Guía Definitiva de Casas de Chocolate en Buenos Aires

El Encanto del Chocolate: Más Allá del Sabor

El chocolate, cuyo nombre científico es Theobroma Cacao -que en griego significa “alimento de los dioses”-, es un producto noble que deleita los sentidos y aporta numerosos beneficios. Más allá de su exquisito sabor y de la increíble variedad de opciones que podemos lograr a partir de este producto, su aporte calórico nos ayuda a mantener la temperatura corporal. Además, varios estudios demuestran que elevaría los niveles cerebrales de serotonina y dopamina, sustancias relacionadas con los cambios de humor. Como si fuera poco, su impacto en el cerebro sería tal, que se dice que es un producto afrodisíaco.

La carta de dulces es amplia, incluyendo macarons, cookies o alfajores, pero la chocolatería se roba todo el protagonismo. Hay tabletas de chocolate blanco y pistachos caramelizados o de chocolate con leche con avellanas caramelizadas y ralladura de naranja, entre miles de opciones más. También, hay bombones de malvavisco, banana o de trufa de maní.

Plato de diversos chocolates, bombones, trufas y tabletas

Un Recorrido por las Chocolaterías Destacadas de Buenos Aires y Alrededores

A continuación, presentamos una selección de los mejores lugares en Buenos Aires y sus alrededores para disfrutar del chocolate, donde la experiencia estética, la calidad de los productos y la atención se combinan para crear momentos mágicos.

Vasalissa Chocolatier

Vasalissa Chocolatier es una empresa familiar argentina de chocolates con raíces en una tradición familiar de chocolateros europeos. Las creadoras, Dadi y Federica Marinucci, madre e hija, continúan con este legado, tomando la herencia de Abrascha y fundando Vasalissa en 2006. Rápidamente destacaron por su elaboración artesanal de trufas. El origen europeo de la familia se mantiene, ya que solo usan chocolate belga para asegurarse que sea 100% derivado del cacao.

El nombre de la chocolatería está inspirado en un cuento de hadas, lo que define totalmente la estética de sus locales. No es solo con la calidad de sus productos que sobresalen, la estética de sus tiendas tampoco pasa desapercibida.

Entre los productos más apreciados se encuentran sus trufas, siendo todas de excelente calidad. Los ositos rellenos con dulce de leche son también un clásico entre sus clientes. Para una visita obligada, se recomienda disfrutar de un cafecito Nespresso con un macaron de frambuesas con ganache de chocolate en sus tiendas del Paseo Alcorta o Unicenter.

Vasalissa cuenta con sucursales en varios puntos de Buenos Aires, incluyendo Cuba 1887, C1428 Cdad. Autónoma de Buenos Aires. Para quienes buscan alejarse de Capital Federal, se recomienda la tienda de Palmas de Pilar, a unos 50km de la ciudad.

Fachada de una chocolatería Vasalissa con estética de cuento de hadas

Rapanui

En 1996, Diego Fenoglio, proveniente de una familia con una profunda tradición chocolatera, decidió abrir su propia empresa, dando origen a los chocolates Rapanui. Tras el fallecimiento de Aldo, Diego buscó arriesgarse y mejorar la calidad de los productos de la empresa familiar, aunque su madre y hermana no aceptaron la propuesta.

El concepto que predomina en sus locales es la sensación de hogar. El Patio de la sucursal de la calle Malabia, por ejemplo, tiene la magia de una casa palermitana, donde es posible sentarse a la sombra de las plantas a disfrutar de un helado o un buen café.

Sus helados tienen un sello distintivo: coquetean con ser postres, son untuosos, abundantes y están hechos en el día. Uno de los productos emblemáticos de Rapanui son los Franui, bombones helados hechos de frambuesa y bañados en dos capas de chocolate, ideales para disfrutar un domingo a la noche (la medida recomendada es un pote por persona).

Hoy, Rapanui produce toneladas de chocolates y helados, con miles de clientes en sus distintas sucursales a lo largo del país y una tienda online. Su nave insignia está ubicada frente a la estación de La Lucila, y cuenta con sucursales en Belgrano, Recoleta y Palermo, incluyendo Arenales 2302.

Exhibidor de helados y chocolates Rapanui con Franui en primer plano

Bombonella, la Casa del Chocolate

La historia de Bombonella es un testimonio de tradición y perseverancia. En 1928, Don Panagiotis Yannoulas, dejando atrás su querida Grecia, se embarcó en un vapor con rumbo incierto hacia "La América" en busca de un futuro mejor. Después de años de arduo trabajo y esfuerzo, y tras vivir en un conventillo, Don Panagiotis logró fundar en 1941 su bombonería, justo en el lugar donde hoy se encuentra.

Llegó a tener dos locales: uno en la Calle Corrientes y otro en la Avenida de Mayo. Al fallecer, sus hijos Mario y Juan continuaron con el negocio. Andrea Abbruzzese se unió a la familia y al negocio al casarse con Juan, y desde el fallecimiento de este hace casi nueve años, es ella quien se ocupa de la empresa familiar. Hoy, gran parte de sus chocolates se elaboran de manera artesanal, mientras que otros son especialmente preparados para ellos. El producto más vendido es el chocolate en rama.

Bombonella es un clásico absoluto de Buenos Aires. Dónde: Av. Corrientes 1479.

Interior de la chocolatería Bombonella con exhibición de chocolate en rama

Compañía de Chocolates

Fundada por el chef Daniel Uria, La Compañía de Chocolates tiene como objetivo recuperar la cultura del cacao y del chocolate. Combinando tradiciones ancestrales con nuevas ideas y técnicas, buscan despertar los sentidos de sus clientes.

