Caldes de Malavella

Caldes de Malavella es un municipio de la provincia de Gerona, en Cataluña, España, que oficialmente se conoce como Caldes de Malavella (Caldas de Malavella). Este municipio, integrado en la comarca de La Selva, se sitúa a 20 kilómetros de la capital provincial, Girona. Es conocido por su riqueza natural, histórica y cultural, con una historia y una cultura profundamente ligadas al termalismo. Sus orígenes se remontan a la época romana y actualmente cuenta con una población de aproximadamente 8.673 habitantes.

Con una superficie de bosque de 30 Km², Caldes de Malavella permite adentrarse en sus frondosos bosques y disfrutar de la paz que ofrecen. La situación del municipio y de toda la llanura de la Selva, entre elementos de tipo mediterráneo y centro-europeo, propicia una riqueza biológica poco común.

Geografía y Relieve

El municipio de Caldes de Malavella se encuentra entre la Depresión de la Selva y la Serralada Litoral. Su relieve se caracteriza por un extenso valle situado entre las cuencas de los ríos Ter y Tordera, quedando al este la cordillera Litoral. El norte forma parte de la cuenca del río Oñar, donde desembocan varias rieras que atraviesan el municipio. El sur y el sureste del territorio son más accidentados, con altitudes que superan los 250 metros. Por el oeste se encuentra la cabecera de la riera de Sils, que forma parte de la cuenca del Tordera.

La altitud oscila entre los 293 metros al sureste (Puig Verd) y los 88 metros a orillas de una riera de la cuenca del Tordera al oeste. El pueblo se alza a 92 metros sobre el nivel del mar. A lo largo del tiempo, esta zona ha experimentado numerosos movimientos sísmicos, lo que ha propiciado la aparición de diferentes volcanes y de las famosas fuentes termales y medicinales, uno de sus principales atractivos turísticos en la actualidad.

Paisaje general de Caldes de Malavella con bosques y colinas

Historia

Orígenes y Época Romana

Los orígenes del pueblo de Caldes de Malavella se remontan al Paleolítico superior, gracias al descubrimiento de unos restos de fósiles en el Puig de les Ànimes. Estos restos demuestran que Caldes ya era lugar de paso en el Paleolítico, pues en época de caza los grupos humanos se desplazaban siguiendo los rebaños de animales, deteniéndose a descansar en lugares con agua.

Sin embargo, no es hasta el siglo I d.C., con la romanización, que Caldas se convierte en un verdadero núcleo urbano. La presencia de agua fue fundamental para este desarrollo, transformando a Caldas en una importante estación termal conocida como Aquis Voconis o Aquae Calidae. A diferencia de otras ciudades romanas que nacieron por interés militar o estratégico, Caldes se constituyó a partir de un interés por la salud y el ocio. La gente acudía a las termas para curarse, ya que se creía que el agua de Caldas poseía cualidades terapéuticas. El hecho de que se situara cerca del trazado de la Vía Augusta favoreció que numerosos viajeros se detuvieran para descansar y avituallarse.

Infografía o esquema de las Termas Romanas de Caldes de Malavella

Época Medieval

A lo largo de los siglos, Caldas evolucionó, alcanzando la época medieval. Durante este periodo, el aspecto del núcleo urbano varió, destacando el amurallamiento de la villa. De este amurallamiento aún quedan algunos lienzos de pared y tres torres circulares ubicadas en el cerro de Sant Grau.

Otro castillo importante, llamado de Malavella y datado en el siglo XI, se encuentra en el cerro de Sant Maurici. En su época, este castillo era de proporciones considerables. En este mismo lugar se halla la ermita de San Maurici, de época más moderna, construida aprovechando una de las torres del castillo y que consta de una sola nave.

Cabe destacar que en Caldas hubo diferencias entre la iglesia y la nobleza, por lo que la iglesia románica de Sant Esteve no formó parte del núcleo urbano fortificado.

La Villa Balnearia y el Modernismo

Es a partir de la segunda mitad del siglo XIX cuando Caldes de Malavella se transforma paulatinamente en una villa balnearia. Los manantiales que hicieron posible esta transformación estaban situados en tres colinas principales: el Puig de les Ànimes, que albergaba más de dos manantiales, los dos surtidores de la Font Gran, la fuente de la Pedrera, la fuente Xica y la fuente del Fetge. En el núcleo urbano, en el Puig de Sant Grau, se ubicaban las fuentes tradicionalmente explotadas por los vecinos: los Bullidors, el raig de Sant Grau, la fuente del Hospital y la fuente de Sant Narcís o d’en Pla.

