Introducción a las Chinches en la Agricultura
Las chinches, particularmente la Dichelops furcatus, conocida como la chinche de los cuernos, representan una amenaza significativa para la agricultura, especialmente para el cultivo de maíz. Originaria de Argentina, esta plaga ha incrementado el daño que causa en los maíces en los últimos años. Su comportamiento particular hace que los controles químicos actuales sean poco efectivos, generando preocupación entre los productores.
Además de la Dichelops furcatus, otras especies como la Halyomorpha halys (chinche apestosa diabólica) y la Nezara viridula (chinche apestosa verde) también causan importantes daños agrícolas y pueden convertirse en una molestia en el hábitat humano. La gestión de estas plagas no solo implica desafíos agronómicos, sino que también plantea consideraciones sobre la salud y el bienestar de las personas, especialmente en relación con el uso de insecticidas.representación visual de una chinche Dichelops furcatus en una planta de maíz con daños
Dichelops furcatus: La Chinche de los Cuernos
Descripción y Origen
La Dichelops furcatus es nativa de Argentina. Su principal característica morfológica es que posee el primer segmento del tórax expandido en forma de espinas agudas, conocidas como cuernitos. En estado adulto, tiene una longitud de unos 10 a 12 mm y su coloración dorsal puede variar entre grisáceo y castaño oscuro, mientras que su abdomen es verdoso. Presenta un estilete largo, con el que logra alcanzar el punto de crecimiento de las plantas, provocando el macollaje.
Ciclo de Vida y Comportamiento
Los adultos de Dichelops furcatus permanecen en el rastrojo durante el invierno, resguardándose de las bajas temperaturas; los inviernos rigurosos disminuyen su población. Con la llegada de la primavera y las temperaturas templadas, es común verlas sobre el rastrojo. Esta plaga se resguarda debajo de rastrojos y malezas, especialmente crucíferas, aunque también se las ha encontrado en otras plantas hospedantes como brachiaria, commelina o trigo.
A diferencia de otras chinches, la de los cuernos descansa en el rastrojo de los cultivos y sale a alimentarse no bien percibe un aumento de la temperatura. Los ataques están muy relacionados con la rotación de cultivos. El alimento favorito de estas chinches son los granos de soja, de los cuales obtienen numerosos nutrientes, y durante el ciclo de este cultivo pueden desarrollar hasta tres generaciones. Luego de la cosecha, los insectos se esconden en los restos vegetales que deja la siembra directa, logrando así resguardarse del contacto directo con los insecticidas.
Investigaciones de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) han indagado de qué manera el insecto elige las plántulas de maíz para alimentarse. Se ha observado que la chinche ataca al cultivo no solo porque es lo primero que encuentra, sino porque lo reconoce y lo elige. Los resultados de estos estudios indican que los insectos fitófagos reconocen las plantas por medio de una combinación de estímulos sensoriales, como los compuestos volátiles. Cada planta posee combinaciones y concentraciones particulares de estos volátiles; los registros muestran que cada híbrido de maíz emite diferentes volátiles y que la chinche los distingue. Cuando un herbívoro ataca una planta, sus volátiles cambian, y a su vez, las plantas de alrededor perciben esa modificación como una advertencia y preparan sus defensas para evitar el daño.
En un principio, los investigadores supusieron que la chinche elegía al maíz porque de allí obtenía los nutrientes que requería para desarrollarse. Sin embargo, encontraron que necesita alimentarse de otras especies vegetales para completar su ciclo de vida. Entre los alimentos preferidos de D. furcatus se encuentran las gramíneas -plantas de la misma familia botánica que el maíz-, y se la ha detectado en malezas como sorgo de Alepo (Sorghum halepense) y pata de gallina (Eleusine indica). Incluso, se la ha hallado en algunas plantas de la familia Compuestas, como la cerraja (Sonchus oleraceus).
Daños en Cultivos (Maíz, Soja y Trigo)
Tanto en Argentina como en Brasil, Uruguay y Paraguay, la chinche Dichelops furcatus es conocida por provocar pérdidas de rendimiento en la soja. Sin embargo, en la última década, su población creció mucho y empezó a dañar de forma significativa las plantas jóvenes de maíz, preocupando a los productores por el aumento sensible de sus ataques. La chinche de los cuernos afecta al maíz desde los inicios del ciclo del cultivo, alimentándose de la savia de las plántulas e inyectando toxinas en el tallo, lo que causa reducción del stand o perjudica el vigor.
