El Impacto de los Animales en las Actuaciones de Rock

En el turbulento mundo del rock, rara vez está mal visto ser impactante. Todo lo contrario; la mayoría de las veces es prácticamente obligatorio. Si existen límites, pocos artistas los han traspasado tanto como John Michael Osbourne, también conocido como Ozzy Osbourne, o el Príncipe de las Tinieblas, y Alice Cooper, precursor del shock rock. Sus acciones en el escenario o en contextos promocionales, a menudo involucrando animales, se han convertido en anécdotas legendarias que definieron sus carreras y moldearon la percepción pública de su arte.

Ozzy Osbourne: El Príncipe de las Tinieblas y sus Controversias con Animales

Un apodo como Príncipe de las Tinieblas no se consigue por casualidad. Los fans de Black Sabbath apodaron inicialmente a Ozzy así debido a su oscura personalidad en el escenario, su aura decadente y sus letras obsesionadas con lo oculto. Sus acciones en la noche del 20 de enero de 1982, en las que la cabeza de una desafortunada criatura terminó separada de su cuerpo, fueron una locura descomunal, incluso para los excesivos estándares de Ozzy. Este es un evento que, décadas después, todavía se considera uno de los momentos más notorios de la historia del heavy metal. Aunque, al parecer, esta ni siquiera era la primera vez que el cantante estaba involucrado en la decapitación de un animal inocente.

Ozzy Osbourne actuando con su característica energía

El Incidente del Murciélago: Un Mito del Rock

Muchas anécdotas rodean la carrera de Ozzy Osbourne, destacando la de la noche del 20 de enero de 1982, cuando mordió la cabeza de un murciélago en pleno directo en el Auditorio Veterans Memorial de Des Moines. Es un evento que, décadas después, todavía se considera uno de los momentos más notorios de la historia del heavy metal.

Contexto y Versiones del Suceso

Para contextualizar la situación, hay que recordar que Ozzy Osbourne acababa de comenzar su carrera en solitario tras haber sido expulsado por el resto de miembros de Black Sabbath por su excesivo consumo de drogas y alcohol. Una expulsión que el cantante calificó de injusta, afirmando que "todos éramos igual de malos", aunque es cierto que tuvo un muy notable éxito a pesar de alejarse de la banda que fundó.

En esta etapa, Ozzy Osbourne llevaba ya dos meses de gira el 20 de enero de 1982, presentando su segundo álbum en solitario, Diary of a Madman, cuando el tour llegó a la localidad de Des Moines (Iowa). Se había desarrollado una tradición: el cantante lanzaba al público trozos de carne cruda y partes de animales, incluyendo intestinos e hígado. Una puesta en escena ampliamente respaldada por el público, que también quería participar de este ritual metalero junto a su ídolo. A lo largo de la gira, la noticia de la práctica se extendió rápidamente, y los fans de Ozzy empezaron a mostrar su ingenio. En cada escenario, sabían exactamente lo que se avecinaba y acudían armados y listos para el espectáculo.

Cuando algo pequeño y negro aterrizó en el escenario durante un bullicioso concierto, el cantante pensó que era un juguete de goma. Y aquí es donde los recuerdos empiezan a desviarse en diferentes direcciones.

  • En su autobiografía de 2010, I Am Ozzy, el cantante cuenta que lo recogió, se lo metió en la boca y lo devoró. "Sin embargo, de inmediato sentí que algo andaba mal. Muy mal. Al principio, mi boca se llenó al instante de un líquido cálido y pegajoso", recordó. "Luego, la cabeza en mi boca se movió nerviosamente". "Alguien lanzó un murciélago. Pensé que era de goma. Lo recogí, me lo metí en la boca y le di un mordisco", explicó en el libro, indicando el momento en el que se percató de la situación: "¡Oh, no, es real! Era un murciélago vivo de verdad".
  • Una versión que matizó durante una entrevista con la BBC en 2006, en la que aseguró que pensó "que era uno de esos murciélagos de broma de Halloween porque tenía una cuerda alrededor del cuello". "Lo mordí, miré a mi izquierda y Sharon (Osbourne, su esposa y manager) decía (gesticulando un "no"). Y yo le pregunto, ¿de qué estás hablando? Ella dice: Es un murciélago muerto de verdad. Y yo: ¡Ya lo sé!", recordó en aquel momento. Ozzy no siempre dijo que el animal estuviera vivo cuando se lo lanzaron.
Ozzy Osbourne con murciélago falso en concierto

El Origen del Murciélago y sus Consecuencias

La leyenda que se generó en torno a este momento hizo que incluso el periódico local Des Moines Register encontrase al autor del lanzamiento del murciélago al escenario, Mark Neal, que también aportó su granito de arena a la historia. Tal y como explicó al medio, él tenía 17 años cuando se celebró el concierto y decidió llevar al mamífero al show porque hacía dos semanas que su hermano menor lo había traído a casa y, desgraciadamente, no había sobrevivido. Neal dijo que, para cuando lo llevó al concierto, llevaba días muerto.

