gutiérrez, empleada de la planta y madre de dos hijas, quien relató: “De repente nos dicen que no hay más trabajo. El mundo se te viene encima”.

Efecto Dominó en la Economía Local

El efecto dominó ya se percibe en comercios y servicios locales. Restaurantes, peluquerías, supermercados y pequeños negocios dependen del movimiento diario de los turnos de la fábrica. Armando Martínez, dueño de un restaurante mexicano cercano, advierte que sin los trabajadores de Tyson no podrá sostener su local. En las escuelas, donde casi la mitad de los alumnos tiene al menos un padre que trabaja en la planta y se hablan más de 20 idiomas y dialectos, se teme una caída en la matrícula y eventuales despidos docentes si las familias se ven forzadas a marcharse.

El gerente municipal de Lexington, Joe Pepplitsch, sostuvo que Tyson tiene una responsabilidad con la comunidad. A pesar de que la empresa no paga impuestos locales debido a acuerdos firmados décadas atrás, muchos vecinos esperan que la planta se ponga a la venta y que otra compañía tome su lugar, aunque reconocen que ese proceso sería largo e incierto. Mientras tanto, agencias estatales han instalado centros de asistencia para orientar a los trabajadores sobre seguros de desempleo, reconversión laboral y prevención de estafas, ya que para muchos el desafío es enorme. “Solo sabemos trabajar en la carne”, explicó Arab Adan, un inmigrante keniano. Otros consideran mudarse a Kansas, Iowa o regresar a sus países de origen temporalmente.

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