En el año 1840, se construyó el primer establecimiento de baños moderno, aprovechando las aguas de “Els Bullidors”. Posteriormente, se instalaron otras casas de baños, pequeños edificios con capacidad limitada, que serían los antecedentes de los futuros balnearios del siglo XIX. Con la construcción de los grandes balnearios, Caldes se consolidó como pueblo de veraneo, funcionando en torno a la actividad balnearia.

Este desarrollo generó cambios significativos en la estructura de la población. Caldes creció y se expandió alrededor del área de influencia de los balnearios, donde se construyeron nuevas edificaciones (chalets, casas, torres) de aspecto modernista. También surgieron otros elementos como jardines, parques y paseos, utilizados por los veraneantes para disfrutar de la calma y tranquilidad de la vida rural. Debido a la importancia del agua, las actividades económicas se modificaron para girar en torno al agua y los visitantes, e, paralelamente a la revitalización de la actividad termal, se inició un proceso de comercialización del agua mineral, que no alcanzaría dimensiones considerables hasta los años treinta del siglo XX.

Antigua foto del Balneario Vichy Catalán o una calle con edificios modernistas en Caldes de Malavella

Patrimonio y Lugares de Interés

Termas Romanas

Las termas romanas son una muestra excelente de edificaciones dedicadas a la salud. Esta ciudad, cercana a la Via Augusta, aprovechó sus dos conjuntos termales, uno en el Puig de les Ànimes y el otro en el Puig de Sant Grau, para construir termas entre los años 40 y 50 d.C. Uno de los lugares de visita casi obligatoria son las Termes Romanes de Sant Grau, un monumento histórico de interés nacional. Los restos de estas termas, que datan del siglo I d.C., aún se conservan en buen estado, destacando una gran piscina cuadrada donde los romanos se relajaban después de largos períodos de viaje por la Vía Augusta o de trabajo en los alrededores.

Se pueden observar los mecanismos de funcionamiento del agua, casi intactos. El edificio consta de una piscina central rodeada de habitáculos destinados a la realización de tratamientos a base de aceites. En la parte trasera, hay tres espacios que se cree que eran estancias para usar aceites. Los hallazgos de las excavaciones se exponen en el Museo de Arqueología de Cataluña, en Girona.

Encima de las termas, se encuentra la Glorieta de Sant Grau, un templete de estilo noucentista construido entre 1910 y 1915, que protege la Fuente de la Roqueta o de Sant Grau.

Castillos y Ermitas Medievales

En cuanto a la época medieval, justo detrás de la Glorieta, en el centro del núcleo urbano, se encuentran los restos del castillo medieval de Caldes. Aún se pueden observar tres de sus torres y parte de la muralla.

También se encuentra la Iglesia Sant Grau, una ermita del siglo XII que podría haber formado parte de este castillo. En la zona de Sant Grau se hallan los restos del castillo de Caldas, documentado por primera vez en 1362.

Por otro lado, en Sant Maurici se encuentran los restos del antiguo castillo de Malavella, documentado en 1057. Este castillo se construyó en una zona elevada para el control del territorio, con restos del siglo XII de color negro, proveniente de las piedras de basalto que forman el cerro, vestigios de una antigua chimenea volcánica. La ermita de Sant Maurici se halla junto a los restos del castillo, probablemente erigida para continuar el culto religioso que ya se realizaba en la antigua ermita del castillo, aprovechando sus viejas estructuras.

Ruinas del Castell de Malavella o del Castell de Caldes

Iglesia Parroquial de Sant Esteve

La Iglesia Parroquial de Sant Esteve es de origen románico, construida a finales del siglo XI. Aunque ha sido muy modificada en varias ocasiones, lo que se observa actualmente es mayoritariamente del siglo XVII. Fue una de las posesiones del monasterio de Sant Salvador de Breda. Presenta una planta basilical compuesta de tres naves (la central con bóveda de cañón ligeramente apuntada, y las laterales con bóveda de cuarto de ciclo) y tres ábsides decorados con arquerías lombardas. Las naves están separadas por grandes pilares cuadrados que sostienen seis grandes arcadas de media punta. El edificio remata con un ábside central y dos absidiolas con pequeñas ventanas que iluminan el altar mayor y el presbiterio.

Su fachada es de estilo renacentista, y a ambos lados de la puerta, en la parte inferior, se pueden ver unas grandes calderas, uno de los símbolos de Caldes. A la izquierda del portal, un sarcófago presenta una inscripción que data de 1267. Esta iglesia, que combina elementos románicos y barrocos del siglo XI, está situada en el centro de la plaza de Sant Esteve y rodeada por edificios modernistas, neoclásicos y eclécticos, destacando la Casa Quintana.