Los daños se manifiestan como retorcimiento de plantas, detención del crecimiento, producción de macollos y hasta la muerte de plántulas. Los lotes de maíz de la región pampeana sufren pérdidas importantes de plantas y gran desuniformidad temporal y espacial en los cultivos debido a esta plaga. Un estudio reciente relevó 20 lotes en el sur de Córdoba para cuantificar la incidencia y severidad del daño, clasificando la severidad de la siguiente manera:
- Severidad 1: plantas con daño inicial, presentando punteado característico en la lámina de hojas desplegadas.
- Severidad 2: plantas con daños más avanzados, que afectan seriamente el componente principal del rendimiento.
Los resultados indicaron que el 85% de las plantas no presentaron daños visibles (testigo), el 11% tuvo niveles de Severidad 1 y el 3% niveles de Severidad 2. Se estima que solo las plantas afectadas con nivel de Severidad 1 producirán una espiga completa y un número de granos similar al testigo; a partir del nivel 2 de Severidad, el número de granos se ve seriamente afectado.
La Dichelops furcatus también tiene preferencia por gramíneas como el trigo. En 2009, el INTA advirtió sobre su presencia generalizada en el área pampeana, por primera vez en este cultivo, indicando que su presencia en el trigo se debe a la búsqueda de alimento y reproducción. En el trigo, los daños se traducen no solo en acción directa sobre la espiga embuchada con retención de espigas, espiguillas y granos en formación, sino también en deformación y retorcimiento de espigas. La presencia temprana de esta chinche puede producir agujeros en hojas y fundamentalmente punta seca o quemadas. Si la chinche ha estado en el cultivo de trigo desde el macollaje y en abundantes poblaciones, los principales efectos son plantas achaparradas y mucho quemado de punta de hojas, con un severo impacto en el potencial de producción.

Monitoreo de la Plaga
El monitoreo de Dichelops es más difícil que el de otras chinches, ya que es más escurridiza y prefiere estar protegida. En un maíz en implantación, que ofrece poco escondite, conviene buscarla dentro del cogollo, entre la base de la plántula y el suelo, y sobre todo, debajo del rastrojo. Aún con revisiones exhaustivas, es probable que se detecte una cantidad de individuos inferior a la población real, estimándose que con frecuencia se registra menos de la mitad de los individuos presentes. Es indispensable revisar sectores con malezas, así como monitorear malezas en el lote previo a la siembra y/o cultivos invernales aledaños que pudiesen haber servido de refugio y alimento en los meses previos.
El horario de observación es crucial: las chinches estarán más visibles, o menos protegidas, en las primeras o últimas horas de sol, siendo de mucha mayor dificultad de observación al inicio de la mañana y en las horas con fuerte incidencia solar. El horario, junto con la condición climática, también debe manejarse para decidir el momento más oportuno para el control químico, buscando aumentar la eficiencia cuando las chinches estén más expuestas.
Se recomienda estar muy alerta y actuar de inmediato en la revisión de los rastrojos antes y después de la emergencia del maíz, continuando la observación semanal de los lotes hasta que el cultivo alcance el estado V4. El nivel de ataque o la presencia en el rastrojo dependerá mucho de las fuentes de infestación disponibles, como altas poblaciones en malezas hospederas en caminos, banquinas, alambrados y cabeceras de lotes, así como su presencia actual en cultivos de trigo. Es por ello que el riesgo de producir daños en estados tempranos de maíz no debe descuidarse ni ignorarse, para detectar su posible presencia de manera oportuna y evitar severas consecuencias.
Estrategias de Control Agrícola
Debido a la escasa efectividad de los insecticidas actuales contra Dichelops furcatus, su control no es sencillo. En Brasil, grupos de investigación estudian esta plaga aplicando insecticidas de preemergencia y probando diferentes líneas de maíz, tanto sin defensas como con defensas transgénicas, aunque sin buenos resultados aún. En Argentina no se cuenta con un tratamiento de semillas insecticida con dosis ajustada para el control de esta plaga, por lo que son necesarias las aplicaciones de cobertura con insecticidas específicos. Para Brasil, el nivel de acción para tratamientos de cobertura se ubica en 2 chinches/m². Las aplicaciones deben realizarse entre pre-siembra y V2, obteniéndose los mayores controles al inicio de la emergencia, ya que durante la presencia del cultivo las chinches están más expuestas. Las mezclas de neonicotinoides + piretroides presentan mejores controles que los piretroides solos.
