Los buñuelos de viento se encuentran entre los dulces más representativos de la gastronomía española tradicional. Son una elaboración emblemática, muy típica en fechas señaladas como la Cuaresma, la Semana Santa o el día de Todos los Santos, aunque es una receta ideal para disfrutar en cualquier momento del año. Se llaman así porque, al freír la masa, esta duplica prácticamente su volumen, quedando hueca por dentro, como si estuviera llena de aire.
Los hermanos Torres, en su versión de la repostería clásica, nos ofrecen una receta excepcional que demuestra que este dulce es perfecto tanto para un menú especial como para cocinar en familia. La base de este postre es una variante de la masa choux, que en lugar de hornearse, se fríe.

Ingredientes para 4 personas
Para la masa de buñuelos
- 130 g de harina
- 250 ml de agua
- 35 g de mantequilla
- 10 ml de agua de azahar
- 10 g de levadura química
- 4 huevos
- 50 ml de licor de anís
- Azúcar glas
Para el relleno de crema
- 200 ml de leche y 100 ml de nata
- 10 g de almidón de maíz
- 4 vainas de cardamomo
- 1 vaina de vainilla
- 2 yemas de huevo y miel
Elaboración detallada
1. Preparación de la crema de relleno
Para la crema, pon a infusionar la nata con la leche, el cardamomo y las semillas de vainilla. Reserva la vaina para triturarla después con el azúcar glas. En un bol, mezcla las yemas de huevo con el almidón de maíz y la miel. Cuando la leche comience a hervir, viértela sobre la mezcla de las yemas sin dejar de remover y vuelve a llevar al fuego hasta que espese. Retira, cubre con film en contacto y deja enfriar en la nevera.
2. Preparación de la masa
Pon el agua, el agua de azahar y la mantequilla en un cazo hasta que esta última se deshaga. Añade la harina de golpe y cocina durante dos minutos sin dejar de remover hasta obtener una masa homogénea que se despegue de las paredes del cazo. Retira del fuego y deja templar. A continuación, añade los huevos uno a uno, batiendo bien tras cada incorporación hasta obtener una masa lisa, suave y brillante.
3. Fritura y acabado
Calienta abundante aceite en una sartén honda. Con la ayuda de dos cucharas, forma porciones de masa y viértelas en el aceite. Es fundamental que el fuego sea medio para que se frían lentamente y se inflen correctamente. Una vez dorados, retíralos y sécalos en papel absorbente. Si deseas aromatizarlos, rocía un poco de licor de anís mientras aún estén calientes.

Consejos para unos buñuelos perfectos
- El truco de las cucharas: Unta las cucharas con un poco de aceite para que la masa no se pegue y puedas formar bolitas redondeadas con facilidad.
- El secado: Es clave remover bien la masa al fuego antes de añadir los huevos; esto asegura que no sepan a crudo y tengan la textura adecuada.
- El relleno: Puedes rellenarlos de crema pastelera, nata montada o chocolate usando una manga pastelera con boquilla fina una vez que los buñuelos estén completamente fríos.
- Temperatura del aceite: No debe estar excesivamente caliente, o los buñuelos se dorarán muy rápido por fuera quedando crudos en su interior.
Como mencionan expertos culinarios, dominar esta técnica te permitirá explorar otras variantes, como los buñuelos de manzana o naranja, o incluso versiones saladas, como los clásicos buñuelos de bacalao.