De Brasas a Cenizas: La Evolución del Cantautor Moderno

La figura del cantautor ha sido, a lo largo de los años, objeto de diversas percepciones y estereotipos. Para muchos, la palabra evoca automáticamente la imagen de "un tío con una guitarra sentado en una banqueta, entonando una canción de amor desconsolado" en un escenario en blanco y negro. Esta visión idealizada, a veces caricaturizada, sugiere un artista que en su infancia pudo haber escuchado a Bob Dylan mientras tocaba canciones de misa o de boy scouts, pero que, en esencia, es un individuo con una guitarra que ha escrito una canción.

Dentro de este imaginario, surgen dos arquetipos principales. La primera opción describe al "héroe" como un brasas: un cantautor con "2500 tonadas sobre amor no correspondido, sobre amor consumado, sobre la paz en el mundo, sobre el medio ambiente y sobre la crueldad de la vida". La segunda opción presenta a un artista egocéntrico que "se cree lo más de la creación", valora a sus amigos pero no lo suficiente como para que compartan su gloria musical, y prefiere la soledad en el escenario para evitar discusiones sobre el setlist o la posibilidad de que un bajista más guapo le eclipse, lo que podría llevar a la disolución de su banda y a que termine "solo y sin banqueta".

Esta misma perspectiva crítica se extiende a la lengua. Algunos expresan una preferencia por quienes "cantan en inglés", mientras que aquellos que "cantan en español" son percibidos a veces como "cansinos hasta el infinito", e incluso pueden generar una aversión extrema. Se argumenta que "el mundo del cantautorismo no está tocado por la varita de la originalidad". Sin embargo, se reconoce que subirse solo a un escenario, sentarse incómodo en una banqueta "con la guitarrita como único escudo" (o un piano, lo que se considera "otra liga"), frente a un público entregado u hostil, es una "tarea para valientes". Si un artista ha encontrado un estilo que le permite "que la gente te aplauda, compre tus discos y te haga ligar", cambiar de estilo y arriesgar "sería muy tonto".

Cantautor en un escenario, con guitarra y una iluminación dramática en blanco y negro, contrastando con un músico contemporáneo enérgico

Álvaro Escribano: La Solidez del Rock en Solitario

El sábado 17 de diciembre, Álvaro Escribano presentó su primer trabajo en solitario en la Wurlitzer Ballroom de Madrid. Es muy posible que muchos hayan escuchado una canción suya o le hayan visto sobre un escenario, o al menos leído su nombre en RockZone, sin ser plenamente conscientes de su identidad. En los últimos 20 años, Álvaro Escribano ha formado parte de bandas como Kick Out, The Hardtops, Odeón, Swampig y Crazy Stacey & The Custom, además de haber grabado a muchas más bandas como productor en sus estudios La Chulona de Madrid.

Un Debut Lleno de Experiencia

En sus ocho canciones, todas "redondas", Álvaro integra perfectamente su amor por el rock americano, con su gusto por la melodía y unas letras cercanas y con sentido. Para este proyecto, Escribano se rodeó de músicos de gran calibre: el bajista Payom Hafezieh (Swampig, Culebra Road), el batería Conrado Martín (Doctor Explosión, Cooper) y el guitarrista David López (Zuma Birds, Buguibún), además de los vientos de Patxi Urchegui y David Pardo y los teclados de Sergio Valdehita. Con este equipo, Escribano ha conseguido "esa vitalidad que muchas veces se echa en falta cuando los artistas se ponen el traje de cantautor". El disco, afirma, está "lleno de temas que podrían ser singles".