Se sugiere probar la Torre de Chocolate, una exquisita torta con base de brownie, dulce de leche y mousse de chocolate 70% de cacao.

Dónde: Juan Francisco Seguí 3551.

Foto de la Torre de Chocolate, con brownie, dulce de leche y mousse

Don Agustín Chocolates

Ezequiel Bartolomei, un emprendedor y fotógrafo de bodas de profesión, se vio afectado por la interrupción de eventos debido a la pandemia. Ante esta situación, decidió buscar una salida y encontró en la producción de chocolate una nueva pasión. Así surgió Don Agustín Chocolates. Hasta mayo del año pasado, Ezequiel llevaba adelante este proyecto en solitario y sin tener un local físico en la ciudad bonaerense de Mercedes.

Con el tiempo, obtuvo las habilitaciones necesarias para producir a pequeña escala y fue incorporando nuevos productos, entre los cuales sobresalen los alfajores, especialmente el que está relleno con dos dulces de leche y centro de chocolate líquido, una innovación en Argentina. Su ubicación principal es en Mercedes, Provincia de Buenos Aires.

Alfajores con doble relleno de dulce de leche y centro líquido de chocolate

Una Tradición Familiar Centenaria

La tradición chocolatera de esta casa se remonta a 1936, cuando Robert Baer envió a su hijo Gustav Hermann a estudiar a la Escuela de Pasteleros de Suiza. Años después, Gustav, conocido como Don Gustavo, llegó a Argentina y comenzó a elaborar exquisitos mazapanes de almendra, seguidos por bombones y, finalmente, chocolates. Él, a su vez, decidió enviar a su hijo Claudio a estudiar a la Escuela de Chocolateros de Solingen y luego a Berlín.

Se recomienda probar los deliciosos bombones de cheesecake. La dirección proporcionada es incompleta: Av S.

Bombones de cheesecake con una decoración delicada

Villa de Luján

Gustavo Molero, pastelero de profesión, cumplió su sueño al comenzar con Villa de Luján, una pastelería y chocolatería única en la ciudad de Luján, a unos 68 km de Buenos Aires. Fue a mediados de los años 90 cuando incursionó en el chocolate de manera gradual y quedó fascinado por las combinaciones que se pueden lograr con este ingrediente.

Desde hace 17 años, está ubicado en un lugar que construyó inspirado en sus visitas a Bariloche. Detrás de la Basílica de Luján, esta tienda transporta a sus visitantes al sur argentino en pocos minutos. De hecho, antes de entrar, ya se percibe el aroma a chocolate, y la estética del lugar eleva por completo la experiencia.

Para llevar un souvenir distinto de Luján, las cajas de bombones son ideales.

Dónde: Bartolomé Mitre 179, B6700 Luján, Provincia de Buenos Aires.

Tienda Villa de Luján con arquitectura inspirada en Bariloche

Mamuschka

Juan Carlos Carzalo, contador público y licenciado en empresas, trabajaba en el Centro Atómico de Bariloche y sentía la necesidad de adrenalina. Rodeado de chocolaterías en la zona, supo que quería tener la propia y así nació Mamuschka, en honor a las muñecas rusas que en realidad se llaman Matrioshkas, y que se han convertido en su marca registrada. Sus latas repletas de chocolates son un regalo casi obligado de varias generaciones después de unas vacaciones en Bariloche.

Carzalo pasó de contador a maestro chocolatero sin escala, e incluso se embarcó en la aventura de hacer chocolate eligiendo cada uno de los granos. El timbal de dulce de leche, una de sus primeras creaciones en 1989, rápidamente se convirtió en un éxito y sigue estando entre los más vendidos, siendo uno de los productos más copiados de la marca.

Dónde: Recoleta Urban Mall. Junín 1648.

Latas de chocolates Mamuschka con diseños de matrioshkas rusas

La Pinocha Chocolates

La historia de La Pinocha comenzó en 1995, cuando la médica Julia Kalogerias y la maestra Ana María Terradas decidieron unirse para crear chocolates en la ciudad costera bonaerense de Mar de las Pampas. Inspiradas por la tranquilidad del bosque cercano al mar, construyeron una casa de chocolates en este pequeño paraíso. La soledad del lugar, junto con el aroma de los pinos, eucaliptos, y el suelo cubierto de pinochas, estimularon su creatividad.

Con el tiempo, La Pinocha se convirtió en una referencia dulce en Mar de las Pampas y en toda la Costa Atlántica. Todos sus productos se elaboran con el mismo amor y dedicación con el que comenzaron, siguiendo un libro de recetas propio. Ofrecen bombones y tabletas de variados sabores, incluyendo maracuyá, coco, menta o Selva Negra.

Caja de bombones variados de La Pinocha Chocolates

Betular Patisserie

Aunque no es exclusivamente una chocolatería, Betular Patisserie ofrece una lata con diseño personalizado que viene con 14 bombones de dulce de leche y ron, convirtiéndose en una excelente opción para los amantes del chocolate y los regalos especiales.

Dónde: Mercedes 3900, C1419 Cdad. Autónoma de Buenos Aires.

Lata de bombones personalizados de Betular Patisserie

Rústico

Diego Armanini es el chocolatero de confianza y alma mater de Rústico. Sus creaciones se destacan por su "mix and match" de sabores. Las trufas de Rústico son todas de muy buena calidad, pero las rellenas con ganache de chocolate y malbec son superlativas, ofreciendo una experiencia única para los paladares más exigentes.

Trufas de chocolate rellenas de ganache de chocolate y malbec

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