Las últimas semanas de septiembre traen consigo el inicio de uno de los momentos más esperados en muchas regiones, la temporada del membrillo. Es una fruta muy versátil que ofrece multitud de beneficios para nuestro organismo. La recolección del membrillo es todo un arte, una rutina que se repite durante generaciones en muchos lugares, convirtiéndose en una tradición para miles de familias. A continuación, exploraremos cómo cultivar este árbol y las particularidades de su cosecha y cuidado.

Origen e Importancia Histórica y Cultural
Los primeros indicios de la inclusión del membrillo en la dieta datan de la antigua Grecia, donde era un símbolo del amor y de la fecundidad. La tradición marcaba que los recién casados debían consumirlo como tributo a Afrodita. Nativo de Irán, Armenia, Turquía y las regiones transcaucásicas, su cultivo se remonta miles de años en el sur de Europa y la Cuenca Mediterránea.
Los conquistadores españoles heredaron de los musulmanes la apreciación por esta fruta. Ya desde el siglo XVIII, el membrillo podía encontrarse en Chile. Como señalan Lacoste et al. (2011), "La cultura de la apreciación de la fruta se transmitió mediante el roce sociocultural y se propagó hacia la España cristiana. Posteriormente, los conquistadores españoles que a partir del siglo XVI llegaron a Chile introdujeron y propagaron la antigua tradición árabe de apreciación de los frutales, con la natural adaptación a la realidad americana. A partir del siglo XVIII comenzó a hacerse visible la rica diversidad de variedades de frutales del Reino de Chile".

Propiedades Nutricionales y Medicinales del Membrillo
El membrillo es una fuente de energía con la que muy pocos alimentos pueden competir. Al ser un alimento que se digiere con facilidad, la asimilación de energía es casi inmediata. El fruto aporta vitamina A, C y distintas variantes de la B. También es rico en minerales como potasio, fósforo, hierro, calcio y sodio. Además, el membrillo posee propiedades medicinales, por lo que se ingiere para tratar afecciones relacionadas con el aparato digestivo. Sus frutos no suelen consumirse en crudo, ya que son agrios, pero son altamente valorados en gastronomía y conservas.

Características Botánicas del Árbol del Membrillo (Cydonia oblonga)
El membrillo, de nombre científico Cydonia oblonga, es un árbol frutal de tamaño medio que pertenece a la familia de las Rosáceas, siendo una especie monotípica. Es considerado un arbusto o pequeño árbol de dos a ocho metros de altura, desarrollando una copa redondeada, aunque irregular, de unos dos o tres metros de diámetro. Las ramas surgen desde muy abajo y lucen una oscura corteza marrón grisáceo. Sus ramas, pese a la tortuosidad que presentan con el paso del tiempo, en sus inicios son flexibles y tenaces.
Las hojas son ovales y acabadas en punta, de unos 6-10 centímetros, de color verde medio y con el envés más claro y aterciopelado. El follaje es caducifolio, secándose y cayendo en la época otoñal, lo que permite que la luz llegue con facilidad a toda la copa, favoreciendo un crecimiento equilibrado.
Las perfumadas flores del membrillero, de 5-7 centímetros de diámetro, son de las más grandes entre las que producen los frutales de la familia de las Rosáceas. Recuerdan una rosa simple de cinco pétalos y son nectaríferas, una delicia para las abejas y mariposas, que contribuyen a la polinización. Estas flores, de tonos rosados o blancos, aparecen a finales del invierno o principios de la primavera, anticipando la llegada de los frutos.
Los frutos son de tamaño mediano, en forma de esfera, de color amarillo-dorado y de unos 7 cm de longitud (dependiendo de la variedad). Presentan una corteza áspera, un aroma muy agradable, una suave pelusa y un sabor similar al del limón, lo que los hace no dulces. Los membrillos alcanzan su aromática madurez y su característico color amarillo a finales de septiembre, en los días de San Miguel y el "veranillo del membrillo".

