Generalmente, la gente que compra su parcela suele cercar su terreno con mallas de alambre perimetral. Estas no son muy estéticas, pero cumplen con la función de delimitar el sitio y darle seguridad. Sin embargo, cuando uno se instala con su casa, quincho y piscina, queda muy expuesto a la mirada del vecino. En una parcela de 5.000 metros cuadrados, cercar todo con cemento es costoso y da un aspecto frío. Por eso, los cercos vegetales son una excelente opción para conseguir privacidad y otros beneficios.

La Elección del Cerco Vivo para la Privacidad y el Diseño
Sergio Villarroel, CEO de Plantket, un marketplace de plantas, plantea que "uno invade el medio ambiente con una pared de concreto, además, da un aspecto mucho más frío". En contraste, "el cerco vivo fortalece la idea de estar más conectado con la naturaleza y otorga un diseño diferente". Además, algunas plantas ofrecen una estética atractiva con sus colores llamativos y brillantes, mientras que otras, como el crataegus y el espino, añaden seguridad al hogar gracias a sus espinas.
El fisiólogo Juan Velozo, director del Centro Tecnológico de Recursos Naturales de la Universidad Mayor, explica que los cercos vivos tienen la finalidad de separar diferentes sectores de un jardín, delimitar una propiedad o establecer un límite con un sitio vecino. Revela que "se puede crear una barrera visual o una barrera física, y también amortiguar el ruido de una calle, de modo de crear una especie de oasis en la propiedad".
Factores Clave en la Selección de Arbustos para Cercos
Densidad y Crecimiento Tupido
Para que un cerco quede bien tupido y ofrezca la máxima privacidad, la elección de la especie y el método de plantación son esenciales. El crataegus, al igual que el coprosma (con un costo aproximado de $4.700 por una planta de 50 centímetros), son plantas que se prestan para ir tupiendo y cruzando sus ramas eficazmente. El crataegus produce una flor anaranjada, mientras que el coprosma se distingue por una hoja muy brillante y bonita.
Para plantar un cerco de crataegus de manera que quede denso, se recomienda usar dos plantas por metro lineal, con una separación de entre 30 y 40 centímetros entre ellas y a una distancia de 50 centímetros de la malla perimetral. Las plantas se irán tupiendo a medida que crecen, y mediante la poda se les debe dar la forma de cerco deseada. Para un resultado visible en un tiempo razonable, se sugiere plantar especies con una altura inicial de un metro.

La elección del tamaño de la planta al momento de la siembra es importante: idealmente, no debe ser en formato plantín, ya que podría demorarse más de un año en crecer. Lo mínimo recomendado es que la planta tenga entre 20 o 40 centímetros, pero lo ideal es que midan sobre un metro de altura. Esto asegura una planta robusta y bien enraizada, con sus raíces más desarrolladas dentro de la bolsa.
Resistencia a Heladas y Baja Demanda de Cuidados
Con la llegada del invierno, es crucial pensar en plantas que resistan las bajas temperaturas. Los arbustos resistentes al frío son auténticos aliados para esta estación, ya que, en líneas generales, presentan una baja demanda de cuidados. Esto es particularmente ventajoso para los meses fríos, cuando la atención al jardín puede disminuir. Es fundamental no solo elegir plantas perennes para el jardín en invierno, sino también optar por arbustos resistentes al frío que mantengan sus hojas los doce meses del año. Esta elección permitirá disfrutar del jardín con naturaleza, a pesar del frío, el hielo o la nieve.
Temporada de Plantación y Cuidados Iniciales
Idealmente, las plantas deben ser trasplantadas casi al terminar el invierno. Esto se debe a que las plantas sufren un estrés al ser trasplantadas, y con el aumento del calor durante la primavera, buscarán desarrollarse más. Al estar la tierra húmeda, la planta encontrará todos los nutrientes y el agua que requiere. En cuanto al riego, todas las plantas, sean de bajo consumo hídrico o no, necesitan ser regadas constantemente después de un trasplante, con un promedio de tres veces por semana.
