Las alitas de pollo fritas son una opción deliciosa y relativamente sencilla para disfrutar de un plato que agrada tanto a niños como a adultos. Con esta receta base, conseguirás un acabado crujiente por fuera y jugoso por dentro, asegurando el éxito en cualquier ocasión.
Para comenzar, necesitarás aproximadamente 1 kilo de alitas de pollo, que suelen ser unas 9 o 10 piezas. Si has comprado alitas enteras, deberás cortarlas en tres partes. Si te gustan las puntas de las alitas, puedes dejarlas y freírlas también. En caso contrario, córtalas y resérvalas para preparar un caldo o un fondo de carne.
Preparación de las Alitas
Antes de cualquier preparación, es fundamental lavar bien las alitas de pollo y asegurarte de retirar cualquier resto de plumas que puedan tener. Una vez limpias, revisa cada pieza y, si es necesario, córtalas en tres partes.
El siguiente paso consiste en sazonar las alitas. Coloca las piezas en un recipiente cómodo para manipularlas y sazona con una mezcla de ajo bien machacado, sal y pimienta. Masajea cuidadosamente con las manos para que todos los elementos se integren y se adhieran bien a la carne, ya que esto será la base del sabor.
Si optas por marinar las alitas, puedes dejarlas reposar en esta mezcla sazonada durante al menos 2 horas en la nevera, tapadas con film transparente. Este paso intensificará los sabores.

El Rebozado Perfecto
Para obtener un rebozado crujiente, prepara un recipiente, preferiblemente cóncavo, y mezcla los ingredientes secos: harina, almidón de maíz, sal, levadura y las especias de tu elección. Asegúrate de que estén bien mezclados e integrados por igual. Retira una tercera parte de esta mezcla y déjala en otro recipiente para usarla más adelante.
En el recipiente principal con los dos tercios restantes de la mezcla de especias, añade agua paulatinamente mientras revuelves con movimientos envolventes. Esto ayudará a evitar la formación de grumos y a conseguir una masa homogénea. Cuando la masa esté lista, sumerge cada alita de pollo con delicadeza, asegurándote de que se cubran totalmente.
Una vez empapadas en la masa, pasa las alitas por la harina reservada anteriormente. Este doble rebozado garantizará una capa exterior extra crujiente.
Alternativamente, para un rebozado más sencillo, puedes mezclar en un plato hondo la harina con más sal, pimienta y especias como ajo en polvo y pimentón (dulce o picante, según tu preferencia). Hierbas secas como orégano, tomillo o romero, o incluso curry, también son excelentes adiciones para dar más sabor al rebozado.
El Arte de Freír las Alitas
El momento clave para conseguir unas alitas perfectas es la fritura. Escoge un recipiente apto para freír y llénalo con abundante aceite. El aceite de girasol es una opción común, pero el Aceite de Orujo de Oliva es un excelente aliado para lograr una textura crujiente por fuera y jugosa por dentro, además de aportar calidad nutricional.
Calienta el aceite hasta alcanzar una temperatura de aproximadamente 170-180 ºC. Es importante freír las alitas en tandas pequeñas para evitar que el aceite se enfríe al añadir demasiadas piezas de golpe y asegurar una cocción uniforme.
Introduce las alitas en el aceite caliente y fríelas durante unos 10 minutos, o hasta que estén bien doradas y crujientes. Si utilizas aceite de girasol, puedes comenzar a freír a unos 170 ºC durante unos 3 o 4 minutos por un lado. Luego, puedes subir la intensidad del fuego a medio-alto durante unos 8 minutos, y finalmente, aumentar el fuego dos minutos más para conseguir esa cubierta crocante característica.

Una vez fritas, retira las alitas del aceite y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa. Es recomendable consumir las alitas antes de que se enfríen para disfrutar de su textura crujiente.
Variaciones y Consejos Adicionales
Las alitas de pollo fritas son muy versátiles. Puedes servirlas como un aperitivo sustancioso acompañadas de tus salsas o aderezos preferidos. Si buscas otras preparaciones, las alitas al horno con alguna especia o salsa especial, como teriyaki o miel y mostaza, son opciones deliciosas.
Las alitas de pollo son un producto nutritivo, bajo en sal y grasas, y aportan calcio, hierro, magnesio y vitaminas del grupo B.
Receta al Estilo Kentucky
Para preparar alitas de pollo fritas al estilo Kentucky, necesitarás:
- 12 alas de pollo en mitades
- 800 g de harina de trigo
- 2 cdta de orégano en hojas
- 2 cdta de estragón en hojas
- 4 cdta de pimentón dulce
- 4 cdta de curry en polvo
- 2 cda de tomillo seco
- Sal y pimienta al gusto
- 50 ml de leche
- Agua
- Aceite de girasol para freír
Pasos:**
- Mezcla en un bol la harina con todas las especias (orégano, estragón, tomillo, pimentón dulce, curry en polvo, sal y pimienta).
- Divide la harina especiada en dos partes. Reserva una de ellas.
- Para el marinado, mezcla la otra parte de harina especiada con la leche y agrega agua poco a poco hasta obtener una mezcla no muy espesa. Incorpora las alitas y deja marinar entre 1 y 2 horas.
- Calienta abundante aceite de girasol en una sartén profunda o freidora.
- Mientras se calienta el aceite, pasa cada alita marinada por la harina especiada que reservaste.
- Cuando el aceite esté caliente, incorpora las alitas y cocina un minuto a fuego alto. Luego, baja el fuego a medio y cocina durante unos 8 minutos.
- Finalmente, aumenta la intensidad del fuego y cocina dos minutos más hasta que adquieran una cubierta crujiente.
- Retira las alitas sobre papel absorbente y sírvelas calientes, idealmente acompañadas de salsa tártara.
ALITAS DE POLLO FRITAS | SUPER CRUJIENTES Y FACIL DE HACER
Recuerda que si encuentras algún error o defecto en los productos al momento de la entrega, no debes recibirlos y debes contactar al proveedor. Una vez aceptada la mercancía, se considera conformidad con lo recibido.