La gesta de Miguel Vallecillo: Camarón en París y la memoria del flamenco

El salto a París: Un visionario del flamenco

La historia de la internacionalización del flamenco en Francia no puede entenderse sin la figura de Miguel Vallecillo Mata (Tetuán, 1950). Buscando huir de la España gris de la época y atraído por los ecos de Mayo del 68, Vallecillo viajó de Jaén a París solo y con apenas mil pesetas en el bolsillo. Su tenacidad fue tal que pagó su billete vendiendo cuadros que él mismo había pintado.

A su llegada, Miguel se convirtió en un pionero absoluto. Hasta ese momento, los conciertos de flamenco en la capital francesa se programaban exclusivamente para inmigrantes españoles o para un público nativo elitista. Vallecillo, a través de su promotora Pomelo Flamenco y sin ninguna ayuda institucional, se encargó de expandir este arte hacia nuevos horizontes.

Mapa conceptual del recorrido de Miguel Vallecillo desde Jaén hacia la escena cultural parisina de los años 80.

Camarón de la Isla: El mito internacional

El punto de inflexión en su carrera -y en la proyección del género- ocurrió en 1987, cuando logró llevar a Camarón de la Isla a París. La experiencia fue un éxito rotundo, lo que llevó a repetir la cita un año después. Gracias a estos conciertos, Camarón se consolidó como un mito internacional y Vallecillo obtuvo, por primera vez, una retribución económica significativa por su labor.

Más allá de lo profesional, ambos fraguaron una profunda amistad. Miguel incluso intentó apoyarle en sus conocidos problemas personales con las drogas durante aquel periodo de intensa actividad artística.

Rescate documental: "Allí en París"

Durante años, el papel de Vallecillo permaneció en la sombra. Sin embargo, los cineastas Alba Crespo y Antonio Barquero decidieron rescatar su historia tras descubrir su perfil en redes sociales. En Instagram y YouTube, Miguel compartía fotografías íntimas y vídeos en VHS de artistas como Camarón y Enrique Morente -a quien también llevó a París en 1990-, capturados en camerinos o en momentos cotidianos fuera del escenario.

Este material inédito dio pie al documental Allí en París. La narrativa del filme se construyó sobre la base de un Miguel que, con resignación pero con una memoria lúcida, decidió contar su verdad:

  • La desconexión entre su mentalidad y la España de los 70 y 80.
  • La falta de reconocimiento institucional a su labor como gestor cultural.
  • El valor sentimental y cultural de sus archivos personales, tratados con extremo cuidado durante el rodaje.

ENTREVISTA: FLAMENCO EN FRANCIA

La lucha contra la invisibilidad

Alba Crespo destaca la tranquilidad con la que Miguel relata su trayectoria, una calma nacida de la impotencia por no haber sido reconocido oficialmente. Al igual que otras figuras como Mario Pacheco, Vallecillo trabajó siempre desde la periferia del discurso oficial.

Hito Año Detalle
Primera incursión en París 1983 Cirque d’Hiver, un espacio con historia.
Consagración de Camarón 1987 Proyección internacional del artista.
Tour de Morente 1990 Continuación de la labor de difusión.

El proyecto, realizado de manera altruista por un equipo apasionado, sirve hoy para devolver a Miguel Vallecillo el lugar que le corresponde en la historia del flamenco, salvaguardando una memoria que, de otro modo, se habría perdido en el olvido.

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