El establecimiento del ferrocarril en Chile fue un proceso paulatino, no exento de dificultades. Los altos costos de inversión y la oposición de agentes que defendían los intereses del empresariado del transporte mediante diligencias y carretas, fueron algunos de los obstáculos. La construcción de la primera vía férrea en Chile, como extensión de la explotación minera y para satisfacer la presión exportadora, nació de la necesidad de mejorar el transporte.
Así, en el norte de Chile se estableció el primer ferrocarril, que recorrería la ruta de Caldera a Copiapó con 81 km de extensión en 1851, asociado al auge de la explotación minera de Chañarcillo.
La Estación Pan de Azúcar: Un Punto Clave
La estación de Pan de Azúcar se ubicaba en la comuna de Coquimbo, en la región homónima de Chile, cercana a la entonces localidad rural de La Cantera, a una altitud de 87 metros sobre el nivel del mar. Esta estación fue inaugurada en 1862, coincidiendo con la época en que el ferrocarril, destinado a unir las ciudades de La Serena y Coquimbo con Ovalle, alcanzaba el sector de Las Cardas.

Posteriormente, la línea férrea llegaría hasta Higueritas en 1866 y Angostura en 1870.
Desarrollo de las Primeras Líneas Ferroviarias
El Ferrocarril Coquimbo - La Serena
Al igual que muchos ferrocarriles en el norte de Chile, la línea entre Coquimbo y La Serena surgió como una extensión de la actividad minera. La idea inicial de una vía férrea entre La Serena y Coquimbo provino de Charles S. Lambert, propietario de la Fundición de las Compañías y de la Mina El Brillador. Las gestiones para su concreción fueron impulsadas por el Intendente Francisco Solano Astaburuaga, quien buscaba establecer un ferrocarril a través de la constitución de una sociedad financiera. Sin embargo, este plan no se materializó hasta 1862, año en que finalizó la construcción de la vía férrea La Serena - Coquimbo, con un trazado de 13 km.
En este tramo, también se conoció a "El Tren Lolero", una denominación que derivaba del uso frecuente por parte de un gran número de estudiantes secundarios y universitarios de La Serena y Coquimbo que lo utilizaban para regresar a sus hogares.
Expansión Hacia Ovalle
La ciudad de Ovalle, situada en el Valle del Limarí, impulsada por la fuerte necesidad de transportar minerales y pasajeros, inició la construcción de su vía férrea en 1861. Al año siguiente, la línea alcanzó el límite norte de Ovalle. No obstante, problemas legales y técnicos demoraron la llegada del ferrocarril hasta el mineral de Panulcillo hasta 1868.
LA CONQUISTA DEL PUERTO: 140 AÑOS DEL FERROCARRIL EN PAJARES - DOCUMENTAL
Varios años después del establecimiento de la vía férrea en Ovalle, se creó la maestranza ferroviaria en 1915, un recinto dedicado a las reparaciones y actividades de mantenimiento requeridas por los ferrocarriles. La estación de Ovalle se ubicó fuera de la ciudad, donde funcionó durante muchos años.
El Ferrocarril del Valle del Elqui
En 1882 se constituyó la "Sociedad Anónima Ferrocarril de Elqui", y al año siguiente se inició la construcción de la línea, cuya vía se emplazó adyacente al cauce del Río Elqui. Para 1886, la vía había llegado hasta Rivadavia. Sin embargo, las crecidas del río Elqui en 1888 destruyeron gran parte de esta infraestructura. Como consecuencia, se realizó un nuevo trazado alejado del río, que bordeaba los cerros del valle, lo que implicó la construcción de seis túneles.
Líneas en el Sur de la Región de Coquimbo
En 1888, fue autorizada la construcción y el trazado de la vía férrea que iría desde la ciudad costera de Los Vilos hasta los poblados interiores de Illapel y Salamanca. En esta sección destacaron importantes obras de ingeniería, como el puente de dos tramos sobre el río Conchalí, el puente sobre el río Choapa y otro sobre el río Illapel. La pendiente del sector representó un desafío adicional para los ingenieros de la época.
El tramo férreo entre los poblados de Illapel y Salamanca se constituyó como un ramal de la línea principal. Este trazado fue autorizado por el presidente José Manuel Balmaceda, en paralelo con el tramo Los Vilos-Illapel.
Últimas Extensiones y Consolidación
En 1889, se dio inicio a la construcción de la vía férrea de Ovalle a San Marcos, una localidad ubicada al sureste de Ovalle, pero la revolución de 1891 paralizó los trabajos. En 1896, el tren llegó hasta Paloma y recién en 1911 la línea se extendió hasta San Marcos. Tiempo después, se construyó el túnel El Espino, con la finalidad de establecer una conexión con las ciudades de Combarbalá e Illapel.

En la región de Coquimbo, la mayoría de las iniciativas ferroviarias estuvieron inicialmente en manos de privados. Sin embargo, la Empresa de los Ferrocarriles del Estado (EFE), creada en 1884, se hizo cargo progresivamente de las vías férreas y de su maquinaria, especialmente entre 1896 y 1901.
Apogeo y Declive del Ferrocarril
En la década de 1940, Chile contaba con algunas de las mejores máquinas férreas en América Latina, y el ferrocarril era entonces el medio de transporte por excelencia. No obstante, en la década de 1970, comenzó un proceso de decadencia debido a la falta de recursos para su mantenimiento. A esto se sumó la fuerte competencia ejercida por el creciente sector del transporte carretero.
En los inicios de este rubro, los ingresos superaban a los gastos. Sin embargo, con el transcurso de los años, los gastos se incrementaron, mientras que los ingresos disminuyeron, marcando el declive de la era dorada del ferrocarril.