Los canelones son una receta tradicional muy versátil que permite aprovechar ingredientes de otras preparaciones. Sin embargo, esta combinación de espinacas, salmón y queso ricota destaca por ser una opción original, equilibrada y deliciosa, ideal para ofrecer a la familia un plato diferente que combina el valor nutricional del pescado azul con la frescura de los vegetales.

Información nutricional y beneficios del salmón
El salmón es un alimento altamente valorado por su contenido en proteínas y ácidos grasos omega-3. Estos nutrientes son fundamentales para ayudar a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre, lo que convierte a este plato en una alternativa saludable y nutritiva.
Ingredientes principales
Para preparar una versión equilibrada para 4 personas, necesitarás los siguientes elementos:
- 300 gr de salmón fresco (sin piel)
- 150 gr de queso ricota o queso crema
- 100 gr de queso rallado para gratinar
- 1 cebolla picada
- 20 láminas de pasta para canelones
- Aceite de oliva, sal, pimienta y nuez moscada
- Para la bechamel: ½ litro de leche, 40 gr de harina y 30 gr de mantequilla

Preparación paso a paso
1. Elaboración del relleno
Comienza pochando la cebolla en una sartén con aceite de oliva hasta que esté transparente. Si utilizas espinacas frescas, puedes añadirlas directamente lavadas y cortadas en tiras, ya que conservan mejor su valor nutritivo; si son congeladas, es recomendable saltearlas para eliminar el exceso de humedad. Cuando las espinacas estén cocinadas, incorpora el salmón en trozos pequeños y cocina ligeramente. Finalmente, añade el queso ricota (o queso crema tipo Philadelphia), mezcla bien y sazona al gusto con sal, pimienta y nuez moscada.
2. Preparación de la bechamel
Derrite la mantequilla en una olla, añade la harina y cocina durante un par de minutos sin que tome color para crear un roux. A fuego lento, vierte la leche fría poco a poco mientras bates enérgicamente con varillas para evitar grumos. Cocina hasta que espese y rectifica la sazón con sal, pimienta y un toque de nuez moscada.
3. Montaje y horneado
Si la pasta no es de cocción directa, cuécela siguiendo las instrucciones del paquete. Una vez lista, escurre las láminas y rellénalas una a una con la mezcla preparada. Colócalas en una fuente para horno previamente engrasada o con una base de salsa de tomate. Cubre los canelones con la bechamel, espolvorea el queso rallado y gratina durante 15-20 minutos a 200-215 ºC hasta obtener un tono dorado.
Canelones de carne y bechamel, una delicia gratinada
Consejos del chef
- Textura ideal: Para una textura más sedosa y suave, el queso crema es una excelente opción.
- Ahorro de tiempo: Puedes utilizar láminas de pasta que no requieran cocción previa; se cocinarán perfectamente con la humedad del relleno y las salsas durante el horneado.
- Versatilidad: Si te sobra relleno, puedes congelar los canelones montados por separado en una bandeja para tener unidades listas en cualquier momento.
- Acompañamiento: Este plato combina a la perfección con una ensalada fresca de rúcula, tomate y aceitunas con un toque de vinagre balsámico.