Así que parece que la evidencia disponible sobre esta legendaria pieza de exceso de heavy metal, ubicada en el número dos de la lista de los mitos más salvajes del rock de la revista Rolling Stone, apunta a que es en gran medida cierta. Todos coinciden en que el murciélago sí llegó a la boca de Ozzy, aunque parece probable que ya no estuviera vivo para entonces, algo con lo que el propio Ozzy coincidía. A veces.

Como resultado del incidente, Ozzy fue trasladado al hospital donde le administraron una vacuna contra la rabia, por precaución. “Me fui directamente del concierto al hospital… y tuve que repetir eso todas las noches”, contó años después en el documental Don’t Blame Me (1992). Peter Crivarro, quien fuera alcalde de Des Moines por aquel entonces, quiso averiguar si era parte la actuación y, de ser así, emprender acciones legales contra Ozzy. Aunque finalmente se demostró que fue un espectador, Mark Neal, quien arrojó el animal al escenario.

“Sé que seré recordado como el 'el tipo que mordió la cabeza de un murciélago'”, admitió Ozzy a principios de marzo de 2020. En una entrevista al diario Los Angeles Times, Ozzy comentó: "No es la manera en que quisiera ser recordado, pero sé que seré 'el tipo que mordió la cabeza de un murciélago'. Ese será mi epitafio. No será del tipo: 'Aquí yace Ozzy Osbourne, era un buen tipo'. Será, más bien, 'El chalado mordedor de murciélagos'."

Las Palomas y los Ejecutivos de CBS

Pero ¿qué hay de un incidente inquietantemente similar ocurrido unos nueve meses antes en Los Ángeles? Los hechos básicos nunca han sido discutidos. Ozzy tenía previsto reunirse con un grupo de ejecutivos de la discográfica CBS en Los Ángeles, y a Sharon se le ocurrió que llevara tres palomas vivas. Tras un breve discurso de agradecimiento, el plan era que Ozzy las lanzara al aire para que todos pudieran verlas revolotear, en un gesto simbólico de paz. Alerta de spoiler: Eso no fue lo que finalmente ocurrió.

Ozzy había estado bebiendo brandy toda la mañana, y más tarde le contó al biógrafo de rock Mick Wall que una relacionista pública en la reunión lo había estado molestando mucho. Según el libro de Wall, Black Sabbath: Síntomas del Universo, Ozzy "sacó una de esas palomas y le arrancó la cabeza de un mordisco solo para callarla". "Luego lo volvió a hacer con la siguiente paloma", añadió, "escupiendo la cabeza sobre la mesa". "Fue entonces cuando me echaron. Dijeron que nunca volvería a trabajar para CBS".

En una segunda versión, relatada unos meses después, le contó a Garry Bushell, de la revista Sounds, una historia ligeramente diferente. "El engaño es que el pájaro estaba muerto. Planeábamos liberarlo allí, pero murió antes. Así que, en lugar de desperdiciarlo, le arranqué la cabeza de un mordisco." "Deberías haber visto sus caras. Todos palidecieron. Se quedaron sin palabras." Durante años, estos episodios marcaron su imagen pública.

Ozzy Osbourne en un evento con ejecutivos discográficos

Relación Controversial con Animales y Activismo Posterior

Varios fans de Ozzy Osbourne han mostrado su indignación tras las presuntas últimas declaraciones del cantante, de la que se han hecho eco medios como The Mirror o The Sun, en las que, supuestamente, admite que ha disparado “a pájaros y gatos”. Estas palabras habrían sido pronunciadas por Ozzy en una entrevista radiofónica. Según las fuentes, el vocalista dijo lo siguiente: “Me vuelve loco, tío. Cuando estoy en mi casa, me preocupo de no poder volver a andar de forma normal. Cuando comencé con esto (a practicar tiro) no podía disparar. Ahora hay gatos y pájaros muertos en mi jardín cada minuto”. Después, presuntamente, el músico fue preguntado sobre cómo sus animales, incluyendo sus perros, reaccionan cuando dispara, ante lo que habría contestado: “Se van a tomar por saco”.

