Los buñuelos de pescado, especialmente los de bacalao, son uno de los grandes clásicos de la cocina española. Su popularidad no es casualidad; son el aperitivo perfecto: fáciles de preparar, económicos, ideales para picar y combinan la nobleza del pescado con la sencillez de una masa centenaria.

Historia y tradición
El buñuelo es una preparación muy antigua de la gastronomía mediterránea. Se cree que su origen se remonta al siglo XIII, durante el asedio del rey Fernando III a Sevilla. Ante la escasez de alimentos, los ciudadanos utilizaron cargamentos de bacalao y harina almacenados en el puerto para crear este plato. Además, están profundamente vinculados a la Cuaresma y Semana Santa, periodo en el que la tradición católica prohibía el consumo de carne, convirtiendo al bacalao -fácil de conservar- en el protagonista de la dieta.
Claves para una fritura perfecta
La diferencia entre un buñuelo mediocre y uno excelente reside en la técnica. Para lograr una textura crujiente por fuera y jugosa por dentro, ten en cuenta estos consejos:
- Temperatura del aceite: Mantente cerca de los 175 °C. Si el aceite está por debajo, el buñuelo absorberá grasa; si está por encima, se quemará por fuera antes de cocinarse por dentro.
- Reposo de la masa: Deja reposar la mezcla al menos 30 minutos (idealmente 1-2 horas) para que el gluten se relaje y la masa atrape aire.
- El truco de las claras: Muchas abuelas recomiendan montar las claras a punto de nieve e incorporarlas con movimientos envolventes al final para ganar esponjosidad.
- Tipo de aceite: Utiliza aceite de oliva suave o de girasol; el virgen extra tiene un sabor demasiado intenso que puede competir con el pescado.

Receta básica de buñuelos de bacalao
Para esta receta, puedes usar bacalao desalado, lo que facilita enormemente el proceso. Si utilizas bacalao seco, deberás sumergirlo en agua fría durante 24-36 horas, cambiando el agua cada 8 horas.
Ingredientes
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Bacalao desalado y desmigado | 400 g |
| Harina de arroz (o trigo) | 150 g |
| Levadura química | 1½ cdta. |
| Cerveza fría (o agua con gas) | 30-50 ml |
| Huevo | 1 unidad |
Elaboración paso a paso
- Preparación del pescado: Seca bien los trozos de bacalao desalado y retira cualquier espina o piel restante.
- Mezcla de la masa: Bate el huevo y agrega la harina, la levadura, el ajo picado y la sal. Incorpora la cerveza poco a poco hasta obtener una consistencia similar a unas natillas claras.
- Integración: Añade el bacalao desmigado y el perejil fresco picado a la masa.
- Fritura: Calienta abundante aceite. Con la ayuda de dos cucharas, forma pequeñas porciones y déjalas caer en la sartén. Fríe hasta que estén dorados.
- Escurrido: Deposita los buñuelos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite antes de servir.
Variantes y acompañamientos
Aunque están deliciosos solos, puedes elevar el plato con diferentes salsas:
- Alioli clásico: El acompañamiento ideal en Levante y Cataluña.
- Salsa tártara: Una opción fresca que contrasta con la fritura.
- Toque dulce: Algunos comensales prefieren un hilo de miel o una reducción de vino dulce, una costumbre heredada de la cocina andalusí.
- Ensaladas: Acompaña con una ensalada de tomate y aguacate para aportar frescura al plato.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden congelar? Sí, se pueden congelar una vez fritos. Para recalentarlos, utiliza el horno a 190 °C durante 10-12 minutos; nunca uses el microondas, ya que perderían toda su textura crujiente.
¿Puedo usar otro pescado? Técnicamente es posible usar merluza, pero el resultado varía, ya que el bacalao aporta una gelatina natural que ayuda a ligar la masa.