El control químico de Dichelops requiere considerar varios aspectos para lograr éxito y eficiencia. En primer lugar, la dosis: esta especie tiene mayor tolerancia a los insecticidas que otras chinches, por lo que la dosis debe ser un 30% a 50% mayor a la necesaria para el control de la chinche verde, por ejemplo. Asumir una fácil llegada del producto debido a la escasa biomasa del cultivo es una falacia, ya que el hábito de la chinche de los cuernos es estar protegida, principalmente debajo de la brosa, dificultando mucho el contacto con el insecticida.
Esta situación exige una alta calidad de aplicación, lo cual implica:
- Lograr gotas chicas que penetren.
- Usar picos cono hueco o similares (no abanico plano) para generar efecto vórtice.
- Proteger las gotas con aceite.
- Trabajar a una presión algo superior a la normal.
Adicionalmente, se puede alcanzar mayor eficiencia si las chinches están más expuestas al momento de la aplicación. Para ello, se debe evitar la aplicación a primera hora de la mañana y en las horas de alta radiación, ya que las chinches estarán más escondidas por frío, rocío o alta temperatura. Conocer las malezas de las que se alimenta la chinche puede servir para detectarla más fácilmente y para pensar estrategias que impliquen alejarla del maíz. También se podría usar estas malezas para atraer a Dichelops.
En el caso de presencia conjunta de Dichelops y pulgones en trigo, el tratamiento químico contra Dichelops o Nezara permitirá controlar a los pulgones presentes, ya que estos requieren menores dosis de control. Si se necesita aplicar un fungicida, es conveniente aprovechar para hacer la aplicación conjunta, ya que no hay evidencia de incompatibilidad entre los insecticidas y fungicidas comúnmente usados, y la aplicación de ambos productos se beneficiará de las gotas chicas, logrando mayor cobertura y número de impactos.
¿Cómo Eliminar El Gusano Cogollero Del Maíz? - Manejo De Plagas en el cultivo de maíz
Otras Chinches Apestosas de Relevancia (Halyomorpha halys y Nezara viridula)
Origen, Identificación y Expansión Global
Las Halyomorpha halys (chinche apestosa diabólica) y Nezara viridula (chinche apestosa verde) son otras especies de chinches que han ganado visibilidad en Europa por su capacidad para invadir hogares y dañar cultivos. La Halyomorpha halys es originaria de Asia (China, Japón y Corea) y se introdujo accidentalmente en Europa a principios de la década de 2000, probablemente a través del transporte de mercancías. Desde entonces, se ha extendido rápidamente gracias a su notable adaptación.
La Nezara viridula también es de origen asiático, pero está presente en Europa desde hace mucho más tiempo. Ambas son similares en su forma de escudo y comportamiento invasivo, pero difieren en coloración. La Halyomorpha halys mide entre 12 y 17 mm, es de color marrón moteado, lo que le permite camuflarse en troncos y madera; sus antenas a menudo tienen bandas claras distintivas. La Nezara viridula es ligeramente más pequeña (12-15 mm) y de color verde uniforme, lo que la camufla en el follaje.
En cuanto a su ciclo de vida, ambas especies pasan por huevo, ninfa y adulto. Los huevos se depositan en el envés de las hojas, y las ninfas atraviesan varias etapas. Las Halyomorpha halys son más activas en primavera y verano. En otoño, ambas especies buscan refugio para el invierno, a menudo en viviendas humanas o edificios agrícolas, lo que las hace difíciles de controlar.
En Chile, desde 2010, se ha registrado una alta presión de ingreso de Halyomorpha halys, con intercepciones en diversas mercaderías procedentes de Estados Unidos, España y Japón. La situación más grave se dio en el puerto de Iquique, lo que llevó a la emisión de resoluciones fitosanitarias de emergencia. En diciembre de 2016, se detectó el primer brote en arboleda urbana en Santiago. En Estados Unidos, la plaga ingresó a fines de los 90, estableciéndose en Pensilvania en 2001 y causando daños catastróficos en cultivos para 2010. Esta plaga es tremendamente polífaga, alimentándose de más de 170 especies vegetales, con preferencia por frutales, hortalizas y legumbres.