Fuentes Termales y Balnearios

En pleno centro histórico de Caldes de Malavella, destacan las fuentes de agua termal, que alcanzan una temperatura de 60 °C. Las aguas con propiedades curativas que brotan de sus fuentes son el principal atractivo del municipio.

  • Font de la Roqueta o de Sant Grau: Protegida por la Glorieta de Sant Grau.
  • Font de Sant Narcís: Una fuente muy accesible.
  • Font dels Bullidors: A su lado, se encuentra la Casa Rosa, una vivienda de veraneo modernista con formas trapezoidales y simétricas, y cerámica, adquirida por el Ayuntamiento a finales del siglo pasado para usos públicos.
  • Fuente de la Mina o Raig d’en Mel: Una de las fuentes más conocidas. Surgió por una extracción de tierras para desecar un campo pantanoso. Al fondo de una pequeña depresión brota con fuerza el agua termal a unos 60 °C, que se aprovecha en unos lavaderos.

La población cuenta con tres balnearios que aprovechan las aguas termales del municipio. El edificio modernista más importante de la localidad es el Balneario Vichy Catalán, cuya construcción se inició en 1898 por iniciativa del Dr. Modest Furest i Roca, con un proyecto de estilo neomudéjar elaborado en gran parte por Gaietà Buigas. Su fachada es de estilo neomozárabe-modernista, destacando por sus dos torres centrales y otras dos en los extremos. El balneario está rodeado de jardines y zonas verdes que crean un paraje cautivador. En su interior, hay una pequeña capilla dedicada a San José y San Esteban.

El 1881 Hotel Balneario Vichy Catalán es famoso por su agua mineral natural con gas, comercializada embotellada desde hace más de un siglo, conocida por sus propiedades digestivas y terapéuticas. Inaugurado a finales del siglo XIX, es uno de los balnearios más emblemáticos de España, tanto por sus baños como por su agua termal, que aún hoy puede beberse directamente de la fuente y brota caliente. Su arquitectura modernista, fachada de tonos terracota y jardines centenarios evocan los grandes balnearios de época. Su circuito termal permite sumergirse en auténtica agua Vichy a entre 32 y 35 grados, además de ofrecer tratamientos de belleza y masajes (se recomienda reservar con antelación, ya que el acceso no siempre está incluido). El hotel también dispone de piscina exterior climatizada y el restaurante Delicius, donde algunas preparaciones incorporan agua termal Vichy Catalán.

También se encuentra un establecimiento termal que data de la segunda mitad del siglo XIX, restaurado y ampliado en 1912 por Eusebi Bona. Destaca por el cuidado diseño de los ornamentos florales de las ventanas y los rosetones de su fachada. En sus alrededores, se encuentra la Casa Pla i Deniel, de finales del siglo XIX y de estilo neoclásico.

Es imprescindible una visita al centro museográfico Espai Aquae, donde se puede disfrutar de un recorrido por el legado natural y cultural forjado por las aguas de Caldes, a través de nueve sorprendentes espacios expositivos.

Arquitectura Modernista y Novecentista

Caldes de Malavella es un escaparate de arquitectura modernista y noucentista, especialmente visible en sus ramblas y zonas de veraneo.

  • Rambla dels Recolons: Concebida como lugar de reposo y paseo, fue urbanizada por el Sr. Bartolomé Recolons, quien promovió la construcción de edificaciones para los veraneantes que acudían a tomar las aguas. Estas construcciones son de estilo modernista y noucentista, destacando la sensibilidad por las formas redondeadas y los trabajos de forja y cerámica. Aquí se encuentran ejemplos como: Casa Mas i Ros, Chalet de Antoni Mas, Casa Motlló, Colònia Rodríguez (un conjunto de cinco viviendas independientes, ejemplo de la arquitectura de las colonias textiles), Bell Estar, Torre Can Sala y Villa Rosario (conocida también como la Torre de los Alemanes).
  • Rambla Rufí: Otra rambla donde se pueden encontrar construcciones modernistas y neoclásicas de principios del siglo XX, como la Torre dels Alemanys y la Casa Bell-Estar.
  • La Granja: Esta urbanización, promovida en los años veinte, ofrece un paseo y un entorno repletos de elementos y chalets modernistas, noucentistas y eclécticos, como la Torre 2, Villa Catalina o la Torre dels Cavalls. En el centro de la zona se encuentra un parque público con la fuente de la Vaca, un lugar tradicional de encuentro.
  • Avenida del Dr. Furest: Es el camino que lleva desde la estación de ferrocarril hasta el pueblo.