Álvaro Escribano explica el proceso de creación: "Fue un poco raro porque sí que había la idea de hacer un disco para presentar una historia en solitario, pero sí quería atacarlo, dentro de una coherencia, desde todos los palos que he tocado. Tampoco irme a lo más punkarra o lo más rápido, sino centrarlo más en la melodía en el rock y en el power pop sobre todo. El concepto del disco era el camino que yo había seguido desde hace 20 años que empecé a tocar hasta ahora. Quería resumirlo un poco todo". A pesar de su extenso bagaje, bromea sobre la cantidad de discos grabados como músico: "No, tío (risas). Sabes lo que pasa, que al final independientemente de los de los artistas en solitario que tú escuches, en plan, yo qué sé, Chuck Berry o lo que sea, también escuchas muchos grupos, y yo siempre empecé a tocar con grupos, y siempre he sido parte de grupos, ya sea yo el que compone, el que canta, o el sideman que toca la guitarra."

La Transición al Castellano y el Concepto del Álbum

La incursión en la composición en castellano marcó un punto de inflexión. "El paso ya lo di con Odeón, muy motivado porque Sergio y Joan ya habían compartido grupo conmigo en Kick Out, pero a ellos le gusta más la música en castellano, y me lo habían dicho un montón. Pero yo era el típico que de chaval decía, ‘Es que el rock’n’roll tiene que ser inglés’". Reconoce entre risas que esa postura era equivocada: "tu eres gilipollas (risas). Evidentemente no era por eso, sino porque me daba miedo". Después de la experiencia con Odeón, el miedo desapareció. "Era más el reto de hacer las letras un poco mejor. Pero estaba clarísimo que iba a ser en castellano. Es una dificultad añadida a componer en inglés. En inglés puedes rimar ‘station’ con ‘destination’ y ya tienes media estrofa".

El proyecto tomó forma con dos canciones clave. "La que detonó el proyecto como tal fueron ‘Una De Cal Y Otra De Arena’ y ‘Estallar’. Esas dos canciones las compuse más o menos a la vez. Yo me lo había planteado como hacer una más, entre comillas, seria, más medios tiempos como ‘Qué Queda Por Hacer’ o ‘La Otra Mitad’. Y de repente me salieron estas dos muy rápidamente y me di cuenta que podía aunarlo todo. Pero cuando tuve esas dos tiré para adelante. Tenía más canciones, pero al final se quedaron en ocho porque veía que representaban todo lo que quería decir".

Más Allá del Estereotipo de Cantautor

Álvaro desafía la tendencia de que los proyectos en solitario de cantautores suelan ser "más apalancados". "Total. Es verdad. Cuando le enseñé el disco a Lucas de To The Helpless me decía, ‘me ha gustado mucho, pero me imaginaba un disco tipo Justin Townes Earle’. Y a mí me flipa Justin Townes Earle, pero es que no tengo ese rollo ni compositiva ni interpretativamente". Compara su experiencia con la de otros artistas, como Carlos Tarque, quien al grabar su primer disco en solitario, se rió de la expectativa de su compañía de hacerlo "en plan crooner" cuando él quería un "rock’n’roll setentero".

Incluso para canciones con ritmos más lentos, como un tema inspirado por Drive By Truckers, la intención no era crear una balada clásica: "Cuando empecé a componerla tenía lo dos acordes, un Re y un Fa, que eso no lo he inventado yo (risas). Pero me acordé de ‘Tornadoes’, la canción de Drive By Truckers de The Dirty South y como entra la batería, se la puse a Conrado. Quería un tema lento, pero no quería un baladón. ¿Por qué no iba a poder crecer al final o tener una sección de vientos gigantesca?".

Álvaro Escribano actuando en vivo con su banda, un ambiente de rock con iluminación dinámica

Expectativas y el "Poco Brasas"

Adoptar el rol de compositor, intérprete y productor a la vez es un desafío. "A mí lo que más me cuesta cuando me estoy autoproduciendo son los coros. Igual que estoy produciendo a otro se me ocurren mogollón de ideas, sobre temas míos me cuesta mogollón. Es lo que más tengo que disociar y más escuchar la canción sin pensar en que es mía". Aunque sea un proyecto en solitario, se basa mucho en la "experiencia de banda". Álvaro involucra a su equipo: "cuando lo tenía todo grabado y arreglado, les pasaba las mezclas a Conrado, a David y a Payom, y a Blanca, mi mujer que también es técnico de sonido, para que fueran a saco y me dijeran lo que estaba bien y lo que estaba mal. Es una especie de pseudo co-producción con ellos".

