El cheesecake vasco, también conocido como tarta de queso La Viña, se distingue por su parte superior intensamente dorada, casi quemada, y un interior excepcionalmente suave y sedoso. La textura de este postre, que nació en el restaurante La Viña, es verdaderamente mega cremosa.

Existen diversas versiones de esta receta, pero al experimentar con los ingredientes y buscando la textura y el color perfectos, se llegó a una versión que, sorprendentemente, resulta sin gluten. Si bien algunas recetas incorporan harina, la diferencia en el resultado final es mínima, lo que permite disfrutar de este postre sin preocupaciones por la intolerancia al gluten.
Variedad de Cheesecakes
Para los amantes de los cheesecakes, existe una amplia gama de preparaciones. Estos postres se pueden encontrar en formatos grandes, miniaturas, en barritas y con una infinidad de sabores. El cheesecake vasco, en particular, tradicionalmente no lleva vainilla, pero se le puede añadir pasta, extracto o esencia de vainilla para un toque aromático adicional.
La Clave del Punto de Cocción
Un aspecto fundamental en la elaboración del cheesecake vasco es el punto de cocción. Se busca un dorado profundo en la superficie. Al retirarlo del horno, el interior parecerá muy líquido, lo cual puede generar inquietud, pero es precisamente esta consistencia la que, tras la refrigeración, permitirá obtener la textura espectacular deseada.
Cómo Darle El Punto Perfecto A La Tarta De Queso
Instrucciones para la Elaboración del Cheesecake Vasco
El proceso de preparación es relativamente sencillo:
- Mezcla inicial: Bate el queso crema con el azúcar y la vainilla hasta obtener una mezcla absolutamente suave y sin grumos. Si utilizas una batidora de pedestal, es importante raspar los bordes y la base del bol con una espátula de vez en cuando para asegurar una textura homogénea.
- Incorporación de la crema: Una vez que la mezcla de queso esté perfectamente suave, añade la crema de leche e incorpórala batiendo a velocidad baja. El objetivo es evitar incorporar aire a la mezcla.
- Adición de los huevos: Agrega los huevos uno a uno, integrándolos también a velocidad baja.
- Horneado: Vierte la mezcla en un molde desmoldable de 23 cm de diámetro. Prepara el molde con dos trozos de papel de cocina antiadherentes cruzados. Hornea en un horno precalentado a 210°C (410°F) durante 30 a 40 minutos.
Es importante notar que, para la elaboración de esta tarta, se recomienda el uso de papel manteca. Si se utiliza un solo trozo de papel cruzado, es posible que no cubra completamente la altura del molde.
Consideraciones sobre Ingredientes y Alternativas
En cuanto a los ingredientes, se ha consultado sobre la posibilidad de mezclar queso crema con mascarpone, pero se desaconseja por falta de firmeza. Respecto a la crema, se puede utilizar una con un porcentaje de grasa más bajo (half/half). También se ha explorado la sustitución del azúcar por alulosa o stevia, sugiriendo seguir las proporciones indicadas por el fabricante de la alulosa o consultando para la stevia, buscando siempre un equilibrio para que el sabor principal sea el del queso.
New York Cheesecake sin Gluten
Otra versión popular es el New York Cheesecake sin gluten. Este postre, que muchos disfrutan antes de saber de su intolerancia al gluten, puede prepararse en casa adaptando técnicas e ingredientes. El resultado es una tarta cremosa, suave y elegante que se deshace en la boca.
Preparación del New York Cheesecake sin Gluten:
La preparación implica:
- Subir la temperatura del horno a 200°C.
- Batir el queso crema hasta que esté muy cremoso.
- Hornear durante 10 minutos a 200°C.
- Antes de cerrar el horno, añadir agua en la bandeja hasta cubrir aproximadamente un dedo de altura. Esta humedad es crucial para la textura cremosa.
- Pasados los 10 minutos, bajar la temperatura a 180°C, añadir más agua si es necesario y hornear durante 42-45 minutos más.
El centro de la tarta debe quedar ligeramente tembloroso, similar a un flan.

Otras Variaciones: Cheesecake Vegano y Mini Cheesecakes
Para quienes buscan opciones veganas o sin lactosa, existe la tarta de queso vegana. Su preparación requiere poner en remojo los anacardos y refrigerar la leche de coco (con un alto porcentaje de grasa) durante 24 horas. La base se elabora con dátiles y almendras, formando una pasta pegajosa que se compacta en el molde. La crema se prepara con anacardos y leche de coco, y se puede añadir una cobertura de arándanos y semillas de chía.
Los mini cheesecakes son una alternativa práctica, pudiendo prepararse con antelación y congelarse. Existen recetas que utilizan bases con galletas (incluso Oreos, aunque se recomiendan opciones menos procesadas) y capas de chocolate. La elaboración de estas bases puede implicar hornearlas brevemente.
Elaboración de Mini Cheesecakes de Chocolate:
La preparación de la masa para los mini cheesecakes de chocolate incluye:
- Batir crema con crema agria hasta homogeneizar.
- Incorporar azúcar y cacao, batiendo.
- Añadir huevo, yema y nata, batiendo brevemente.
- Agregar chocolate derretido y extracto, mezclando bien con espátula.
- Repartir en moldes sobre la base horneada y hornear a 160°C durante 15 minutos, dejando reposar 5 minutos más dentro del horno apagado.
- Finalmente, se prepara una ganache de chocolate y se vierte sobre los mini cheesecakes.

Cheesecake de Nocilla y Base de Galletas (Sin Gluten)
Para los amantes del chocolate, el cheesecake de Nocilla con base de galletas de chocolate y sin gluten es una opción tentadora. La preparación de la base implica triturar galletas y mezclarlas con mantequilla derretida, para luego hornearla brevemente. La masa del cheesecake se elabora batiendo queso crema, nata, azúcar, vainilla, sal, Nocilla y huevos. Se hornea al baño maría, lo que requiere sellar muy bien el molde para evitar filtraciones de agua.
Consejos para el Horneado al Baño María:
Para asegurar un horneado perfecto al baño maría:
- Utilizar moldes desmontables, cubriéndolos cuidadosamente para evitar la entrada de agua. Se recomienda colocar el molde dentro de uno de aluminio desechable para mayor seguridad.
- Al retirar la tarta del horno, pasar un cuchillo por el borde exterior del molde para despegarla y facilitar el desmoldado una vez fría.
- Para un corte limpio, servir la tarta fría, recién sacada de la nevera, ya que su textura tipo mousse puede dificultar el corte si se calienta.

La decoración puede ser con glaseado, migas de galleta o trozos de avellanas.