Impacto Agrícola y Ecológico
Los insectos de las plantas son plagas temidas por el gran daño que infligen a los cultivos agrícolas y al medio ambiente. Su dieta polífaga les permite atacar una amplia variedad de plantas, incluyendo frutas, vegetales y cultivos ornamentales. Las Halyomorpha halys prefieren árboles frutales (manzanos, perales) y verduras (tomates, pimientos). Perforan la superficie de frutas y verduras para alimentarse, causando deformación, decoloración y manchas que reducen la comerciabilidad de los productos, lo que representa una pérdida económica significativa para los agricultores.
La Nezara viridula, aunque también se alimenta de muchos cultivos, tiende a centrarse en plantas como frijoles, tomates y berenjenas. Al morder las plantas, inyecta enzimas que causan alteraciones en el sabor y deterioro de la textura, haciendo que las cosechas sean menos atractivas para los consumidores. Las hojas afectadas por estas chinches pueden presentar deformaciones y puntuaciones necróticas, y en frutos, producen pequeñas manchas necróticas, surcos y decoloraciones.
Ambas especies pueden tener un impacto indirecto en el medio ambiente al alterar los ecosistemas locales, cambiando las relaciones entre especies al atacar cultivos. Además, las prácticas intensivas de control químico empleadas para controlar estas poblaciones pueden tener consecuencias perjudiciales para insectos beneficiosos, como las abejas, y para la biodiversidad en general.
Efectos en el Ámbito Humano
Molestias y Consecuencias en Viviendas
Aunque las chinches apestosas no representan un peligro directo para la salud humana, pueden convertirse en una molestia significativa en los hogares. En otoño, cuando bajan las temperaturas, buscan refugio en las viviendas para hibernar. Se cuelan por grietas, marcos de ventanas mal ajustados y otras pequeñas aberturas, pudiendo invadir espacios interiores en grandes cantidades. Si bien no muerden ni transmiten enfermedades, su mera presencia puede ser extremadamente perturbadora.
Una de las principales molestias es el olor desagradable que desprenden al sentirse amenazadas o al ser aplastadas, debido a una sustancia química secretada por glándulas en su abdomen. Este olor puede impregnar textiles y persistir durante días, causando incomodidad. Además, la presencia de muchas chinches puede generar molestias visuales y auditivas, ya que vuelan ruidosamente y su tamaño las hace fácilmente visibles, pudiendo hacer que algunos espacios sean inhabitables y causar estrés a los residentes.
Riesgos de la Exposición a Insecticidas
El control de plagas agrícolas, incluidas las chinches del maíz y otras especies, a menudo requiere el uso de insecticidas, que son sustancias químicas diseñadas para matar insectos. Sin embargo, algunos insecticidas también son peligrosos para los seres humanos, y sus características que los hacen letales para los insectos pueden convertirlos en venenosos para las personas.
Tipos de Insecticidas y Mecanismos
Las intoxicaciones más graves se producen por insecticidas organofosforados y carbamatos, especialmente en casos de uso accidental o laboral. Entre los organofosforados se encuentran malatión, paratión, fentión, dursban, diazinón, clorpirifós y sarín, compuestos derivados de los gases nerviosos. Los carbamatos incluyen aldicarb, carbarilo, carbofurano, fenobucarb y oxamil. Las piretrinas y los piretroides, derivados de flores, son insecticidas comúnmente utilizados y normalmente no son demasiado tóxicos para los seres humanos (aunque son venenosos para los gatos). Muchos insecticidas pueden causar intoxicación por ingestión, inhalación o absorción cutánea, y algunos son inodoros, lo que impide que la persona perciba la exposición.
Los insecticidas organofosforados y carbamatos causan la «excitación» errática de ciertos nervios, lo que lleva a la hiperfunción de algunos órganos y, finalmente, al cese de su función. Las piretrinas pueden causar reacciones alérgicas, aunque los piretroides rara vez provocan problemas graves.