Cultivo y Manejo del Membrillero
El membrillero es un árbol que requiere ciertos cuidados para un desarrollo óptimo, pero no es excesivamente exigente.
Requisitos Climáticos y de Suelo
Debido a su origen, el membrillero requiere climas templados, con mucha luz y aire. Vive a gusto sobre todo en zonas que disfrutan de inviernos fríos, veranos cálidos y luz intensa, aunque se adapta prácticamente a todo el territorio. Para su crecimiento, necesita pleno sol, espacio suficiente para desarrollarse y un suelo ligero, bien drenado, fresco y de riqueza media.
Preparación y Plantación
Dado que el membrillero puede alcanzar hasta seis metros de altura, es fundamental plantarlo en un jardín o patio amplio. No es apto para macetas pequeñas, aunque puede adaptarse a grandes tiestos en ciertos contextos. Escoger un lugar amplio y a largo plazo es clave para su desarrollo.
La incorporación de estiércol o abonos verdes se debe realizar antes de la plantación, ya que estas prácticas mejoran significativamente el arraigo, el rápido crecimiento y la precoz entrada en producción. Para la provisión de plantas de membrillero, se puede recurrir a viveros regionales o especializados, siendo aconsejable elegir aquellos que ofrezcan garantías sanitarias y de autenticidad genética. Las plantas deben ser de variedades recomendadas y con un muy buen estado sanitario y vegetativo.
Juan José Cólica, referente en manejo de cultivo de la Agencia de Extensión Rural (AER) de Andalgalá, explicó que "tradicionalmente el membrillero se plantaba en cortinas o intercalado al cultivo principal para lograr producciones diversificadas; sin embargo, para simplificar el manejo es recomendable realizar plantaciones puras de membrillo".
También se pueden usar estacas: "Se deben cortar entre los meses de mayo y junio, provenientes de plantas sanas, vigorosas, productivas, de variedad selecta, bien lignificadas y de 30 centímetros de largo aproximadamente. El lugar debe tener semi sombra o media sombra a fin de evitar temperaturas excesivas. Las estacas formarán rápidamente cayo y primordios radiculares en la base debido al calor provocado por la radiación solar. Luego se extraen y se colocan en zanja en posición normal vertical con la parte basal enterrada las tres cuartas partes."
Las variedades INTA 147, Mutquín y San Isidro INTA son las de mejor comportamiento en condiciones específicas de regiones como el Distrito de Chaquiago, Andalgalá, y otras zonas. Con variedades más productivas como INTA 147 o Mutquín, se recomiendan montes más compactos de 500 a 625 plantas por hectárea, correspondientes a marcos de plantación de 4 metros entre filas por 4 metros entre planta, y de 5 metros por 3 metros respectivamente.
La época ideal para plantar es entre fines de otoño y durante el invierno para plantas a raíz desnuda, y en cualquier época del año para ejemplares que vienen con pan de tierra o en contenedor.
Cuidados Iniciales y Riego
El manejo de la plantación en los primeros años es sencillo. Juan José Cólica explicó que "se debe regar con una frecuencia no mayor a los 15 días a partir de realizar la plantación". En cuanto al control de humedad, es fundamental mantener el suelo ligeramente húmedo, evitando tanto el exceso como la falta de agua. No es excesivamente exigente, siempre que el terreno sea fértil y se mantenga húmedo en tiempos de sequía. Los dos primeros años se debe regar de forma regular; una vez establecido, tolera la sequía. No hace falta abonarlo ni podarlo, salvo para eliminar ramas secas y chupones.

CÓMO GERMINAR SEMILLAS DE MEMBRILLO - 1ª PARTE // Todo Huerta y Jardín
Poda del Membrillero: Un Cuidado Esencial
La poda es el cuidado más importante, ya que favorece el crecimiento de nuevas ramas y mejora la floración del árbol. Los membrillos, como otras especies, requieren cuidados específicos, como una correcta poda, para fortalecer su estructura y garantizar una floración óptima.
Poda de Formación
Esta poda se lleva a cabo durante los primeros años del árbol para darle una forma adecuada. Si se planta en invierno, se debe despuntar el tallo de 60 a 80 centímetros a fin de promover una fuerte ramificación lateral. Cólica recomienda que "no conviene dejar más de 4 ramas principales; si bien puede lograrse mayores cosechas, en los años siguientes será muy difícil mantener el árbol equilibrado, aireado y con buena iluminación. Lo ideal es seleccionar los 3 brotes repartidos uniformemente alrededor del tronco, para que se formen entre sí ángulos de 120 grados." Es muy importante que las ramas no salgan todas del mismo punto de inserción, sino de forma escalonada en altura, separadas de 10 a 20 centímetros. Estas deben tener una apertura respecto al tallo no mayor a 35 grados.
Poda de Mantenimiento
Esta técnica se realiza anualmente, generalmente en invierno o al final del ciclo vegetativo. Consiste en retirar ramas secas, enfermas o dañadas, así como brotes que afecten la distribución de la savia.
Poda de Rejuvenecimiento
La poda de rejuvenecimiento es útil cuando el árbol muestra signos de envejecimiento o baja producción de frutos. Se eliminan ramas viejas dejando solo los brotes más jóvenes, estimulando el crecimiento de nuevas ramas productivas. Esta intervención en árboles más antiguos ayuda a revitalizar la planta y garantiza una nueva temporada de flores y frutos.

Cosecha y Fin de Temporada de Frutos
En septiembre comienza la temporada de recolección del membrillo. Para muchos, el membrillo es un auténtico manjar del que disfrutar en esta época del año. Los frutos maduran a lo largo del otoño, siendo apreciados tanto en gastronomía como en conservas. La cosecha se lleva a cabo en octubre o noviembre, según el cultivar. En los últimos años, este fruto no solo se utiliza para el consumo familiar, sino que también pasó a ser casi el principal frutal de la región, con plantaciones y cosechas a mayor escala que demuestran su potencial productivo.
Durante el invierno, aunque a menudo se tiene la falsa impresión de que los jardines requieren menos atención, el cuidado continuo es esencial. Las bajas temperaturas y la falta de floración pueden llevar a pensar que las plantas descansan completamente. Sin embargo, algunas especies, como los membrillos, florecen durante el invierno, mostrando que esta temporada también tiene su propia vitalidad. La protección frente al frío y plagas, protegiendo el tronco y las ramas más jóvenes de las heladas intensas, es esencial.
El Membrillero como Elemento Decorativo
Cuando florece, el árbol del membrillo es espectacular, por lo que no es raro que su empleo en la decoración gane popularidad. De las flores blancas o rosa suave de la primavera a los frutos dorados del otoño, entre un abundante follaje verde que tarda hasta diciembre en amarillear y caer: el membrillero resulta tan bonito a lo largo del año como productivo, y bien puede formar parte del jardín en solitario o en grupos y alineaciones.