Especies de Arbustos Recomendadas para Cercos Vivos
Opciones Económicas y de Diseño
Entre las especies más económicas se encuentran el espino, el miosporo y la ligustrina. Si se busca un diseño con un toque más sofisticado, aunque un poco más caro, se pueden considerar el crataegus y el stenocarpus. El coprosma, con su hoja brillante, también aporta un toque pintoresco. Para la zona central del país, se mencionan árboles nativos como el quillay, y variedades más costosas como el ciprés macrocarpa (con un valor aproximado de $6.000) y el golden crest, conocido como pino limón. La ligustrina de un metro tiene un valor que va desde los $2.400. Otras opciones asequibles son el crataegus ($3.900 por un metro) y el miosporo ($4.000), aunque los precios varían según el tamaño. El laurel perfumado es también un arbusto decorativo muy utilizado para cercos vivos.
Especies por Zona Geográfica
Para la delimitación de parcelas de agrado, se suelen emplear plantas más rústicas y vigorosas que proporcionen una buena cobertura de luz y actúen como barrera física. Entre estas se encuentran el ciprés, crataegus y la acacia capensis. También son muy utilizados el quillay, huingán, laurentina, mioporo stenocarpus, laurel de flor (también conocido como adelfa), pitosporo, eugenia myrtifolia, ligustrina, coprosma, cotoneaster y rhus, entre otras.
- Zona Norte: En esta región, se adaptan bien especies como las acacias, laurel de flor, cotoneaster, pitosporo nigricans, crataegus y el ciprés.
- Zona Central: Prácticamente todas las especies mencionadas pueden ser utilizadas con éxito en esta zona.
- Zona Sur: Para las áreas donde las plantas deben soportar heladas y una mayor humedad de suelo, son ideales las coníferas como el ciprés y el chilco, que está muy bien adaptado a estas condiciones.
4 PLANTAS Para Taparte De Tus VECINOS! CERCOS VIVOS De Rápido CRECIMIENTO! ( Parte 1)
Perfiles de Arbustos Resistentes al Frío Ideales para Cercos
Elegir entre la amplia variedad de arbustos puede ser complejo. A continuación, se presentan algunos de los arbustos resistentes al frío más hermosos y vistosos, ideales para conformar cercos vivos duraderos y atractivos.
Abelia
La abelia es, probablemente, uno de los arbustos resistentes al frío más comunes en los jardines. Se valora por su porte ornamental y por cubrirse de preciosas flores blancas desde mayo hasta octubre. Además de su belleza, los cuidados de la abelia son sumamente sencillos, y su perfume la convierte en una opción irresistible.
Adelfa (Laurel de Flor)
Este arbusto mediterráneo es muy frecuente en parques y jardines. La increíble belleza de la adelfa es innegable, y a esto se suma su tolerancia al frío y la sequía. Solo es exigente en dos aspectos: requiere un buen drenaje y pleno sol. Sin embargo, es crucial recordar que la adelfa es un arbusto tóxico y debe cultivarse con precaución.
Rododendro
El rododendro es una de las plantas por excelencia del invierno. Mantiene sus hojas durante esta estación y, además, florece. A pesar de su resistencia a las bajas temperaturas, es recomendable plantarlo en un lugar abrigado de las heladas para favorecer su óptimo desarrollo.
Durillo (Viburnum tinus)
El durillo hace honor a su nombre popular. Es un arbusto rústico y resistente al frío que soporta temperaturas de hasta 15 grados bajo cero, lo que lo convierte en un aliado perfecto para climas con inviernos rigurosos. Su cultivo demanda muy pocos cuidados, siendo ideal para aquellos que no pueden dedicarle mucha atención al jardín.
Enebro
A pesar de carecer de flor, el enebro es perfecto para llenar de verde cualquier espacio y es uno de los arbustos más demandados. Es increíblemente resistente a las condiciones meteorológicas adversas. La única precaución necesaria es elegir con sumo cuidado el lugar de plantación.