El pasado mes de noviembre, en una entrevista con CO, Ozzy admitió que, desde que comenzó la pandemia, había estado practicando el tiro y reconoció haber disparado a animales en el pasado: "He comprado un rifle de aire y estoy todo el día disparando pellets de madera todo el día. Lo mismo utilizo 10.000 a la semana. Bang, bang, bang. En el pasado, solía disparar a cualquier cosa que pudiera, daba igual que fueran vacas, ovejas, terneros, cerdos, toda clase de cosas, también perros, bueno, un perro, solo fue un perro", ha dicho el cantante. "No fue a propósito", aclara. "Estaba sufriendo mucho y terminé con su miseria. No es como si fuera a cazar perros por las noches".

Sin embargo, todo esto contrasta contra acciones como la que Ozzy realizó a favor de PETA en enero del año pasado, cuando colaboró con una campaña, precisamente a favor de la calidad de vida de los gatos y de que no se les quitaran las garras. Después del fallecimiento de Ozzy Osbourne, la organización Personas por el Trato Ético de los Animales (PETA) publicó un mensaje de despedida que sorprendió a muchos. Más allá del legado musical del cantante, el grupo reconoció públicamente el activismo que mostró en sus últimos años en defensa del bienestar animal.

Ozzy Osbourne en campaña de PETA contra la desungulación de gatos

"Ozzy Osbourne fue una leyenda y un provocador, pero PETA recordará al ‘Príncipe de las Tinieblas’ con más cariño por el lado amable que mostró hacia los animales, más recientemente hacia los gatos, al usar su fama para denunciar las dolorosas y paralizantes mutilaciones por desungulación”, publicó la organización en su sitio web y redes sociales. En 2020 el músico dio un giro inesperado al colaborar con PETA en una campaña contra la desungulación de gatos. En la publicidad, aparecía con las manos cubiertas de sangre falsa junto al mensaje: “Es una amputación. No una manicura”.

En esa misma campaña, el vocalista no se guardó palabras. “Amputarle los dedos a un gato es una tontería y está mal. Si tu sofá es más importante para ti que la salud y la felicidad de tu gato, ¡no mereces tener un animal! Consíguele un rascador a tu gato; no lo mutile de por vida”, declaró en su mensaje público. La frase se volvió viral entre defensores de los derechos animales. La desungulación es una práctica que consiste en extraer quirúrgicamente las uñas de los gatos, lo que puede generarles dolor crónico y afectar su movilidad. Según la organización defensora de los animales, hay métodos alternativos para evitar que los gatos arañen muebles sin comprometer su bienestar. En ese sentido, la participación de Osbourne (con su estilo directo y provocador) ayudó a visibilizar el problema ante una audiencia poco habitual. Además de su propia participación, su esposa Sharon y su hija Kelly también apoyaron causas relacionadas con el cuidado animal. Para PETA, esa etapa final del músico representó algo más que una campaña: fue una muestra de cambio. “Los defensores de los animales de todo el mundo extrañarán a Ozzy”, escribió la organización.

Alice Cooper: El Bulos de la Gallina y el Nacimiento del Shock Rock

Alice Cooper es ya toda una leyenda viva del mundo del rock and roll. En prácticamente cualquier rincón del planeta los apasionados de la música han oído hablar del precursor del shock rock; un amante del hard rock, el punk y el rock gótico que empezó su carrera artística como vocalista de la banda Alice Cooper y que después de su disolución decidió seguir usando el mismo nombre para continuar su camino en solitario. Cooper, cuyo nombre real es Vicent Damon Furnier, forma ya parte de la historia de la música. Su trayectoria le ha convertido en un verdadero icono del rock y como tal, su figura permanecerá para siempre envuelta en ese halo de misterio que rodea a las grandes estrellas de la música y que impide que el resto de los mortales las conozcan de verdad.

Desde que en 1964 este músico empezase a subirse a los escenarios con The Spiders, a Alice Cooper le han surgido cientos de imitadores, y sin duda, ha sido la inspiración de decenas de rockeros que han seguido su estela para tratar de triunfar al igual que lo hizo él. Pero lo que no todos saben es que, en cierta medida, uno de los hechos que ayudó a este viejo rockero a catapultarse rápidamente hacia la fama fue en realidad la propagación de uno de los grandes bulos de la historia del rock.

Alice Cooper con su característico maquillaje en el escenario

El Festival Toronto Rock and Roll Revival de 1969

Como la mayoría de los bulos, el que ayudó a Alice Cooper a avanzar hacia el estrellato y ganarse la fama de hombre duro dispuesto a todo, está basado, en cierta parte, en un hecho real que se ha narrado de forma distorsionada. Todo ocurrió en el Toronto Rock and Roll Revival que se celebró en la capital canadiense el año 1969, el mismo en el que John Lennon y Yoko Ono grabaron su álbum Live Peace in Toronto. De hecho, el Beatle y su mujer fueron testigos, y en cierto modo también el detonante, de la historia de Alice Cooper y la gallina.

