La palabra "chala", cuyo origen se remonta al quechua, es comúnmente definida como la hoja que envuelve la mazorca del maíz. Sin embargo, su significado y usos se extienden más allá de esta simple definición, abarcando contextos históricos, culturales y prácticos en diversas regiones de América Latina.

Raíces Etimológicas: "Chala" del Quechua "Ch'alla"
El origen de la palabra "chala" se remonta al quechua, una familia de lenguas originarias de los Andes centrales. Su etimología proviene del quechua, específicamente de Middendorf 370: ch'alla, que significa "hojas secas y paja de maíz". Aunque la escritura del quechua se estandarizó posteriormente a la llegada de los españoles, la palabra "chala" ya existía en la tradición oral, transmitiéndose de generación en generación.
El estudio de las palabras y de su historia, conocido como etimología, es una disciplina que analiza cómo las palabras se incorporan al idioma y cambian en el transcurso del tiempo. Dentro de los préstamos idiomáticos más importantes al español, se encuentran muchas palabras de origen quechua que a menudo utilizamos sin siquiera saberlo.
Múltiples Significados y Usos de "Chala"
La palabra "chala" ha desarrollado diversas acepciones y aplicaciones en el español de Hispanoamérica, principalmente en Argentina, Bolivia, Chile, Perú y Uruguay, demostrando su versatilidad y adaptación a diferentes contextos.
La Envoltura Protectora del Maíz
El uso más común de "chala" se refiere a la hoja y paja seca del maíz, especialmente la hoja que cubre la mazorca. Estas hojas, secas o verdes, cumplen una función vital en el desarrollo del grano, protegiéndolo de las inclemencias del tiempo y de las plagas.
Este significado es muy usado en Perú, Argentina y Bolivia. Por ejemplo, en el diccionario académico de la decimotercera edición (Dicc Ac.13) se da "chala" como peruanismo, aunque con la definición "espata del maíz cuando está verde". En Bolivia, se utiliza la expresión: "No tires esas chalas. Sirven para las humitas que vamos a hacer mañana."
La palabra también se menciona en contextos históricos: "Allí cerca está Cancha Rayada, campo de tres batallas sangrientas, consagrado ahora a la cosecha del trigo, de la chala y a la crianza de ganados." (Jotabeche 102). Un uso derivado es el "Cigarro de chala" en Perú y Argentina, que equivale al "cigarro de hoja" en Chile, refiriéndose a cigarros envueltos en hojas de maíz.
Relacionado con esto, "chalápo" (vulgar) se refiere a la hoja que envuelve la mazorca o "choclo", siendo este evidentemente un derivado indio de "chala".
"Chala" y "Chalala": Las Sandalias Rústicas

En Chile, "chala" también puede referirse a un tipo de calzado. Se utilizan los términos chalas (plural) para una "ojota" usada, una sandalia de cuero crudo. En este sentido, se conecta con la palabra "chalála", que describe una "sandalia ordinaria plana, de cuero crudo grueso, en forma de la planta del pie, sujetada en cuatro agujeros por dos 'corriones' cruzados sobre el pie".
La etimología de "chalála" podría provenir del diminutivo quechua ch'allalla, que significa "hojita seca de maíz" o "ligero como paja, muy liviano". También se considera una posible derivación o "contaminación" del castellano "chalana", una embarcación menor de fondo plano. El paso de la idea de embarcación a calzado tiene analogías en otras lenguas.
Este uso de calzado también se encuentra en la palabra "ojota", que proviene del quechua ushuta o uxuta, que designaba a las sandalias precolombinas elaboradas con cuero y fibras vegetales o piel de camélido.
Otros Contextos: La Planta y Usos Culinarios
Según Figueroa, "chala" es también el nombre vulgar de la planta Viviana chala, aunque Gay, Bot. I 396 no la menciona. En general, se refiere a plantas leñosas de la Cordillera que forman céspedes.
En la gastronomía, la chala se utiliza para envolver y cocinar alimentos, aportando un sabor y aroma particular. Por ejemplo, en la preparación de humitas, tamales o incluso para ahumar carnes. La chala, al estar ligada al maíz, tiene una profunda conexión con la historia y la cultura de los pueblos andinos, donde el maíz ha sido un alimento fundamental durante siglos.
También existen usos medicinales tradicionales en algunas culturas, donde se le atribuyen propiedades diuréticas y se usa en infusiones para tratar dolencias renales, aunque estos usos no cuentan con respaldo científico.
Acepciones Regionales Adicionales
Además de sus usos más extendidos, en Bolivia "chala" también puede ser un adjetivo que significa "muy bueno, excelente", como en la frase: "Tus fotos del viaje a Perú están chalas, me encantan."
El Quechua como Fuente de Préstamos Léxicos en el Español
6 datos que quizá no sabías sobre el quechua, la lengua originaria más hablada de América
El quechua, considerado la lengua originaria más hablada de Perú y la lengua que utilizaban los incas para comunicarse, ha enriquecido el español con numerosos préstamos léxicos o "quechuismos". Este proceso de tomar palabras de otros idiomas es común en casi todas las lenguas. Hoy en día, el quechua se habla en varias regiones de siete países de América del Sur: Perú, Ecuador, Colombia, Bolivia, Argentina, Chile y Brasil.
Algunos ejemplos de palabras quechuas incorporadas al español que usamos cotidianamente incluyen:
- Cancha: Proviene del quechua kancha, que significa recinto o cercado, como un espacio destinado a ciertos deportes o espectáculos. Una segunda acepción proviene del quechua kamcha, que refiere a las palomitas de maíz (en Perú, "canchita").
- Carpa: Surge del quechua karpa, que significa gran toldo que cubre un circo o cualquier otro recinto amplio, o una tienda de campaña.
- Pucho: Viene del quechua puchu, que significa sobrante. En varios países de América Latina, refiere a cigarrillo o a su colilla.
- Morocho: Proviene del quechua muruch'u, que significa "variedad de maíz muy duro". En algunos países, describe a una persona con piel morena o pelo negro.
- Chacra: Surge del quechua chakra. En varios países de América Latina, significa granja o estancia para cultivar la tierra. Originalmente, en Chile, significaba "lotes pequeños cerca de la ciudad para ganadería y agricultura".
- Caucho: Deriva de la palabra quechua kawchu, que quiere decir el látex que se extrae del árbol Hevea.
- Ojota: Viene del quechua ushuta, un calzado similar a una sandalia de cuero que usaban los indígenas.
- Mate: Uno de sus significados refiere al quechua mati, que es "calabacita", y se usa para la infusión de yerba mate y el recipiente donde se toma.
- Choclo: Surge del quechua choccllo y quiere decir mazorca tierna de maíz.
- Poncho: Una de las teorías es que proviene de la palabra quechua punchu, que significa lo mismo que la prenda de vestir.
Estas palabras, junto con otras como "coca", "cóndor", "guacho" y "guagua", demuestran la profunda y continua influencia del quechua en el español, enriqueciendo su vocabulario y reflejando la diversidad cultural de la región andina.