Síntomas de Intoxicación
Los síntomas de intoxicación pueden incluir lagrimeo, tos, problemas cardíacos y sensación de ahogo. Específicamente, los organofosforados y carbamatos causan:
- Lagrimeo
- Visión borrosa
- Salivación
- Sudoración
- Tos
- Vómitos
- Deposiciones y micción frecuentes
- Disminución de la presión arterial y la frecuencia cardíaca, que puede volverse errática
- Convulsiones
- Dificultad para respirar
- Contracción y debilidad muscular
La dificultad respiratoria o la debilidad muscular rara vez resultan mortales. Los síntomas de intoxicación por carbamatos duran de horas a días, pero la debilidad por organofosforados puede persistir semanas. Las piretrinas pueden causar estornudos, lagrimeo, tos y dificultad ocasional para respirar; los síntomas graves son raros.
Diagnóstico y Tratamiento
El diagnóstico de la intoxicación por insecticidas se basa en los síntomas y la descripción de los hechos relacionados con la exposición. Se confirma si la administración intravenosa de atropina alivia los síntomas, y los análisis de sangre pueden confirmar la intoxicación por organofosforados o carbamatos.
Las personas con síntomas de intoxicación por organofosforados deben buscar atención médica. Si un insecticida ha entrado en contacto con la piel, se debe retirar la ropa y lavar la piel, y los cuidadores deben evitar contaminarse. Los médicos monitorean al afectado para detectar insuficiencia respiratoria y administran atropina y otros tratamientos para mantener la respiración y la funcionalidad cardíaca. La atropina intravenosa alivia la mayoría de los síntomas de intoxicación por organofosforados. La pralidoxima intravenosa puede acelerar la recuperación de la función nerviosa. Los síntomas de intoxicación por carbamatos también se alivian con atropina, pero la pralidoxima no suele usarse. Los síntomas de intoxicación por piretrina desaparecen sin tratamiento.
Medidas Preventivas y Gestión Integrada
Prevención en el Hogar y el Jardín
Para evitar una infestación de chinches en el hogar, es crucial asegurar los puntos de acceso. Esto implica sellar grietas y aberturas alrededor de ventanas, puertas y cimientos, ya que las chinches pueden pasar por los espacios más pequeños. Es importante verificar marcos de ventanas y puertas que no encajen correctamente, e instalar mosquiteros en buen estado en ventanas y rejillas de ventilación.
En otoño, cuando las chinches buscan refugio para el invierno, es fundamental tomar precauciones adicionales, como instalar burletes en las puertas y revisar sellos. Limitar las fuentes de luz cerca de las entradas también puede ser útil, ya que las chinches se sienten atraídas por la luz. Al aire libre, se recomienda reducir el atractivo del jardín eliminando restos de plantas y manteniendo las áreas limpias, ya que las chinches se esconden en montones de hojas, hierba alta y zonas desordenadas. Plantar repelentes naturales como la menta, la lavanda o el ajo alrededor de la casa puede disuadirlas de establecerse cerca.

Soluciones de Control: Naturales y Químicas
Para combatir las chinches, existen métodos que van desde soluciones naturales hasta productos químicos específicos. Los métodos naturales suelen preferirse para minimizar el impacto ambiental y evitar sustancias tóxicas. Algunas opciones incluyen:
- Trampas caseras: Trampas de luz o pegajosas que atraen y capturan chinches sin químicos.
- Plantas repelentes: El uso de menta o ajo puede ayudar a mantener a los insectos alejados de jardines y cultivos.
- Depredadores naturales: Fomentar la presencia de pájaros, arañas y otros insectos depredadores en el jardín.
- Aspirado: Un método sencillo y no tóxico para reducir el número de chinches dentro de casa.
Cuando las infestaciones son grandes, pueden ser necesarias soluciones químicas. Existen insecticidas específicos en forma de aerosoles o polvos, cuyo uso debe seguir las recomendaciones del fabricante para garantizar eficacia y minimizar riesgos. Es importante destacar que las soluciones naturales son más seguras para el medio ambiente, pero pueden ser menos efectivas en infestaciones masivas, mientras que los productos químicos ofrecen una solución más radical, pero deben usarse con precaución para evitar efectos adversos en la fauna no objetivo. La combinación de varios enfoques a menudo maximiza las posibilidades de éxito. En Estados Unidos, por ejemplo, se trabaja en la introducción de un controlador biológico que parasita huevos de H. halys.
Conocer bien a estos insectos y poner en marcha medidas preventivas eficaces es crucial para limitar su proliferación y los daños que causan, tanto en cultivos como en el hábitat humano. La prevención efectiva es la mejor manera de limitar su presencia y evitar las molestias que causan.