Este post va dirigido a todos los usuarios de obradores, del mundo de la panadería, pizzería, pastelería y repostería, así como a los aficionados domésticos. En el hogar, la batidora amasadora se ha convertido en una herramienta esencial para cualquier persona que desee cocinar de forma seria.
¿Qué es una Amasadora y Cuál es su Función Principal?
Una amasadora es un electrodoméstico diseñado específicamente para mezclar y amasar ingredientes en la preparación de masas para pan, pasteles, galletas y otros productos horneados. Por lo general, cuenta con un tazón en el que se colocan los ingredientes, y un juego de varillas o ganchos que giran y amasan los ingredientes de forma rápida y eficiente. Su versatilidad la convierte en la máquina indispensable en pastelerías y pequeñas panaderías.
La amasadora batidora es un electrodoméstico de cocina que te ayuda a amasar de forma continua y sin esfuerzo. No solo amasa la masa, sino que, gracias a sus accesorios, también puede batir nata, claras de huevo y mezclas suaves como las de pasteles, tartas y mousses.
Si eres un amante de la cocina y la repostería, seguramente te has enfrentado a la pregunta de si debes elegir una amasadora o una batidora para ayudarte en tus preparaciones. La terminología puede generar cierta confusión, ya que en nuestro idioma usamos el nombre genérico de batidora para multitud de dispositivos diferentes. Sin embargo, estas máquinas están diseñadas casi en exclusiva para trabajar con masas, sin cocinar, lo que las hace complementarias a otros aparatos.

Breve Historia de la Amasadora
La necesidad de “mecanización” del amasado está relacionada estrechamente con la alimentación de grandes poblaciones y, por lo tanto, con el desarrollo de las ciudades. El batidor de huevos manual es el antecedente más remoto, cuyo funcionamiento con una palanca manual todavía tiene hoy muchos seguidores enamorados del encanto de lo vintage. La primera patente de un mezclador rotatorio se registró en 1856 en Baltimore, seguida poco después de un diseño en Inglaterra y otros muchos similares. Los primeros modelos eran, lógicamente, mecánicos.
Durante el siglo XIX, en plena revolución industrial, aparecen las primeras amasadoras mecánicas con componentes metálicos. En los primeros años del siglo XX surgen las primeras amasadoras eléctricas, que eran máquinas de una sola velocidad. Las primeras amasadoras eléctricas, al tener una sola velocidad, ayudaban a mezclar los ingredientes pero el desarrollo del gluten era muy lento. Con la incorporación de los motores a dos velocidades los panaderos descubrieron que una velocidad más alta favorecía la formación del gluten.
Tipos de Amasadoras y sus Usos Específicos
Existen diferentes tipos de amasadoras, cada una ideal para distintos tipos de masas y con su propia metodología de amasado. A continuación, presentamos los tipos más comunes que se utilizan en la actualidad y los usos más adecuados para cada uno.
Amasadoras Planetarias
Las batidoras planetarias son máquinas de olla fija que poseen un accesorio (globo, gancho o pala) que gira de manera planetaria dentro de la olla con movimiento horizontal. Su característica principal son los utensilios intercambiables que incluye en dotación: gancho amasador, paleta mezcladora y batidor de varillas, permitiendo al usuario elaborar un amplio y variado surtido de productos.
Estas máquinas están diseñadas para masas líquidas de pastelería (tortas y galletas) o para batir cremas. Su caldero extraíble facilita la labor al usuario, pudiendo extraer la masa o la mezcla más cómodamente, para su posterior manipulación. Generalmente poseen tres o más velocidades (que van desde 60 RPM hasta 330 RPM). Se pueden utilizar también para masas de panadería, pero reduciendo drásticamente su capacidad en kg y obteniendo un desarrollo del gluten menos eficiente respecto a otras amasadoras. Estas máquinas tienden a calentar las masas por lo que es necesario un control mayor de la temperatura. Los tiempos promedio de amasado son 5-6 minutos en primera velocidad y 10-12 minutos en segunda velocidad, por lo que se considera una máquina “rápida”.