Respecto a las expectativas con el disco, Álvaro se muestra pragmático: "Yo creo que si con cualquier otro proyecto no ha pasado nada, sea con Hardtops o con Swampig, es porque no era suficientemente bueno. No tengo ningún rollo de nostalgia chunga. Evidentemente la intención siempre ha sido poder llegar a algo más, sabiendo lo que hay". Reconoce que de joven, con Kick Out, "queríamos ser Rancid", pero "a medida que vas creciendo ves tus carencias, y ves cómo está el estado de la música que tocas". Con este disco, las expectativas son "las mismas de siempre. Lo hago en primer lugar para llenarme a nivel personal, y para que mi gente cercana le mole, pero sí que quiero que todo lo que pueda venir que venga. A medida que he ido presentando los singles, he pensado en este disco más como una especie de presentación. Todo lo que venga, perfecto, y todo lo que no venga, no pasa nada". Sobre el término "brasas", Escribano reflexiona: "(Risas) No lo sé, o demasiado poco brasas. Ves a la gente que sabe moverse y piensas, ‘es que esta comida de oreja es muy profesional’ (risas). De más chaval veía a gente salir de noche, no pasándoselo bien, sino trabajando. Y la verdad como ahora estoy saliendo menos, pues ni me lo planteo".

Leandro Aquistapacie: La Madurez Artística Multidimensional

Leandro Aquistapacie es un cantautor uruguayo de música pop-rock-folk con una trayectoria sólida que lo respalda, tanto en su carrera solista como siendo parte de dos bandas destacadas de la escena musical de Montevideo. En conversación con SunderBeats, Leandro Aquistapacie ha compartido detalles sobre sus nuevos proyectos, sus inicios en la música, sus proyecciones y los sueños que aún le quedan por cumplir. Nos lleva a conocer su historia musical, permitiéndonos apreciar la madurez en su música.

Inicios y la Creación Independiente

Leandro atribuye sus motivaciones a dos factores clave: "Supongo que surgió de casa. Fue mi viejo, él era fanático de toda la movida de los 60. me fui a mi casa cruzadísimo. Me fui a mi casa necesitando buscar respuesta. ¿Che, que es esto?". Además de su influencia paterna, un hecho en su época escolar "le cambió la vida completamente". Respecto a su decisión de ser solista, explica: "Creo que, en una razón, dije hay muchísimos músicos, buenos cantantes, buenos intérpretes, excelentes vocalistas perfectos y yo no sé si estoy como para competir con ellos, viste. creada por ti".

Su primer trabajo de larga duración, el disco de estudio llamado “Es Bebé”, fue lanzado en octubre de 2018 bajo el sello La Órbita Irresistible. Con 12 canciones -escritas en su totalidad por el músico- repartidas en cerca de 32 minutos, el álbum generó "un sinfín de emociones y sensaciones". "Fue muy loco porque en realidad es mi primer material largo, mi primer disco largo. Tengo un par de discos cortos de E.P, dando vueltas, pero esto fue como mi primera pieza de trabajo. Entonces el proceso creativo fue, primero que nada, muy arduo, muy independiente. Viste como muy primigenio en algo. Pero después de mucho laburo terminé llegando a algo que me parece que es tremendo. Me sorprende cómo llegué hasta ese punto". Para Leandro, la primera vez que tocó en público guarda un espacio importante en su corazón. Asimismo, el piano, instrumento del cual se "encantó" y considera parte fundamental de su carrera artística, es crucial: "Yo me considero antes que nada pianista, tal vez vocalista, porque también me formé en clase de canto con varios profesores, pero siento que mi estudio principal se radicó en el piano. En un momento de mi vida pasé de órgano a piano, lo que parece una sutileza, pero en el momento me cambió la vida".