Otros Lugares de Interés

  • Cal Pebrot: En la Plaza Sant Grau, es una casa incluida en el Inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña. Una de sus ventanas conserva la fecha de 1679. En la fachada, una baldosa representa a Sant Grau con la fecha 1984.
  • Plaza dels Polls: Antiguo lugar del mercado medieval.
  • Casas medievales: Como Cal Ferrer de la Plaza (en la plaza del Ayuntamiento) o Can Trelles (en la Plaza Pequeña).
  • Teatro-Cine de Caldes de Malavella: Un equipamiento cultural para sus habitantes.
  • Memorial Mestre Mas Ros: Erigido en honor a su obra como compositor de sardanas.
  • Camp dels Ninots: Uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Cataluña y la península ibérica. Aquí se han localizado restos del Pleistoceno inferior concentrados, en gran cantidad y en un estado de conservación extraordinario.
  • Árboles singulares: El Ayuntamiento ha inventariado una veintena de ejemplares de interés local. Destaca el Pino de can Teixidor o de Can Llimona, visible desde muchos puntos del municipio por su altura (unos 20 m), y el alcornoque de can Roig, con el perímetro más grande (5 m).

Actividades y Ocio

Senderismo y BTT

La visita a Caldes de Malavella fascinará a cualquier visitante por la cantidad de actividades diferentes que se pueden realizar. Los amantes de la naturaleza pueden optar por practicar senderismo gracias a dos magníficas rutas: la Ruta de Riera Benaula y la Ruta de Riera de Santa Maria.

Además, muy cerca de Caldes de Malavella se pueden realizar tres rutas de BTT: la Ruta de las Ermitas, la Ruta de Sant Maurici y la Ruta de Camps de l’Onyar. Todos estos itinerarios se adentran en los bosques de La Selva y se caracterizan por sus encantadores arroyos y saltos de agua.

Para caminar, la Ruta Termal ofrece una forma diferente de disfrutar del paisaje. Es un recorrido de casi 14 kilómetros que empieza en Cassà de la Selva y termina cerca del Hotel Camiral, en la zona de la Creu de la Mà. Atraviesa bosques, campos y zonas de cultivo, cruza el centro de Caldes de Malavella (donde se encuentran las termas romanas y el balneario) y discurre junto al complejo de golf. Se puede hacer a pie o en bici, siendo especialmente agradable a primera hora del día en los meses más calurosos.

Del Trail de los Valles de Lanzo al corazón de Turín en bici

Golf

Caldes de Malavella es también un destino para los amantes del golf. La principal actividad económica en el sector servicios incluye el golf. El Hotel Camiral, rodeado de jardines y naturaleza, ofrece acceso directo a uno de los mejores campos de prácticas de golf de España. La zona cuenta con el Campo de golf PGA Catalunya, en Camiral A Quinta do Lago Resort.

Experiencias Culturales

Para quienes deseen profundizar en la historia de la zona, Atri, Cultura i Patrimoni organiza visitas guiadas durante todo el año. Algunas permiten descubrir las termas romanas con un arqueólogo; otras recorren el casco antiguo de Anglès o los castillos medievales de Torcafelló y Sant Iscle, antiguos bastiones del vizcondado de Cabrera. También hay rutas menos habituales, como la que recorre Osor a través de las historias de las mujeres que gobernaban el pueblo en el siglo XV.

Si la visita coincide con los meses de junio o julio, se puede vivir la experiencia de la leva del corcho. Durante esas semanas, los "peladores" extraen a mano la corteza de los alcornoques en los bosques de les Gavarres. En Can Vilallonga, una masía en Cassà de la Selva, se organizan visitas guiadas que incluyen un desayuno en el bosque y explican el proceso de transformación del corcho.

Gastronomía y Vinos

La tierra de Caldes de Malavella sustenta una cocina profundamente arraigada. La comarca de La Selva mantiene un fuerte vínculo con la tradición agrícola y ganadera, combinado con un saber hacer gastronómico transmitido de generación en generación. Aquí se cultiva, se cría y se cocina con respeto por el producto y por los tiempos de cada elaboración.

Entre los platos estrella de la comarca destacan el pato con peras, las perdices con coles, la ternera con setas y el jabalí con mermelada de fresa. De postre, se pueden disfrutar las galletas de Vichy, acompañadas de un chupito de ratafía, y todo regado con un buen vaso de agua de Caldes.