- Potencia y velocidad: La batidora amasadora tiene la opción de funcionar a velocidades muy altas, pero con una fuerza menor que otras alternativas. Esto la convierte en la mejor opción para preparar cremas, batidos, merengues y repostería en general.
- Accesorios: Por lo general, incluyen 3 accesorios: Gancho, Paleta y Globo.
- No recomendada para: Masas duras como Pan hallulla, Pan Amasado, Pizza, Empanadas, ya que la fuerza de la máquina es mucho menor que otras alternativas.
Amasadoras de Brazos
Las amasadoras de brazos tienen una olla rotante y dos brazos con movimiento vertical que simulan de manera bastante fiel el movimiento manual de los brazos del panadero. Generalmente poseen dos velocidades de movimiento de los brazos (la primera a 40 RPM, la segunda a 60 RPM). Son las máquinas preferidas en Europa para la panadería artesanal (panes de alta hidratación y corteza dura) y para las preparaciones más exigentes en pastelería (Panettone, Brioche y otras masas leudadas con alto contenido de materia grasa), porque es la máquina que incorpora de manera más eficiente oxígeno en la masa y, además, al tener un manejo delicado de la masa, no presenta sobre-calentamiento de la misma. Los tiempos promedio de amasado son 12-15 minutos en primera velocidad y 22-26 minutos en segunda velocidad, por lo que se considera una máquina “lenta”.
Amasadoras de Espiral
Es el modelo de máquina que encontraremos en obradores de panaderías y pizzerías. Su característica principal es el movimiento giratorio del caldero al mismo tiempo que el gancho espiral, lo cual hace que trabaje solo una parte de la masa, manteniendo baja fricción de calor y proporcionando una mezcla más homogénea. Las amasadoras de espiral son las más comunes hoy en día por su sencillez de fabricación y la calidad y rapidez del amasado.
Se pueden encontrar máquinas de una y dos velocidades, aunque se aconseja que tengan dos velocidades para mejorar la formación del gluten (la primera a 100 RPM y la segunda a 200 RPM). Estas máquinas poseen una olla rotante y una espiral que gira (con movimiento horizontal) envolviendo la masa en sí misma. Casi todas las amasadoras de espiral poseen una barra rompe-masa cercana a la espiral que mejora sustancialmente la formación del gluten y hace que el proceso sea más rápido. Aunque pueden utilizarse para cualquier tipo de masa, es necesario controlar la temperatura para evitar el sobrecalentamiento. La oxigenación de la masa es inferior con respecto al amasado con máquina de brazos. Son ideales para procesos industriales por su rapidez y fácil estandarización de los procesos. Los tiempos promedio de amasado son 5-6 minutos en primera velocidad y 8-10 minutos en segunda velocidad, por lo que se considera una máquina “rápida”.
- Potencia y velocidad: Funcionan a un ritmo de giro mucho más lento, pero están fabricadas con un motor de mucha más fuerza, llegando incluso a los 3 hp. Esto les permite poder trabajar con masas mucho más duras como la hallulla, pizza, empanada, frica, lenguas, pan de molde, etc.
- Recomendada para: Masas duras y panadería en general.
- No recomendada para: Masas o preparaciones que necesiten una gran velocidad como salsas, batidos.
Amasadoras de Horquilla
Las amasadoras de horquilla tienen una olla rotante de eje libre (el motor no mueve la olla) y una horquilla giratoria (similar a un tenedor) colocada sobre un eje oblicuo respecto a la olla. Generalmente poseen dos velocidades de movimiento de la horquilla (la primera a 40 RPM, la segunda a 80 RPM). Estas máquinas se volvieron muy populares en Europa a principios del siglo XX y son indicadas para trabajar masas de baja hidratación (menores al 60%). No se aconsejan para masas blandas de alta hidratación o alto contenido de materia grasa. Los tiempos promedio de amasado son 10-12 minutos en primera velocidad y 20-22 minutos en segunda velocidad, por lo que se considera una máquina “lenta”.

