En la actualidad, la salmonicultura chilena enfrenta un desafío significativo relacionado con el uso de antibióticos para el control de patógenos bacterianos. Esta práctica se ha vuelto necesaria desde los inicios de la producción a mediados de los ochenta y su masificación en los noventa, período en el que las enfermedades bacterianas se convirtieron en una constante. El Síndrome Rickettsial del Salmón (SRS), causado por la bacteria Piscirickettsia salmonis, es la enfermedad bacteriana de mayor importancia en salmones de cultivo y sigue siendo el principal motivo del uso de antibióticos, dada la ausencia de vacunas eficientes.
El uso prolongado y extendido de antibióticos en la acuicultura ha generado serias preocupaciones a nivel global. Chile, en particular, utiliza más de 300 toneladas de antibióticos anualmente en la salmonicultura, cifra que ha repercutido negativamente en la imagen del salmón chileno, la salud pública y el equilibrio de los ecosistemas acuáticos. El uso de estos fármacos ha provocado problemas ambientales y sanitarios, siendo uno de los más críticos la **creciente resistencia antimicrobiana (RAM)**. Esta resistencia amenaza la efectividad de los tratamientos antibióticos a nivel mundial, impactando tanto la medicina humana como la veterinaria, donde se estima que un 70% de los antibióticos se utiliza en la producción animal.
El Concepto de "Una Sola Salud" y las Estrategias para Combatir la RAM
El concepto de "Una Sola Salud" (One Health) destaca la interconexión fundamental entre la salud humana, la salud animal y el medio ambiente. Bajo este enfoque, organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Mundial de Salud Animal (OIE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) han planteado estrategias conjuntas para combatir la resistencia antimicrobiana. Un acuerdo central es la necesidad de que los gobiernos implementen medidas de control en el uso de estos medicamentos.
En Chile, el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (SERNAPESCA) ha implementado diversas medidas para reducir el uso de antibióticos. Entre ellas se incluyen la publicación anual del uso de antimicrobianos, la implementación de programas de vigilancia y control de SRS desde 2012, la actualización de manuales de buenas prácticas, la receta electrónica de antimicrobianos y antiparasitarios, y el exitoso "Programa para la optimización del uso de antimicrobianos, PROA". Este último programa otorga certificaciones a empresas y centros de cultivo que logran controlar o eliminar el uso de antibióticos.
Otra iniciativa relevante fue el Programa de Gestión Sanitaria de la Acuicultura (PGSA), un proyecto público-privado que invirtió significativamente en la investigación de la biología y epidemiología de P. salmonis, el uso de antimicrobianos, y aspectos inmunológicos, de comportamiento y alimentación de los peces. El PGSA contribuyó a la disminución del consumo de antibióticos.

Desafíos Actuales y la Búsqueda de Alternativas Naturales
A pesar de los esfuerzos, la tendencia de reducción en el uso de antibióticos se rompió en 2021, con un aumento reportado en el consumo de estos medicamentos. Expertos atribuyen este cambio a un incremento en la incidencia de dos enfermedades bacterianas: la Enfermedad Bacteriana del Riñón (BKD), provocada por Renibacterium salmoninarum, y la enfermedad emergente denominada "tenacibaculosis", causada por bacterias del género Tenacibaculum.
La Piscirickettsia salmonis (SRS) sigue siendo la principal causa de mortalidad en salmónidos en Chile, generando pérdidas económicas millonarias, disminución de la calidad del producto y un alto nivel de uso de antibióticos. A pesar de la existencia de más de 20 tipos de vacunas registradas, su eficacia en condiciones de mar ha sido limitada. Esto ha impulsado la investigación académica hacia el desarrollo de estrategias basadas en ingredientes naturales.
Un proyecto destacado, liderado por el Dr. Rodrigo Vidal Soto y el Dr. Gustavo Zúñiga Navarro, ha enfocado sus esfuerzos en el desarrollo de un aditivo alimentario funcional a base de extractos de plantas nativas chilenas, como Aristotelia chilensis y Cridodenwus patagua. Este aditivo busca reforzar el sistema inmune de los peces, mejorando su capacidad para enfrentar condiciones de cultivo sin depender de antibióticos. La investigación ha demostrado una efectividad cercana al 10% en la reducción de la mortalidad y una disminución promedio del 25% en el uso de antibióticos en cultivos de peces en etapa final de crecimiento.
