En las aguas australes del océano Pacífico, abarcando desde el litoral de la Región de Los Lagos hasta Magallanes, habita una especie demersal de gran relevancia ecológica, social y económica para la Patagonia: la merluza del sur, también conocida como merluza austral.
Esta especie, que se desarrolla desde la mitad de la columna de agua hacia abajo, es fundamental para el equilibrio del medio marino y para las comunidades que dependen de su pesca. La sobreexplotación de la merluza austral acarrea graves consecuencias, no solo para el ecosistema, sino también para la actividad económica asociada, ya que la disminución de sus poblaciones puede alterar el delicado balance del entorno marino y afectar a otras especies que dependen de ella.

Importancia y Desafíos de la Pesquería
La merluza austral es un recurso de vital importancia para la región patagónica. Sin embargo, su pesquería enfrenta una serie de problemáticas complejas que afectan su sostenibilidad y el sustento de quienes viven de ella.
Impacto de la Sobreexplotación y la Regulación
La disminución de las poblaciones de merluza austral tiene un impacto directo en el ecosistema y en la actividad económica. La sobreexplotación es una amenaza constante que requiere una gestión cuidadosa.
La Ley General de Pesca establece una cuota anual de pesca, distribuida inicialmente en un 60% para el sector artesanal y un 40% para el industrial. No obstante, desde 2012, la posibilidad de ceder el 100% de la cuota ha llevado a que el sector industrial concentre cerca del 75% de las capturas totales, reduciendo la participación del sector artesanal a tan solo un 25%.
Esta concentración de cuotas en el sector industrial plantea serios desafíos para la pesca artesanal, que a menudo se ve desplazada o con acceso limitado al recurso.
Vedas y Épocas Reproductivas
Para asegurar la continuidad y sostenibilidad de la población de merluza austral, se implementan medidas como las vedas. Por ejemplo, durante el mes de agosto se detienen las faenas de pesca para permitir la reproducción de la especie. Esta medida busca garantizar la existencia de nuevos ejemplares que sustenten la población a largo plazo.

Esfuerzos de Conservación y Propuestas de Mejora
En la Región de Los Lagos, se promueven iniciativas para reconocer la pesca con anzuelo como una característica de sustentabilidad, dada su extracción selectiva. De manera similar, en la Región de Aysén, existen esfuerzos continuos por mantener viva la pesca artesanal de merluza austral.
Sin embargo, estos esfuerzos por sí solos no son suficientes. Se proponen acciones concretas para mejorar la gestión pesquera, que incluyen:
- Revisar información actualizada de las zonas de pesca.
- Proteger rigurosamente los lugares de reproducción y desove.
- Evaluar la efectividad de la veda actual, considerando si aún resguarda el pico reproductivo o si requiere modificaciones.
- Analizar de forma urgente el restablecimiento de la talla mínima de captura.
Métodos de Pesca y su Selectividad
La pesca de merluza, tanto austral como común, involucra diferentes artes y técnicas, cada una con sus propias implicaciones en términos de selectividad y impacto ambiental.
Pesca Artesanal: Artes Pasivas
La pesca artesanal de merluza comúnmente utiliza artes de pesca pasivos, como el enmalle (redes fijas) o el espinel (líneas con anzuelos). Estos métodos consisten en dejar las redes o los anzuelos en el agua, esperando que los peces se acerquen y queden atrapados.
En épocas de escasez, la diferencia en la captura es notable. Cuando el recurso es escaso, la cantidad de merluza que llega a las redes artesanales disminuye drásticamente, y la pesca se vuelve más dependiente de la suerte. Esto contrasta con las operaciones industriales.

Pesca Industrial: Arrastre de Fondo
El sector industrial, por otro lado, emplea predominantemente la técnica del arrastre de fondo. Esta modalidad implica el uso de una gran red que es remolcada por un buque a ras del suelo marino, recorriendo extensas áreas hasta llenar la red.
Existe un debate sobre el impacto de esta técnica. Los pescadores artesanales a menudo manifiestan su preocupación por la escasez del recurso, un problema que ha ido creciendo a lo largo de los años, dificultando cada vez más su labor. Relatos de pescadores artesanales de merluza común, como Alexis Medina de Caleta Portales, ilustran cómo la abundancia solía seguir un ciclo más predecible antes de la veda y la recuperación posterior, un patrón que se ha visto alterado.
Mitos y Realidades de la Pesca de Arrastre
A pesar de las percepciones, la pesca de arrastre en la captura de merluza común, gracias a la tecnología empleada, es considerada altamente selectiva. Según datos de organismos de investigación científica como el IFOP (Instituto de Fomento Pesquero), más del 98% de lo que se captura industrialmente con red de arrastre en esta pesquería es merluza común. Esto la posiciona como una de las pesquerías más selectivas a nivel mundial, con una baja presencia de fauna acompañante.
Respecto al impacto en el fondo marino, la red de arrastre no lo arrasa por completo. La evidencia muestra que en los últimos 50 años, los barcos industriales han operado en las mismas zonas tradicionales de abundancia de merluza común (caladeros). El fondo marino en estas áreas es predominantemente de arena y fango, lo que minimiza el impacto sobre ecosistemas marinos vulnerables, los cuales además se encuentran protegidos por ley.
En cuanto a la selectividad y el descarte, la pesca de arrastre moderna, con apoyo tecnológico, permite dirigir la captura hacia cardúmenes específicos de merluza común. El uso de tecnología permite identificar estos cardúmenes y dirigir la red de manera precisa. El nivel de descarte en la pesca de merluza común, bajo estas condiciones, es casi inexistente.
Documental de la campaña de selectividad de merluza en la pesquería de langostino
Destino del Producto y Normativas
En relación con el destino de las capturas, en el caso de la merluza común, no todo se exporta. Solo un 30% de las capturas industriales se destina a la exportación, mientras que el 70% restante se comercializa en el mercado nacional en diversas presentaciones, como merluza fresca, filetes congelados y productos apanados con valor agregado.
Además, la producción de harina de pescado a partir de merluza común está prohibida en Chile desde 1983, y las capturas de esta especie están destinadas al consumo humano.
La Necesidad de Abastecimiento Constante
Las plantas de procesamiento de merluza común requieren un abastecimiento constante y regular de materia prima. Este suministro continuo solo puede ser garantizado por la flota industrial, cuyos barcos pueden operar diariamente sin importar las condiciones climáticas. Las embarcaciones artesanales, de menor tamaño, operan de forma intermitente y están fuertemente limitadas por las condiciones meteorológicas.
La pesca industrial en Chile está sujeta a una estricta regulación, con normas que establecen la captura para la flota artesanal e industrial, y que cuentan con sistemas de control rigurosos, incluyendo observadores científicos a bordo, control satelital, certificación del 100% de los desembarques y cámaras de vigilancia.
Hacia una Pesca Sostenible
El análisis de la pesquería industrial de la merluza austral entre las regiones X, XI y XII es fundamental para avanzar hacia prácticas más sostenibles. La visita de expertos en certificación internacional y las reuniones con representantes de Subpesca, Sernapesca e IFOP son pasos clave en este proceso.
Programas como el Marine Stewardship Council (MSC) buscan transformar los mercados internacionales de productos del mar, promoviendo prácticas sostenibles y responsables. El objetivo es incrementar la disponibilidad de pescado y mariscos provenientes de recursos bien gestionados en el mercado, asegurando la viabilidad a largo plazo de pesquerías como la de la merluza del sur.