Cilindradoras o Refinadoras
Las cilindradoras son máquinas que poseen dos rodillos que giran horizontalmente y que laminan la masa. El operario introduce la masa encima de los rodillos, la extrae laminada, la dobla en sí misma y después la vuelve a introducir en los rodillos desarrollando así el gluten. Estas máquinas se utilizan para “refinar” masas duras con alto contenido de materias grasas y bajo contenido de agua; no es indicada para masas blandas de alta hidratación. La refinadora no mezcla los ingredientes, por lo que es necesario realizar previamente un mezclado a mano o con la ayuda de una amasadora. Esta máquina es muy utilizada en Latinoamérica, donde hay una gran tradición de panes dulces o aliñados con alto contenido de grasa.
Componentes y Características Clave
Lo que distingue a estas máquinas es la gran potencia de su motor y la precisión técnica de sus varillas o palas. Es capaz de trabajar masas enriquecidas de panadería en pocos minutos, logrando una elasticidad excepcional.
- Potencia: Es una de las claves de estos robots, lo que realmente marca la diferencia. A mayor potencia, mejores resultados y más posibilidades para trabajar todo tipo de recetas. Un motor potente será capaz de manejar masas más duras o difíciles, podrá batir a alta velocidad durante mucho tiempo y tendrá una mayor vida útil. 300W-400W sería ya una potencia más que digna y suficiente, aunque para masas exigentes se recomienda más. Una buena amasadora batidora para uso doméstico suele empezar alrededor de los 1000W.
- RPM: El número de revoluciones por minuto determina la velocidad máxima de giro que podrá alcanzar la máquina batiendo o amasando.
- Número de velocidades: La gama de velocidades incluida da la posibilidad de ajustar con más precisión el trabajo según la receta. Lo ideal es contar como mínimo con unas seis o siete velocidades, idealmente diez, incluyendo la opción turbo. Su variador de velocidad permite obtener diferentes niveles de mezclas de masas.
- Transmisión directa: Si un robot indica esta característica, es algo muy a tener en cuenta para una mayor eficiencia y durabilidad.
- Acción planetaria: Otro de los factores claves para lograr los mejores resultados. Se trata de un diseño específico del cabezal que gira sobre su propio eje como lo hace la Tierra, logrando así llegar a todas las partes del recipiente.
- Materiales: El metal no tiene parangón. Los robots con maquinaria y accesorios de acero inoxidable son mucho más robustos, duraderos y menos susceptibles de dañarse, con una vida útil mucho más larga. El material del bol es menos relevante, pero tampoco hay que descuidarlo. Los de vidrio son más bonitos y permiten ver el interior, aunque son más delicados.
- Capacidad: Depende de nuestras necesidades. Si somos pocos en casa, no trabajamos con grandes cantidades o tenemos poco espacio, nos bastará con una amasadora con capacidad de unos tres litros; sin embargo, si tenemos hueco, merece la pena buscar un modelo que ofrezca algo más de cuatro litros. Un bol de 6 litros o más te permite trabajar con masas que utilizan entre 1 y 2 kg de harina a la vez.
- Dimensiones y peso: De poco nos sirve una amasadora grande si no tenemos dónde colocarla. El peso puede jugar en nuestra contra si no vamos a situarla en un lugar fijo, pero es recomendable que no sean muy ligeras para una mayor estabilidad.
- Accesorios: Estos robots, como mínimo, deben incluir una paleta mezcladora universal, unas varillas globo del tipo para montar claras, y un gancho para amasar masas de panadería. Además es interesante que incluya una tapa antisalpicaduras y una paleta flexible. La gama se completa con modelos de sobremesa, BM-5 / BM-5E, BE-10 y modelos de pie BE-20, BE-30, BE-40, cuyos nombres hacen referencia a la capacidad en litros del caldero.
- Diseño: En un factor más estético que práctico, merece la pena que nuestra máquina sea bonita y nos guste lucirla en la cocina. En general todos siguen diseños similares, con el cabezal abatible y el recipiente extraíble. Los modelos de gama más alta cuentan con una cubeta elevable, sujeta al cuerpo de la máquina y no a la base, porque necesitan mayor estabilidad.
