La cassata es un postre que, aunque a menudo se considera un tipo de helado, esconde una rica historia y diversas transformaciones. Se trata de una delicia con profundas raíces culturales y una evolución fascinante que la ha llevado a presentarse de múltiples formas, incluyendo la popular variante conocida como "cola de tigre".
Orígenes e Historia de la Cassata
El origen de la cassata nos transporta hasta Sicilia, una isla situada en el sur de Italia. Concretamente, sus inicios se ubican en Palermo, en el siglo XI. Este dulce tiene lugar en el año 1060, momento en el que los normandos invadieron Sicilia. Para celebrarlo, crearon este postre que hoy conocemos como cassata y lo presentaron al Emir gobernante.

El nombre "cassata" proviene de la palabra árabe «quasát», que hace referencia a un recipiente con forma circular con el que se le da forma a este postre. «Quas-at» significa cuenco o recipiente. Curiosamente, la idea de este postre surgió cuando Sicilia se sumó al reino de Nápoles, el cual fue conquistado por españoles.
El resultado de esta primera cassata fue un bizcocho relleno de requesón, chocolate, mousse de vainilla y trozos de fruta para decorar, dejando aparte las almendras. Este postre es, de hecho, el más típico de Sicilia.
Evolución: De Bizcocho a Helado y la Cassata Cola de Tigre
Hasta cierto momento de su historia, la cassata era esencialmente un bizcocho. Sin embargo, su transformación a helado ocurrió cuando personas de Sicilia que emigraron a América hicieron de este un postre muy popular. Fue en Argentina donde le dieron el nombre de "cassata cola de tigre" a un helado que se caracterizaba por tener tres colores, aludiendo a los patrones de la piel del felino.

Actualmente, la cassata se presenta a menudo en forma de tarta helada con chocolate, fresa y tantos ingredientes como se desee. Es ideal para refrescarse en los meses más calurosos del verano. Como en la mayoría de las recetas, se pueden añadir innumerables ingredientes que aporten un sabor diferente y que hagan de la cassata un plato original y adaptable a todos los gustos, como por ejemplo, la cassata de turrón, perfecta para la época navideña.
Receta Básica para Preparar una Cassata Tradicional
La elaboración de una cassata tradicional, la base para muchas de sus variantes, incluye la preparación de un bizcocho, el relleno de crema de ricota, el mazapán y, finalmente, el montaje del postre.
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1. Elaboración del Bizcocho
- Para preparar el bizcocho, se deben batir los huevos con azúcar.
- Luego, se vierte la harina junto al polvo indicado para hornear y medio vaso de leche.
- La mezcla se introduce en el horno (previamente calentado) y se deja hasta que se infle.
- Una vez listo, se saca del horno y se deja enfriar a temperatura ambiente.
2. Preparación del Relleno de Crema de Ricota
- Para este paso, se pasa el queso ricota por un tamiz y se coloca en un recipiente.
- Se añaden los siguientes ingredientes: azúcar, chocolate cortado en pedazos y vainilla.
- Una vez bien mezclado, se deja reposar en la heladera.
3. Elaboración del Mazapán
- El mazapán se prepara con el colorante que más se desee.
- Se extiende hasta conseguir un grosor de medio centímetro.
4. Montaje de la Cassata
- Se coloca la cassata sobre una base y se empieza a cubrir con la crema de ricota, intercalando con tiras de bizcocho.
- Después de este proceso, se le debe dar la vuelta en un plato, de esta forma la parte rellena se convertirá en la base de la cassata.
- La otra parte que ha quedado sin rellenar (que ahora es la parte superior), se cubre íntegramente con azúcar glaseado.
- Una vez lista, se procede a la decoración con trozos de frutas. También se le puede añadir mazapán de colores para un toque adicional.