En el resort Camiral, existen varias propuestas gastronómicas: el Camiral Bistro ofrece carnes y pescados a la brasa; The Club Café, con terraza frente al campo de golf, es ideal para un almuerzo informal; y Origin, bajo la dirección del chef David Vives (ex El Celler de Can Roca), rinde homenaje a la cocina catalana con platos tradicionales reinterpretados con un toque contemporáneo.

Fuera del resort, se encuentran restaurantes como Can Valls, en Sant Martí Sapresa, que ofrece cocina catalana con toques modernos y buenas carnes. Otra opción es Can Cordons, una masía de piedra con más de 300 años de historia en Riudarenes, que sirve cocina catalana con recetas tradicionales, trabajando con productos de su huerto y proveedores locales.

En Caldes de Malavella también hay espacio para el vino. En los restaurantes del Hotel Camiral se sirve el vino ecológico de Eccocivi, una bodega situada en Sant Martí Vell, fundada por la diseñadora Elsa Peretti para recuperar la tradición vinícola de la zona. Todos sus beneficios se destinan a proyectos sociales y medioambientales a través de su fundación. La bodega puede visitarse y está ubicada en un paraje natural privilegiado.

Plato típico de la gastronomía de La Selva, como pato con peras

Alojamiento

Caldes de Malavella es famoso por sus balnearios, que ofrecen la opción de alojarse y disfrutar de una estancia relajante. La comarca de La Selva cuenta con una gran oferta de alojamientos, sobre todo rurales, en medio de la naturaleza. Estos incluyen masías, casas rurales, con o sin piscina, chimenea, y con diferentes capacidades, adaptándose a diversas necesidades.

Además del Hotel Camiral y el Hotel Balneario Vichy Catalán, se encuentra el hotel Lavida, que propone una versión más sencilla del resort, con habitaciones informales y menos prestaciones, aunque sí una ducha especialmente amplia.

Fiestas y Eventos

  • Feria de la Tierra: Se celebra el segundo domingo de marzo, con motivo de la festividad de Sant Antoni Abat. Se organizan diversas actividades donde los animales son protagonistas, como paseos en poni, y un mercado de productos artesanales y alimentación. También hay talleres, espectáculos infantiles, actividades solidarias y degustaciones de cervezas y queso.
  • Fiesta Mayor: Caldes de Malavella celebra su gran fiesta mayor el primer fin de semana del mes de agosto.
  • Feria del Agua: Se lleva a cabo el primer fin de semana de octubre.

Mejor Momento para Visitar

Caldes de Malavella se puede visitar en cualquier momento del año, ya que las temperaturas suelen ser suaves. El verano es cuando es más turístico. En invierno se puede encontrar una imagen más diferente, y las estaciones de primavera y otoño son ideales para realizar rutas y practicar deportes en la naturaleza.

Imprescindibles

  • Visitar la Iglesia de Sant Esteve.
  • Explorar las Termas Romanas.
  • Conocer las fuentes de aguas termales: Font de la Mina, La Granja y la Font de la Vaca.
  • Relajarse en el Balneario de Vichy Catalán.
  • Visitar el Castillo de Malavella.

Alrededores de Caldes de Malavella

Esta localidad se encuentra estratégicamente a medio camino entre la Costa Brava y la Sierra de las Guilleries, ofreciendo diversas opciones de excursiones.

  • Vidreres: Aquí se encuentra el Castillo de Sant Iscle, una bonita fortaleza en ruinas de entre los siglos XII y XV, abandonada a principios del siglo XX, de la que se conservan dos torres y parte de la construcción interior.
  • Costa Brava: Hacia la costa, las poblaciones más cercanas son Blanes, Lloret de Mar, Tossa de Mar, Sant Feliu de Guíxols y Platja d’Aro. Ir a pasar el día es una buena idea, ya que se puede aprovechar para ir a la playa y también para recorrer el Camino de Ronda que bordea las calas y los acantilados de la costa.
  • Girona: También es posible acercarse a la capital provincial, Girona, y perderse por sus encantadoras calles y su rico patrimonio histórico.
Foto panorámica de un pueblo de la Costa Brava o del casco antiguo de Girona

Cómo Llegar

Caldes de Malavella está bastante bien comunicado:

  • Por carretera: Se tarda aproximadamente 1 hora desde Barcelona por la AP-7 y menos de 30 minutos hasta Girona por la A-2. En dirección a Lleida se debe tomar la C-25. Además, se tarda unos 13 minutos en coche desde el Aeropuerto de Girona - Costa Brava.
  • En transporte público: Hay una estación de tren, donde para el tren de media distancia que conecta Barcelona con Girona, y desde donde se puede continuar hasta Figueres y Portbou hacia el norte.

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