Artesanía en Hojas de Maíz en la Región del Maule

La artesanía en hoja de choclo es una expresión cultural arraigada en las zonas rurales de Chile y otros países de Latinoamérica, donde el maíz ha sido un alimento fundamental a lo largo de la historia. Este oficio surge de la observación y el aprovechamiento de los recursos disponibles, una práctica característica de las economías campesinas. Actualmente, su mayor producción se encuentra en las comunas de Pichidegua y San Vicente de Tagua Tagua, en la Región de O’Higgins, aunque es una expresión cultural propia de la Zona Central.

Campo de maíz con hojas secas

El Origen de la Artesanía en Hojas de Maíz

La cestería con hojas de choclo en la Región de O’Higgins fue impulsada por Dorila Román en la década de los 90. En su natal Bucalemu, ella aprendió desde niña a tejer la paja teatina. Las artesanas de la Zona Central, específicamente en las fértiles tierras campesinas de Pichidegua, aprendieron a dar vida a piezas cesteras con hojas de choclo gracias a la influencia de Dorila Román.

Artesania en hoja de Choclo

Selección y Preparación de la Materia Prima

El proceso comienza con la recolección de las hojas de maíz una vez cosechados los granos. Las artesanas suelen usar las hojas de un maíz en particular: el que los campesinos cultivan para alimentar a pollos y gallinas, y que posee características singulares. El maíz de guarda es la variedad que da mejores resultados por el tamaño de las hojas, su resistencia y durabilidad en el tiempo. Este tipo de maíz, el que se seca en la planta, es de mejor calidad que el de las ferias, que con el tiempo se craquela.

Recolección de las Hojas

Las hojas utilizadas para el trenzado se recolectan directamente de la mata cuando ya se han secado en tierra. Es crucial realizar esta labor antes de la primera lluvia de la temporada, ya que el agua daña las hojas, provocando su descomposición o la aparición de hongos. El trabajo de los artesanos comienza con la recolección de las hojas desde enero a marzo.

Limpieza y Humedecimiento

Una vez que se tiene una buena cantidad de hojas secas, estas deben limpiarse cuidadosa y diestramente. El objetivo es retirar la capa de polvo sin quebrar la hoja, la cual es muy frágil cuando está completamente seca. El siguiente paso es humedecer las hojas para devolverles suficiente flexibilidad. Esto permite separarlas en tiras y comenzar el trenzado o la confección de figuras.

Sin embargo, la artesana Sandra Arriaza, quien continúa con esta labor, confirma que si la hoja de choclo fue secada y recolectada correctamente, se puede arrugar una vez seca sin sufrir daños. Dorila Román, iniciadora de esta artesanía en Pichidegua, decía que no era necesario humedecerlas, probablemente por su experiencia y destreza.

Clasificación de las Hojas para Diferentes Usos

Cuando las artesanas tienen el maíz en sus manos, lo primero que hacen es separar cuidadosamente las hojas que envuelven la mazorca.

  • Las hojas exteriores, más duras, se reservan para las partes más rígidas de las figuras, como el faldón de las muñecas.
  • Las hojas interiores, más suaves y flexibles, son ideales para piezas más elaboradas, como trenzas y otras con una serie de dobleces.
  • Las hilachas del choclo se guardan para hacer detalles como el pelo de las muñecas.

El Arte del Teñido Natural

A diferencia de Dorila Román, quien solía usar la fibra al natural, las artesanas actuales tiñen las hojas, aportando un toque de innovación y logrando una hermosa combinación entre colorido y volumen. Sandra Arriaza, por ejemplo, se inspiró en la colorida artesanía de México para aplicar nuevas tonalidades a sus obras.

Hojas de maíz teñidas con colores naturales

Fuentes de Tintura Natural

El color de la fibra se consigue hirviendo frutas y verduras en una olla por horas, hasta que las hojas se impregnan con los tintes naturales. Las tinturas naturales se encuentran en los jardines de sus propias casas, como cuescos de paltas y de nísperos, y en plantaciones agrícolas vecinas, como frambuesa, arándano, maqui y uva tintorera. Incluso la cáscara de las cebollas sirve; todo lo que la tierra provee es materia prima para teñir, aunque cada artesana tiene su propia receta y las proporciones dependen de su ojo educado.

Proceso de Teñido

  1. Si buscan un tono anaranjado, hierven naranjas en una olla.
  2. Cuando el color se ha disuelto en el agua, se retiran las frutas y las hojas de choclo se echan a la olla.
  3. Si se quiere un color terracota, usan solo cuescos, repitiendo el proceso: primero se cuecen y luego se retiran los carozos para después verter las hojas en el agua colorada.

El Trenzado de Hojas de Choclo

Hacer la trenza con hoja de choclo es un proceso que requiere tiempo y dedicación. Las artesanas de Pichidegua primero cortan tiras de hoja de forma pareja, idealmente del mismo grosor. Cuando ya tienen muchas tiras listas, comienzan a trenzar.

La Técnica de Trenzado

Entrecruzar las tiras siguiendo un patrón no es fácil, porque mezclan cuatro hebras, a diferencia de la trenza clásica que solo cruza tres. La trenza de cuatro elementos de tiras de hoja de choclo es la forma más tradicional de la artesanía con este material. Con este juego van dando forma a una cinta a la que, a medida que se acaba la fibra, se le van sumando más y más. En trenzar una chupalla hay casi un mes de trabajo, desde la elección de la hoja hasta el despunte y la forma final. Para un sombrero de mujer, por ejemplo, se necesitan más de 20 metros de trenza.

Características de la Trenza de Choclo

Las piezas confeccionadas con trenzas de hoja de choclo son distintivas y difieren notoriamente de otras fibras usadas en la Zona Central que también se trenzan, como la paja de trigo o la totora. La trenza de choclo es generalmente mucho más ancha y más suelta que la paja de trigo, material por excelencia para la confección de chupallas. Por esto, los sombreros de hoja de choclo suelen tener formas más redondeadas y son menos rígidos. Para hacer una chupalla se necesitan aproximadamente 25 metros de trenza.

Ejemplo de chupalla trenzada con hojas de maíz

Innovaciones en la Artesanía de Hojas de Choclo

En los últimos años han surgido las coloridas flores en hoja de choclo como una innovación de las artesanas, creación que se ha posicionado y hoy ya es un verdadero ícono de la comuna de Pichidegua, en la Región de O’Higgins. Las flores son esencialmente hojas de choclo modeladas, previamente teñidas con anilinas, logrando una hermosa combinación entre colorido y volumen. Con ellas se reproducen distintos tipos de flores como girasoles, tulipanes, crisantemos, rosas y otras de fantasía.

Transmisión del Oficio y Conexión con la Cultura Rural

Artesanos como Sandra Arriaza, quien lleva 21 años aprendiendo la técnica del trenzado tradicional, intentan mantener este oficio vivo a través del cariño en cada trabajo y la puesta en valor de esta labor que requiere tiempo y dedicación. Sandra ha tenido la posibilidad de traspasar esta técnica a nuevas generaciones, como sus hijos, quienes se han criado viéndola trabajar con la artesanía. Reconoce que "las personas que hacemos oficios tenemos una conexión con la vida distinta", ya que solo con la recolección del material, el artesano recorre el campo, pasa por ríos y se maravilla con las bondades de la naturaleza. “Quiero dejarles hartos recuerdos a mis hijos, atesorando momentos bonitos… más vida de campo y menos televisión”.

Artesana enseñando a trenzar hojas de maíz

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