Damon y los suyos se habían empeñado en que este festival le sirviese para aumentar la fama de Alice Cooper. Su objetivo era actuar ante la mayor gente posible y para ello, su mánager llegó a renunciar a cobrar el bolo a cambio de que dejasen a la banda tocar justo antes de los cabeza de cartel, el momento en el que se esperaba una mayor afluencia de público esperando a que Yoko Ono y John Lennon se subiesen a las tablas. La banda de Damon consiguió su objetivo y Alice Cooper se apareció en el escenario después de que lo hicieran artistas consagrados como Chuck Berry y The Doors. Lo habían logrado y ahora, entre sus espectadores más privilegiados se encontraban Jim Morrison, John y Yoko, así que tenían que darlo todo.

Alice Cooper acababa de lanzar su álbum debut Pretties for you y no tenían un gran repertorio así que debían darlo todo. Como siempre, estaban decididos a acabar su show con un golpe de efecto que encandilase al público y su gran clásico era destrozar una almohada y lanzar las plumas al público propulsadas por un tanque de oxígeno. Era sencillo pero muy efectivo. Lo habían hecho antes y con una sola almohada les bastaba para que el truco surgiese efecto, pero en esta ocasión se habían llevado cuatro.

Alice Cooper - Toronto Rock Revival, Sept. 13, 1969

La Verdad Detrás del "Sacrificio" y el Bulo Mediático

La banda tocó con normalidad y llegó el momento del colofón final, pero entonces sucedió lo que nadie esperaba. Una gallina blanca apareció en el escenario y Damon, ni corto ni perezoso, decidió lanzarla con la intención de que esta sobrevolase al público entre las plumas de almohada y pusiese el toque de gracia final al concierto. Pero nada de esto pasó. La gallina fue a parar a las primeras filas de asistentes al festival, reservadas para personas con movilidad reducida, y estas, lejos de ayudar a alzar el vuelo para que la imagen final fuese poética, tiraron tanto de ella que acabaron por destrozarla. Después, lanzaron los pedazos al escenario. "Soy de Detroit, no sé que las gallinas no pueden volar", sostuvo al respecto de su gesto Alice Cooper tiempo después del incidente.

Al día siguiente las portadas de la prensa se llenaron de imágenes rocambolescas del concierto y titulares que aseguraban que Alice Cooper había matado a una gallina en su directo de Canadá y que después incluso se había llegado a beber su sangre. Nada de esto era verdad.

Prensa de la época informando sobre el incidente de la gallina de Alice Cooper

La Estrategia de Frank Zappa y el Origen Real de la Gallina

Sin embargo, tal y como el cantante ha reconocido en varias ocasiones, el dueño del sello discográfico para el que trabajaban, el compositor Frank Zappa, le llamó para confirmar dichas informaciones y, al contarle que él no había matado a ningún animal, este insistió en no negar el bulo: "Bueno, no se lo digas a nadie. A todo el mundo le encanta. Eres el personaje más famoso del momento", le pidió Zappa.

Aunque durante mucho tiempo la versión de la banda fue que la gallina fue arrojada por algún asistente hacia el escenario, en un audiolibro de memorias del que se hizo eco Rolling Stone, el bajista de la banda, Dennis Dunaway aclaró que, pese a no saber cómo la gallina había subido al escenario, la realidad era que ellos viajaban con dos pollos durante la gira. "Les tratamos como mascotas", aseguró Dunnaway. El bajista explicó que la historia de que fue alguno de los asistentes el que llevó la gallina hasta el estadio Varsity se la inventaron para tratar de quitarse de encima a las organizaciones protectoras de animales, quienes, después del incidente se presentaban en cada uno de sus conciertos para tratar de evitar que la banda sacrificase pollos.

El Legado de la Provocación en el Rock

Tanto Ozzy Osbourne como Alice Cooper, cada uno a su manera, demostraron cómo la provocación y el uso de elementos chocantes pueden moldear una imagen y generar una notoriedad duradera en la historia del rock. Mientras que los actos de Ozzy, a menudo influenciados por su estado alterado, resultaron en incidentes reales con animales que alimentaron su reputación de "Príncipe de las Tinieblas", el episodio de la gallina de Alice Cooper se convirtió en un legendario bulo que, estratégicamente no desmentido por Frank Zappa, lo catapultó a la fama como el pionero del shock rock.

Estos eventos, sean accidentales, intencionados o malinterpretados, subrayan la compleja relación entre el arte, la imagen pública y las controversias en el mundo del espectáculo, dejando un legado que aún hoy es objeto de debate y fascinación.

tags: #artistas #que #mata #pollos #en #el