Aunque en la cultura popular la calabaza está asociada a cuentos de hadas, en la cocina es uno de esos diamantes en bruto que, bien tratados, se convierten en un ingrediente imprescindible. Baja en calorías, con alto contenido en vitaminas, minerales y fibra, esta verdura merece un lugar prominente en tu alimentación diaria.

Cómo elegir la mejor calabaza
Si tienes la suerte de contar con un huerto, la calabaza cultivada con mimo siempre ofrecerá un sabor superior. Sin embargo, en el día a día, lo habitual es comprarla troceada. Para acertar, busca ejemplares de carne densa y apretada. La clave principal es el color: cuanto más intenso sea el tono anaranjado de la pulpa, más sabrosa resultará al cocinarla.
Ventajas de cocinarla al horno con cáscara
Una de las mayores ventajas de la calabaza al horno es su sencillez. A diferencia de las sopas o purés, donde habitualmente se retira la piel, para hornearla puedes dejar la cáscara. Esta no solo ayuda a mantener la estructura del trozo durante la cocción, sino que es sorprendentemente agradable de comer en muchas variedades. Además, te ahorrará mucho trabajo de preparación.

Técnicas de corte y preparación
La forma en que cortes la calabaza determinará su uso en diferentes platos:
- Cuñas: Ideales para asar con piel. Corta en tiras de unos dos centímetros de grosor para una cocción uniforme.
- Rodajas: Perfectas como base para tostas, canapés o incluso como alternativa a la masa de pizza.
- Bastones: Se preparan como si fueran patatas fritas (tipo chips), siendo una opción mucho más saludable.
- Cubos: El corte clásico para guarniciones o para añadir a ensaladas y Buddha bowls.
- Hasselback: Una técnica elegante donde se realizan cortes transversales sin llegar a separar la pieza.
Instrucciones para un asado perfecto
Para obtener una calabaza tierna, sedosa y con los bordes caramelizados, sigue estos pasos:
- Lava bien la calabaza. Sin pelar, córtala en cuñas de un par de centímetros.
- Aliña con aceite de oliva virgen extra y sal. Puedes añadir hierbas aromáticas como tomillo o romero, o especias como comino, curry o harissa según tu gusto.
- Precalienta el horno a 220 ºC. Si tu horno tiene función de vapor, úsala para acelerar el proceso y lograr una textura más melosa.
- Coloca los trozos en la bandeja sin superponerlos. Hornea hasta que, al pinchar con un cuchillo, la carne esté blanda.
Nota: Si tu horno no tiene vapor, puedes tapar la bandeja con papel de aluminio durante los primeros 15 minutos y luego terminar la cocción destapada para dorar los bordes.
LOS MÉTODOS DE COCCIÓN | TÉCNICAS CULINARIAS
Usos en la cocina
La calabaza asada es un ingrediente extremadamente versátil que puedes conservar en la nevera hasta 5 días o congelar durante 3 meses. Puedes servirla como guarnición sencilla de carnes y pescados, incorporarla a ensaladas con burrata y avellanas, o triturarla para obtener un puré base para repostería, panadería o cremas. Su sabor, potencia y colorido la convierten en la aliada perfecta para los meses de otoño.