- Limpieza: Si estamos habituados a usar el lavavajillas nos interesa comprobar si el fabricante recomienda o no usarlo para limpiar los diferentes accesorios.

Ventajas de Usar una Amasadora en la Cocina
Con una batidora amasadora se multiplican las posibilidades reposteras y panaderas en casa. El desarrollo de su tecnología permitió dar un salto de gigante en el mundo de la repostería, a nivel profesional y doméstico. Hoy, puedes encontrarla en cualquier hogar, esos lugares donde cocinamos entre una reunión de Zoom y una pizza party con amigos. Y está bien tener una. Con ella puedes amasar, batir y mezclar incluso las masas más densas, como las que se usan para grandes cantidades de fermentados, sin brazos cansados ni batidoras que se mueven por toda la encimera.
- Ahorro de Tiempo y Esfuerzo: Una amasadora puede hacer el trabajo pesado de amasar y mezclar por ti, lo que te permite ahorrar tiempo y esfuerzo en la preparación de masas para pan, pasteles, galletas y otros productos horneados.
- Resultados Consistentes: Con una amasadora, puedes obtener resultados consistentes en la textura y calidad de tus masas, lo que garantiza que tus preparaciones sean siempre deliciosas y bien hechas. Una amasadora, a diferencia de una amasadora tradicional que trabaja solo en la parte inferior o en el centro del cuenco, permite incorporar un poco más de aire a la masa, generando una masa más uniforme y homogénea.
- Mayor Versatilidad: Las amasadoras suelen venir con varios accesorios y funciones que te permiten preparar una amplia variedad de masas y recetas, desde panes artesanales hasta mezclas de repostería más delicadas.
- Mayor Capacidad: Las amasadoras suelen tener una mayor capacidad en comparación con las batidoras, lo que las hace ideales para preparaciones que requieren grandes cantidades de masa, como para eventos familiares o para compartir con amigos.
DIFERENCIA ENTRE BATIDORA Y AMASADORA
Cómo Utilizar Correctamente tu Amasadora
Utilizar la amasadora batidora no consiste solo en presionar un botón mágico: es un electrodoméstico potente y, como toda herramienta, requiere usarse con criterio. Una de las verdaderas fortalezas de la amasadora batidora está en sus accesorios. Cada herramienta tiene una función específica, y saber cuál utilizar y cuándo puede cambiar por completo tus resultados.
Uso de Accesorios
No todos los batidores son iguales: está el gancho de amasado para pan y pizza, la pala mezcladora para masas blandas como bizcochos, y el batidor de varillas para montar nata o claras de huevo.
Ejemplo de Uso: Pizza
Para preparar pizza, utiliza el gancho de amasado y añade 300 g de harina en el bol, formando un hueco en el centro. Disuelve 15 g de levadura fresca en medio vaso de agua tibia y viértelo en el hueco. Inicia la amasadora a baja velocidad y, cuando la masa comience a integrarse, añade una pizca de sal. Continúa mezclando a velocidad 2 hasta que la masa se despegue de las paredes del bol y se enrolle en el gancho; esto indica que ha desarrollado la elasticidad adecuada. Déjala reposar cubierta durante unas 2 horas. Una vez que haya duplicado su tamaño, puedes utilizarla de inmediato o guardarla en el refrigerador.
Consejos Generales para el Amasado
- Usa la velocidad adecuada: Comienza siempre el amasado a la velocidad más baja y luego aumenta a velocidad media durante un máximo de 2-3 minutos.
- Sigue el orden correcto de los ingredientes: Empieza añadiendo la harina y la levadura al bol, luego vierte poco a poco el agua. Solo cuando la masa comience a formarse añade la sal y las grasas.
- Controla el tiempo y las cantidades: Con una amasadora, 2-3 minutos a velocidad media suelen ser suficientes para obtener una buena masa.
- Cómo saber cuándo la masa está lista: La masa está bien amasada cuando es elástica, lisa y se enrolla en el gancho mientras se despega de las paredes del bol, formando un efecto de “membrana” resistente. Si le cuesta alcanzar este punto, detén el proceso, deja reposar la masa y luego reanuda el amasado.