Leandro Aquistapacie tocando el piano en un estudio o en un concierto íntimo

EPs: Explorando Etapas Musicales

Los EPs “El Sermón de la Liberación” y “Enfermedades” son los dos primeros trabajos del músico uruguayo. Cada uno "muestra distintas etapas musicales del cantante", y a lo largo de ambos se aprecia "su madurez musical, con letras y arreglos que ayudan a conocer mejor su faceta artística".

Sobre "El Sermón de la Liberación", Leandro comenta: "para mí era como hacer un juego, como auto burlándome de mí mismo. Como una especie de abrir una percepción que no fue marcada por nada particularmente. Simplemente se me dio el darme cuenta de que tenía muchísimas posibilidades. ¿Viste?, tanto compositivas, musicales y vocales. Y como que me empezó a encantar eso. Y cada vez tenía la sensación de que dejaba de charlar con un amigo y me auto sentía que era un pesado y entonces digo de nuevo yo mismo con este sermón de la liberación. Prefiero contar el presente y no como llegué hasta acá".

Respecto a "Enfermedades", lo describe como "un trabajo mucho más adolescente". "En fin, lo que sintetiza como todo mi inicio y yo creo que los inicios son como un caño que le va quedando una basura. Cuando uno va creciendo, empieza a componer, empieza a ejercitarse. limpiar ese caño, limpiar esa vía. Y yo siento que Enfermedades fue como el primer receptáculo de cosas que podes y no podés hacer". El nombre del EP busca "abrazar por ahí las partes que no son tan positivas. Viste de la vida como en las enfermedades. Viste como una antítesis súper hecha primitiva. enfermedad que atenta contra la vida. Y yo también estaba como en una cosa de que de que me auto decía que mis canciones eran feas como para poderme habilitar a hacer lo que yo quisiera. Viste entonces intente abrazar lo abyecto, lo loco, la enfermedad".

"Un Día en Las Toscas": Música y Audiovisual

Actualmente, el cantante está promocionando su mediometraje, “Un Día en Las Toscas”, un material audiovisual que mezcla música con escenas en el popular balneario de la costa de oro uruguaya Las Toscas. "La idea este surge originalmente como de un ping pong de ideas que tuvimos con el realizador Pablo Martín, inicialmente iba a ser un contenido mucho más corto, si quieres, mucho menos desafiante". El lanzamiento de “Un Día en Las Toscas” se realizó el pasado miércoles 17 de febrero y se puede comprar el acceso en nicetotickets.com.ar. Según Leandro, el mediometraje musical "tendrá de todo un poco", incluyendo "reflexiones interesantes y lugares insignes de la zona".

Temporada de Lluvia - Leandro Aquistapacie (en vivo @ Las Toscas)

Influencias, Bandas y Futuro

Además de su carrera solista, Aquistapacie realiza arreglos musicales para teatro y es parte de dos bandas de la escena musical independiente de Montevideo: Algodón y Piel. En Algodón, participa como "una especie de navaja suiza o de comodín", tocando guitarra, teclado y compartiendo a veces un segundo teclado. Piel es "muy parecido (Algodón), porque surgieron todos como el mismo gran colectivo uruguayo, y de ahí surgen como un compendio de bandas, que creo que hay más banda que integrantes en el colectivo. Entonces son todo como permutaciones de la misma persona, con distintos compositores encabezando básicamente. muchos integrantes de bandas entre algodón, entre piel entre mi banda".

Leandro define su estilo musical como un "rock pop cálido con tintes folk", marcado por una "impronta de autor", con toques de "rock Lizcano". Utiliza palabras como "Broncínea (bronce)" para referirse a su música, describiéndola como un fondo con "una luz amarilla, medio marronazo, y dorada". El artista ya tiene un "segundo disco en el horno". "Estoy poniendo mi alma y mi vida en ese disco y va a salir el primer sencillo en marzo. Entonces eso es lo primero. Ya voy a arrancar con un par de sencillos luego el disco largo entero que va a estar increíble". La invitación queda hecha para disfrutar del mediometraje “Un Día en Las Toscas” y conocer más de cerca la música de Leandro Aquistapacie, un artista de la escena musical uruguaya que no se debe dejar de escuchar.

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