Situación actual de la industria salmonera en el entorno lacustre
La relación entre la industria salmonera y las comunidades que habitan la cuenca del Lago Llanquihue enfrenta una etapa de debate y tensión. Actualmente, las empresas Camanchaca y Caleta Bay mantienen operaciones activas en sectores específicos como Playa Maqui y Totoral. Estos proyectos, en muchos casos, fueron construidos y comenzaron a operar antes de la entrada en vigor de la Ley de Bases del Medio Ambiente (Ley 19.300).
El sistema de cultivo utilizado se basa en un modelo de flujo abierto, que emplea derechos de aguas superficiales con una demanda de 225 litros por segundo. Aunque los residuos líquidos industriales (RILes) son tratados mediante filtros rotatorios y desinfección UV antes de su descarga, la convivencia de esta industria en un polo estratégico de alta conectividad hacia Puerto Varas y Puerto Octay sigue generando controversia sobre la calidad del agua y la compatibilidad territorial.

El fracaso de las instancias de diálogo municipal
Recientemente, se suspendió una reunión crucial programada por la Asociación de Municipalidades de la cuenca del Lago Llanquihue, la cual debía celebrarse en la municipalidad de Frutillar. En la cita, programada para el mediodía de un viernes 20 de marzo, debían participar los alcaldes de las comunas de Puerto Octay, Llanquihue, Frutillar y Puerto Varas, junto con representantes de los gremios salmoneros. Sin embargo, por falta de quórum -al que solo asistió el alcalde de Frutillar, Javier Arismendi- el encuentro fue cancelado.
El alcalde Arismendi lamentó el fracaso del encuentro, subrayando que la convocatoria se realizó con la debida antelación para que todos los integrantes estuvieran presentes. Tras esta fallida instancia, el jefe comunal reafirmó su postura de exigir el retiro total de las balsas de cultivo de salmones de las aguas del lago en un plazo no superior a cinco años. Arismendi criticó la falta de avances en normativas que permitan una protección eficaz de los cuerpos de agua dulce y que regulen el retiro de estas instalaciones.
Importancia estratégica del ecosistema
La protección del fondo del lago es una prioridad para las autoridades locales, no solo por su valor como segundo lago más grande de Chile y la diversidad de especies que alberga, sino también porque el Lago Llanquihue representa uno de los destinos turísticos más importantes del país.
Iniciativas comunitarias y desarrollo local en Puerto Octay
Paralelamente a los conflictos regulatorios, la comunidad de Puerto Octay ha impulsado proyectos enfocados en el reimpulso local. Un ejemplo es la iniciativa público-privada “Botes de Octay”, que logró que familias locales construyeran cinco veleros modelo Optimist durante varios fines de semana. Este proyecto busca estrechar los lazos comunitarios y fomentar el disfrute del entorno lacustre.
El arquitecto Rodrigo Puchi, coordinador del proyecto, destacó la experiencia de trabajo conjunto entre padres e hijos. Los veleros fueron botados al Lago Llanquihue el 1 de octubre, marcando el inicio de un proceso de entrenamiento para que un equipo local represente a la comuna en el Campeonato Nacional de Escuelas de Velas en la Bahía de Octay.

En este contexto, empresas del sector, como AquaChile, han participado en eventos comunitarios para reafirmar su vínculo histórico con la zona. La compañía destacó que Puerto Octay es el lugar de origen de sus operaciones en agua dulce lacustre, señalando que, a pesar de los cambios en las tecnologías de cultivo -pasando de las antiguas balsas de madera a sistemas modernos-, la empresa mantiene una presencia relevante mediante la generación de empleo y servicios en la comuna.