Mantenimiento y Cuidado de tu Amasadora
Una amasadora bien cuidada durará más y funcionará mejor. Después de cada uso, desenchufa siempre el aparato antes de limpiarlo. Nunca sumerjas el cuerpo del motor en agua; simplemente límpialo con un paño húmedo y un detergente suave para eliminar restos de alimentos o salpicaduras. Los accesorios, la tapa y el bol deben lavarse a mano con una esponja suave y jabón para platos. No utilices el lavavajillas: las altas temperaturas y detergentes agresivos pueden dañar las partes de aluminio.
Consideraciones al Elegir una Amasadora Doméstica
Elegir la amasadora batidora ideal implica revisar con atención los detalles técnicos y entender qué modelo se adapta mejor a tu estilo de cocina. Actualmente existe una gran variedad de marcas y modelos de batidoras amasadoras, con una amplísima gama de precios.
- Tipo de Preparaciones: Si eres un amante de la repostería y horneas con frecuencia, una amasadora de repostería con capacidades y potencias más grandes, así como opciones de velocidad y control, puede ser la mejor opción para ti.
- Tamaño de las Preparaciones: Si sueles hornear en pequeñas cantidades o de manera ocasional, una amasadora doméstica con capacidades y potencias más pequeñas puede ser suficiente para tus necesidades.
- Presupuesto: Las amasadoras de repostería suelen ser más costosas. Si tienes un presupuesto limitado, una amasadora doméstica puede ser una opción más económica.
- Espacio en la Cocina: Si tienes suficiente espacio en tu cocina, una amasadora puede ser una adición valiosa.
- Necesidades de Uso: Si necesitas una herramienta para amasar y mezclar masas con regularidad, una amasadora puede ser la mejor opción.
- Garantía y soporte: Lógicamente, si el producto cuenta con una gran garantía de varios años con soporte asegurado, la usaremos con mayor tranquilidad.

Marcas Destacadas en el Mercado de Amasadoras
La gama de amasadoras se completa con modelos de diferentes capacidades. Aquí algunas de las marcas más reconocidas:
- KitchenAid: Es la marca más conocida entre los aficionados a la repostería, con un diseño atemporal de aire vintage. Esta marca, también muy utilizada por profesionales, conquista por su diseño, la calidad de su motor y materiales, la durabilidad y facilidad de uso. Un aficionado a la repostería que acostumbre a preparar recetas de forma frecuente, preferirá apostar por la gama Artisan de la marca, más actualizada y con prestaciones algo superiores. Para trabajar con mayor asiduidad y con masas más voluminosas, más complicadas o exigentes, la gama Heavy Duty es el siguiente nivel diseñado para el hogar.
- Bosch: La marca alemana es una de las más reputadas en el sector de aparatos domésticos. Bosch ha preferido desmarcarse del diseño general con un robot ligeramente distinto, al colocar el cuerpo en un lateral del bol. Ofrecen modelos con 3,9 litros de capacidad en recipiente de acero inoxidable, con 1000 W de potencia, siete velocidades más turbo.
- Kenwood: La compañía británica es otra de las que cuentan con una larga trayectoria en el sector de los aparatos de cocina. Incluyen las tres varillas básicas y tapa antisalpicaduras, y tienen la posibilidad de completar la máquina con otros accesorios adicionales.
- Bomann: Esta compañía cuenta en su catálogo con modelos de excelente relación calidad-precio. Un ejemplo es un modelo con motor de 1200 W de potencia, recipiente de acero fino y capacidad máxima de 6,2 litros, capaz de amasar hasta 3,5 kg de masa de una vez. Tiene ocho niveles de velocidad incluyendo función turbo, y viene con los tres accesorios básicos.
- Cecotec (Cecomixer Easy): Para quienes prefieran probar un robot más asequible antes de lanzarse con una inversión mayor. Este modelo sigue la línea de estilo retro de las amasadoras americanas, ajustando el precio al máximo. Con 250 W de potencia, también cuenta con acción planetaria y seis velocidades.