Innovación Tecnológica y el Modelo de Funcionamiento
La innovación tecnológica, ligada a la línea investigativa de Genómica Aplicada, permite atacar directamente a la bacteria SRS a través de compuestos activos de fitoquímicos. El proyecto incluye el desarrollo de un modelo de funcionamiento que explica cómo las moléculas presentes en los extractos interactúan con el genoma de la bacteria, generando una respuesta eficiente. Esta plataforma de investigación puede ser utilizada para probar la erradicación de otras bacterias.
Los investigadores plantean que el producto natural puede actuar de forma sinérgica con los antibióticos, permitiendo reducir la cantidad de estos últimos utilizada en el ambiente de cultivo. El Dr. Zúñiga destaca la producción de materias primas sin necesidad de explotar recursos naturales y el interés del proyecto como una alternativa a tratamientos que carecen de soluciones directas, dado que las vacunas existentes no erradican la enfermedad.

Contexto Regulatorio y Certificaciones Internacionales
En Chile, el uso de antibióticos en el cultivo de salmones se limita a fines terapéuticos y bajo prescripción veterinaria, al igual que en otras producciones animales. La principal aplicación es en la etapa de agua de mar para controlar el SRS. La mortalidad debida a enfermedades infecciosas en salmónidos ha sido significativa, siendo el SRS particularmente problemático en Chile en comparación con otros países productores de salmón, donde la enfermedad es esporádica o prácticamente inexistente.
La industria salmonicultora chilena ha adherido a iniciativas internacionales para mejorar la sustentabilidad de su producción. El Seafood Watch for Aquaculture (SWA) del Monterrey Bay Aquarium y su programa especial para Chile, el CSARP (Chilean Salmon Antibiotic Reduction Program), son ejemplos de este compromiso. Además, un número creciente de centros de cultivo está obteniendo la certificación ASC (Aquaculture Stewardship Council), que establece estándares para una producción responsable y la gestión de impactos ambientales y sociales.
El informe de 2023 marcó un hito en la transparencia, incluyendo datos sobre el consumo de antimicrobianos en centros de ciclo cerrado y reportando una reducción del 40% en el índice de consumo de antimicrobianos (ICA), la mayor disminución en la última década. Sin embargo, a pesar de estos avances, la alta frecuencia de eventos epizoóticos causados por Piscirickettsia salmonis y el parásito Caligus rogercresseyi (que provoca Caligidosis) mantiene la dependencia del uso de antibióticos, generando pérdidas económicas considerables.
Investigación en Terapias Dirigidas al Hospedador
Ante la insuficiencia de enfoques profilácticos como las vacunas y el cultivo selectivo de peces resistentes, el control de enfermedades como el SRS y la Caligidosis sigue dependiendo de los antibióticos. No obstante, en las últimas décadas se han desarrollado nuevos enfoques terapéuticos que consisten en perturbar las vías del hospedador utilizadas por los patógenos, mediante fármacos y nutrientes antimicrobianos no antibióticos dirigidos al hospedador (HDAD). Esta estrategia, conocida como Terapia Dirigida al Hospedador (HDT), contrarresta la aparición de resistencia al reducir la presión de selección sobre el patógeno.
La HDT interfiere con los mecanismos que los patógenos requieren para su replicación o persistencia, o bien, mejora la respuesta inmune del hospedador. Investigaciones en el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INTA) han explorado la relación hospedador-patógeno entre salmones y Piscirickettsia salmonis, identificando procesos biológicos y blancos moleculares relevantes. Mediante el uso de fármacos (quelantes de hierro) y nutrientes antioxidantes (selenio), se ha logrado disminuir la mortalidad de los peces en más de un 30%.
Microalgas, de la ecología a la acuicultura
La aplicación de antisépticos y el desarrollo de alternativas naturales en la salmonicultura chilena son cruciales para avanzar hacia una producción más sostenible y responsable. La investigación continua y la colaboración entre la academia y la industria son fundamentales para transformar el conocimiento científico en soluciones aplicables que aborden los desafíos sanitarios del sector, mitigando el impacto ambiental y garantizando la salud pública.
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